31 de agosto de 2011

El Quinto Regimiento



Un batallón, que apenas había probado sus fuerzas en el asalto del cuartel de la Montaña y poco más, era sin duda fruto de la ideología de sus fundadores y de la mente preclara de su primer comandante, con el beneplácito de los dirigentes comunistas de Madrid, y nada de batallón, los comunistas, fieles a su ideario movilizador, no debían conformarse con menos de un regimiento. Y así empezó todo, la creación del Quinto Regimiento en el verano de 1936 fue un acto generoso y solidario para fomentar la resistencia del pueblo de Madrid. La sede elegida como cuartel fue el Colegio de los Salesianos en el barrio de Estrecho, en la actual confluencia de las calles Francos Rodriguez con Bravo Murillo. Este colegio se convirtió en centro de reclutamiento militar y sede del Quinto Regimiento.

Tras el asalto y toma del Cuartel de la Montaña en los días posteriores al 18 de julio de 1936, en concreto el 20 de julio, los integrantes de las Milicias Antifascistas Obreras y Campesinas del barrio de Cuatro Caminos comandados por el comunista Arturo Arellano requisan el colegio, del que habían huido los religiosos salesianos ante las iras del pueblo de Madrid en respuesta al golpe de estado contra la II República. Estas milicias se constituyeron en la tarde del 18 de julio con las armas repartidas en el parque de artillería del coronel Rodrigo Gil.

El Partido Comunista, apenas iniciada la guerra civil, fue consciente de la necesidad de crear un nuevo ejército, y lo hizo con las formaciones que constituyeron el Quinto Regimiento de Milicias Populares. Está organización que se hizo famosa durante el conflicto español llegó a contar en sus filas con unos 70.000 combatientes, todos ellos voluntarios. El Quinto Regimiento se configura, por tanto, como una gran milicia popular antifascista, contribuyendo a la unificación de las milicias de partido o sindicato en una única milicia que sirviera de base al Ejército Popular. También se desarrollaron en sus instalaciones la formación política de mandos y dirigentes del Partido Comunista, entre ellos Enrique Líster y Juan Modesto. Su fundador y primer comandante fue el militante comunista Enrique Castro Delgado, que a las pocas semanas dejó paso al dirigente comunista internacional Vittorio Vidali (alias Carlos Contreras). El Quinto Regimiento no sólo desarrollo acciones militares, también realizó una intensa labor social, política y cultural, manteniendo lazos estrechos entre el frente de batalla y la retaguardia, de ahí su extraordinaria fama entre los combatientes y el pueblo. Impulsaron el desarrollo de la educación y la cultura luchando contra el analfabetismo a través de bibliotecas fijas e itinerantes, editando carteles y periódicos, llevando el teatro a la calle y a las trincheras por medio de las “guerrillas teatrales”. En sus filas o ligados al regimiento se encontraban famosos intelectuales como Rafael Alberti, Miguel Hernández o María Teresa León.

70 años después de su constitución, el Quinto Regimiento es ejemplo de entrega y solidaridad de miles de madrileños y vecinos de nuestros barrios. Cuando se quiere convertir nuestros distritos en un desierto cultural, cuando el individualismo y el ‘sálvese quien pueda’ se nos ofrecen como la única filosofía de vida, cuando las grandes políticas públicas se sustituyen en interminables obras de cara a las citas electorales, cuando nos privatizan hasta los parques, cuando se introducen mecanismos para una privatización de nuestras calles, con el único fin de seguir recaudando, cuando los centros escolares se deterioran por falta de atención…, su ejemplo nos sirve para continuar la lucha por una sociedad más justa.