19 de septiembre de 2011

Roche nos condena a morir de cáncer. Cuando vayas a la farmacia asegúrate si el producto es de Roche.

La compañía farmaceútica suiza Roche, ha dejado de suministrar medicamentos para el tratamiento del cáncer a cuatro hospitales griegos. Su director general, Severin Schwan, afirma que, en algunos casos, llevan años sin cobrar y que, si no hay negocio, no hay suministro. También afirma que esta medida podría extenderse a otros Estados que tienen un sistema de sanidad gratuito como es el caso de España. Hay que recalcar que el corte de suministro se reduce a los hospitales, no a las farmacias, de manera que aquéllos que puedan costearse el tratamiento de forma privada pueden seguir recibiéndolo. Así veremos en nuestra querida Europa cómo dentro de poco las clases medias-bajas morirán de enfermedades perfectamente curables y sin un maldito analgésico que alivie sus dolores. La porquería de medicinas que fabrica Roche las podría fabricar hasta el país más tercermundista. Los directivos de Roche no se han hecho ricos por saber mucho de medicinas, sino por saber mucho de mafia, de extorsión y de crimen. Sin duda alguna Grecia podría fabricar esas medicinas para tratar el cáncer a un precio ridículo y seguramente las fabricaría mejores y más efectivas, como ya lo ha hecho Cuba. Entonces ¿por qué no lo hacen? ¿Acaso el gobierno griego desea que sus ciudadanos mueran por enfermedades curables, como en el tercer mundo? La razón de que no se haga así es sencilla: el gobierno de Grecia, al igual que el nuestro y el del resto de esos países que llamamos "democráticos" no tiene en absoluto el poder de tomar esa decisión. Las grandes empresas (entre ellas, Roche) son las que los han puesto en donde están y los gobernantes les deben obediencia a ellas, no a nosotros. En eso consiste nuestra "democracia" y en eso consiste el capitalismo. Los gobiernos que osan fabricar sus propios medicamentos son denunciados por tribunales internacionales. En el sistema capitalista fabricar medicamentos baratos para que todo el mundo pueda usarlos es un delito. Pero si el país es poderoso y con un arsenal nuclear disuasorio, como es el caso de India, éste puede permitirse el lujo de atreverse a desoír las reclamaciones. Este fue el caso de otro grupo mafioso suizo, Novartis, que pretendía impedir a India fabricar un medicamento contra la leucemia. ¿Qué pasaría si los gobernantes de un país menos poderoso que China o India fabricasen sus propios medicamentos desoyendo las advertencias de estos mafiosos? Ya lo sabéis. El País, Público, y el resto de los medios nos empezarán a informar de que los gobernantes de esos países son unos tiranos que se comen a los niños crudos. Después la ONU exigirá a esos gobernantes que abandonen el poder. Y finalmente, la OTAN (los sicarios de las multinacionales) entraría a sangre y fuego como entraban los matones de los mafiosos en los locales que no se sometían a su extorsión. Dentro de 10 años un español de clase media-baja agonizará en un hospital por culpa de no poder pagar ya más el carísimo medicamento fabricado en exclusiva por Roche. En la tele de ese hospital, le contarán que Cuba e Irán son dictaduras espantosas y que este nuestro sistema, el de la democracia y las libertades, es maravilloso. El pobre hombre se irá al cielo creyéndolo firmemente. Dizdira.blogspot.com