18 de abril de 2011

SEMANA SANTA Y SANTA INQUISICIÓN



Zapatos castigadores



I.A. En estos dias en que las calles de nuestras ciudades están ocupadas por los desfiles procesionales, es conveniente conocer el origen de estos actos, que no fue otro que el de castigo a los herejes moriscos, judeizantes o de otras sectas cristianas contrarias a los dogmas del catolicismo. La típica imagen del “nazareno”, no es sino la imitación del condenado con el “sambenito” en la cabeza. A continuación ofrecemos otros de los métodos de tortura de esta institución.


Zapatos castigadores
Zapatos castigadores: Los zapatos metálicos de la imagen poseen en la planta unos pinchos que en caso de apoyar al planta de pie se clavan por la parte baja del pie, para no perforarte debias mantenerte de puntillas el máximo tiempo posible, para más sufrimiento este método de tortura se combinaba con un sistema que inmobilizaba las manos y muñecas cerca de la cabeza y te obligaban a permanecer erguido.

¿Cuanto tiempo piensas que podrías aguantar de puntillas para no clavarte los afilados pinchos en la planta de los pies?

Purificando el alma: En muchos países católicos, el clero creía que las almas malditas se podían limpiar si se hacia ingerir al condenado agua hirviendo, carbón ardiendo o ambas en combinación.

Esta tortura solía producirse después de que el prisionero hubiese confesado su herejía cosa que normalmente ocurría tras haber sido previamente torturado y en muchos casos antes de ser ejecutado.

¿Te imaginas ser obligado a tragar agua hirviendo o trozos de carbón al rojo vivo?


Jaula colgante
La jaula colgante: La víctima era inmovilizada por una jaula, normalmente se colgaba al preso desnudo para ser expuesto a la multitud como símbolo de terror. La muerte podía tardar semanas, en las cuales el torturado podía fallecer debido al extremo frio, el calor o como en la mayoría de los casos por hambre o sed.

Este era un método de ejecución que normalmente se aplicaba después de que el prisionero hubiese confesado tras días de tortura.

¿Te imaginas colgando desnudo mientras el frío y el calor te van desgastando hasta morir de hambre o sed?


Machacador de cabezas
El machacador de cabezas: Un utensilio en el cual introducían tu cabeza y mediante un rodamiento te apretaban la cabeza por arriba , mientras que por abajo estaba el tope con tu barbilla.

Los dientes estallaban o se iban clavando en los huesos de la mandíbulas, los ojos se salían de sus cuencas debido a la presión cuando el cráneo se rompía y finalmente podía incluso salirse el cerebro por los oídos.

¿Podrías soportar el dolor de sentir como tu cráneo es aplastado?


Quemado en la estaca
Quemado en la estaca: Una de las ejecuciones predilectas de la Santa Inquisición para acabar con la vida de las brujas. Se creía que con el fuego se purificaba el alma de la ejecutada y se impedía que su “maldad” se propagase entre los demás aldeanos.

¿Soportarías el dolor de sentir como tu cuerpo se va quemando poco a poco mientras una hoguera te consume?


La cuna de Judas
La cuna de Judas: La víctima es suspendida sobre una estructura piramidal y bajda lentamente sobre su afilada punta, el propio peso corporal causaba que dicho vértice desgarrase la zona de apoyo que normalmente era el año o la vagina dependiendo del género del acusado,

Si el peso no era suficiente se aplicaba un peso “extra” por medio de las cuerdas tirando del reo hacia abajo.

¿Cuanto dolor debe causar que te situen sobre un afilado vertice con forma piramidal que se va clavando en ti?


La cuna
La cuna: Esta se podría considerar una forma evolucionada de la cuna de Judas. Se obligaba a la víctima a sentarse sobre una cuña de metal extremadamente afilada, el peso del cuerpo unido al de las cadenas y bolas pesadas que se le unían a los tobillos causaban que se fuera clavando el metal en el cuerpo hasta que causaba la muerte, normalmente por desangramiento aunque en algunos casos si el cuerpo se torcia podía incluso amputar una extremidad.

¿Sería tolerable el dolor de sentir como un afilado hierro te va partiendo en dos por tu propio peso?


La doncella de hierro
La doncella de hierro: Un sarcófago con un interior lleno de pinchos estrategicamente colocados para no causar la muerte del prisionero, las afiladas puntas se clavaban en partes blandas y puntos no vitales para que el sufrimiento fuera el máximo posible. El sarcofago de la imagen fue utilizado en 1515, el ejecutado sufrió terribles dolores durante dos días y eran continuos sus lloror y gritos de dolor durante ese tiempo. Las perforaciones que sufrió iban desde brazos y piernas en varios puntos hasta otros más delicados como el abdomen, hombros y el más espeluznante de todos, los ojos.

¿Qué se sentirá al estar encerrado en un sarcófago mientras afilados pinchos atraviesan tu cuerpo y ojos?


Silla de interrogatorios
Silla de interrogatorios: Cientos de afilados pinchos componían el respaldo y asiento de esta silla de torturas. Pinchos que por medio de una especie de cinturones que podían presionar al torturado a la silla se clavaban en toda la parte de atrás del cuerpo. Para que el sufrimiento fuese mayor se colocaba bajo la silla de hierro ascuas ardiendo que calentaban la silla y quemaban a la víctima.

¿Aguantarías sin desmayarte el dolor de cientos de pinchos ardiendo clavándose en tu espalda, piernas y gluteos?


Empalamiento
Empalamiento: Una enorme estaca perforaba y atravesaba tu cuerpo de un extremo al otro, se solía perforar al sentenciado por el ano hasta que la estaca salía por la boca. Normalmente en este proceso se solía morir pero se daban casos en los que se sobrevivía al sufrimiento durante casi un día. El empalamiento siempre se realizaba en público y solía dejar el cadáver a la intemperie para alimentar a los animales carroñeros y servor como escarmiento para el resto de la población.

La sierra: A la victima se la colgaba boca abajo de los tobillos, con lo que toda o casi toda la sangre bajaba hacia la cabeza, oxigenando el cerebro y manteniéndola consciente un tiempo mayor que en otros casos.


La sierra
Se procedía a cortar con una sierra, normalmente no muy afilada, el cuerpo en dos desde la parte genital, habitualmente se alcanzaba el ombligo antes de que la persona perdiera el conocimiento, muy pocas veces se llegaba hasta el estómago. Durante el proceso tu propia sangre corría hasta gotear por tu cabeza.

¿Podría tu cuerpo soportar el dolor de ser cortado en dos por una sierra que en muchos casos no estaba ni siquiera bien afilada?


Rompiendo con la rueda
Rompiendo con la rueda: A la víctima normalmente desnuda se le ataban las articulaciones al suelo, fijaban por medio de unas maderas y se le iban destrozando los huesos de estas uno por uno con la brutal rueda de hierro, cuando todos los huesos eran papilla únicamente mantenida por la carne y la piel que los envolvía se le ataba a la rueda para ser expuesto a la muchedumbre, durante días se sobrevivía entre grandes dolores

¿Imaginas el sonido de la rueda rompiendo uno a uno los huesos de tus brazos y piernas?


El tenedor de los herejes
El tenedor de los herejes: Dotado de dos puntas en cada uno de sus extremos; este cruel tenedor estaba ideado para que los herejes confesaran permitiéndoles mover la boca únicamente para hablar susurrando. Por medio de un cinturón se fijaba el tenedor al cuello del torturado que debía mantener el tiempo máximo la cabeza hacia atrás para no clavarse en el esternón y la barbilla los afilados pinchos.

¿Cuanto resistirían los músculos de tu cuerpo sin echar la barbilla hacia delante perforando cuello y barbilla?


Taburete sumergible
Taburete Sumergible: Utilizado principalmente en mujeres acusadas de brujería. La silla era sumergida bajo el agua quedando la persona torturada inmovilizada bajo el agua sin poder respirar, el inquisidor decidía cuanto tiempo debía permanecer el torturado o torturada sumergido, el proceso solía repetirse hasta que el torturado moría ahogado o confesaba, caso en el cual se ejecutaba al acusado ahorcándole o en la hoguera más tarde.

¿Cuanto tiempo soportarías inmovilizado bajo el agua en esta silla ideada para que las brujas confesaranPurificando el alma: En muchos países católicos, el clero creía que las almas malditas se podían limpiar si se hacia ingerir al condenado agua hirviendo, carbón ardiendo o ambas en combinación.

Esta tortura solía producirse después de que el prisionero hubiese confesado su herejía cosa que normalmente ocurría tras haber sido previamente torturado y en muchos casos antes de ser ejecutado.

¿Te imaginas ser obligado a tragar agua hirviendo o trozos de carbón al rojo vivo?


Jaula colgante
La jaula colgante: La víctima era inmovilizada por una jaula, normalmente se colgaba al preso desnudo para ser expuesto a la multitud como símbolo de terror. La muerte podía tardar semanas, en las cuales el torturado podía fallecer debido al extremo frio, el calor o como en la mayoría de los casos por hambre o sed.

Este era un método de ejecución que normalmente se aplicaba después de que el prisionero hubiese confesado tras días de tortura.

¿Te imaginas colgando desnudo mientras el frío y el calor te van desgastando hasta morir de hambre o sed?


Machacador de cabezas
El machacador de cabezas: Un utensilio en el cual introducían tu cabeza y mediante un rodamiento te apretaban la cabeza por arriba , mientras que por abajo estaba el tope con tu barbilla.

Los dientes estallaban o se iban clavando en los huesos de la mandíbulas, los ojos se salían de sus cuencas debido a la presión cuando el cráneo se rompía y finalmente podía incluso salirse el cerebro por los oídos.

¿Podrías soportar el dolor de sentir como tu cráneo es aplastado?


Quemado en la estaca
Quemado en la estaca: Una de las ejecuciones predilectas de la Santa Inquisición para acabar con la vida de las brujas. Se creía que con el fuego se purificaba el alma de la ejecutada y se impedía que su “maldad” se propagase entre los demás aldeanos.

¿Soportarías el dolor de sentir como tu cuerpo se va quemando poco a poco mientras una hoguera te consume?


La cuna de Judas
La cuna de Judas: La víctima es suspendida sobre una estructura piramidal y bajda lentamente sobre su afilada punta, el propio peso corporal causaba que dicho vértice desgarrase la zona de apoyo que normalmente era el año o la vagina dependiendo del género del acusado,

Si el peso no era suficiente se aplicaba un peso “extra” por medio de las cuerdas tirando del reo hacia abajo.

¿Cuanto dolor debe causar que te situen sobre un afilado vertice con forma piramidal que se va clavando en ti?


La cuna
La cuna: Esta se podría considerar una forma evolucionada de la cuna de Judas. Se obligaba a la víctima a sentarse sobre una cuña de metal extremadamente afilada, el peso del cuerpo unido al de las cadenas y bolas pesadas que se le unían a los tobillos causaban que se fuera clavando el metal en el cuerpo hasta que causaba la muerte, normalmente por desangramiento aunque en algunos casos si el cuerpo se torcia podía incluso amputar una extremidad.

¿Sería tolerable el dolor de sentir como un afilado hierro te va partiendo en dos por tu propio peso?


La doncella de hierro
La doncella de hierro: Un sarcófago con un interior lleno de pinchos estrategicamente colocados para no causar la muerte del prisionero, las afiladas puntas se clavaban en partes blandas y puntos no vitales para que el sufrimiento fuera el máximo posible. El sarcofago de la imagen fue utilizado en 1515, el ejecutado sufrió terribles dolores durante dos días y eran continuos sus lloror y gritos de dolor durante ese tiempo. Las perforaciones que sufrió iban desde brazos y piernas en varios puntos hasta otros más delicados como el abdomen, hombros y el más espeluznante de todos, los ojos.

¿Qué se sentirá al estar encerrado en un sarcófago mientras afilados pinchos atraviesan tu cuerpo y ojos?


Silla de interrogatorios
Silla de interrogatorios: Cientos de afilados pinchos componían el respaldo y asiento de esta silla de torturas. Pinchos que por medio de una especie de cinturones que podían presionar al torturado a la silla se clavaban en toda la parte de atrás del cuerpo. Para que el sufrimiento fuese mayor se colocaba bajo la silla de hierro ascuas ardiendo que calentaban la silla y quemaban a la víctima.

¿Aguantarías sin desmayarte el dolor de cientos de pinchos ardiendo clavándose en tu espalda, piernas y gluteos?


Empalamiento
Empalamiento: Una enorme estaca perforaba y atravesaba tu cuerpo de un extremo al otro, se solía perforar al sentenciado por el ano hasta que la estaca salía por la boca. Normalmente en este proceso se solía morir pero se daban casos en los que se sobrevivía al sufrimiento durante casi un día. El empalamiento siempre se realizaba en público y solía dejar el cadáver a la intemperie para alimentar a los animales carroñeros y servor como escarmiento para el resto de la población.

La sierra: A la victima se la colgaba boca abajo de los tobillos, con lo que toda o casi toda la sangre bajaba hacia la cabeza, oxigenando el cerebro y manteniéndola consciente un tiempo mayor que en otros casos.


La sierra
Se procedía a cortar con una sierra, normalmente no muy afilada, el cuerpo en dos desde la parte genital, habitualmente se alcanzaba el ombligo antes de que la persona perdiera el conocimiento, muy pocas veces se llegaba hasta el estómago. Durante el proceso tu propia sangre corría hasta gotear por tu cabeza.

¿Podría tu cuerpo soportar el dolor de ser cortado en dos por una sierra que en muchos casos no estaba ni siquiera bien afilada?


Rompiendo con la rueda
Rompiendo con la rueda: A la víctima normalmente desnuda se le ataban las articulaciones al suelo, fijaban por medio de unas maderas y se le iban destrozando los huesos de estas uno por uno con la brutal rueda de hierro, cuando todos los huesos eran papilla únicamente mantenida por la carne y la piel que los envolvía se le ataba a la rueda para ser expuesto a la muchedumbre, durante días se sobrevivía entre grandes dolores

¿Imaginas el sonido de la rueda rompiendo uno a uno los huesos de tus brazos y piernas?

http://ajuaa.com/news/16/3180.html