28 de septiembre de 2011

Un abarrotado Baluarte homenajea a Marcelino Camacho

Cientos de personas han presenciado esta tarde en Baluarte el homenaje que CCOO de Navarra ha rendido al histórico líder sindical Marcelino Camacho, fallecido hace casi un año. El acto ha estado cargado de momentos emotivos, con proyecciones audiovisuales de las diferentes etapas que vivió Marcelino, con los poemas de Miguel Hernández que ha recitado la actriz Mary Paz Pondal, y con las palabras del secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, y el secretario general de CCOO de Navarra, José María Molinero. Ignacio Fernández Toxo ha recordado a Marcelino Camacho como “el hombre que modernizó y transformó a CCOO en el primer sindicato del país a partir de una apuesta decidida y valiente por la autonomía sindical y un proyecto de reivindicación y propuesta, de presión y negociación, que hoy sigue determinando la acción sindical de CCOO” Uno de los momentos más especiales ha sido cuando su viuda, Josefina Samper, y su hijo, Marcel Camacho, han recogido un detalle y han expresado unas palabras de agradecimiento, al igual que los sindicalistas navarros que asistieron junto a Marcelino Camacho a la Asamblea de Barcelona de 1976, momento en el que se unificó el movimiento de las Comisiones Obreras como una confederación sindical. Algunos lo han definido como el ‘nobel’ de la lucha por los derechos de los trabajadores. Y es que pocas personas en la historia de este país han tenido la capacidad de dejar tanta huella de compromiso como el fundador y primer secretario general de CCOO, fallecido el 29 de octubre de 2010. En la guerra, en el exilio, en la dictadura y en democracia; desde las calles, desde las asambleas y desde la cárcel, Marcelino Camacho siempre luchó al lado de los trabajadores por sus derechos y por conseguir la igualdad de personas y pueblos. Las convicciones, los valores y el compromiso de Marcelino siempre han estado presentes en las decisiones de CCOO y en la lucha de nuestro día a día, pero con este homenaje nos sentiremos todavía más cerca de nuestro compañero y camarada, un hombre que arriesgó su vida para conseguir un país libre y por ello fue juzgado y encarcelado en varias ocasiones durante 14 años. Desde su valentía, su honestidad y su humildad, lideró el movimiento sindical para conquistar los derechos que la dictadura había usurpado a la sociedad española y a su clase trabajadora. Marcelino fundó CCOO a finales de los años 50 junto a otros muchos sindicalistas. Fue el primer secretario general y ocupó este cargo durante 10 años, en la clandestinidad de la Asamblea de Barcelona de 1976 y en el I Congreso, ya conquistada la democracia, en 1978. Después ocupó la presidencia de esta organización hasta 1996 y contribuyó decisivamente a convertir CCOO en el primer sindicato del país. Nadie consiguió hacerle callar. Su defensa del sindicalismo de presión-negociación, su famosa frase “ni nos doblaron, ni nos domaron, ni nos van a domesticar”, sigue inspirando no solo a CCOO sino a todo el movimiento sindical internacional, que reconoce en Marcelino a un símbolo de la lucha por la libertad, la igualdad y la justicia social. Hoy, en estos tiempos tan complejos, es más necesario que nunca continuar con su legado.