5 de septiembre de 2011

Falleció en el 2011 Carlos Astigarribia, hijo del ex-secretario general del Partido Comunista de Euskadi durante la II República



Falleció en La Habana Carlos Astigarrabia, un vasco afincado en Cuba desde 1962. Su historia personal podría parecerse a otras muchas de la numerosa y poco conocida Diáspora vasca, pero una mirada más de cerca a su vida nos da algunas claves de lo que significa formar parte de “un país que no existe”, como diría Marc Legasse. Hijo del político vasco Juan Astigarribia, comunista y miembro del Gobierno Vasco de Aguirre, ya su nacimiento presagió una vida marcada por la política: mientras él venía al mundo su casa estaba ocupada por la Guardia Civil, que buscaba a su padre huido.



Josemi Arrugaeta/La Habana, Cuba. Carlos Astigarrabia nació en Bilbao en otoño de 1934. Era hijo de Juan Astigarrabia y Josefa Zabalegui. Nació custodiado por la Guardia Civil, pues se dio la circunstancia que el parto se produjo durante las conflictivas jornada de la Revolución de Asturias, con focos insurreccionales en diversas localidades vascas. Su padre, Juan Astigarrabia, era un importante dirigente del Partido Comunista de Euskadi y andaba huido. La Guardia Civil lo buscaba y ocupó la casa, que ni siquiera desalojó durante el parto.

Carlos y su hermana Rosa fueron “niños de la guerra” y de 1937 a 1939 vivieron exiliados en la URSS. En 1939 la familia consiguió reagruparse en Francia para emprender el largo peregrinar del exilio. Embarcaron en 1940 de Marsella hacia la República Dominicana en el Comisario Rammel. Este barco hizo escala primero en Ciudad de Panamá y allí decidieron quedarse. En el viaje de retorno, el buque fue hundido por los alemanes. Juan Astigarrabia, su esposa Josefa Zabalegui y los dos hermanos se asentaron en Panamá.

Enamorado de Cuba

En 1962 Carlos acompañó a su padre a la Cuba revolucionaria, e hizo suya esta tierra como una patria compartida. En ella construyó su familia, trabajó y extrañó el lejano País Vasco. Se casó por primera vez con una cubana y tuvo 2 hijos, Juan Carlos y Luis Ernesto. Siguió sus estudios y se hizo ingeniero industrial, se volvió a casar y tuvo una hija, Karina, que vive en Miami. Juan Carlos también vive en Miami. Luis Ernesto vive en Cuba.

Carlos honraba la memoria de sus padres. Josefa murió en Panamá con 78 años y Juan en Donostia-San Sebastián a los 88 años. Juan Astigarrabia volvió al País Vasco con 80 años pensando que todavía podía aportar algo a la causa revolucionaria y a su pueblo vasco. Había sido secretario general del Partido Comunista de Euskadi durante la II República y consejero del Gobierno Vasco durante la guerra civil.

Tras la caída de Bilbao, en el verano del 37, fue objeto en Valencia de un juicio interno del partido, junto con Jesús Larrañaga. Fue expulsado del Partido Comunista por insubordinación a la Tercera Internacional y por inclinación al nacionalismo vasco. José Antonio Aguirre y Manuel Irujo lo protegieron en la turbulenta Barcelona de la guerra civil. Tras el exilio en Panamá, participó a partir de 1962 en la Cuba revolucionaria y en 1980 volvió al País Vasco, donde murió en la donostiarra Residencia de Ancianos de Zorroaga en 1989.

En el Laurac Bat habanero

En el barrio habanero de Playa, cerca de la Quinta Avenida, Carlos Astigarrabia mantenía su apego a su origen vasco. Sesenta años después de haber sido evacuado de Bilbao en pleno conflicto bélico, pudo volver a recorrer los paisajes de aquella Euskal Herria que tuvo que abandonar de muy niño. Su gran y debilitado corazón quería al País Vasco y a Cuba, donde se sintió siempre en su casa.

Los restos de Carlos Astigarrabia descansan en el panteón Laurac Bat del cementerio habanero de Colón, junto a los de otros muchos vascos y vascas que tuvieron que rehacer sus vidas entre la emigración y el exilio, formando parte de la Diáspora.
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