14 de septiembre de 2011

Jesús Larrañaga Churruca. Dirigente del PCE de Euskadi en 1936




Goyerri. Político guipuzcoano nacido en Urretxu. Su padre era contratista de obras y su madre planchadora. Dos de sus hermanos eran jesuitas en el seminario de Javier, cerca de Pamplona / Iruña, y esa fue la causa de que durante algunos años estudiase allí. De natural inteligencia, fue un alumno excelente, adquirió una amplia cultura general y llegó a conocer a la perfección el griego y el latín. Fue expulsado del seminario por su rebeldía. Inmediatamente empezó a trabajar como obrero metalúrgico, siendo un peón cualificado. En aquellos años perteneció a la Juventud Nacionalista y a Solidaridad de Trabajadores Vascos. Trabajó en la Fábrica de Vagones de Beasain (Gipuzkoa), que por entonces tenía 2.000 obreros (dictadura de Primo de Rivera). Larrañaga organizó una huelga en la empresa y a consecuencia de ella fue expulsado. Marchó a Donostia-San Sebastián y por su actitud frente a la dictadura tuvo que emigrar a Francia en el año 1926, residiendo en Le Boucau. El ambiente obrero y comunista de su entorno contribuyeron a la formación de Jesús. En 1927 regresa a Euskadi, ingresa en el Sindicato Metalúrgico de la Federación Local de Sociedades Obreras de la UGT y se da de alta en el Partido Comunista. Por su capacidad ocupa cargos directivos en el sindicato y es elegido para el Comité Provincial de Gipuzkoa del PCE. Su trabajo es incansable.Es detenido preventivamente en los días anteriores a la sublevación de Jaca (1930) y sale en libertad en febrero de 1931. Proclamada la República, Larrañaga es elegido secretario de la Federación Local. Como tal está al frente y es el impulso de las numerosas huelgas que se producen en Gipuzkoa. Funda en 1933 «Euskadi Roja». Escribe en ella, trabaja en su confección y la vende por las calles. En 1935 participa en el Congreso (ilegal) de constitución del Partido Comunista de Euzkadi. Es elegido para su Comité Central y su Buró. Fue designado comisario de Guerra en la Junta de Defensa creada en Donostia-San Sebastián tras el alzamiento militar de julio de 1936. Tras la retirada republicana a Bizkaia marchó a Asturias comandando el batallón «Meabe» y fue nombrado por el Gobierno de Madrid comisario general para Euzkadi, nombramiento que el Gobierno Vasco se negó a aceptar hasta mayo de 1937. Gozaba de considerable prestigio entre los miembros de su partido, siendo en cambio muy tensas sus relaciones con las autoridades del nacionalismo vasco, de cuyas filas provenía. Una intervención suya en un mitin organizado por el PC en Santander el 27 de julio de 1937 atacando al Gobierno Vasco provocó las protestas de diversos sectores republicanos, viéndose obligado a aclarar que su participación en el acto lo fue en calidad de militante del PC y no en cuanto comisario del Ejército. El 4 de agosto de este año fue confirmado como comisario delegado de Brigada del Ejército del Norte. Después de la caída del sector llega al Centro y forma parte de la Comisión Político Militar del C. C. del Partido. Larrañaga trabaja incansablemente en la parte de Levante tras el golpe de Casado. Gracias a él se salvan bastantes miembros del Partido. Al fin logra salir para Francia y de El Havre hacia América, en el barco francés De la Salle. El viaje fue hasta Puerto Plata, en la República Dominicana, saliendo de allí para La Habana, que era el escalón de donde volvían muchos comunistas para España. Fue un período de trabajo muy intenso: reuniones con Vicente Uribe y con Julián Grimau, que le ayudaron a preparar las condiciones del viaje. Larrañaga era muy exigente para que los que iban a partir guardasen las más elementales normas de clandestinidad. Luego la salida hacia Nueva York, en donde se entrevistó con Ramón Ormazábal. Y al fin, a últimos de septiembre de 1941 , marchan varios escondidos en el barco portugués «Gaza». A mediados de octubre fueron detenidos en Lisboa Larrañaga, Isidoro Diéguez, Asarta, Girabay y Gago. En la Dirección de Seguridad de Lisboa los interrogaron los portugueses, con la cooperación del policía español conocido por «El Cadáver». Rápidamente fueron trasladados a España y entregados a la Policía franquista en Valencia de Alcántara. En el consejo sumarísimo celebrado el 19 de enero de 1941, Larrañaga, junto con sus compañeros Diéguez, Asarta y Girbau, fue condenado a muerte, siendo fusilado dos días más tarde. Ref. «Mundo Obrero» n.° 213, 28-1-1983 al 3-11-1983; A. de Astigarraga: Historia Documental de la Guerra de Euzkadi, p. 98; Beurko, S. de: Gudaris, pp. 110, 125 y 128.
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