10 de junio de 2011

Carta abierta a la CAN






Oscar Mateluna Peña, Xabier Agirregabiria Povedano, Félix Hernández Barrikarte, Lidon Soriano Segarra, Lara Reviriego Marín, Xabier Jaso Esain, Ana Ruiz Egozkue, Richard Weyndling

SEÑORES miembros de los consejos de administración de CAN y Banca Cívica: sus departamentos de marketing han hecho un extraordinario esfuerzo en los últimos años para convencer a clientes y al público en general de la vocación de transparencia y responsabilidad social de CAN y Banca Cívica.

Sus anuncios nos hablan de importantes proyectos sociales elegidos por clientes de CAN y de una revolución en su forma de hacer negocios.

Y en su página web leemos que ustedes han firmado el Pacto mundial de la ONU, que les compromete "a no ser cómplices en la vulneración de los Derechos Humanos". Hasta la misma marca Banca Cívica suena a empresa financiera con vocación de ONG.

Es una lástima que los responsables de marketing se olvidaran de dar publicidad a la participación de CAN y Banca Cívica en el negocio del armamento. Como bien sabrán ustedes, las dos entidades, a través de la empresa matriz Oesia, son los principales inversores en Tecnobit, una empresa muy significativa en el sector de fabricación de armamento del Estado español.

Peor aún, resulta que Tecnobit es un importante socio de Rafael Advanced Defense Systems, empresa propiedad del Gobierno israelí que fabrica una sofisticada gama de misiles y armamentos utilizados por sus Fuerzas Armadas (y las fuerzas de la OTAN).

Éstas son armas que, sin duda, mataron a cientos de civiles indefensos en la invasión israelí de Gaza en 2008/2009 y en la invasión de Líbano en 2006, y que se emplean a diario para matar y oprimir a la población palestina en Gaza y Cisjordania.

Exigimos a CAN y a Banca Cívica, entidades que siguen siendo públicas hasta su privatización en julio, que actúen con verdadera responsabilidad social, que escuchen, por favor, la voz de la sociedad civil palestina y navarra y que desinviertan en empresas -como Tecnobit- que están relacionadas con la ocupación israelí de Palestina.

Si no, por lo menos, actúen con la transparencia que pregonan y hagan pública su participación en el negocio de armamentos. Un negocio manchado con la sangre de muchas personas inocentes no solamente en Palestina, sino también en Irak, Afganistán, Libia y otros países, a los que la intervención occidental ha llevado la guerra.



Grupos de Iruñea contra las Guerras/Palestinarekin Elkartasuna Ekimena