1 de septiembre de 2011

Movilización en Pamplona contra la reforma de la constitución y por la convocatoria de un referéndum





Las organizaciones sindicales CCOO y UGT convocan una concentración el próximo jueves 1 de septiembre a las 18 horas frente a la Delegación del Gobierno en Pamplona.

CCOO y UGT han convocado una concentración en Pamplona contra la reforma de la Constitución que establece un límite de déficit, y para exigir la convocatoria de un referéndum. El acto tendrá lugar el próximo jueves 1 de septiembre a las 18 horas frente a la Delegación del Gobierno coincidiendo con las movilizaciones que se desarrollarán en todo el país, en víspera de la discusión en el Congreso de la iniciativa pactada por PSOE y PP.

Asimismo, CCOO y UGT han decidido apoyar las demás concentraciones y movilizaciones que se convoquen estos días -en particular la recogida electrónica de firmas-, así como la manifestación convocada en Madrid el día 6 de septiembre, a las 19 hs., entre Cibeles y Sol, antes del debate en el Senado.

CCOO y UGT animan a la ciudadanía a movilizarse para rechazar la reforma de la Constitución, que ataca los intereses de los trabajadores, supone una grave limitación al autogobierno de las diferentes AAPP, y constituye una amenaza para las prestaciones e instituciones del Estado de Bienestar.
Los sindicatos consideran que por su contenido y por sus plazos de aplicación esta reforma no va a ayudar a la reducción de los niveles actuales de déficit público que sólo puede lograrse sin deteriorar gravemente el tejido económico y social de nuestro país, mediante la promoción del crecimiento económico y el empleo, una reforma fiscal equitativa y progresiva y un permanente rigor en el uso del gasto público.

CCOO y UGT consideran que la reforma impone una grave limitación a la autonomía de los gobiernos democráticos y a la capacidad de autogobierno presupuestario de las diferentes administraciones públicas. Esto afectará gravemente a su capacidad de utilizar la política presupuestaria al servicio de los objetivos de la política general. Supuestamente motivada por los ataques especulativos a las deudas soberanas, la reforma introduce en nuestra máxima norma jurídica un factor económico de carácter netamente procíclico que puede llegar a impedir la acción de los gobiernos para que nuestra economía no entre, en el futuro, en una recesión. Constituye también una amenaza permanente para las prestaciones e instituciones del Estado de bienestar, las políticas sociales y la cooperación para el desarrollo.

Los sindicatos consideran que la reforma se realiza además de manera precipitada, urgente, sin debate público y hurtando la participación de los ciudadanos, y sólo satisface las demandas de los mercados frente a las de la sociedad.