27 de julio de 2011

La Agrupación de los Amigos de Durruti




Fue un grupo anarquista español, creado el 15 de marzo de 1937 por Jaime Balius, Félix Martínez y Pablo Ruiz, como reacción al decreto de militarización de las milicias dictado por el gobierno de la República, y que editará (a partir de mayo de 1937 y hasta febrero de 1938) el periódico El Amigo del Pueblo, ilegalizado tras la publicación de sus primeros números e inspirado en L'Ami du Peuple de Marat.
La agrupación se formó a partir de la confluencia de una corriente que se pronunciaba, desde la misma prensa de la CNT, contra la colaboración con el gobierno, y otra corriente integrada por milicianos, que volvió a Barcelona para luchar contra la militarización de las milicias; así, la mayor parte de los integrantes de la nueva agrupación serán antiguos miembros de la Cuarta Agrupación de la Columna Durruti, al frente de la cual habían estado Pablo Ruiz, Progreso Ródenas y Eduardo Cerveró, entre otros.
Desde su constitución formal, el 17 de marzo, hasta el 3 de mayo, la Agrupación efectuó diversos mítines (en el Teatro Poliorama el 18 de abril y en el Teatro Goya el 2 de mayo), lanzó diversos manifiestos y octavillas, exigiendo la liberación del dirigente libertario Francisco Maroto del Ojo, saboteó la intervención de Federica Montseny en el mitin de la Monumental del 11 de abril, y llenó los muros de Barcelona con carteles que explicaban su programa.
El 5 de mayo, durante las llamadas Jornadas de mayo de 1937, publica una octavilla que declaraba que "Ha sido constituida una Junta Revolucionaria en Barcelona. Todo los responsables del golpe de estado, que maniobran bajo protección del gobierno, serán ejecutados. El POUM será miembro de la Junta Revolucionaria porque ellos apoyaron a los trabajadores". Tanto la CNT como la FIJL rechazan participar en la iniciativa de la Agrupación, pero su aproximación al POUM (partido comunista seguidor del trotskismo y antiestalinista), le acarrearía como consecuencia el que la sede de la Agrupación fuera clausurada y sus principales responsables encarcelados reiteradamente, aunque siempre por periodos breves. La Agrupación sobrevivirá de mejor o peor forma hasta mediados de 1938.
En 1939 surgirá una reelaboración de la misma agrupación, el Grupo franco-español de "Los Amigos de Durruti", reconstituido y disuelto en varias ocasiones y que empezaría a editar en 1961 desde Francia una nueva serie del periódico de El Amigo del Pueblo, de mucha menor difusión.Encontramos en sus páginas desde el primer momento un rechazo frontal a las medidas tomadas por el Estado al objeto de volver a una situación pre-revolucionaria; en los números de mayo a julio se reivindicarán las luchas revolucionarias de Mayo, rechazando reiteradamente las acusaciones vertidas desde muchos sectores calificándoles de "agentes provocadores e irresponsables", se denunciará la censura en la prensa escrita y las calificadas como "maniobras contra-revolucionarias".
En septiembre de 1937, cuerpos integrados en el Ejército Popular, muchos de los cuales habían sido previamente parte de las milicias de la CNT, toman la población de Belchite, lo que será reivindicado desde las páginas de El Amigo del Pueblo como obra de las "fuerzas confederadas", a la vez que se sigue denunciando la constante represión sufrida por el grupo.
En muchos de sus números lanzan proclamas en favor de la CNT y la FAI, pese a tener numerosos puntos de desencuentro con ambas. Igualmente se incide en la necesidad de volver a "las experiencias de las jornadas de julio y de mayo".
Diversos estudiosos consideran que los Amigos de Durruti estaban en un proceso de ruptura ideológica con el anarquismo moderado, y que tras la experiencia de la lucha de clases en la Guerra Civil giraban a la izquierda en dirección a un anarquismo mas organizado y estrategico. Estos faístas, decepcionados con la colaboración de la anarcosindicalista CNT, dominada en aquella época por su sector más moderado, con el gobierno democrático-capitalista, llegaron a reflexiones repentinas como la siguiente:
"La unidad antifascista no ha sido más que la sumisión a la burguesía...Para vencer a Franco, hacía falta vencer a Companys y Caballero. Para vencer al fascismo, hacía falta aplastar a la burguesía y a sus aliados stalinistas y socialistas. Era necesario destruir completamente el Estado capitalista e instaurar un poder obrero surgido de los comités de base de los trabajadores. El apoliticismo anarquista ha fracasado"
(citado en "La revolución española (1931-1939)" de Pierre Broué)