26 de septiembre de 2011

Putin-Medvédev, Medvédev-Putin. Lo mismo da, que da lo mismo.

Este pasado sábado la vida política rusa ha estado repleta de acontecimientos. Han coincidido en el tiempo los congresos de los dos principales partidos del país: el oficialista “Rusia Unida” y el comunista. En el primero, se escenificó por fin lo que era un secreto a voces desde hace meses: la élite gobernante rusa no encuentra mejor forma de mantenerse en el poder, que repetir fórmula cambiando los actores, devolviéndoles sus anteriores papeles. Putin será el candidato a presidente (las elecciones están fijadas para el 4 de marzo), mientras Medvédev encabezará la lista electoral de Rusia Unida a las legislativas de diciembre. No se puede negar que la lógica se ha impuesto y es la mejor apuesta para cuadrar el círculo. También es al mismo tiempo un mensaje de tranquilad para todos esos altos cargos designados por Medvédev a lo largo de esta legislatura. Había que darles a entender que no iban a ser abandonados a su suerte. La supuesta intriga de estos últimos años, sobre si el insulso y abúlico Medvédev se atrevería a desafiar a su carismático jefe ha terminado. Es cierto que esta confirmación ha supuesto una pequeña no disimulada decepción para los observadores y analistas más liberales, que a principio de año todavía confiaban en una segunda candidatura de Medvédev. Sin embargo son mayoría los politólogos que no ven apenas diferencias en los dos figurantes del tándem. El líder comunista Ziugánov por su parte, en entrevista a la emisora “RSN” (Servicio Ruso de Noticias) declaró: “Vladímir Putin y Dmitri Medvédev son como hermanos siameses a los que no se puede operar. No se les puede separar. Intentar separarlos inmersos en plena campaña electoral de Rusia Unida o las presidenciales, equivaldría a mandarlos a pique, tanto a unos como a otros. Por eso Rusia unida, perdiendo votos y ocultándose detrás de un “Frente Popular”, necesita lógicamente buscar una salida. En general, todo esto resulta bastante extraño, si hablamos de democracia. Pienso que deberían ser los electores los que lo determinasen”. En opinión de Ziugánov el acuerdo sobre el futuro reparto de puestos ya se había alcanzado hace cuatro años. Por su parte, en el congreso extraordinario del PCFR, previo a la cita electoral (práctica habitual en Rusia, para votar las listas de candidatos y refrendar los programas), tampoco ha habido sorpresas. Previo al comienzo de la exposición de informes y su posterior debate, se celebró el acto de entrega de carnés a los nuevos militantes, entre los que destacó la presencia del teniente general Víktor Sobolev, ex comandante del 58 ejército. En el informe central al congreso, el presidente del PCFR, Guennadi Ziugánov, expuso las tres principales prioridades para el desarrollo de Rusia: Garantizar la seguridad del país, el tránsito de la depresión económica al desarrollo acelerado y la superación de la pobreza y la degradación social. Para resolver esas tareas, el PCFR propone tres líneas principales de actuación: un nuevo curso en política exterior, una nueva política económica y la sustitución de las prioridades sociales. El desarrollo de la agricultura es uno de los principales desafíos que enfrenta Rusia. Para ello el PCFR propone la recuperación de las haciendas colectivas, el cese de la especulación con la tierra y la recuperación de las tierras ociosas. El PCFR ofrece devolver al pueblo las principales conquistas de la época soviética: una educación y una sanidad universal y gratuita de calidad. Entrevistado por “Svobódnaya Pressa”, Valeri Rashkin, primer secretario de la organización en Moscú, resumía sus impresiones del congreso en estas palabras: -Este es el informe no solo del líder del PCFR, sino del futuro presidente de Rusia. Todos los delegados deben “salir al pueblo” para explicar este programa, el programa de la mayoría. -“SP”:- en el informe se ha hablado de nacionalizar, ¿Significa eso que en caso de victoria de los comunistas al pueblo llano le va a “tocar” algo de la venta del petróleo y el gas? -El petróleo, el gas, los metales, son riquezas que pertenecen a todos los pueblos que habitan en el territorio de Rusia. Es una riqueza que debe convertirse en dinero real, pero no solo en un dinero que pueda despilfarrarse, también en forma de sanidad gratuita, de educación, para que la gente tenga trabajo y pueda ir con la cabeza alta. Entre los diez primeros candidatos de la lista a las elecciones de diciembre tampoco ha habido demasiadas sorpresas. Aparte de Ziugánov como cabeza de lista, destaca Zhorés Alfiórov, premio Nóbel de física y vicepresidente de la Academia Rusa de Ciencias, que repite como candidato. También hay dos militares de alta graduación, V.Komoyédov y V.Cherkésov y una ex cosmonauta y dos veces héroe de la Unión Soviética, S. Savítskaya. Fuentes: http://kprf.ru/party_live/97015.html http://kprf.ru/opponents/97009.html