17 de septiembre de 2011

LIBIA: La traición que vino de "la izquierda"



Por Pedro José Madrigal Reyes.

Estas líneas son para usted amigo mío, si usted, el que aún cree que lo que ocurre en Libia es el resultado de una lucha por la liberación del pueblo, usted que sigue creyendo que un puñado de rebeldes –poco más de mil- que han conformado un ejército en donde el número de mercenarios –árabes y occidentales, integristas o no- supera exponencialmente al número de nativos… Si usted, el que aún apoya sin reparo alguno que las bombas de la “libertad” destruyan al país con los índices de desarrollo humano más elevado de África, usted que aún sigue creyendo que hospitales, universidades, escuelas, y civiles son objetivos legítimos en esta cruzada imperial…, que esas bombas que contienen uranio empobrecido son para proteger a la población civil. Estas líneas son para usted…
Y es que lo que ocurre en Libia, esa guerra colonia-imperialista, en donde el imperialismo, pero no el que describiera el gran Vladimir Ilich al servicio de una nación…, sino este nuevo, más depredador, implacable, más genocida, ese que han construido los estados “democráticos” en torno a las demandas de los oligopolios suprasoberanos…, ese que no solo roba su futuro, sino que diezma a los pueblos y saquea sus riquezas-; el mismo que le han hecho creer es el resultado de un mundo multipolar cuando la realidad demuestra que todos esos polos obedecen a las mismas directrices, o lo que es lo mismo, son el mismo y único polo; de allí que las acciones de unos sean parte del procedimiento…, en ese sentido, sin la abstención de la Federación Rusa y China en el Consejo de Seguridad de la ONU los hechos que nos ocupan nunca se hubiesen producido bajo la supuesta “legitimidad” que emana de la ONU –hoy convertida en avanzadilla en contra de los pueblos-, así, la voluntad imperialista depredadora de Obama, Sarkozy, Merkel, Cameron, Zapatero, etc., es solo la continuación de una conducta encaminada al colonialismo…

Pero ese deterioro moral ya lleva unos años destruyéndonos, destruyendo porque resulta en el perfecto alineado para el desarrollo de esa nueva forma de imperialismo que disfruta del apoyo de la pseudoizquierda, así encontramos a Ignacio Ramonet –y otros “intelectuales”- legitimando las acciones de la OTAN en suelo serbio y ahora aludiendo a la “legalidad internacional” para hacer lo propio con las acciones de la organización militar-terrorista en Libia, hipocresía que solo puede ser denominada traición a los pueblos y a las ideas…, pues nada manifiestan al respecto de que nunca hubo pruebas de las acciones imputadas al gobierno libio que propiciaron las represalias dictadas desde ese órgano antidemocrático –Consejo de Seguridad- que se encuentra en manos de los agresores… Que el ejercicio militar empleado por las naciones imperiales es en sí misma una violación de la resolución del consejo de seguridad en la que se amparan, pues sólo aprobó el control del espacio aéreo; que se está violando el derecho internacional al interferir en los asuntos soberanos de una nación cuyas autoridades han invitado reiteradamente al diálogo y a la observación internacional, que ocurre lo mismo al intentar reiteradamente el magnicidio; también cuando la Corte Internacional de Justicia transgrede el derecho internacional al violar la convención de Viena, que por lo demás, es poco o nada beligerante en la investigación de los genocidios ocasionados por la OTAN y las naciones imperiales en otras latitudes… Que nunca ha procedido al respecto del genocidio que sufren afganos, iraquíes, palestinos… etc.

Esto nos debe de resultar en necesarias preguntas; ¿Por qué buen parte de lo que identificamos como izquierda se plegó sin fisuras a las tesis de los consorcios informativos que al fin y al cabo son los laboratorios conductuales de los oligopolios y de las conductas imperiales de esos gobiernos autodenominados democráticos? ¿Por qué los medios de comunicación alternativos funcionaron como caja de resonancia de las noticias y dictados vertidos a través de los medios de comunicación de masas? ¿Por qué nunca llamó la atención que no aparecieran pruebas de bombardeos –hoy desmentidos por las pruebas satelitales suministradas por el ejército ruso y organismos humanitarios-? ¿Por qué no llamó la atención de que las zonas sublevadas en primera instancia fueran las petrolíferas y que los pozos nunca dejaran de trabajar a pleno rendimiento? ¿Por qué esa fragilidad del pensamiento crítico? ¿Por qué…?

Ya no importa si las noticas son reales o ficticias, ya no importa que la orgía de sangre desencadenada por invasores y mercenarios –incluido los nacionales- esté cobrando un número de víctimas civiles exponencial en comparación a los que supuestamente provocaron las acciones, ya no importa que la verdad simple sea que el pueblo está siendo aplastado por una voluntad depredadora de recursos –petróleo y agua- con la complicidad de eso que algunos llaman izquierda, pero que nunca lo ha sido… YA NO IMPORTA PORQUE EL DAÑO ESTÁ HECHO. ¿Qué importa que todos los días utilicen los medios de comunicación para engañar a la opinión pública, al tiempo que ocultan masivas manifestaciones en repudio a las operaciones militares que llegan del “mundo libre”? En fin… se ha dejado engañar por aquellos que han denominado “rebeldes” o “revolucionarios” a quienes piden el apoyo militar de las potencias imperiales, por aquellos que le han hecho creer que un rebelde es un o sujeto que pide el apoyo militar explícito de la OTAN… Y usted olvidó que sencillamente esa alianza es imposible salvo que se haya fraguado bajo la tutela de la organización militar-terrorista, ¿recuerda el GLADIO¹?

Si observamos la historia, veremos que la confusión inducida por los medios de comunicación son parte elemental, orgánica, de los métodos de lucha de las “democracias occidentales”. Así ocurrió con Nicaragua, así ocurrió con Venezuela y la famosa matanza de civiles –al final fueron francotiradores contratados por la oligarquía-, así ocurre con Cuba… Tras la cortina está lo de siempre, intereses geopolíticos, petróleo, y dominio imperial-colonialista... Solo que esta vez han contado con la total desmovilización de las masas procurado por la “izquierda imperialista”. Mientras, el pueblo libio sigue resistiendo las embestidas de las fuerzas retardatarias encarnadas por los rebeldes monárquicos apoyados por la OTAN y la pseudoizquierda…


Esto denota una verdad absoluta, aún en el seno ideológico, la verdadera guerra de las ideas siempre ha sido NORTE-SUR...


“… me gusta Corea del Norte, esos 'majes' saben que si negocian sus desarme se los vuelan en dos días, allí están las enseñanzas de Irak y Libia…


Nota:
¹Red clandestina secreta anticomunista que operó en Europa occidental durante la Guerra Fría, vinculada a la OTAN y a cuya financiación contribuyó la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense, se denomina Gladio por que la rama italiana fue la primera en ser descubierta. Su justificación era intentar hacer frente a una eventual invasión soviética, pero su actividad consistía básicamente en actos terroristas, atentados y montajes contra todos aquellos grupos ideológicos enmarcados en la izquierda para desprestigiarlos. Se sabe que se empleó en esas estructuras a antiguos militantes fascistas y nazis. Nadie resultó condenado por estos hechos, no se siguieron las investigaciones y se desconoce su situación actual, se presume que permanecen activos dado que se mantiene como secreto de estado.

2. Lista de Culpables: ONU y su secretario Ban Ki-moon, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Italia, OTAN, Dinamarca, Noruega, Bélgica, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Países Bajos, Grecia, España, Rusia, China, Unión Africana, Liga Árabe y Medios de Comunicación Masiva.