31 de octubre de 2011

El vídeo que ha intentado censurar el PP.

Desestalinización

La desestalinización comenzó técnicamente en 1953, tras la muerte de Stalin, pero no fue oficial hasta 1956, tras el informe secreto de Nikita Jrushchov, entonces secretario del Comité Central de la Unión Soviética, y divulgado tras el XX congreso del PCUS. Esto, consistía en eliminar el Culto a la personalidad y el exceso de poder del período Estalinista (1924-1953). Aunque algunas persistieron, muchas estatuas de Stalin fueron retiradas, ya que el principal objetivo de la desestalinización era eliminar el culto a la personalidad que Stalin había fomentado. (En imagen la última estatua que queda de Stalin en Tiflis) El informe de Jrushchov fue comunicado el 24 de febrero de 1956 a 1436 delegados del PCUS reunidos en claustro cerrado. Por ende, los miembros de los partidos comunistas extranjeros (inclusive los de Europa Oriental) fueron excluidos. El informe sobre "El culto a la personalidad" que era inicialmente secreto, no fue relevado públicamente a la Unión Soviética hasta el final de los años 80. Sin embargo, pronto fue conocido en todo el mundo, porque habría, según Nikita Jrushchov, sido vendido a los Servicios secretos extranjeros por los comunistas polacos hostiles a la Unión Soviética. Fueron denunciadas las deportaciones masivas, los arrestos arbitrarios "de honestos comunistas y jefes militares tratados como enemigos de la revolución", la incapacidad del dictador en los preparativos de guerra, y su carácter exageradamente suspicaz, descargado contra los partidos comunistas extranjeros y contra sus propios compatriotas. Por el contrario, la biografía oficial de Stalin lo presentaba como un "grandioso estratega" y como un "gran sabio" severa e injustamente criticado, dotándolo de cualidades intelectuales "dignas de un genio de toda la humanidad". El informe abría un proceso de crítica en contra del viejo dictador pero no del sistema que él había creado. Por lo tanto, la elección del año 1934 como inicio de la "degradación" del carácter de Stalin es significativa: Jrushchov prefirió no citar en el informe ni la mayor parte de la política económica (la planificación y la colectivización) ni la represión de Stalin contra los antiguos camaradas de Lenin. De hecho, la crítica se basa principalmente en la denuncia del culto a la personalidad por motivos doctrinarios y trata de borrar la parte de los excesos del estalinismo. "El culto a la personalidad es un exceso superficial sobre un órgano perfectamente sano" escribió en 1956 el diario Pravda. Inclusive agrega que "la glorificación de una persona, su elevación al rango de superhombre con cualidades sobrenaturales comparables a los de un dios" debería ser prohibida porque "es una idea contraria a los principios del marxismo-leninismo." Las consecuencias Los prisioneros políticos encerrados durante el régimen de Stalin fueron progresivamente liberados, así que en 1957 no había más que un 2% de prisioneros políticos [cita requerida], aunque la mayor parte de las víctimas de la Gran Purga y de la colectivización forzosa ya estaban muertas en esa fecha. Pero este "miedo" es en cierto modo discreción y el partido trata de circunscribir la desestalinización a la denuncia del culto a la personalidad y la represión política en base a argumentos tan subjetivos como los que predominaban en el aparato policial estalinista. No se cuestiona en verdad el derecho del Estado soviético a reprimir violentamente a los disidentes, pero se reconoce que la represión de Stalin tenía motivos en la extrema suspicacia de éste y que se dirigía contra individuos que en realidad no habían infringido gravemente norma alguna (como la detención contra los familiares de Nikolái Bujarin y otras víctimas de la Gran Purga). Los intelectuales, por tanto, se atreven a escribir biografías de las víctimas de Stalin, Aleksandr Solzhenitsyn podrá publicar Un día en la vida de Iván Denísovich mientras que Grigori Chujrái produce El cielo puro, denunciando la represión del Gulag. El cuerpo del ex dirigente se retira del mausoleo de Lenin en la Plaza Roja. El informe es, sin embargo, un choque, especialmente para los partidos adjuntos del Bloque del Este debido a que elimina el principio de la infalibilidad del Comité Central. Los húngaros piden la destitución del estalinista Rákosi mientras checos, polacos, y yugoslavos exprimen su cólera contra sus dirigentes nativos que aún defienden la línea estalinista. Por otra parte los dirigentes extranjeros que son aún tenaces seguidores de Stalin, como los chinos y los albaneses, tienen un fuerte descontento con este cuestionamiento público. La desestalinización será un elemento que en 1960 causará la ruptura política entre la URSS y la República Popular China (donde Mao acusa a Jruschov de "traición al comunismo") La desestalinización es un poderoso motivador de la Revolución Húngara de 1956, así como de la crisis polaca del mismo año. No obstante, en Polonia se llega a un acuerdo donde Wladislaw Gomulka, seguidor de Jruschov, consigue desplazar del mando a la antigua dirigencia estalinista. En Hungría no le logra esta sustitución pacífica y estalla la revuelta popular masiva, que a su vez muestra un proyecto de transformación política más radical de lo permitido por la URSS. Esto marca también los límites de la desestalinización: Jruschov ordena al Ejército Rojo invadir Hungría y reprimir violentamente a los sublevados. [editar]Una esperanza perdida Desde 1960 la URSS se esfuerza en impedir que, como consecuencia de la desestalinización, el resultante deshielo de Jrushchov justifique la disidencia política o el cuestionamiento al PCUS, en virtud a esta política el escritor Boris Pasternak es obligado a rechazar el Premio Nobel de Literatura en 1960. Los dirigentes soviéticos ven con mayor temor que la desestalinización y el consiguiente deshielo puedan generar un cuestionamiento masivo contra el sistema comunista o contra el monopolio del poder por el PCUS. El desempeño de Jrushchov en la Crisis de los Misiles de 1962 decepciona a otros líderes soviéticos que prefieren un estilo de enfrentamiento más duro con los Estados Unidos. En 1964 Jruschov se vio obligado a dimitir por presión del Comité Central del PCUS y la desestalinización se suspende repentinamente con el ascenso al poder de Leonid Brézhnev. Con el estancamiento brezhneviano el autoritarismo de Stalin vuelve a ser elogiado en público aunque ya no es aprobado el culto a la personalidad. wikipedia

PORTUGAL al borde de la revuelta popular

Tras las elecciones generales en Portugal (15 de Junio 2011) el gobierno actual, formado por una coalición de derecha y extrema-derecha, ha dado un giro salvaje a la política del país, implantando un programa de neoliberalismo económico sin precedentes y recortando los derechos laborales. El rescate de la UE, BCE y el FMI de 78000 millones a cambio de unas políticas de austeridad, que en la práctica suponen una agresión a todos los portugueses, está llevando al pueblo portugués a la miseria y la desesperación. En Portugal 2.000.000 de ciudadanos, de los 10 millones de habitantes, viven por debajo del umbral de la pobreza, la miseria y el hambre se han instalado en los hogares, acrecentado todo ello por el aumento constante del desempleo y la subida del IVA al 23 % de todos los productos básicos. El primer ministro ha llegado a afirmar, para justificar el terrorífico programa de austeridad, que los responsables de la crisis son los trabajadores, que han vivido por encima de sus posibilidades, que son incapaces de encontrar empleo (y por ello recurren al subsidio de desempleo), es decir que los que tienen que pagar la crisis, la bancarrota del país son los trabajadores y las clases populares, en vez de los banqueros y la burguesía, auténticos responsables de la situación. De ahí que sus medidas consistan en la eliminación de las pagas de navidad y verano de los funcionarios públicos , pues según él muchos países no las tienen ,(claro que lo que, no se atreve a decir es que los países en los que no existen pertenecen al tercer mundo ), la reducción de los salarios , pues según ha tenido la desfachatez de afirmar también son excesivos , pero claro, se le ha olvidado que Portugal es un país europeo y que los salarios de los portugueses son los más bajos de toda Europa , el salario mínimo en Portugal es de 475 € ( curiosamente los salarios de la clase política portuguesa son de los más altos de la UE) . Ha planteado la necesidad de aumentar la jornada laboral, eso sí en la empresa privada y sin recibir salario el trabajador por ese aumento horario. Ha iniciado la privatización de los servicios del agua, del transporte, de la sanidad y la educación pero tampoco ha dicho que los beneficiarios van a ser las empresas privadas que se van a lucrar con su nuevo negocio, siempre en perjuicio de la clase trabajadora, que ahora tendrá que pagar un dinero que no tienen por recibir esos servicios que desde la Revolución de los Claveles se habían conquistado como básicos para todo el pueblo. El Gobierno de derechas haciendo gala de su liberalismo ha promulgado las nuevas leyes orgánicas contra la clase trabajadora asesorados por bufetes de abogados privados en vez de utilizar los servicios jurídicos del Estado, lo que ha sido considerado por el PCP “ un claro ejemplo de la promiscuidad y mal uso de los fondos públicos”, en un momento en que el gobierno “siempre está hablando de la necesidad de utilizar los recursos y reducir el gasto público” ( curiosa manera de llevar a la práctica su propio planteamiento) A todo esto el ejército portugués, se ha negado a reprimir las innumerables protestas del pueblo y se ha aliado claramente con sus reivindicaciones, llegando a plantear sin tapujos cuál será la posición del resto de las fuerzas de seguridad del Estado en el caso de que el gobierno demande su intervención ¿apoyarán las movilizaciones del pueblo u obedecerán las ordenes del gobierno que está llevando a la ruina a la población? El primer ministro ha llegado incluso a decir que no aceptaría la condonación de la deuda, incluso en el caso de que los acreedores se la condonasen, mostrando así que está dispuesto a condenar a la miseria al pueblo en beneficio de los bancos que son los grandes responsables de la situación y los grandes beneficiarios de los fondos de rescate de la deuda portuguesa. Este “siniestro plan de liquidación del país,” como lo ha denominado el Secretario General del PCP, que da por sentado la necesidad de aumentar el empobrecimiento general del pueblo como única salida a la crisis, es inaceptable para el pueblo portugués. Y como dijo el líder comunista, las nuevas amenazas de la eurozona de aumentar las medidas de austeridad para Portugal, demuestran la “codicia insaciable del sistema capitalista” que consiste en” la transferencia colosal directa o indirecta de dinero público para los bancos – un dios que aplaca su ira con sacrificios de sangre y vidas” Ante este panorama desolador, Portugal inicia una oleada de protestas el día 12 de Noviembre con una manifestación de las fuerzas de seguridad y de los trabajadores de la Administración Pública (por los recortes salariales, la eliminación de las pagas extra y la reducción de las pensiones) como motor de arranque para la HUELGA GENERAL del día 24 de Noviembre. “La lucha es el único camino posible para salir de la situación de crisis y miseria en la que vive el pueblo portugués. Lucha contra las medidas de austeridad, contra la ofensiva capitalista, y para derrocar al gobierno” TRADUCCIÓN LIBRE DEL VÍDEO:El gobierno culpa a la población de la crisis por solicitar créditos para comprar una vivienda, por ser funcionarios públicos, por pedir créditos para compara electrodomésticos que luego no pueden pagar por que se quedan sin trabajo, por trabajar 40 horas semanales y querer tener pensiones de jubilación, por no encontrar trabajo y cobrar el subsidio de desempleo ¿somos todos culpables? No, los portugueses no somos culpables de trabajar más que los europeos, de que los empleos sean precarios, de que el sistema fiscal sea injusto y sean los trabajadores los que más pagan para mantener el Estado. Son los trabajadores los que han hecho todos los sacrificios, ellos no son los culpables de la situación… VÍDEO: «Portugal já está com a revolução nos braços» TRADUCCIÓN: El Capitán de Abril Vasco Lourenço defendió el sábado que Portugal ya está con ”una revolución en los brazos (contra la revolución de los claveles)” y que ésta no será la reacción a las medidas impuestas . El presidente de la Asociación 25 de abril también dice que todo depende de las reacciones de las fuerzas de seguridad y la fuerza de los militares para resistir, como en Egipto. El presidente de la Asociación el 25 de abril habló con los periodistas al término de una reunión que congregó a unos mil soldados y que, según lo propuesto por las asociaciones (oficiales, sargentos y alistados), se decidió mayoritariamente promover una concentración de protesta,el 12 de noviembre, en la Praça de Rossio, en Lisboa, en contra de las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno a los portugueses y a los militares. “Probablemente habrá convulsión social. La población seguramente no va a aceptar de buen grado estas medidas ”, dijo. “Vamos a ver. En primer lugar, ¿cómo reaccionamos las fuerzas de seguridad cuando tratan de utilizarnos para hacer la contrarrevolución y después espero que, contrariamente a lo que deseo, las fuerzas de seguridad comienzan a hacer la contrarrevolución, los militares tengamos la voluntad y la fuerza para como ocurrió en Egipto de decir no a la represión ”, argumentó. El militar de Abril defendió en la misma declaración a la prensa que “el poder” en Portugal fue tomado por una “banda de mentirosos.” http://www.lamanchaobrera.es/?p=6095

30 de octubre de 2011

Respuesta al Sr. Yeregui Director de MAGNA en el Diario de Noticias de Navarra.

La minería hipoteca los valles de Esteribar y Erro. En relación al artículo que DIARIO DE NOTICIAS del pasado 20 de octubre publica en la sección de Colaboración, y por alusiones directas, me permito enviar estas consideraciones que se escriben con el mayor respeto a todos sus lectores y en particular a los navarros, al considerar que deben tener acceso al mayor abanico posible de puntos de vista para que puedan formarse su propia opinión sobre proyectos mineros dentro de espacios protegidos europeos. Es evidente que la realidad debe verse desde muchos oteros para comprenderla buscando soluciones compatibles con el ordenamiento jurídico, que inevitablemente debemos respetar, porque cuando no se hace así es cuando se pierde la virtud y la credibilidad. Nadie pone en duda, ni se considera ilícito, la obligación que tiene toda empresa de producir beneficios pero su actividad no se justifica de cualquier modo. Una empresa debe plantearse en términos de legalidad porque podríamos caer en la tentación de disculpar cualquier ocupación ilegal justificada únicamente por la creación de puestos de trabajo. No se puede pensar que una empresa minera es eterna porque solo puede garantizar su continuidad mientras no se agote el mineral y su explotación sea rentable. Pero todo mineral es agotable y justamente el mercado lo valora en la medida de que es finito. Lo que debe hacer toda Empresa juiciosa en adaptarse a las circunstancias buscando materias primas no fácilmente agotables, situadas fuera de los espacios protegidos, procurando la atracción a sus productos por el valor añadido obtenido en los procesos fabriles y no basándose exclusivamente en su escasez minera. Es imposible que una empresa que vive de la minería a cielo abierto sea respetuosa con su medio natural. Una empresa minera destruye el territorio de forma irreparable y si se preocupa del medio natural no lo es del próximo sino el de allende los mares. Cualquier peregrino del Camino de Santiago que pasa por Zubiri, o cualquier persona que visite la cantera de Azcárate, lo puede comprobar, por mucho que se nos presenten Autorizaciones Ambientales que no eliminan las afecciones sino que degradan a los que las otorgan. La minería a cielo abierto y la voluntad de permanecer son incompatibles por definición ya que lo que se está planteando es la destrucción irreversible del suelo. La Ley protege al territorio, no a la Empresa, y la Administración debe interpretarla siguiendo este principio, estudiando todas las alternativas posibles, no solo las que le presenta el promotor, para que el proyecto sea compatible con la conservación del territorio. Los amiguismos deben supeditarse al bien común y no al beneficio de una Empresa privada y su continuidad, a pesar de la Ley. Tampoco parece razonable que una Empresa de capital foráneo reciba tantos recursos y apoyos financieros de los navarros. Invito a los curiosos a que visiten la web oficial y vayan sumando las subvenciones adjudicadas a MAGNA durante los últimos meses, estando ya sumidos en la penuria. A nuestro País no le ha ido mal perteneciendo a Europa. Nuestros socios comunitarios nos han apoyado con cuantiosas aportaciones a cambio de incorporar en nuestra legislación las Directivas europeas que conforman una visión del mundo menos caníbal de la que representa nuestro promotor minero. Pero a su vez esta entrada de fondos europeos y de adaptación legislativa a unas Normas comunes ha derivado en una pérdida de soberanía que el Gobierno de Navarra no quiere entender. El Plan de Gestión de esta Zona de Especial Conservación que prohíbe la minería y que la Comisión europea hizo suyo, fue redactado por nuestro Gobierno de Navarra constituido por personas del mismo signo político que los actuales y con pocas variaciones en sus estamentos técnicos, siendo una Norma de máximo nivel solo por debajo de la Ley 42/2007 de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad. El compromiso de protección del territorio ante nuestros socios comunitarios es compensado por ellos con cuantiosas sumas que el mismo Gobierno navarro reconoce, oculta y gasta sin que se sepa muy bien cómo, pero evidentemente no lo perciben ni el territorio ni sus habitantes. La justificación que MAGNA hace de su proyecto minero se basa justamente en los principios que han provocado la crisis en la que nos encontramos. Pasamos tiempos difíciles que lamentablemente no son puntuales sino que perdurarán en el tiempo y hemos entrado en esta situación porque se ha hecho mal uso del suelo, del territorio, especulando con él para sacar beneficios sin la menor garantía de continuidad sino justamente destruyéndolo como método más radical de su uso en beneficio propio. Llegamos a un lugar y nos llevamos su territorio en camiones, vendiéndolo al mejor postor y dejando en su lugar un agujero. Pero nuestra crisis no solo nos llega por el mal uso del territorio sino por la mala gestión de los recursos públicos y en esto entran los impuestos de todos los navarros que nuestro Gobierno reparte entre sus favoritos sin ningún miramiento. Es otras palabras, MAGNA no soluciona la crisis sino que es parte de ella y de sus causas. Publicado por SEO

Pinceladas de un cuadro

Marat. Hace no mucho tiempo el mundo que dicen desarrollado vivía una opulenta edad dorada del consumo y disfrutaba lo que los frívolos llaman calidad de vida para ocultar la banalidad de lo que en realidad aprecian: el lujo. Eran tiempos de varios vehículos en cada unidad familiar, una segunda residencia en la playa, un televisor de plasma en cada espacio de la vivienda, individualizando a los miembros de la familia, hijos perfeccionando su segundo idioma en el Reino Unido o haciendo un master en USA y de 100.000 achiperres tecnológicos para honrar al narcisismo en la autoburbuja de aislamiento personal o en el exhibicionismo de ostentar la posesión de lo último. Eran tiempos de expresiones como“divina de la muerte”,“porque yo lo valgo” y, “vanitas vanitatis”, de la belleza de “la diosa que hay en ti”. Los sargentos ejecutivos del marketing se miraban en los espejos de los cruzados de las finanzas y pixelaban sus esperanzas de éxito en un sueño de eterna prosperidad. Los estudios de mercado recreaban la demoscópica simulación de la realidad que afirmaba que casi todos éramos clase media, aunque fuera a costa de la tarjeta de crédito que pagaba los gastos de otra tarjeta de crédito y ésta de una tercera. El que no estaba en el ansiado centro de la campana de Gauss sencillamente no existía. El discurso oficial del desarrollo y el bienestar social era el que reproducía la situación de unas clases medias orgullosas de la redondez del universo de sus ombligos. Era lógico que fuera así porque son principalmente ellas las que mantienen la sociedad de consumo en épocas de bonanza económica. Es sobre todo en ese público objetivo en el que piensa el marketing cuando anuncia los productos de la “sociedad del bienestar”, es a ellos a quienes habla y de quienes reproduce y performa sus estilos de vida y valores. Las gentes combatían la inseguridad que las exigencias de la vida moderna les creaba leyendo libros de autoayuda y descansaban los fines de semana en balnearios y spás. Las farmacias dispensaban ansiolíticos y antidepresivos por toneladas para corregir los desajustes entre expectativas y realización vital y milagrosas pastillas azules permitían alcanzar el olímpico “citius, altius, fortius”a barrigudos burgueses con jóvenes y exigentes amantes. Y sin embargo, sociólogos y filósofos post-postmodernos hablaban de la crisis del sentido en las sociedades occidentales, de la sensación de vacío vital, de la angustia derivada de las percepciones personales de lo efímero (pareja, trabajo, relaciones sociales, modas, valores, tendencias,...) y de la ausencia de asideros reales a los que agarrarse en un mundo inestable. Gurús, santones, sectas, pitonisas televisivas, cursos de meditación transpersonal y religiones pret a porter sustituían a un casposo catolicismo que buscaba en la vuelta a lo retro la salida a un envejecimiento de su clientela y a una pérdida evidente de “sex appeal” entre los necesitados de terapias tranquilizadoras. Las vías personales para combatir una negada infelicidad rechazaban por antiguo, ingenuo y “utópico”, con la más descarada ignorancia del significado de tal palabra, cualquier proyecto colectivo de emancipación humana y de búsqueda de superación de la fantasía de la jaula dorada de alquiler, pagadera a plazos cada final de mes. La progresía de la época intelectualizaba la muerte de la clase obrera como realidad estructural y como clase para sí, escondiendo una visión parcelada de las luchas y reaccionaria en su aplanamiento de los proyectos de transformación social. Los “progres” gafapastas se mezclaban con los socialiberales en una supuesta confrontación teórica que ocultaba la indigencia intelectual y la falta de ideas de unos y otros. El oenegero antiglobalización podía hoy votar un partido de la “izquierda alternativa” y mañana a una “opción realista” de la izquierda. Al fin y al cabo, una y otra se nutrían básicamente de los mismos presupuestos de futuro: feminismo, altermundismo, ecologismo y otras reivindicaciones “transversales”, útiles para suavizar la realidad de una sociedad dividida en clases. Pero bajo esta visión puramente ideológica de la realidad, reflejo mixtificado, “falsa conciencia” del mundo, se ocultaban unas condiciones sociales de producción y unas relaciones de clase que resultaban mucho menos superestructurales y culturalistas. Casi nadie denunciaba por aquel entonces la mentira de las cifras del progreso social y de los índices de desarrollo humano de las sociedades “económicamente avanzadas”. Era mucho más fácil echar fuera, al tercer mundo, las cifras de la pobreza y de la desigualdad social. Hablar del cuarto mundo era cosa de curas rojos y de ONGs católicas y se ligaba más a cuestiones de fracaso personal en el itinerario vital, de infraclases, de familias desestructuradas, de falta de inversión social y, en general de origen secundario del injusto reparto de la riqueza, que de sus razones auténticas: las relaciones sociales de producción. Los mejores años del despegue económico y la orgía de consumo de los años 90 y buena parte del primer decenio del segundo milenio no redujeron las cifras de paro por debajo del 8%, la misma cifra que en USA enciende las alarmas de un desempleo inaceptable para su economía. El 58% de la población asalariada española era mileurista en 2007 y para un importante segmento de los mismos los 1.000 € eran una utopía lejana. Cerca de 10 millones de personas, según cifras de Cáritas, vivían por debajo del umbral de la pobreza antes del inicio de la crisis económica en el Estado español. El trabajo basura, que hizo florecer a las ETTs como setas en primavera, era la norma y la excepción los contratos indefinidos, que los ingenuos desinformados seguían llamando fijos y que en realidad significaban que no estaba definido el momento en el que se produciría el despido. El importe medio de las pensiones de 8.273.940 de ancianos en 2007 era de 673,69 €, siendo los que superaban dicha cuantía una cifra reducida y los que se encontraban por debajo de la misma una cuantía no desdeñable. Cientos de miles de ancianos y personas excluidas socialmente (inmigrantes, discapacitados, personas que viven solos y carentes de recursos,...) habitaban infraviviendas de chabolismo vertical con riesgos de derrumbe. Según datos del mismo año sólo el 38% de los jóvenes entre 25 y 34 años disponían de estudios superiores, que incluyen tanto los universitarios como de formación profesional superior, y de ellos sólo una cifra minoritaria inferior al 20% de ese 38% provenía de las clases subalternas (clase obrera). La “inocente” y aparentemente inconsciente imbricación entre “ser joven” y “ser universitario” demostraba no ser otra cosa que un constructo ideológico, destinado a falsear la realidad social bajo la apariencia de una superficie plana en la que no existen las cases sociales . En 2007 el 55,4% de los españoles no disfrutaban de vacaciones fuera de su residencia y, de ellos, el 46,8% confesaba no hacerlo por motivos económicos, aunque el significativo porcentaje de otras respuestas indeterminadas sugieren que la razón económica fácilmente podría llegar a alcanzar el 60%. De quienes disfrutaban de vacaciones fuera de su residencia el 81% lo hacía dentro del país y sólo el 16,4% hacía algún viaje al extranjero por motivos turísticos. Para la gran mayoría de la gente hacer turismo seguía consistiendo en ir al pueblo a pasar una semana en casa de sus familiares rurales o en dar un paseo por el parque de su ciudad. El relato de los émulos de Phileas Fogg de clase media, en su papel de correcaminos disfrazados de Capitán Tapioca, difundido masivamente por la industria turística, los medios de comunicación y las cifras oficiales de un Estado del Bienestar de que el que no viaja al extranjero es porque no quiere puede que se tambalee un tanto; salvo que no se tengan cargas familiares, una hipoteca, un sueldo de submileurista y/o se sea un joven que puede quedarse todo lo que gana para sus gastos (coche, cachivaches tecnológicos, ocio, viajes,...) porque de su manutención se encargan sus padres. Y esto sucedía cuando las cosas parecían ir viento en popa, antes del inicio del período de la crisis. Pero de aquellas cuestiones nadie quería ni quiere saber, ni sus propias víctimas, porque la clase obrera no tiene quien la escriba y la dureza de sus vidas es la única experiencia vital que conoce. La literatura, el cine, el arte, los medios de comunicación, los sociólogos de cabecera del poder, las marcas,...sólo nos hablado durante demasiado tiempo de esas clases medias enamoradas de su propia vaciedad ignorando que, en gran medida, esas mismas clases eran ídolillos con píes de barro que habían edificado su bienestar no en la posesión de medios de producción o de rentas familiares acomodadas sino en vidas a crédito diferido. Hasta que llegó la crisis. Y mientras tanto, las clases trabajadoras de rentas bajas no existían ni para la historia oficial, ni para las estadísticas del éxito, ni para sus relatores oficiales. Productivos para el sistema pero mucho menos para su lubricante, el consumo, sus vidas, realidades y duras supervivencias materiales carecían del glamour necesario para ser un modelo aspiracional reproducible por los mass media y los aparatos ideológicos del capitalismo. Y por otro lado, si el llamado Estado del Bienestar, a cuyo entierro estamos asistiendo, era un medio tan perfecto de reequilibrio de las desigualdades sociales, redistribución de la riqueza e igualdad de oportunidades ¿qué hacer entonces con todos esos tozudos datos empeñados en aguarle la fiesta a esa bucólica visión del progreso y el bienestar para todos? “ES LA GUERRA, MÁS MADERA” La segunda oleada de la crisis capitalista vuelve a reproducir de nuevo el ciclo de crisis financiera mundial, consecuencias devastadoras sobre las economías reales de las empresas y los hogares, salvataje de bancos y financieras, tsunamis en las bolsas, rebrotes del desempleo,... Pero ahora la segunda parte del partido se juega con las energías de los participantes mucho más exhaustas. Las islas incontaminadas por la crisis (BRIC y otros países emergentes) empiezan a ser ya alcanzadas por la metástasis de una crisis financiera del capitalismo que ya ha parasitado e invadido a todo el sistema. Los Estados que, mediante la máquina de hacer dinero, habían prolongado la vida del sistema financiero -auténtico sistema de refrigeración, corazón y a la vez cáncer de toda la estructura económica- se endeudaron hasta límites que pusieron en riesgo su solvencia y que abrieron una cascada de quiebras fiscales imparables, que se van extendiendo de unas a otras y a cuyos rescates y préstamos acuden, ávidos de realización de beneficios, los usureros que antes habían sido salvados por los gobiernos. El problema que impide la cuadratura del círculo es que ahora la crisis que rebotó desde el capital financiero hacia la economía real, vuelve a hacerlo pero en modo ascendente, desde ésta hacia el primero. Y es que las empresas y las familias carecen de crédito, que fue a parar a los Estados, deudores mucho más suculentos para la banca, lo que impide el consumo e incrementa el paro, ralentizando con todo ello la actividad económica. Y los Estados aquejados de mayor riesgo de insolvencia están agotando su capacidad de estímulo a la economía productiva y a las familias, estrategia keynesiana que sólo algunos han aplicado, muy moderadamente, pero que se muestra tan ineficaz como la liberal imperfecta de ayuda al capital financiero porque la recuperación, cada vez más improbable, de esta crisis sólo puede ser global ya que es sistémica y afecta, en creciente medida, a toda la economía mundial. Desde la estrategia especuladora de la fracción capitalista dominante, la que domina el capital financiero, tampoco parece posible una salida a la crisis, fuera de algunas anecdóticas peticiones de multimillonarios franceses y de algún otro país de que se les aplique un gravamen especial sobre sus fortunas. Esa posibilidad no existe porque no hay un plan global del capitalismo para salir de su crisis. No lo tienen los más poderosos plutócratas mundiales y lo ignoran sus economistas de cabecera. Tampoco los bancos centrales, los ministros de economía de los gobiernos estatales, ni las alianzas de tipo regional (OCDE, UE, ALADI, MERCOSUR, ASEAN,...), del mismo modo que le sucede a los expertos del FMI. Se parchea sobre la marcha y se opta por recetas que mañana serán sustituidas por otras en una táctica de palos de ciego a una piñata en movimiento. No se trata, al contrario de lo que sostiene el movimiento “indignado”, de una cuestión de voluntad. El capitalismo no tiene vocación de samurai entusiasta del harakiri. Si no aplica una solución global que permita la recuperación de la tasa de ganancia de las grandes corporaciones mundiales es porque carece de ella. Tres hechos resultan sintomáticos en este sentido. · Algunas de las mayores fortunas del mundo están perdiendo dinero en grandes cantidades con la crisis. Warren Buffet, Carlos Slim, Larry Ellison, Lakshmi Mittal, Eike Batista, Steve Ballmer, Sheldon Adelson y un largo etcétera de archimillonarios provenientes tanto de sectores inversores múltiples, como de las tecnologías de la información, la energía o el comercio, entre otros, están recibiendo un severo varapalo desde 2008 en sus fortunas, varapalo que ha sido especialmente notable en 2011. La recesión está afectando también a los negocios de los más ricos del mundo porque la constante caída de las bolsas hace perder valor a las acciones de las principales compañías en los que ellos participan. · La práctica de los consejeros de entidades financieras y grandes corporaciones rescatadas por los gobiernos de autorremunerarse de un modo escandaloso justo antes de la intervención pública tiene algo de jugada a la desesperada, de “coge el dinero y corre” Incrementan sus fortunas personales pero lo hacen a costa de perder, en muchos casos, el control de empresas a las que han contribuido a arruinar. Y eso representa perder un poder real, el corporativo. · Apenas se habla ya de las teorías de evolución en L, V o W de la crisis –más bien esté siendo en O por su tendencia a la espiral en la repetición de los acontecimientos económicos que agudizan la gravedad de la situación- y se pospone, cada vez con menor convicción, el inicio de la recuperación a fechas siempre móviles, ahora 2014. Eso sí, los argumentos de esa recuperación son tan científicos como el “razonamiento” de que “no hay mal que cien años dure”. El otro día, un “experto” económico español afirmó que “en los últimos 2000 años de Historia de la Humanidad siempre se había salido de las crisis más graves y en esta ocasión sucederá lo mismo” . Si siempre he dudado del estatus científico de la economía, ahora esa duda me ha sido radicalmente despejada. El edificio capitalista ya no amenaza derrumbe. Su situación recuerda las imágenes de las Torres Gemelas cayendo el 11-S de 2001 en un lento pero continuado e inevitable proceso de implosión. Día a día, semana a semana, mes a mes, vemos el desplome del coloso que va hincando su rodilla en tierra ante nuestros propios ojos. Lo que hoy es miedo y angustia social mañana será horror y pánico. Las cifras actuales de paro palidecerán ante las que producirá la absoluta sequía del flujo financiero. La actividad económica se reducirá mundialmente a niveles de supervivencia. Las voces que hoy llaman al proteccionismo arancelario y comercial de los países frente a las exportaciones de sus competidores amenazarán con paralizar el comercio mundial. La crisis del euro y del dólar acabará con su fuerza como monedas mundiales y arruinará aún más sus economías. Aún no hemos visto las imágenes de banqueros y plutócratas arrojándose por las ventanas de los despachos de sus rascacielos como sucedió en la crisis del 29. Los suicidas son aún los trabajadores y la epidemia de France Telecom el paradigma más representativo de cómo va el contador en el combate entre explotadores y explotados. Los cortafuegos del sistema capitalista son más eficaces, a corto plazo, que los casi inexistentes en el siglo pasado en el crack de Wall Street pero, al contrario que entonces, no hay solución keynesiana para esta crisis y el sistema financiero se comporta como una combinación de gusano y virus que va derribando imparablemente todas las instancias de la economía mundial, replicando de unos países a otros en un efecto dominó devastador. Los gobiernos de los Estados no pueden hacer otra cosa que tratar de ralentizar la velocidad del desastre porque, liberado el genio de la botella, tras la deslocalización de las transnacionales, la privatización en los años 80 de las sociedades de calificación de riesgos, la eliminación de controles en el comercio mundial, la proliferación de los paraísos fiscales, la desaparición de los sectores públicos que hiciesen de contrapeso contra la economía privada, ya no es posible obligarle a que vuelva a entrar en ella y ponerle el tapón. Los Estados ya son sólo superestructuras políticas y administrativas vaciadas de poder real e incapaces de actuar frente al capitalismo de los“condottieri”, ni siquiera en coalición. Los sucesivos fracasos del G-20, los cuchillos largos dentro del FMI (caso Domenique Strauss-Khan), las fuertes divisiones en las sucesivas rondas de los líderes de la UE, muestran que las soluciones no llegan no por los caprichos de autoinmolación de los políticos como mediadores con credibilidad para sus pueblos sino porque no hay modo de embridar a un capitalismo mundial cuya locomotora se dirige, sin frenos, a hacia el desastre. En el hipotético caso de que los Estados pudiesen superar sus divisiones nacionales, inevitables cuando el hundimiento impone el “sálvese quien pueda”, y presentar un proyecto global del que carecen, no encontrarían enfrente un bloque homogéneo al que oponerse o con el que dialogar. El capitalismo financiero que hoy arruina al mundo es enormemente lábil, escurridizo y cambiante. Compra, trocea y vende empresas, cambia sus inversiones bursátiles en función de los valores que en cada momento se presentan como más atractivos, se esconde detrás de sociedades opacas, mueve su dinero a velocidades electrónicas de una punta a otra del mundo, compra voluntades, maneja formidables ejércitos de mercenarios (contratistas), capaces de desestabilizar gobiernos,...y, a la vez, combate entre sí en una guerra sin cuartel del todos contra todos. Incluso si los Estados más poderosos del mundo alcanzaran algún tipo de acuerdo para sujetar a los mercados, la terapia a aplicar debiera ser tan radical, con el fin de derrotarlos e imponer la voluntad de la acción política sobre la economía, que su intervención exigiría acabar con el capitalismo. La situación es tan grave a nivel global y el capitalismo está tan desatado que ya no valen los paños calientes de una bienintencionada intervención pública welfarista. Ya hemos visto cómo el capitalismo de los globalistas se ha merendado sin dificultad al Estado del Bienestar. Y declarar fuera de la ley al capitalismo no creo que sea la voluntad de Estados asentados en legitimación de la “economía de mercado”, ¿verdad? No veo a Sarkozy, Obama, Merkel, Cameron o Berlusconi siguiendo la senda de Lenin, ni siquiera del nacionalista popular Hugo Chávez. Más bien me recuerdan a otro Marx, Groucho, corriendo de un lado para otro, con alguna frase extravagante colgada de los labios y tratando de transmitir la sensación de que están muy ocupados haciendo algo que ni ellos mismos saben en qué consiste. ENTONCES, ¿QUÉ DEMONIOS HACER? Si, como parece, estamos ante la madre de todas las crisis, los expertos gurús están más perdidos que un sordo en un tiroteo, los políticos no aciertan con medidas económicas eficaces ni por equivocación, nada indica que lo que hoy va mal no vaya a ir mañana mucho peor. Es tan profundo el desastre económico y la gravedad presente y futura de sus consecuencias sociales para los sectores más débiles de la sociedad que cualquier proyecto de reacción colectiva que pretenda revertir la situación a un momento anterior a lo que ahora está sucediendo es absolutamente absurdo e irrealizable. Y muy probablemente también ingenuo o cínico o ambas cosas a la vez. El capitalismo, señores, es esto. No hay un capitalismo bueno, el anterior, al que ha matado el malo, el actual. Para los conservadores que creen que “en el centro está la virtud de las cosas” puede que eso aún sea creíble pero lo cierto es que el capitalismo en sus etapas de desarrollo compite cada vez más salvajemente por los mercados y el beneficio y, en su interior, lleva la lógica de su destrucción. No es ésta una ley física e inmutable o una afirmación de fe. Sus escenarios de evolución pueden llevarle al derrumbe, a un avance entre crisis y períodos de prosperidad o a otras posibles salidas. Pero la tendencia actual parece abocada a un desastre total (económico, ecológico, alimentario, energético,...) del que sólo es posible salir desde la acción política. Pero lo cierto es que las iniciativas políticas no están en manos de los Gobiernos ni de los Estados. La decisión que tendrían que afrontar para corregir la devastación que el sistema capitalista está creando les obligaría a tomar medidas que irían directamente contra el propio sistema económico porque ya no se trata de moderarle, ni de controlarle parcialmente, ya que está totalmente desatado. No es posible educar hoy a los capitalistas en los principios de un capitalismo responsable y humanitario. Han tenido más de 200 años para practicar algún aprendizaje en ese sentido y no han hecho otra cosa que poner la dinámica del modelo económico por encima de cualquier otra consideración moral y colectiva. Sus bases utilitaristas y del egoísmo racional son el ardid ideológico de la lógica de acumulación del capital y la elevación constante de la tasa de ganancia como objetivos supremos. La realidad es más sencilla: el capitalismo no puede funcionar de otro modo. Es algo que va más allá de sus planteamientos. Cuando su proceso de realización del beneficio se quiebra o entra en crisis, el capitalismo empieza a venirse abajo y aparece de forma totalmente trasparente su rostro más feo –paro, pobreza, desigualdad creciente, encarecimiento de los precios, desestabilización económica,...-, que el resto del tiempo suele estar oculto a los ojos de la mayoría de la estructura social porque, en tiempos de bonanza, casi todos los sectores creen beneficiarse en cierto modo de la misma, aunque en muchos casos no suceda así en términos reales. El Estado del Bienestar no es un tipo de capitalismo opuesto al liberalismo. Afirmar tal cosa es no comprender nada de lo que es realmente este sistema económico, su dinámica, procesos y evolución. El Welfare State no fue otra cosa que una etapa evolutiva y una respuesta necesaria del sistema cuando y donde las debilidades de la estructura económica provocaron crisis que exigieron la intervención del Estado para activar y dinamizar la economía. Inversión pública, reactivación del consumo, incentivación del empleo, eran partes de los elementos que componían la ecuación de la recuperación económica. Como etapa, el welfarismo ha sido superado y lo ha hecho en paralelo al modo en que las teorías económicas, las corrientes políticas y el peso de los Estados se han visto derribados. Todo forma parte de la misma estructura. La política y la economía van a la par. La globalización fue la etapa necesaria para un despliegue completo de las fuerzas del capitalismo, liberadas de toda forma reguladora y de intervención pública. Ésta es, de momento, la última fase del capitalismo, una etapa que va más allá de las teorías de economía mixta público/privada y por supuesto de la economía clásica del liberalismo primitivo. Por tanto, no es válido oponer una crítica al capitalismo que no conlleve siquiera unos rudimentos de alternativa radicalmente opuesta a dicho sistema. Carece de sentido rechazar y condenar el espíritu de avaricia del capitalismo actual, como si el problema del capitalismo estuviera en la personalidad de los capitalistas y no en la naturaleza del sistema, y reclamar los “beneficios” que, mucho más para las clases medias que para los trabajadores y los sectores más débiles de la sociedad, ha aportado el modelo welfarista. En el interior del capitalismo avanzado de los Estados del Bienestar estaban los gérmenes que desarrollaron luego esa desregulación globalista de vuelta al liberalismo que algunos prefieren llamar neoliberalismo. Ya sabemos que lo que se matiza pierde una parte de su fuerza esencial. Los primeros recortes al Estado Asistencial fueron efectuados bajo la argucia de hacerlo más “eficiente”, ese término tan propio de la cultura de “gestión” capitalista. Y ese discurso se sigue manteniendo aún hoy cuando apenas queda ya del Estado Providencia el nombre, incluso en países en los que tradicionalmente fue siempre raquítico. Sólo los liberales –neoliberales si prefieren ustedes un lenguaje más suave- y los teóricos de esta corriente económica de la época de Thatcher y Reagan hablaron claro. Así pues, o se está contra el capitalismo como sistema general, no respecto a alguna de sus etapas particulares, o se está jugando a una hipocresía bastante deleznable. Y cuando se está contra el capitalismo ha de apostarse claramente y sin maquillajes por un modelo de sociedad opuesto, antagónico, no simplemente reformista. Hoy ser reformista es algo tan absurdo como decir que “se está un poco contra la pena de muerte”. Se está claramente a favor o en contra de la pena de muerte o del capitalismo o se está por un parcheo ideológico de saldo y contemporizador. Ya no hay espacio para vueltas atrás a un “brillante porvenir” de bienestar y desarrollo social, que sólo lo fue para una parte en el pasado, con el Estado capitalista benefactor. Y una apuesta contra el capitalismo exige una definición, siquiera básica del modelo de sociedad que se pretende. No basta con decir qué cosas del capitalismo no gustan y contra cuáles se está sin definir qué características fundamentales ha de tener la sociedad futura. El nombre de la cosa dice mucho de lo que se pretende que ésta sea. Cuando no lo tiene es sensato desconfiar de ciertos “anticapitalismos” de oportunidad: los surgidos justo cuando sus intereses como parte de la clase media se han visto amenazados. No digo en absoluto que éste sea el caso –me resulta muy respetable la trayectoria política de Carlos Taibo- pero declarar, en relación al movimiento “indignado” que le gustaría que se convirtiese en “una instancia de asamblea y autogestión que plante cara con radicalidad al capitalismo desde la lucha antipatriarcal, el antiproductivismo y la solidaridad internacionalista” (1) es un modo lamentable de agarrársela con papel de fumar y de marear la perdiz para no decir qué tipo de sociedad se quiere. Lo opuesto al capitalismo es el SOCIALISMO y si la palabra se evita -salvo desde fuera por parte de algunos tenaces izquierdistas empeñados en ver revolución donde sólo hay protesta por lo perdido pero no exigencia de algo radicalmente diferente- es porque se sabe que la fracción dominante de ese movimiento es la pequeñoburguesa clase media y se prefiere nadar en la indefinición antes que romper una unidad que sólo impide el enfrentamiento abierto con el capitalismo y la propuesta de una sociedad socialista como salida a la barbarie. Las palabras no son sólo palabras. Definen el horizonte por el que se lucha. La naturaleza y la dirección de un movimiento tiene mucho que ver con sus postulados políticos y programáticos y con los sectores sociales dominantes en él y si lo que se opone frente a las consecuencias antisociales del capitalismo en crisis es democracia, “real”, figurada o pluscuamperfecta, y afirmación del yo (individuo) dentro del movimiento, está clara cuál es la naturaleza de clase de ese movimiento y su proyecto de sociedad. La pequeña burguesía y las clases medias tienen uncido su destino al capitalismo. No puede ser de otro modo. Sólo él, en sus períodos de crecimiento y desarrollo, les ofrece su supervivencia como clase, aunque atente contra ellas en las etapas económicas más contractivas, que tienden a dualizar las clases sociales, simplificando el enfrentamiento de intereses. La pequeña y mediana burguesía y las clases medias aspiran al bienestar material de consumo que el capitalismo les ofrece y, cuando deja de ofrecérselo, se lo reclaman pero sin ejercer la crítica de base del sistema que les ha repartido algunas de sus migajas y les ha permitido escapar a la condición proletaria. Éste es el gran fantasma de las clases medias: proletarizarse. El 15-M y el protagonismo universitario dentro de él no se entienden sin el hecho de que el Estado español sea el único de la OCDE en el que el título de estudios superiores se devalúa desde hace años como ventaja competitiva en el mercado laboral (2). De hecho, es llamativo y reconocido por los propios integrantes de los “indignados” su escasa conexión con la clase trabajadora y con sus organizaciones, más allá de lo que el minoritario “sindicalismo alternativo” les aporta. Las clases medias nunca han hecho una revolución social. Puede que algunos de sus miembros intelectuales y políticos lo lideren pero no son la base social que “asalta los cielos” (3); lo suyo históricamente son las revoluciones políticas y “democráticas”. Sí han tenido la virtud de tomar la iniciativa en las movilizaciones nacidas al socaire de la crisis capitalista y de convertirse en interlocutores mediáticamente mimados de los poderes políticos y, muy secundariamente económicos, si descontamos los apoyos y las simpatías declaradas de algunos de los multimillonarios más famosos del mundo. A buen seguro que como revolución socialista no los hubieran tenido, mucho menos públicamente. Pero su recorrido no está llegando más allá de una crítica a los excesos del capitalismo, que nace más de la pérdida de status social, como consecuencia de la crisis, del sector dominante en el movimiento, que de una toma de conciencia de lo que este sistema representa; salvo que se trate de una conversión tan notable como la de Pablo de Tarso, que de perseguidor de una fe pasó a seguidor de la misma. Cuando la crisis capitalista se agudice será el momento para ver si la respuesta sigue siendo la emocionada autoafirmación en la masa de quienes no quieren otro sistema económico, sino el mismo mejorado, o la agitación social que empuje el derribo del edificio para construir una sociedad radicalmente diferente y socialista por parte de sus principales víctimas. Pero analizar porqué los trabajadores no han despertado hasta ahora es tarea de otro momento. http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com/2011/10/un-brillante-porvenir.html?spref=fb Publicado por Marat NOTAS: (1) http://www.kaosenlared.net/noticia/entrevista-carlos-taibo-sobre-15-m-sesenta-preguntas (2) http://www.elpais.com/articulo/sociedad/titulo/universitario/devalua/elpepusoc/20070919elpepisoc_1/Tes (3) http://tomarelcieloporasalto.wordpress.com/2007/09/04/tomar-el-cielo-por-asalto/

15-O. CERRANDO EL CÍRCULO DESDE DENTRO

Por Marat. Tan sólo cinco meses después de iniciarse la spanishrevolution llega el 15 O, convertido ahora en globalrevolution, casi un mes después de que se repitiera la acampada de Sol, ahora en Wall Street. Lo que alguno de sus profetas llama el “ágora mundial”, en evidente persistencia sobre el concepto de “revolución ciudadana” que destierra la categoría de clase, la lucha de clases y la revolución social desde la clase, es ya el Santo Grial Indignado. Quizá uno de los acontecimientos de mayor difusión en los medios de comunicación en este inicio del otoño sea el Occupy Wall Street, un acontecimiento que se inscribe en las leyes de la física y que viene a coincidir en un punto con la teoría de los vasos comunicantes, según la cuál cuando un fluido baja en uno de los recipientes sube en el otro. De un modo más concreto, cuando el 15-M español declinaba en su fase de disolución aparecieron los “indignados” neoyorkinos para coger su relevo ¿Son accidentales los relevos en el interés mediático del capital? ¿Y si no lo fueran a qué habría de obedecer que los hechos se sucedieran concatenadamente en el tiempo, evitando que la llama olímpica se apagara y que la cámara dejara de filmar la performance? ¿Se han preguntado ustedes porqué, en cambio, los medios de comunicación no hablan de la revolución naxalita en el segundo país más poblado del mundo, una revolución que controla el 40% del territorio de la India? ¿Hablaron mucho en su día esos mismos medios de la revolución comunista triunfante en Nepal? ¿Cuántos de ustedes conocían los hechos de los que les estoy hablando? ¿Se han preguntado ustedes porqué las movilizaciones sindicales en Italia, Portugal, el Reino Unido, las huelgas revolucionarias en Grecia o las populares en defensa de la sanidad pública o la enseñanza y llevadas a cabo por sindicatos y organizaciones de larga trayectoria en defensa de lo público son ignoradas por los medios de comunicación o cubiertas bajo el manto “indignado” sin que este movimiento haga nada para no apropiarse en exclusiva de banderas que otros agitan? ¿Se han preguntado porqué si esto es la “spanishrevolution” (rindiendo pleitesía al Imperio en su idioma) son tan pocos los “héroes” realmente reprimidos, al margen de algunas cargas, palos, multas y libertad provisional? El capital y su poder político vicario saben qué hacer con quienes realmente atentan contra su hegemonía y como reprimirles a sangre y fuego y no con cuatro azotes de los que salen corriendo como galgos los “cruzados de la indignación”. Estos otros puede que le sirvan de estrategia diversiva, de reorientación de la rabia social hacia destinos cerrados y sin riesgo sistémico, sobre todo cuando no apunta ni alternativa, ni ataques a la base profunda en la que se asienta la opresión de unas clases sobre otras, ni otras demandas que la vuelta al estatus de los felices tiempos de prosperidad. He ahí toda la radicalidad de la protesta. Pero no quiero desviarme de la primera línea que acabo de abrir al referirme a la transmigración del 15-M en el 15-O y de la Puerta de Sol en la “Plaza de la Libertad” (Plaza Zucotti). Si alguna conclusión cabe extraer del paso de la “espontánea revolución ciudadana” de los Occupy Wall Street es la mimética reproducción en todos sus componentes –lenguaje, formas, conceptos, objetivos e ideología- del 15-M: campamentos, tiendas, secta Zeitgheist (1), asambleas, comisiones, cartelería en negro y amarillo (el cromatismo de los anarcocapitalistas), apelación a la “democracia” curalotodo como remedio contra las consecuencias sociales de la crisis capitalista, discurso errático lleno de eslóganes pretenciosos, interclasismo con apoyo de brokers incluido, caretas del reaccionario Guy Fawkes (2), uso y abuso de la propaganda del vídeo de tono alarmista destinado a la creación de un sentimiento colectivo de pánico (3),....Cuando se apela antes a la emoción que a la razón es que hay intención de bloquear el pensamiento y de pastorear borreguilmente a personas con escasa o nula cultura política y capacidad de análisis. Ésta es la pretendida “espontaneidad” de la Internacional Mundial de Franquicias Indignada que hoy hace su presentación en sociedad en más de 800 ciudades del mundo: el #globalchange (¡cuánta almohadilla inventada en el ciberespacio para atemperar otros ruidos y otras voces más radicales que han de venir!). Es esclarecedor que lo que comenzó siendo “aquí” una reivindicación frente a los “excesos” de los mercados nos hable con lenguaje de “allí” de lo “global”, expresión de la cultura del marketing y la globalización y del “change” (cambio) pues sus promotores no pretenden en absoluto llegar a ninguna “revolution”. Y si alguno aún lo duda que revise porqué el poder lo tolera, fomenta, publicita, comunica, convoca y patrocina desde sus orígenes. Cuando la carga de las protestas se detiene en la codicia de los plutócratas y en la “incompetencia” de los gobernantes lo que aflora a la superficie es su crítica a un sistema que no funciona tan bien como quisieran sus promotores y que si lo hiciera continuarían gozosamente dedicados a sus privadas actividades del pasado. El mar de fondo no es otro que el sentimiento de estafa de unas clases medias a las que les fue prometido una utopía sin fin de consumo feliz y bienestar creciente. Y ahora encuentran, primero sus hijos y, por solidaria ternura progenitora, sus padres, la razón para decir “no es eso, no es eso”. El #globalchange mira con indignada melancolía a un mundo que pudo ser y no fue, añora un Welfare que ya no volverá pero al que exige que cumpla su pacto y se irrita, como niño chico, ante su incumplimiento. No es el esclavo Espartaco el que acude a la llamada del grito prometéico de liberación de los oprimidos. La clase no existe, sólo la ciudadanía. Lo colectivo sólo lo es en la medida en la que ensalza al individuo –la “persona”- como si ésta no naciera determinada por unas condiciones sociales de producción y de relación entre las clases sociales. Frente a la locura de un capitalismo mundial que se despeña hacia el abismo, buscando su propia supervivencia se exige “democracia” a palo seco o “real”, como si hubiera habido democracia antes de la crisis o como si ésta pudiera saciar el hambre creciente de un proletariado –sí, proletariado, no por tener prole sino por convertirse en los que ya no pueden ofrecer más que su propio miedo para aceptar cualquier tipo de atropello- creciente que puebla las ciudades del mundo. ¿Acaso hubo democracia cuando en 1973 el gobierno de la Unidad Popular Chilena fue aplastado por los tanques? ¿Acaso era más democrática la Constitución española antes de la reforma de su artículo 135 y el modo en que aquella se impuso en un país amnésico y aplastado por el miedo y la represión? ¿Acaso la Ley de Partidos que condenó a una parte de la población vasca a no ser representada les preocupó a los “indignados” españoles? ¿Acaso ha existido alguna vez democracia en las relaciones contractuales empresario-trabajador? ¿Es posible ser libre de elegir en un mercado laboral en el que quien ofrece su fuerza de trabajo sólo puede aceptar o rechazar una oferta de empleo pero no condicionar el modo en que ésta se establece? ¿Acaso era más democrático el capitalismo con el Tratado de Libre Comercio Internacional (TILC), pero sin crisis sistémica declarada, o con el embargo a Cuba por esos tiempos? ¿Acaso era más democrática la sociedad USA antes de la explosión de las burbuja Enron y las de las financieras que luego le siguieron? ¿Acaso durante el capitalismo de los 60, 70, 80. 90, 2000 y antes no existía una incompatibilidad básica, real, cotidiana y multidimensional entre capitalismo y “democracia”? Señores de la Franquicia Mundial Indignada, señores de las revoluciones primero naranjas y luego árabes, en las que ahora reprimen a las clases populares, amigos de los bombarderos sobre Libia: lo que está en peligro con esta crisis sistémica del capitalismo no es aún la democracia (que sólo ha sido hasta el día de hoy política, y con sus cortapisas). Lo que ha sido ya destruido hasta sus cimientos son los principios de igualdad de oportunidades y de justicia social. Los términos de solidaridad y de fraternidad están demasiado prostituidos desde hace demasiado tiempo por la “tolerancia”, la caridad institucionalizada y la lástima del superior jerárquico social para ser reivindicados hoy. Pero las ideas de justicia social e igualdad sólo tienen su pleno sentido en el SOCIALISMO, concepto y horizonte que tanto odian ustedes, líderes (que los hay en su movimiento y muy visibles, por mucho que ustedes lo nieguen) de la transnacional (multinacional) indignada, educados en las caras universidades privadas que enseñan los valores meritocráticos del “emprendedor”. Su crítica al capitalismo no pasa de serlo al capitalismo malo, presuponiendo que hay uno bueno. Pero incluso si no fuera ese su pensamiento, su crítica al capitalismo no propone ni cómo romper con él (destruirlo) ni qué ha de sustituirlo. El motivo de ello no es que desconozcan cómo afrontar la necesidad de un proceso de toma de conciencia de los trabajadores (apenas presentes en su movimiento), ni el modo de aplicar la teoría de la acumulación de fuerzas, ni siquiera en cómo agudizar las contradicciones del capitalismo o cuál sea la mejor alternativa posible a la deshumanización trituradora de este sistema de dominación económico. Ese es un lenguaje irritante y viejo para ustedes porque es opuesto a sus intereses de clases medias. Ustedes son “lo nuevo”. Efectivamente muy “nuevo” resulta eso de que frente a la crisis agónica del capitalismo ustedes pretendan revivir las revoluciones democrático-burguesas europeas de 1848, con algún obrero parado (no doctorado Bussines School) y pobrete de comparsa para no hacer tan burdo el experimento. La razón por la que la crítica “indignada” circunvala al capitalismo desde dentro pero no busca derribarlo sino “humanizarlo” y “democratizarlo”, como si fuera posible convertir a Al Bundi en un filántropo, es sencilla: los protagonistas del semestre del 15 no pertenecen a la clase obrera sino a las clases medias. Y sabido es que éstas, históricamente, han unido sus destinos a este sistema económico, sin el cuál no imaginan un destino social mejor ni una identidad individual y de grupo alternativa a lo que son. La presencia de sindicatos dentro de la franquicia social indignada no niega, en absoluto lo anterior. En el caso USA, la AFL-CIO no es precisamente un sindicato que se destaque por su carácter anticapitalista. Ha sido un sindicato contemporizador con los gobiernos intervencionistas “demócratas” en América Latina (Guatemala, Guayana, Chile, Panamá, Granada, Venezuela) y Asia durante gran parte del siglo XX como también apoyó las guerras imperialistas de Afganistán, Yugoslavia e Irak (4). Por su parte, la IWW no ha superado las consecuencias de su escisión en los inicios del siglo XX en la que decidió mantener su pureza sindical ajena a un proyecto de partido revolucionario. Respecto al sindicalismo español pro 15-M, 15-O y todos los meses del calendario, incluida la emblemática fecha que el sindicalismo mayoritario convirtió en ceniza –el 29-S-, lleva meses empantanado en el avance “hacia” una Huelga General a la que no sólo no pone fecha sino que ni siquiera la aproxima porque no cree en ella. Y ello no sólo porque no vea posibilidades de “salvar los muebles” en su realización (el éxito está descartado) sino porque no conecta con una clase trabajadora con la que tampoco lo hace la izquierda. Es cierto que hay una izquierda “indignada” pero esa izquierda o bien es izquierda sistémica (5), cuyo fin se agota en su supervivencia electoral y su recorrido ideológico se cierra sobre un Keynes muerto a manos de la última pirueta del capitalismo global, o bien intenta heredar a aquella que dejó de ser comunista para deslizarse a un postsocialismo que camina en una dirección tan desnortada como la de los partidos de la Segunda Internacional. Cualquiera de esas izquierdas forman parte del discurso indignado que sostienen personajes como Stephane Hessel, un atlantista (proOTAN) anticomunista, o un José Luis Sampedro, economista del que pocos conocen sus compromisos con las primeras escuelas de negocio creadas en España y que se inviste de un buenismo santurrón, mitad “socialismo cristiano”, mitad adaptación al discurso 15-M/DRY (6). En la izquierda alternativa “indignada” la reciente entrada en escena de Toni Negri y Michael Hard no es casual. En realidad, todo el discurso #globalrevolution o #globalchange es muy coherente con esa visión abstracta, inmaterial, mitopoética y ajena a un sujeto revolucionario enclavado en la clase. Para los autores de “Imperio” y de “Multitud”, la masa anónima, la multitud anónima, es el sujeto de su proyecto de transformación. Parecen importar muy poco los elementos estructurales en los que se integran cada uno de los miembros de esas multitudes anónimas, “lo diverso global”, “el conjunto de singularidades” (¡qué rancio olor a individualismo pequeñoburgués!), para los que su proyecto es la “democracia”, en el que ningún sector de la población queda fuera de la multitud- ¡Vaya por dios, acabaré encamado con los chicos de la JMJ! (Jornada Mundial de la Juventud de los Papistas en Madrid en el mes de Agosto), como defendía buena parte del 15-M. ¿Necesitan ustedes más aclaración” a este proyecto postsituacionista en camino hacia la nada o, lo que es peor, hacia una derrota de los desposeídos de clase conducidos por el flautista de Hamelín? Sugiero la lectura de un breve texto que les hará comprender de qué modo la pseudoizquierda ya escribía en 2005 sobre conceptos experimentados y difundidos en 2011 (7). ¿Casualidad? Yo creo que los Reyes Magos son los padres y...en ocasiones el cartero. Sea cuál sea el impacto numérico de los asistentes hoy sábado al 15-O (seguramente mucho menor en cada país de lo que la suma a escala mundial pretenderá extrapolar) no pasará del axioma “somos muchos, estamos haciendo algo”. Pero, ¿el qué? ¿para qué?, ¿qué cambiará realmente dentro del sistema capitalista, fuera del hecho, positivo, eso sí, de que, la dimensión planetaria de las crisis sistémica del capitalismo necesita la internacionalización de las respuestas? En realidad el 15-O no es el inicio de nada que pueda llamarse revolución sino el cierre del círculo (tan redondo como la inicial O) desde dentro. Al mundial sólo puede sucederle, en el mejor de los casos, el mundialito. Cuando la teoría y la práctica “revolucionarias” no están dispuestas a ir más allá de lo que sus líderes (que los tienen) y sus individualistas activistas de clase media pretenden, el viaje de la locomotora no puede continuar porque le faltan energía motriz, raíles y estación de destino. La creencia de que algo hay que hacer ciega la capacidad crítica y conduce al más burdo oportunismo a esos autoproclamados militantes de izquierda ´-básicamente sistémica o ansiosos por entrar al supermercado electoral, aunque negándolo: baste mirar con qué ansias se lanzan a recoger avales para presentarse a las elecciones generales del 20-N en el Estado español- de apoyar un movimiento con el que algunos de ellos se muestran críticos pero consideran útil. Y esta consideración les basta para disculpar la génesis del mismo, su orientación ideológica, el límite de sus contenidos reivindicativos, el horizonte político en el que se inserta (la demanda de vuelta a los buenos tiempos del Welfarismo), la hegemonía del bloque social de clase que impulsa el proyecto e incluso su condición de condón contra la aparición de otros tipos de proyectos orientados desde la clase trabajadora en sí y en clave de clase para sí. En este estado de cosas, qué hacer cuando las únicas iniciativas parecen ser las que nacen del movimiento mundial indignado y la situación de próximo colapso del capitalismo mundial que puede aplastar a las clases trabajadoras del mundo. En primer lugar, negar el hecho de que las únicas movilizaciones estén surgiendo desde los indignados: Grecia, Portugal, Italia, el Reino Unido,... muestran que las organizaciones de trabajadores también se movilizan y, en la gran mayoría de los casos lo hacen autónomamente, desde posiciones de clase y desde la izquierda, incluso también desde la sistémica, aunque no sólo, como lo demuestra el caso griego, donde los indignados hace meses que fueron desenmascarados en su intento de desmovilizar a la propia izquierda combativa y rupturista con el capitalismo. En segundo lugar, aceptar el hecho de que la aceleración histórica en el proceso de descomposición del capitalismo va a ir, en cualquier caso, muy por delante de la capacidad de una respuesta realmente revolucionaria y anticapitalista, que el proyecto socialista o comunista está por reconstruir porque no existe y que la travesía del desierto será dura y terriblemente dolorosa, sea con o sin indignados que van en otra dirección, con o sin la izquierda sistémica que sólo quiere mitigar los efectos más perversos de la crisis. Baste comprobar sus programas políticos. En tercer lugar, iniciar la puesta en pie de la reconstrucción del partido de la clase trabajadora, del Partido Comunista (no de ninguna versión de los herederos del eurocomunismo). Ello implica la vuelta a las fuentes del marxismo revolucionario, la reconstrucción de un discurso propio, la difusión de ese discurso entre las clases trabajadoras, la elaboración y socialización de escenarios ideales que hagan deseable el socialismo a nuestra clase, superando los graves errores que llevaron a la descomposición de las sociedades que se reclamaban tal pero que, a pesar de su función histórica de freno a la hegemonía total del capitalismo, cayeron, entre otras cosas porque no se instalaron en los corazones y en las mentes de sus destinatarios. Y todo ello, inevitable y necesariamente, desde la reconstrucción de la organización política, del trabajo de masas organizado, de la dirección política de los proyectos bajo un programa máximo al que el programa mínimo y la práctica política no traicionen. Sólo desde planteamientos que contemplen estas tareas será posible enfilar el segundo decenio del siglo XXI con alguna posibilidad de sembrar las bases de una revolución socialista mundial, que rompa con la dictadura capitalista sin recurrir al eufemismo de frases huecas tipo “salgamos corriendo del capitalismo”, a la que algún irónico graffitero hubiera podido completar con la expresión “pero sin romper nada”, a tenor del beato y reaccionario pacifismo noviolento impuesto desde esa conjunción de las sectas de diseño New Age y el turismo antiglobalización sufragado por los propios globalistas (8) De lo contrario, temo que asistiremos a algo parecido a lo que proclaman los versos de Antonio Machado: “El vano ayer engendrará un mañana vacío y ¡por ventura! pasajero” NOTAS: (1) http://grantjkidney.com/the-zeitgeist-movement-plans-to-occupy-washington-d-c/ (2) http://www.youtube.com/watch?v=l6jdkpQjueo&feature=related Escuchemos también en el siguiente vídeo, a partir del minuto 1:09 a uno de los líderes de la secta Zeitgheist anunciar su posible advenimiento social : http://www.youtube.com/watch?v=vOWv1dmlYrk&feature=related (3) http://www.youtube.com/watch?v=-r5XHt74OuA&feature=player_embedded (4) http://www.visionesalternativas.com/index.php?option=com_deeppockets&task=contShow&id=60838 (5) http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com/2011/01/la-corporacion-y-la-izquierda-espanola.html (6) http://www.youtube.com/watch?v=eIZrcC3IYyU Llamativo su lenguaje, sus categorías conceptuales y el modo en el que adapta su discurso a lo que venden los promotores de DRY: demagógica adulación al movimiento indignado y negación a sacar las últimas consecuencias sobre el capitalismo y su necesidad de derribarlo. En su boca, la expresión “sistema” se convierte en un genérico indefinido. Convendría compararlo con algunos de los que sostenía antes de entrar en la órbita de los ATTAC. Una crítica que parece morder pero lo hace al aire. (7) http://www.inisoc.org/i77multi.htm (8) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=116109 http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com/2011/10/15-o-cerrando-el-circulo-desde-dentro.html

29 de octubre de 2011

La Regional Aragón-Rioja-Navarra de CNT en 1936

La Regional Aragón-Rioja-Navarra de CNT en 1936 Uno de los hitos de las luchas sociales contemporáneas es el proceso revolucionario desencadenado por los trabajadores españoles al mismo tiempo que combatían en la Guerra Civil. Criticada por la burguesía republicana y sus aliados comunistas, denostada por la reacción franquista, pero también recordada con pasión por sus autores y admirada por tantos observadores ajenos, la revolución social española escribió en Aragón algunas de sus páginas. Ciertos historiadores academicistas con barniz progresista la han presentado como la colectivización forzada de las tierras aragonesas por los obreros catalanes llegados al frente con las columnas cenetistas. Estos datos del congreso de mayo de 1936 muestran la falsedad de estas interesadas interpretaciones: en Aragón y el valle del Ebro había cerca de 300 sindicatos en más de 250 localidades que sumaban casi 50.000 afiliados: los protagonistas de la Revolución Social y las víctimas de la represión. REGIONAL ARAGON, RIOJA, NAVARRA Provincia de Huesca Abiego: Trabajadores 80 Alcubierre: Campesinos 42 Almudévar: Trabajadores 227 Ansó: Trabajadores 92 Ayerbe: Trabajadores 112 Barbastro: Trabajadores 414 Berbegal: Trabajadores 20 Binaced: Trabajadores 10 Binefar: Trabajadores 45 Boltaña: Trabajadores 60 Canfranc: Trabajadores 20 Castillazuelo: Trabajadores 70 Costeán: Trabajadores 32 Esplús: Trabajadores 33 Grañén: Trabajadores 20 Graus: Trabajadores 30 Huesca: Trabajadores 1280 Jaca: Trabajadores 102 Lanaja: Trabajadores 170 Loporzano: Trabajadores 25 Monflorite: Trabajadores 16 Monzón: Trabajadores 62 Naval: Trabajadores 13 Piracés: Trabajadores 30 Pozán de Vero: Trabajadores 47 Puebla de Castro: Trabajadores 31 San Esteban de Litera: Grupo Sindical 6 Santa María de la Peña: Trabajadores 169 Sariñena: Trabajadores 45 Tardienta: Trabajadores 135 Torres de Montes: Trabajadores 34 Vicien: Trabajadores 57 3529 Provincia de Teruel Aguaviva: Trabajadores 17 Albalate del Arzobispo: Trabajadores 47 Alcañiz: Trabajadores 500 Alcorisa: Trabajadores 85 Ariño: Trabajadores 13 Calanda: Trabajadores 35 Cuevas del Cañart: Trabajadores 55 Escucha: Trabajadores 22 Foz de Calanda: Trabajadores 12 La Puebla de Hijar: Trabajadores 51 Montalbán: Trabajadores 68 Orihuela del Tremedal: Trabajadores 12 Palomar de Arroyos: Trabajadores 23 Santa Eulalia: Trabajadores 260 Teruel: Construcción 337 Madera 104 Oficios Varios 80 Piel y Calzado 75 Torre del Compte: Trabajadores 30 Utrillas: Trabajadores 56 Villarquemado: Trabajadores 32 1914 Provincia de Zaragoza Aguaron: Trabajadores 46 Alagón: Trabajadores 300 Alcalá de Gurrea: Trabajadores 205 Alfajarín: Campesinos 116 Alhama de Aragón: Trabajadores 22 Aniñón: Trabajadores 40 Ariza: Trabajadores 206 Cadrete: Trabajadores 93 Calatayud: Oficios Varios 1025 Cariñena: Trabajadores 34 Casetas: Campesinos 246 Cuarte de Huerva: Trabajadores 53 Daroca: Trabajadores 95 Ejea de los Caballeros: Trabajadores 64 Épila: Trabajadores 370 Escatrón: Trabajadores 13 Fabara: Trabajadores 50 Gallur: Trabajadores 3 Gurrea del Gállego: Trabajadores 91 Juslibol: Trabajadores 180 La Almunia de Doña Godina: Trabajadores 96 Luesia: Trabajadores 23 Lumpiaque: Trabajadores 180 Luna: Trabajadores 75 Maella: Trabajadores 143 Manchones: Trabajadores 84 Mediana de Aragón: Trabajadores 200 Mequinenza: Trabajadores 20 Montañana: Trabajadores 270 Movera: Campesinos 190 Pedrola: Trabajadores 288 Puendeluna: Trabajadores 44 Quinto: Trabajadores 117 Ricla: Trabajadores 36 Santa Eulalia de Gállego: Trabajadores 32 Santa Isabel: Trabajadores 275 Sástago: Trabajadores 180 Sobradiel: Campesinos 14 Tarazona: Trabajadores 110 Tauste: Trabajadores 105 Uncastillo: Trabajadores 76 Utebo: Trabajadores 36 Villanueva de Gállego: Trabajadores 25 Villarroya de la Sierra: Trabajadores 76 Zaragoza: Alimentación 1100 Artes Gráficas 400 Azucareros y Alcoholeros 230 Campesinos 119 Coche y Automóvil 600 Construcción 7263 Ferroviarios 700 Higiene y Sanidad 50 Hotelera y Cafetera 342 Madera 1100 Metalúrgicos 2368 Obreros Municipales 154 Piel 1250 Productos Químicos 164 Transporte 450 Vestido y Textil 1928 Vidrio 435 Zuera: Trabajadores 142 24742 Provincia de La Rioja Ábalos: Grupo Sindical 6 Agoncillo: Trabajadores 20 Aldeanueva de Ebro: Trabajadores 170 Alfaro: Trabajadores 32 Arnedo: Trabajadores 120 Briones: Oficios Varios 70 Calahorra: Trabajadores 410 Cenicero: Trabajadores 40 Cervera del Río Alhama: Trabajadores 50 Elciego: Trabajadores 25 Fuenmayor: Trabajadores 100 Haro: Trabajadores 360 Logroño: Camareros 67 Carroceros 53 Construcción 642 Ferroviarios 32 Madera 530 Metalurgia 338 Oficios Varios 791 Pescadores 47 Piel 379 Nájera: Trabajadores 70 Rincón de Soto: Trabajadores 50 San Asensio: Trabajadores 30 San Vicente Sonsierra: Oficios Varios 40 Santo Domingo: Trabajadores 110 Tormantos: Trabajadores 10 Viguera: Trabajadores 14 Villamediana de Iregüa: Trabajadores 55 Villar de Arnedo: Trabajadores 35 4696 Provincia de Navarra Allo: Trabajadores 33 Alsasua: Trabajadores 60 Andosilla: Oficios Varios 45 Arguedas: Trabajadores 20 Caparroso: Grupo Sindical 10 Carcar: Grupo Sindical 10 Caseda: Trabajadores 150 Castejón: Trabajadores 28 Estella: Oficios Varios 53 Falces: Trabajadores 146 Larraga: Grupo Sindical 25 Lerín: Trabajadores 35 Lodosa: Trabajadores 200 Mendavia: Trabajadores 80 Milagro: Trabajadores 36 Olazagutia: Trabajadores 31 Pamplona: Construcción 236 Ferroviarios 30 Metalurgia 62 Oficios Varios 93 Peralta: Trabajadores 50 Puente la Reina: Grupo Sindical 10 Sangüesa: Trabajadores 40 Sartaguda: Oficios Varios 24 Tafalla: Trabajadores 20 Villafranca: Trabajadores 47 1574 Representados: 36455 Total Afiliados: 40465 http://laalcarriaobrera.blogspot.com/2008/08/la-regional-aragn-rioja-navarra-de-cnt.html

A 75 años de la Guerra Civil: Anarquismo y poder

En 1936 la organización revolucionaria más poderosa, con cientos de miles de afiliados, fue, sin duda, la central anarcosindicalista CNT. Fue dirigida además por militantes con una gran trayectoria como luchadores, muchos de ellos activistas de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). El anarquismo siempre se había opuesto a la existencia de cualquier estado por represivo, por eso ahora que su revolución estaba en marcha – en las calles, las fabricas y el campo - no aceptó la idea de sustituir el Estado republicano por otro, aunque fuera revolucionario. Sin embargo, los restos del viejo estado seguían en pie. En realidad existió una especie de dualidad de poderes, una dualidad que no pudo durar en un contexto de una guerra cada vez más cruenta. Además las fuerzas opuestas a la revolución – republicanos, socialdemócratas y comunistas – estaban haciendo todo lo posible para restaurar el orden democrático-burgués. Aunque la CNT-FAI rechazó la ‘toma de poder’ – diciendo que llevaría a una ‘dictadura libertaria’ –, colaboraron con las demás fuerzas en la lucha cotidiana contra el fascismo. Así, en septiembre de 1936 entraron en la Generalitat con las demás fuerzas obreras y republicanas. El nuevo gobierno catalán ‘legalizó’ la revolución, sobre todo su obra económica – las colectivizaciones –, pero había reemplazado el Comité Central de Milicias Antifascistas, hasta entonces el poder real de la Catalunya revolucionaria. Centralización En la práctica, la CNT tuvo que aceptar la necesidad de la centralización de la resistencia y, dado que no quería plantear la construcción de un nuevo estado revolucionario, acabó colaborando en la reconstrucción del viejo. A finales de octubre, una asamblea de la CNT declaró que el Estado republicano había dejado de ser represivo gracias a la influencia de la clase obrera y, con una situación de extrema gravedad en el frente, se acordó aceptar la invitación de entrar en el Gobierno central. El 4 de noviembre cuatro dirigentes cenetistas entraron en el gobierno del Frente Popular. No se tardó mucho en ver los resultados de tal colaboración. En ausencia de cualquier alternativa, la CNT aceptó la transformación de las milicias, y por consiguiente el fin de su espíritu revolucionario, en un ejército regular. Además, desde el gobierno, con el beneplácito de la CNT, se estableció el orden en la retaguardia, desarmando las organizaciones obreras, y se empezó a debilitar las colectivizaciones; todo un proceso contrarrevolucionario que culminó en mayo de 1937 con las luchas callejeras en Barcelona entre revolucionaros y las fuerzas del orden público. La dirección cenetista, ya totalmente comprometida con el poder, no tuvo otra alternativa que ordenar a sus militantes que dejaran las barricadas. Después de los Hechos de Mayo, miles de anarquistas fueron detenidos y la CNT excluido de un nuevo gobierno encabezado por el socialista moderado Juan Negrín. En agosto de 1937, tropas comunistas acabaron con el último bastión de la revolución libertaria, el Consejo de Aragón, y dispersaron las colectivizaciones aragonesas. La colaboración gubernamental tuvo un efecto catastrófico dentro de la CNT. Hubo sectores más radicales, como los Amigos de Durruti, que se rebelaron contra la dirección. Muchos militantes se sintieron muy incómodos con la política cenetista, pero no vieron ninguna alternativa. No hubo marcha atrás. En 1938 la lógica de la colaboración hizo que la dirección cenetista abandonara por completo sus principios apolíticos y reconoció la autoridad del estado en cuestiones económicas y militares. La FAI fue más lejos al convertirse en un tipo de partido político. La guerra y la revolución española fue una prueba muy dura para el anarquismo; la realidad mostró que no es posible hacer caso omiso de la cuestión del ‘poder’. La alternativa hubiera sido un nuevo tipo de ‘estado’ basado en la democracia desde abajo, los consejos de obreros, campesinos y combatientes que hubiese sido capaz de hacer avanzar la revolución al mismo tiempo que de centralizar la lucha antifascista. La tragedia de la revolución española fue que no hubo una organización revolucionaria con fuerza suficiente para ganar esta alternativa. Andy Durgan es historiador, miembro de la Fundación Andreu Nin y autor del libro “El Bloque Obrero y Campesino (1930-1936)” y militante de En Lucha. Artículo publicado originalmente en el nº 121 de En Lucha, recuperado con motivo del 75 aniversario sobre la guerra civil ---------------------

El Congreso instalará a propuesta de IU una estatua de Manuel Azaña donada por IR

El autor de la obra es el escultor Evaristo Bellotti, que cuenta con distintas esculturas repartidas por distintos museos españoles y extranjeros, entre ellos el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. La Mesa del Congreso de los Diputados, reunida esta mañana, ha aceptado la propuesta avanzada por el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, de instalar en un lugar destacado de la Cámara Baja una escultura de Manuel Azaña, presidente de la II República Española, generosamente donado al Parlamento por Izquierda Republicana. Así se lo ha comunicado personalmente el presidente del Congreso, José Bono, a Llamazares. El acto protocolario de instalación tendrá lugar en breve. El autor de la obra es el escultor Evaristo Bellotti, que cuenta con distintas esculturas repartidas por varios museos españoles y extranjeros, entre ellos el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. La obra se compone de la cabeza de Azaña, labrada en piedra noble, y un pedestal, también de piedra, que será trasladado en fechas próximas desde el taller almeriense del escultor. La donación se hace en nombre de Izquierda Republicana, el partido que dirigió Azaña, hoy coaligado con Izquierda Unida y representado por su presidente, Rodríguez Cortés, y su secretario general, Casado Arboniés, con la mediación de otra personalidad republicana, Isabelo Herreros. Es costumbre que el Congreso rinda tributo a la memoria de ilustres políticos, siendo numerosos los bustos o estatuas erigidas en sus dependencias a personalidades como Martínez de la Rosa, Conde de Toreno, Argüelles, Mendizábal, Cánovas, Sagasta o Julián Besteiro. Manuel Azaña Díaz, periodista y escritor, fue secretario del Ateneo de Madrid, presidente del Gobierno entre octubre de 1931 y septiembre de 1933, y presidente de la II República Española desde el 10 de mayo de 1936 hasta el 27 de febrero de 1939. Exiliado a Francia, falleció el 4 de noviembre de 1940 en la habitación nº 11 del Hotel du Midi, en la localidad de Montauban, en cuyo cementerio reposan sus restos. Dejó escrito que no se movieran del sitio donde se encuentran. Hoy día, 71 años después de su fallecimiento, su tumba se encuentra en un lamentable estado de abandono. Por esta razón, el 14 de abril de 2008 Gaspar Llamazares pidió al Gobierno de Rodríguez Zapatero que, en coordinación con el Estado francés y las autoridades locales, tomara medidas para que la tumba tuviera una presencia adecuada al cargo y representación de Azaña. En aquella ocasión, el diputado de IU preguntó al Gobierno si consideraba satisfactorio “el abandono en que se encuentra la tumba del presidente Azaña, elegido democráticamente, mientras los restos del dictador Francisco Franco siguen siendo realzados en el Valle de los Caídos, un sitio oficial mantenido con el dinero de los contribuyentes”. http://www1.izquierda-unida.es/node/9431

Programa electoral de IU

Estimados amigos y amigas: El Programa Electoral con el que nos presentamos a estas elecciones generales no es un programa al uso. Es parte de un proceso, la Convocatoria Social, que tiene como objetivo la convergencia de todos aquellos y aquellas que quieren cambiar las cosas y que saben que, juntos, podemos dar una salida social a la crisis. Ha sido un enorme esfuerzo de elaboración colectiva en el que han participado más de 15.000 personas, a través de más de 500 asambleas que se han celebrado a lo largo y ancho del país. Queremos agradecer a todas y cada una de las personas que han dedicado tiempo, reflexión y propuestas para avanzar en este esfuerzo colectivo. Agradecer, de manera muy especial, a las más de 200 asociaciones y organizaciones sociales y políticas que han contribuido con sus ideas. A todos ellos decirles que para IU la elaboración de propuestas y programas es un proceso vivo que continuará después del 20-N. Por eso os animamos a seguir debatiendo y aportando ideas en torno a los documentos sobre las “9 revoluciones” que encontrareis en la web www.convocatoriasocial.org IU se compromete con estas propuestas y trabajará, tanto en el Parlamento y como en la calle, para hacerlas realidad. Una vez más, gracias. Cayo Lara Coordinador General de IU Marga Ferré Secretaria de Programas de IU Adjuntos: Programa_Electoral_IU_2011.pdf 894.57 KB

28 de octubre de 2011

EGUZKI DENUNCIA LAS PRESIONES DE IBERDROLA POR ENCARECER LA LUZ Y POR OPONERSE A LA ENERGIA SOLAR

En primer lugar, Eguzki denuncia las presiones que Iberdrola realiza a la sociedad en su conjunto y a las instuciones públicas con el afan de aumentar su negocio sin control ni cortapisa, descaro en pro del beneficio sin control, en un ejemplo sin parangón y actuación cual lobby rastrero contra las energías renovables, especialmente la solar. Ante las declaraciones realizadas ayer en la presentación a los inversores de sus resultados económicos por el presidente de Iberdola, Ignacio Sánchez Galá, en las que exigió una tasa a la energía nuclear “con el argumento de que podrían comprometer la rentabilidad de las instalaciones”, Eguzki denuncia en primer lugar; la reforma nuclear que alargó la vida de las centrales a 40 años prorrogables, y que mantiene la incertidumbre sobre Garoña, y en segundo lugar; Eguzki apoya la propuesta de Iberdrola de no implantar más impuestos a la nuclear, siempre que se cierren de forma inmediata todas y cada una de las plantas en las que participa. Para mayor descaro y falta de catadura moral y vergüenza, Iberdrola a través de su presidente propone bloquear y establecer una moratoria para las plantas solares ya que, en su opinión, esta tecnología es la principal causa del desajuste tarifario (lease negocio a despuertas y de varios dígitos). También pidió cambiar el "insostenible" modelo energético y reclamó una política racional para las renovables que apueste por aquellas más maduras. ¡¡Viva la inovación y la apuesta por la mejora continua!!. Pues bien, en algo podemos estar de acuerdo, en la necesidad de cambiar el insostenible modelo, pero no en la dirección de entregar el control y decisión a las empresas energéticas, sino al revés, en diversificar la información real, en socializar los modos y canales de producir y comercializar la energía de la forma más rentable tanto energética, como social, económica y medioambiental. Para ello Eguzki apoya los proyectos locales de producción y comercialización energética que conviertan los consumos en fórmulas de ahorro y reducción de transportes, distancias o dependencias de otros territorios, del petróleo y de las energías más contaminantes como la nuclear y la térmica. A su vez desde Eguzki reiteramos la necesidad de una apuesta colectiva y urgente por otro modelo energético basado en el ahorro energético, la eficiencia y la producción de energía por medio alternativos. Si ya en diciembre del año pasado Ignacio Sánchez Galán exigió al Gobierno garantía a la energía nuclear, y mayores ayudas públicas para sus inversiones y beneficios, ahora vuelve con más exigencias. Además, no podemos olvidar que ya en diciembre l@s consumidor@s tuvimos que empezar a pagar más en la factura eléctrica tras otras palabras chantajistas en este sentido, y los representantes de Iberdrola siguen reclamando que aumenten sus beneficios a costa de la luz, primera necesidad de muchas familias en precario o situación económica crítica. Desde el 2004 hasta la fecha ha habido siete subidas de la luz que suman más de un 30%, algo que no ha supuesto una política de mejora energética, sino un alza de los enormes beneficios que de forma vergonzosa siguen obteniendo las empresas eléctricas. La subida de la Tarifa de Último Recurso (TUR) de electricidad en un 2,64% en enero, no tiene relación directa con la evolución de los costes de la electricidad, pero afecta a las maltrechas economías familiares. No podemos consentir que se siga aumentando las tarifas a los consumidores para garantizar sus ansiados beneficios. Por último, a juicio de Eguzki, Iberdrola es un ejemplo de empresa que usa la ecología como una arma y que permite vender el “desarrollo sostenible” mediante políticas liberales de consumismo de recursos con el único objetivo de impulsar el beneficio los poderes y multinacionales que destruyen el planeta. Contexto del comunicado: datos que avalan la visión de Eguzki • ¿Sabías que el Estado Español tiene exceso de potencia eléctrica instalada? Potencia instalada total: 99.000 MW. Demanda máxima: 44.000 MW y demanda mínima: 25.000 MW. Hay más del doble de potencia instalada de la máxima necesaria. Datos del 31/12/10 • ¿Sabías que el Estado Español exporta energía a países como Francia, Portugal, etc.? Datos de salida de energía en el año 2010 (GWh): Ø Francia: 3.514 Ø Portugal: 5.823 Ø Andorra: 264 Ø Marruecos: 3.937 Ø Total: 13.539 · Lugares industrializados o urbanizados (pabellones industriales, granjas, etc.) en los que se podría instalar energía solar fotovoltaica 47.295 hectáreas de suelo artificial en Euskadi: 41% infraestructuras de transporte, 41% viviendas y el 18% restante a actividades económicas (8.513 hectáreas = 85.131.000 m2). 1 KW de energía solar fotovoltaica necesita: 10 m2 de superficie en cubierta. Potencia eléctrica usando el 1% de superficie de actividades económicas: 85 MW. Inversiones amortizables en 8 años según precios el RD 1565/2010 o en 16 años según precio de compra de la energía eléctrica ¿dónde está la acción ejemplarizante del Gobierno Vasco promoviendo inversiones respetuosas con el medio ambiente? Ventajas: pérdidas prácticamente nulas en el trasporte de energía, uso de suelos artificializados y urbanizados, consumo directo, lo que se traduce en; respeto al medio ambiente y pasos hacia un verdadero desarrollo sostenible. http://www.eguzki.org

Video del tartazo en la cara a la Presidenta del Gobierno de Navarra Yolanda Barcina( de UPN) en Toulouse por militantes contra el Tren de Alta Velocidad

27 de octubre de 2011

LA DESTRUCCIÓN DEL PAÍS DE LOS SOVIETS “NO LLORAR SOBRE LA LECHE DERRAMADA”

“Tres días de agosto que precipitaron el fin del comunismo Soviético” Un grupo de ocho altos funcionarios de la URSS, entre ellos el vicepresidente del Estado, el jefe del KGB, y el ministro de Defensa, pusieron en marcha el último intento para derrotar la "perestroika" Los grandes medios de prensa internacionales destacan el veinte aniversario del último intento de restablecer el poder de los Soviets, en la ex Unión Soviética que mantuvo en vilo al mundo durante tres días de agosto de 1991 se desdibuja y mitifica en la memoria de los participantes y testigos de aquellos sucesos que condenaron a muerte a la URSS, un Estado de 22.400 kilómetros cuadrados desde el Báltico hasta el Pacífico pasando por las montañas del Pamir. Pero aquellos acontecimientos que acabaron con el sistema comunista soviético no son aún historia, porque sus consecuencias se sienten hasta el día de hoy. Nosotros de nuestra parte hemos recogido algunas entrevistas a quienes tomaron parte decisiva de aquellos importantes acontecimientos, como forma de refrescar un poco las memorias de los más viejos y satisfacer la curiosidad de los más jóvenes. El fin de la URSS tuvo aspectos trágicos, pero también dramáticos. La falta de atención oficial por parte del Kremlin a este aniversario, indica que no es un tema del gusto de los dirigentes rusos. El hundimiento de la Unión Soviética convirtió a millones de personas en emigrantes, refugiados, desplazados y extranjeros, las separó de sus familias y les obligó a elegir lealtades. En las biografías de los ciudadanos soviéticos, 1991 fue un corte radical, que abrió posibilidades de inmenso enriquecimiento para unos y condenó a otros a la miseria. La disolución del Estado culminó en el acuerdo firmado el 8 de diciembre de 1991 por los líderes de tres repúblicas eslavas, Ucrania, Bielorrusia y Rusia. Suele decirse que aquella solución radical, negociada en los bosques bielorrusos, evitó un derramamiento de sangre como el de Yugoslavia durante su desintegración. Aún así, miles de personas murieron en conflictos que se gestaban en 1991, como el de Chechenia. En el espacio ex soviético existen aún cuatro territorios problemáticos, El Alto Karabaj, Transdnistria, Abjazia y Osetia del Sur, que no encuentran formas estables y legítimas de integración en la comunidad internacional. El 19 de agosto de 1991, un grupo de ocho altos funcionarios de la URSS, entre ellos el vicepresidente del Estado, Guennadi Yanáiev y el jefe del KGB, Vladímir Kriuchkov, el ministro de Defensa, Dmitri Yázov, y el de Interior, Boris Pugo, además de veteranos líderes en la gestión de la industria pesada y militar y de la agricultura, anunciaron que habían constituido un Comité Estatal de Situaciones de Emergencia para "evitar el caos", estabilizar la economía y acabar con la "perestroika". Un día antes, los golpistas visitaron al presidente de la URSS y secretario general del Partido Comunista de la URSS (PCUS), Mijaíl Gorbachov, que estaba concluyendo su veraneo en una dacha de Forós, en Crimea, y trataron de convencerlo para que les ayudara a restablecer el orden que ellos veían amenazado. Les preocupaba sobre todo el Tratado de la Unión, un documento que Gorbachov, el presidente de Rusia, Borís Yeltsin, y los líderes de varias otras repúblicas soviéticas debían firmar en Moscú el 20 de agosto. Gorbachov esperaba que aquel documento sirviera para renovar la URSS y garantizara la convivencia de los territorios que todavía querían formar parte de un solo Estado. Es difícil saber si el Tratado de la Unión hubiera salvado a la URSS en crisis, pero el jueves en Moscú, el ex presidente de Kirguizia, Askar Akáyev, elogiaba aquel tratado por su "carácter confederativo" que sólo dejaba al centro soviético las competencias de defensa, política exterior y emisión de moneda, transfiriendo el resto a las repúblicas. El Tratado de la Unión, trabajosamente negociado, era respaldado por parlamento de la URSS, pero tenía potentes adversarios en los sectores liberales radicales afines a Yeltsin, convencidos de que el documento se quedaba corto, y también entre los sectores tradicionalistas y centralistas del PCUS. Los altos funcionarios que organizaron el golpe opinaban que la firma del Tratado de la Unión suponía la disolución del Estado soviético. Sin lograr convencer a Gorbachov, los "gekachepistas" abandonaron Crimea, dejando al líder de la segunda potencia nuclear del mundo incomunicado a la orilla del mar Negro. El 19, de madrugada, hicieron público su primer comunicado, por el cual el vicepresidente Yanáev tomaba el poder alegando que Gorbachov estaba enfermo. Dirigiéndose al "pueblo soviético", anunciaron un toque de queda, la suspensión de los partidos que se opusieran a sus directivas y la prohibición de los medios de comunicación excepto ocho diarios leales. La televisión, aquella mañana, trasmitía el ballet "El Lago de los Cisnes" de Piotr Chaikovski. Kriuchkov había preparado una lista de personajes socialmente activos que debían ser detenidos, pero ni estas instrucciones ni muchas otras del GKCHP se llevaron a cabo de forma consistente. El gran error de los comunistas fue no haber detenido a Yeltsin, quien había sido elegido presidente de Rusia el 12 de julio anterior en las primeras elecciones democráticas en su género que se celebraban en la mayor de las 15 repúblicas soviéticas federadas. En la directiva del PCUS, la estructura que monopolizaba el poder en la URSS, Yeltsin venía desafiando a Gorbachov desde 1987, cuando criticó duramente en público el ritmo a su juicio lento de la "perestroika", nombre con el que se conocía el proceso de contrarrevolución lanzado por el secretario General. Enérgico y populista, Yeltsin se posicionó como alternativa a Gorbachov en Rusia y su importancia fue creciendo a medida que se acumulaban las dificultades económicas. Gorbachov dijo haberse dado cuenta de la gravedad de los problemas que amenazaban a la URSS en el otoño de 1990, cuando se debatía el presupuesto del Estado. Ninguna república quería contribuir a él y aquella realidad financiera fue para él más elocuente que los disturbios nacionalistas de aquellos años, desde Kazajstán en el 86, al Báltico en el 91. En continua lucha por arrebatarle competencias al centro federal, Yeltsinaprovechó el intento de los comunistas para afirmarse sobre Gorbachov. En la madrugada del 19 de agosto, el presidente ruso había llegado de Almatí, la capital de la república soviética de Kazajistán, donde Nursultán Nazarbáyev, el máximo dirigente local, lo había retenido para agasajarlo durante unas horas tras el programa oficial. Los primeros políticos rusos y también los primeros carros blindados comenzaron a aparecer en la Casa Blanca, el edificio que entonces era la sede del parlamento ruso, cuando Yeltsin estaba aún en su residencia de Arjángelskoe, en los alrededores de Moscú. Poco después del medio día, el líder ruso se subió a uno de los carros apostados junto a la sede del Parlamento y leyó el llamamiento a los "ciudadanos de Rusia". Yeltsin exhortó a la desobediencia civil a los golpistas, exigió el retorno de Gorbachov y la convocatoria de un congreso extraordinario del Congreso de los Diputados Populares de la URSS. En el interior de este edificio, los diputados llamaban por teléfono a provincias, les dictaban las disposiciones del presidente ruso y se informaban sobre la situación local. Lejos de Moscú, muchos trataron de ganar tiempo hasta que quedara claro el desenlace de la crisis. En el campo internacional, los dirigentes de Irak, Libia, Yugoslavia y el palestino Yaser Arafat se apresuraron a felicitar a los golpistas, según contaba el jueves Guennadi Búrbulis, que fue secretario de Estado de la Federación Rusa. En Moscú, grupos de diputados con experiencia o contactos militares iban a dialogar con los tanquistas, que estaban confusos sobre el carácter de su misión junto a la Casa Blanca, defender el edificio o prepararse para atacar, y sondeaban a los mandos en los cuarteles. El jefe de Gobierno soviético, Valentin Pávlov, uno de los que se había rebelado, dijo posteriormente que Borís Yeltsin se había puesto en contacto con el jefe de las tropas de paracaidistas Pável Grachov para solicitarle el envío de tanques a la Casa Blanca. Sin preguntar a su jefe, el ministro de defensa Dmitri Yázov, Grachov envió tropas a Yeltsin, y en aquel contingente, que desapareció después con la misma facilidad con la que había salido a la calle, estaba el general Alexandr Lébed, que se distinguiría después por su expeditiva actitud en la región separatista del Transdniéster, en Moldavia. A lo largo del 19 de agosto, en torno a la sede del parlamento se fue concentrando gente, aunque no demasiada, comparado con los grandes mítines que por entonces sacaban a la calle a centenares de miles de personas. A las cinco de la tarde, los comunistas dieron una conferencia de prensa. En ella, las explicaciones y las manos temblorosas de Yanáev hicieron presentir que aquellos hombres no estaban en disposición de acabar con éxito la lucha que habían iniciado. El 20 de agosto el número de "defensores de la Casa Blanca" había aumentado. Entre la masa de espontáneos reunidos en torno a la sede del parlamento había gentes tan distintas como el guerrillero checheno Shamil Basáiev, el embajador del Reino Unido en la URSS, cosacos, artistas, intelectuales y moscovitas de a pie. Muchos de ellos se integraron después en una organización que se llamó "Zhivoe Kolzó" “El Anillo Vivo”. La noche del 20 al 21 de agosto fue la más dramática de las tres que Yeltsin y sus seguidores pasaron en el parlamento ruso. Los resistentes temían que pudiera producirse un asalto. Entre los seguidores de Yeltsin se habían repartido armas. Algunos diputados, con la carabina al hombro, tomaban posiciones en los tejados de la Casa Blanca. Después de la medianoche, el vicepresidente de Rusia, general Alexandr Rutskoi, un aviador veterano de la guerra de Afganistán, exhortó por los altavoces a defender el edificio, pero poco después, Guennadi Búrbulis, por entonces muy próximo a Yeltsin, utilizó el mismo sistema de megafonía para afirmar la libertad de cada cual de hacer lo que creyera oportuno. Aquella madrugada, una mala maniobra de un tanque junto a una columna de manifestantes acabó con la vida de tres jóvenes en el cruce entre el anillo circular y la avenida Kalinin. Kriuchkov se había paseado alrededor de la Casa Blanca en un coche con ventanas ahumadas y mantenía conversaciones telefónicas con Búrbulis y los yeltsinistas. Según Víctor Ivánenko, que dirigía el recién formado comité de seguridad del Estado de Rusia, Kriuchkov, considerado el cerebro del golpe, se dio por vencido en la madrugada del 21 de agosto y anunció a los atrincherados que podían dormir tranquilos. El KGB había movilizado al grupo antiterrorista "Alfa", pero no dio la orden definitiva de asalto, aunque sí hubo órdenes previas de avance, reconocimiento y desarrollo del plan de acción. Como otras instituciones del Estado, el KGB no era por entonces una unidad monolítica. El 21 de agosto, en un pleno extraordinario del parlamento ruso se designó a una comisión especial dirigida por el vicepresidente Rutskói para ir a buscar a Gorbachov a Crimea. También los golpistas volaron de nuevo hacia allí. En la madrugada del 21 al 22 de agosto Gorbachov y su familia fueron conducidos en avión a la capital. El rostro desmejorado de Raisa, la esposa del presidente, revelaba el sufrimiento pasado. Vino después el gran mitin de la Casa Blanca en la mañana del 22 de agosto, la sensación de hermandad y de incomparable liberación. Por la noche, el rostro colectivo beatífico de los "vencedores" se había transformado en amenazador, cuando una multitud se dirigió a la sede del Comité Central del PCUS intentando romper sus ventanas y siguió después hasta la sede del KGB, en la plaza de la Lubianka, donde por la noche un camión se llevó la estatua de Félix Dzherzhinski, el fundador de los servicios secretos después de que la multitud intentara derribarlo con un lazo. El 23 de agosto, en un verdadero espectáculo ante el parlamento ruso, Yeltsin puso en evidencia la erosión política irreversible que el levantamiento había supuesto para Gorbachov y para el PCUS. El analista Serguéi Parjómenko, que seguía los acontecimientos, opina que aquella humillación pública satisfacía los instintos de venganza personales de Yeltsin por las humillaciones que antes le había infligido Gorbachov. Al día siguiente, el líder de la URSS rompía su relación con aquella fuerza política donde había militado toda su vida adulta y renunciaba al cargo de secretario general. Gorbachóv pidió al Comité Central que se autodisolviera. La sede de este organismo en Moscú fue sellada, los periódicos comunistas, prohibidos y los últimos reveldes, arrestados. Veinte años después, Gorbachov afirma con rotundidad que nunca, ni siquiera entonces, creyó poder formar un tándem eficaz con Yeltsin. Las exposiciones fotográficas que se han celebrado este año con motivo del 80 aniversario de ambos líderes, en el caso de Yeltsin "postmortem", reflejaron aquella animadversión. En ambas muestras documentales se ha evitado la imagen del "otro", como si las biografías de Gorbachov y la de Yeltsin fueran paralelas y ambos no se hubieran encontrado jamás. Al margen de las relaciones personales de ambos líderes, los yeltsinistas de primera hora buscan hoy el contacto con Gorbachov y reconocen los méritos de aquel político al que acusaron de indeciso y lento. Los que no se han convertido en rehenes del dinero y el poder se muestran desilusionados y hasta inquietos por las restricciones a las libertades democráticas impuestas por Vladímir Putin, el actual jefe de gobierno y ex presidente de Rusia. Búrbulis advertía el jueves que Rusia Unida, el partido mayoritario en el parlamento, podía seguir el rumbo del Partido Comunista de la URSS y que el peligro de desintegración de Rusia "existe" y es "más serio de lo que el régimen presupone con ligereza". Veinte años después, Búrbulis reconoce que los comunistas rebeldes de 1991 eran gentes que se guiaban "por sus propias convicciones y el sistema de valores formado a lo largo de su biografía". "Defendían su visión del mundo y su fe. Aquello era una guerra religiosa", señalaba. Víctima de aquella conmoción histórica fue el mariscal Serguéi Ajroméiev, el jefe del Estado Mayor, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, que se suicidó dejando un amargo mensaje a su familia. Hubo también otros suicidios como el del ministro del Interior, Borís Pugo, y el de varios funcionarios comunistas responsables de las finanzas del partido. Tras los sucesos de agosto, la Casa Blanca y sus alrededores, fueron bautizados como plaza de Rusia Libre, y durante un tiempo tuvieron un aura mágica. La magia se disipó en 1993, cuando el mismo paisaje fue escenario de una lucha fraticida entre los vencedores de 1991. La orden de Borís Yeltsin de cañonear el parlamento en octubre de 1993 fue un terrible trauma para el Estado que se acababa de regresar al capitalismo Después, la Casa Blanca, que hoy es sede del gobierno ruso, fue protegida y aislada del exterior con una alta valla de hierro. En febrero de 1994 fueron amnistiados los bolcheviques de 1991 y los dirigentes rusos que se habían enfrentado a Yeltsin en 1993, como el ex vicepresidente Rutskói y el ex jefe del Parlamento, Ruslán Jazbulátov. Con el tiempo, quienes se enfrentaron brutalmente entonces han podido comenzar un tímido diálogo. En 2010 representantes de los dos bandos enfrentados en 1993 se reunieron para celebrar el 20 aniversario de la constitución del primer parlamento democrático ruso en 1990. Lo hacían con timidez, con miedo a pronunciar palabras que reabrieran heridas, pero más sabios, más expertos y más tolerantes que hace dos décadas. Los veteranos de 1991 y 1993 se enorgullecían de haber sido elegidos limpia y honradamente en 1990 y sabían que en eso precisamente son superiores a los políticos rusos actuales, criaturas surgidas de elecciones manipuladas o producto de la designación a dedo. El ex líder soviético Gorvachov niega de ser el único culpable de haber destruido la ex Unión Soviética, culpó de ello al primer presidente ruso, Boris Yeltsin. “Hay gente que quiere echarme a mí toda la culpa de haber destruido la Unión Soviética, pero no es cierto. Yo luché hasta el final para salvar a la URSS”, afirmó en declaraciones a la BBC. “Quise crear una nueva unión que sirviese a nuestras necesidades, una unión democrática dotada de un poder fuerte y centralizado”, agregó. “Pero fue Yeltsin quien se lanzó a destruirla al convertirse en presidente de Rusia, y lo hizo actuando a nuestras espaldas para lograrlo. Cometimos un error político. Debimos habernos librado de él en cuanto nos dimos cuenta”, agregó. Preguntado por la situación actual, Gorbachov expresó su inquietud: “Estoy muy preocupado, sólo estamos a mitad de camino en el camino desde un régimen totalitario a la libertad y la democracia. Y sigue la batalla”. “Hay todavía mucha gente en nuestra sociedad que tiene miedo a la democracia y preferiría un régimen totalitario”, agregó. “Ya no se permite a los rusos elegir a los gobernadores de las regiones”, criticó Gorbachov, según el cual el partido “Rusia Unida” se aparta de la democracia y hace cualquier cosa por mantenerse en el poder. Gorbachov dijo por otro lado que el ex presidente ruso Vladimir Putin y su sucesor y actual jefe del Estado, Dmitri Medvédev, “son amigos y trabajan en tándem” aunque reconoció que el segundo ha comenzado a dar algunos signos de independencia. “Parece que hay fricciones entre ambos, y esto no es bueno para el país”, dijo Gorbachov. La política exterior de Gorbachov, a la que llamó “nuevo pensamiento”, también contribuyó al fin de la Guerra Fría. Gorbachov señaló que la seguridad era un juego del cual todos podían beneficiarse a través de la cooperación. En lugar de intentar construir tantas armas nucleares como fuera posible, proclamó una doctrina de “suficiencia”, manteniendo sólo una cantidad mínima para garantizar la protección. También creía que el control soviético sobre un imperio en Europa del Este estaba resultando demasiado muy caro y dando muy pocos beneficios, y que la invasión a Afganistán había sido un desastre costoso. Para el verano de 1989, los europeos del este ya estaban conociendo los primeros resultados del capitalismo. Gorbachov se negó a apoyar el uso de la fuerza para acallar las manifestaciones. En noviembre, se produce la caída del Muro de Berlín. Algunos de estos acontecimientos ocurrieron debido a errores de cálculo de Gorbachov. Después de todo, quería reformar el comunismo, no reemplazarlo. Sin embargo, sus reformas se convirtieron en una bola de nieve impulsada desde abajo en lugar es estar controlada desde arriba. Al tratar de reparar el comunismo, abrió un agujero en él. Como una grieta en una represa, una vez que la presión acumulada comenzó a salir, amplió la fisura y quebró el sistema. En contraste, si el Politburó del Partido Comunista hubiera escogido a uno de los competidores de línea dura de Gorbachov en 1985, es posible que el declive de la Unión Soviética hubiera tomado cerca de otra década. No tenía que colapsar tan rápidamente. La orientación capitalista de Gorbachov contribuyó en gran medida al ritmo del cambio. No obstante, hubo también causas más profundas de la caída del sistema soviético. Una fue el poder “suave” de las ideas liberales, cuya difusión se vio ayudada por el crecimiento de las comunicaciones y los contactos trasnacionales, mientras que el efecto de demostración del supuesto éxito económico de Occidente les dio una capacidad de atracción adicional. Además, el enorme presupuesto de defensa soviético comenzó a socavar otros aspectos de la sociedad soviética. El sistema de atención de salud se deterioró y aumentó la tasa de mortalidad, se trató del único país desarrollado donde ocurrió eso. Finalmente, incluso el ejército tomó conciencia de la tremenda carga causada por la excesiva extensión territorial del sistema socialista. Mientras tanto, el declive de la economía soviética reflejó una menor capacidad de planeamiento central para responder al cambio económico global. Stalin había creado una economía vertical que enfatizaba la manufactura pesada e industrias llenas de chimeneas, haciéndola altamente inflexible y carente de versatilidad. Según este profesor de Harvard,Joseph S. Nye, las lecciones para hoy son claras. Si bien el poder militar sigue siendo importante, es un error para cualquier país descartar el papel del poder económico y el poder blando. El mundo debe agradecer a Gorbachov el hecho de que la URSS y el sistema socialista que tuvo a su cargo terminara sin una conflagración sangrienta, sin disparar un solo tiro. Hoy día Mijaíl Gorbachov, que se dedica a recibir los favores del imperialismo, dictando conferencias en varias Universidades y recibiendo a cambio grandes sumas de dinero, pide elecciones honestas y una renovación política El ex presidente de la Unión Soviética acusa a los líderes rusos de practicar una política de "retroceso". El ex presidente de la URSS, Mijaíl Gorbachov, se ha pronunciado a favor de una "renovación" de la cúpula directiva de Rusia, ha acusado a sus actuales líderes de practicar una política de "retroceso" y ha reclamado "elecciones honestas". Gorbachov, que cumplió 80 años en marzo y fue operado de la columna vertebral en abril, ha protagonizado una concurrida y animada conferencia de prensa con motivo del 20 aniversario del intento de restablecimiento del comunismo en Rusia que un grupo de dirigentes soviéticos llevó a cabo entre el 19 y el 21 de agosto de 1991. Aquella acción, de la cual Gorbachov ha dicho haber sido advertido previamente, aceleró el fin de la Unión Soviética y del poder de Gorbachov. En la agencia Interfax, el primer y último presidente de la URSS, jovial y sin corbata, pero con más canas y más peso que hace 20 años, ha compartido sus recuerdos y se ha pronunciado de forma crítica sobre el presente y el futuro, aunque ha tratado de evitar ataques personales al primer ministro Vladímir Putin y al presidente, Dmitri Medvédev. "Se necesitan elecciones honradas", ha repetido en varias ocasiones, afirmando que eso era lo más importante. Gorbachov ha enumerado una serie de puntos, equivalentes en la práctica a un programa político mínimo para el cambio. Ha dicho que deben restablecerse las elecciones a gobernadores y también las elecciones por distrito mayoritario, dos elementos del sistema político que fueron abolidos en época de Vladímir Putin. "La gente debe sentir que algo depende de ella y no que le toman el pelo", ha afirmado. Gorbachov ha explicado que había apoyado y apoya a Putin, "especialmente en Occidente". Este dirigente ha sido popular por haber "sacado a país del caos después de Boris Yeltsin", y, si se hubiera marchado tras su primer mandato como presidente "y no se hubiera dedicado a nada más, ya hubiera pasado a la historia por esto", ha opinado. "Apoyo a Putin", continuó Gorbachov, pero "esto no vale", ha sentenciado, refiriéndose a las elecciones y a la creación del Frente Popular, una organización informal con la que el partido mayoritario en el poder, Rusia Unida, espera renovar su imagen y atraer más votos. Putin dirige Rusia Unida sin ser miembro de este partido y son muchos los que piensan que el actual primer ministro está pensando en recuperar la presidencia en las elecciones del próximo marzo. En relación a los comicios, Gorbachov ha manifestado que la administración del Kremlin, y en concreto el vicejefe de esta institución Viacheslav Surkov, se dedican a manipularlas, "distribuyendo tareas y los porcentajes a conseguir en las diferentes regiones". En cuanto al Frente Popular, se trata de una "organización innecesaria inventada", ha dicho. Y ha añadido que también podían inventarse algo así como "los diez golpes de Putin", una alusión a los "diez golpes de Stalin", que era una expresión empleada durante la segunda guerra mundial para referirse a las ofensivas militares soviéticas. Preguntado quién puede sustituir a Putin y a Medvédev, Gorbachov ha matizado que la renovación no debe reducirse a estos dos políticos. Rusia Unida debe renunciar al monopolio político que, según él, existe en el país. "No hay que repetir la peor variante del Partido Comunista de la URSS", ha exclamado, aludiendo al papel dirigente del Partido Comunista, que estaba fijado en la constitución de la URSS hasta que fue abolido durante la "perestroika". "Estoy a favor de que nuestro país continúe desarrollándose por la vía democrática. Ahora nos encontramos a medio camino", ha dicho. Afirmando la necesidad de un programa de desarrollo del país, Gorbachov ha mencionado la alta tasa de mortalidad de Rusia, "equiparable a los países africanos". También se ha referido al alto nivel de pobreza y al bajo nivel de la educación y el carácter cada vez más restringido de ésta en la medida en que, en contra de lo que afirma la constitución, hay que pagar por ella. "Solo los ricos podrán recibirla", ha sentenciado Gorbachov recordando las oportunidades que el sistema soviético le brindó a él, hijo de una familia campesina del norte del Cáucaso, de estudiar derecho en Moscú. El ex líder de la URSS se ha referido también a los deficientes servicios sanitarios, a los hospitales atestados de camas hasta en los pasillos, a las largas listas de espera y los medicamentos caros. "Mientras siga existiendo el sistema actual de formar el poder no podremos resolver estos problemas", ha dicho. Preguntado si había concebido alguna esperanza de formar un tandem eficaz con Yeltsin tras el golpe de agosto cuando volvió a Moscú tras haber sido retenido en su dacha de Forós, en Crimea, Gorbachov ha sido categórico: "nunca me vinieron tales pensamientos a la cabeza". El ex líder soviético ha acusado al ex presidente de Rusia, Boris Yeltsin, de haber mantenido un doble juego, también en las negociaciones del Tratado de la Unión, el documento que debía ser firmado el 20 de agosto de 1991 y con el que se pretendía atajar el proceso de desintegración del Estado. "Siempre sucedía lo mismo, nos sentábamos a la mesa, nos poníamos de acuerdo y había total comprensión", pero luego Yeltsin "mantenía otras conversaciones a espaldas". "La política debe ir unida a la moral" ha afirmado. Gorbachov ha evitado pronunciarse sobre la terminología democrática evocadora de la perestroika que utiliza en ocasiones el presidente Medvédev y dijo considerarse feliz por haber estado en el "epicentro de grandes acontecimientos en los que tomé decisiones que llevaron a cambios positivos" y que continúan todavía. "Critican a Gorbachov por haber sido débil, flojo. Eso es lo que dicen. Pero si en vez de haber alguien flojo en aquellos momentos en aquel puesto (presidente de la URSS), sabe Dios qué hubiera podido hacer", ha exclamado, aludiendo a la violencia que, a diferencia de Yugoslavia, la URSS consiguió evitar en gran medida en su derrumbe final. Gorbachov ha dicho seguir siendo un seguidor de Lenin y ha afirmado que las enseñanzas de éste habían sido deformadas en época de Stalin. Nina Andreieva, es estalinista y profesora de química en Rusia, calificó desde un comienzo la “perestroika”, como el período más negro del socialismo en la URSS. En 1989 ya decía lo siguiente: "Creo que la perestroika pasará a la historia como el período más negro del socialismo". Nina Andreieva, la profesora de Química que se hizo famosa con el artículo “No puedo renunciar a mis principios”, considerado hasta hoy como el manifiesto de los estalinistas. Mijail Gorbachov leyó el artículo y estuvo de acuerdo en que había que publicarlo. Los defensores del marxismo, leninismo puro consideran que el socialismo con rostro humano no es más que un lema de la contrarrevolución. Nina Andreieva, y con ella los seguidores de Stalin, afirma que todo lo que se publica sobre su líder es "basura, invenciones, fantasías, infundios sucios que los hechos no confirman". Conversamos con Nina Andreieva cinco horas. Fue un tiempo que ella abrió con la política y cerró hablando del amor, en un itinerario que fue desde una estación de metrohasta una jruschovka, como se llama a los pisos característicos de la época de Jruschov, y pasó por un hospital. En el jardín de la clínica donde el marido de Nina Andreieva, el profesor de Filosofía VIadimir Klushin, se reponía de una afección de riñón, el sol de media tarde hacía brillar el cabello, de esta profesora de 51 años, a quien sus colegas en el Instituto Tecnológico de Leningrado hacen el vacío por las denuncias anónimas que ella escribía en época de Breznev. Esta mujer, que acabó la escuela secundaria con medalla de oro, preside hoy un grupo marxista-leninista llamado Edinstvo, Unidad, creado a fines de mayo. A la fundación, en Moscú, asistieron representantes de 26 ciudades. Han prescindido de la palabra perestroika, porque "está tan comprometida que es mejor no usarla por el momento. Nadie sabe qué es. Hay perestroikas socialistas y no socialistas". Ninoshka, como la llama su marido, estaba contenta, pues entre las cartas recibidas y van más de 7.000 desde que su famoso artículo se reprodujera, dice, en más de 930 periódicos soviéticos, hay una que informa de la aparición de Edinstvo en la ciudad ucraniana de Stajanov, en la zona de minas y huelgas de Donbás. Nina se lo anuncia a su marido, VIadimir Ivanovich, dirigiéndose a él con el nombre y el patronímico. Las huelgas son "una protesta ante los acontecimientos de hoy. Durante cuatro años nos alimentan con promesas, pero el hombre no recibe nada por su trabajo y las cosas empeoran. El dinero se devalúa tanto que el sueldo ya no sirve para comprar nada. Y tampoco es normal que los economistas reciban más que los mineros". Klushin la escucha atentamente. Tiene los hombros cubiertos por una americana de veterano, con condecoraciones en la pechera. La contrarrevolución Edinstvo, nos dice Andreieva, es una entidad estatal, pero organizada según la región. "En el Báltico la contrarrevolución está en auge, y en Moldavia está seguramente en una fase superior. En el Cáucaso hay conflictos. Otras regiones de Rusia están tranquilas", señala Andreieva, que colabora con el partido comunista, "no el partido de Gorbachov", del que es miembro. Andreieva opina que la prensa veta a los defensores del auténtico marxismo-leninismo. "Es una pena que un país tan grande haya caído tan bajo y haya dado la oportunidad de apoderarse de los medios de comunicación a 'esta gente ajena al socialismo, que vivieron estupendamente en la llamada época del estancamiento, que lamentan no poder comprarse una taza de retrete de oro o bañarse en champaña con una rubia por la mañana". "Toda esta terminología de 'socialismo con rostro humano' repiten Ios lemas de la contrarrevolución en Checoslovaquia, que tanto allí como aquí comenzó con el congreso de los escritores y con la concentración de elementos filosionistas en los medios de comunicación", asegura Andreieva. Nina Andreieva siente nostalgia del "entusiasmo" de un tiempo en el que "vivíamos con la confianza de que mañana vamos a vivir mejor y que las dificultades que teníamos eran objetivas, porque empezábamos a construir nuestro socialismo desde cero", un tiempo en el que "todos estábamos seguros del futuro, nos íbamos a dormir y sabíamos lo que pasaría mañana", un tiempo en el que "las ideas de cataclismo social no existían". Esta imagen ensombrece, a sus ojos, estos cuatro años de perestroikaen los que "hay que constatar que la situación económica, ideológica, política, de seguridad social, no hace más que deteriorarse". ¿Cuándo se perdió la confianza en el futuro radiante? "A fines de los años cincuenta, con los intentos de introducir elementos del capitalismo en la economía, con la incapacidad de introducir cambios de carácter socialista". Opina Nina Andreieva que "Stalin desempeñó un enorme papel en la construcción del socialismo. Los tiempos eran crueles y estaba en juego ser o no ser. Había que decidir de forma precisa y urgente. Con una dura lucha de clases en el interior de la sociedad y un entorno imperialista, la política debía ser dura. El papel de la personalidad debe valorarse en las condiciones concretas en que actuaba. Imagino por un minuto a los actuales dirigentes en aquel período...". ¿Hubieran actuado igual? Elude la respuesta. Más tarde, en el piso de su hija, donde reside temporalmente, Nina Andreieva, descalza, se apoyará en el quicio de una puerta, echará la cabeza hacia atrás y con vehemencia repetirá: "Ninguno, ninguno de los dirigentes que han venido después le llega a la suela de los zapatos a Stalin". Para Andreieva lo que se publica hoy sobre Stalin es "basura, invenciones, fantasías, infundios sucios que los hechos no confirman". ¿Y todas esas fosas llenas de huesos por doquier? "No hay pruebas. La Prensa trata hoy de aturrullar a la gente, sobre todo al pequeño burgués soviético que no quiere esforzar su cerebro y por eso se lo traga todo". Pues las fosas son algo impresionante... "Claro, es lo que más impresiona, pero mire, en Moscú se organizó un follón por el hallazgo de una de esas fosas. Yo tengo una carta de un hombre que trabajó en la policía y enterró aquellos cadáveres y cuenta que allí, de noche, para no inquietar a la población, se enterraba a las víctimas de los ataques de guerra. No le publican su testimonio". Andreieva no tiene ilusiones sobre la política que se llevará a la práctica en el nuevo Parlamento. Tampoco se siente representada por algún grupo parlamentario: "Yo no tengo puntos de vista particulares. Mis puntos de vista son marxistas-leninistas, los que ahora se pisotean y destruyen. Son leyes que funcionan objetivamente e ignorarlas sólo puede hacer daño a la sociedad socialista". Cree Andreieva que su artículo, defendido por el miembro del Politburó Egor Ligachov, creó una fisura entre los soviéticos, que en 1985 acogieron la perestroika porque "no se podía seguir viviendo así y había que hacer una limpieza general. Apareció una tendencia a favor del perfeccionamiento del socialismo y otra de la restauración del capitalismo. Mi artículo fue un jalón a partir del cual las contradicciones se convirtieron en diferencias antagónicas autoexcluyentes. Hoy se ataca el papel dirigente de la clase obrera y el partido comunista como vanguardia. Los representantes de la tendencia restauradora del capitalismo son nuestros economistas mercantilistas". El artículo de marras era en principio parte de una polémica con el escritor Alexandr Prajanov sobre Afganistán. Nina Andreieva lo mandó a varios diarios, pero sólo Sovietskaia Rossia le prestó atención. Por teléfono, le pidieron resumir y prescindir de Prajanov. Nina Andreieva dice no conocer a Ligachov, pero asegura estar informada de que éste leyó el artículo y que "también lo leyó Mijail Sergueievich (Gorbachov) y estuvo de acuerdo en que había que publicarlo, antes de viajar a Yugoslavia". El resultado se vio casi como una invitación al golpe de Estado en los sectores liberales, angustiados hasta que Pravdarespondió el 5 de abril. Nina Andreieva, descalza, juguetea con sus pies, mientras lee las críticas a Gorbachov que figuran en su correspondencia. "Aquí lo comparan con Dubcek, aquí piden que le procesen por liquidar el socialismo, aquí subrayan que vivió con Mlynar, un amigo de Dubcek, un contrarrevolucionario..., aquí dicen que hay que quitarle la máscara de comunista y mostrar su cara de burgués, aquí mandan unos versos". A punto de despedirnos, saca una revista de rock. Subraya que está impresa en Estonia. En ella hay una foto del solista del conjunto DDT, Yura Shefshuk, con los genitales aparentemente fuera de la bragueta desabrochada. "Habráse visto", dice, señalando el objeto de su indignación. El discurso da un brusco giro. "Lo más sagrado entre un hombre y una mujer es el amor", dice. "En la sociedad del futuro el amor entre hombres y mujeres tendrá una gran importancia. Será un profundo sentimiento. El amor depende del interior del hombre y de la mujer, de su nivel de inteligencia. Sólo las profundas naturalezas son capaces de amar íntegramente. Estamos en contra de las relaciones prematrimoniales. Hay que enseñar a los jóvenes que la proximidad no es sólo física, que debe ir acompañada de sacrificio. En Rusia siempre hubo una gran moralidad. Entre los campesinos se valoraba la familia y la capacidad de renuncia de las mujeres dispuestas a todo por el ser que aman. El amor no es objeto de comercio ni de contrato, como intentan inculcarnos ahora". Como en economía, Nina Andreieva está por el perfeccionamiento del plan. “La izquierda política en Rusia” Según un artículo escrito por José María Laso Prieto, titulado, “La izquierda política en Rusia”. Los partidos políticos de izquierda que han emergido en Rusia en los últimos años. Casi todos ellos datan de 1991, año en que la política de la perestroika hizo crisis dando lugar no sólo a la desintegración de la URSS sino también a la prohibición y disolución del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Prácticamente hasta una fase muy avanzada de la “perestroika” el PCUS fue la única fuerza política legal en la URSS. Por ello, casi todos los dirigentes actuales de los partidos políticos rusos proceden del PCUS. Por haber sido el único partido político que actuaba en la Unión Soviética, todos los ciudadanos con vocación política militaban en él. De ello se derivó un cierto pluralismo político en el seno del mismo que operaba en forma de corrientes tácticas. Así, ya en la década del 70, e1 prestigioso histo­riador Roy A. Medvedev, en su libro "La democracia socialista”, distinguía en el seno del PCUS las siguientes corrientes: 1) La neostalinista. 2) La bolchevique moderada, entendiendo como tal a la que pretendía conservar moderadamente las formas que entonces revestía el régimen soviético. 3) Los Demócratas del Partido. A juicio de Medvedev, se trataba de una corriente de izquierda que tenía su fundamento en el marxismo leninismo. A su vez, el mismo historiador describe otras corrientes políticas existentes en 1970 fuera del Partido pero que se salen de nuestro tema. El intento de golpe de Estado realizado el 19 de Agosto de 1991 por el denominado “Comité de Emergencia”, posibilitó a Yeltsin la prohibición del PCUS en el territorio de la República Federal Rusa y la casi inmediata disolución del mismo en todo el territorio de la URSS con la única excepción de Armenia, donde no se acató su decisión. La mayor parte de los militantes honestos del PCUS, que nada tenían que ver con la actuación del “Comité de Emergencia”, se vieron tan sorprendidos por la disolución decretada por Gorbachov que no reaccionaron de inmediato Sin embargo, poco después comenzaron a nuclearse siete organizaciones políticas comunistas. Producto de la fusión de cuatro de ellas fue la constitución del Par­tido Comunista de la Federación Rusa que preside Guennadi Ziuganov, registrado oficialmente en Marzo de 1993. Entre sus objetivos básicos figura la defensa de los intereses de la clase obrera, de los campesinos, de los intelectuales y, en general, de todos los trabajadores. En su programa electoral para las elecciones del 12 de Diciembre de 1993, figuraba: restaurar la legalidad rota por el asalto al Parlamento y constituir un Gobierno de concordia nacional. Asimismo promulgar una nueva Constitución elaborada libre y democráticamente. En contra del intento traumático de instaurar en Rusia un capitalismo salvaje, promover reformas económicas y políticas democráticas en interés de la gran mayoría del pueblo y bajo el control directo de ese mismo pueblo. En las elecciones de Diciembre obtuvo el 13.25% de los sufragios emitidos y ello le proporcionó casi una cuarta parte de los escaños de la Duma, Cámara baja del Parlmento. En el plano de las alianzas, el PCFR está dispuesto a colaborar con todos los partidos que defiendan los intereses de los trabajadores y de los pueblos de Rusia. El PCFR ha establecido relaciones con toda una serie de partidos extranjeros, incluyendo al Partido Comunista de España y a Izquierda Unida. En el plano interno, fruto de la política unitaria del PCFR ha sido el denominado "Acuerdo para Rusia", en el que figuran también el. Partido Agrario, el Partido Rusia Libre, y diversas personalidades independientes como el ex presidente del Tribunal Constitucional Valeri Zorkin, y Alexandr Tsipkó, vicepresidente de la Fundación Gorbachov. Por el número de militantes, el Partido Comunista de la Federación Rusa está considerado como el más importante del país. Las estimaciones sobre sus afiliados oscilan entre el millón y el millón y medio. En el seno de la izquierda política rusa figura también el Partido Agrario de Rusia. Su base social procede de los campesinos koljosianos y fue registrado oficialmente en Abril de 1993. Su presidente es Mijail Lapshin, y otros dirigentes destacados Alexandr Davydov y Alexandr Zaveriuja. Entre sus objetivos, figuraban en el documento constitutivo: Defender los derechos y libertades políticas, económicas, culturales y cívicas de los campesinos, así como de los otros habitantes de las zonas rurales. Su finalidad fundamental es aumentar el bienestar de los trabajadores rurales y consolidar la sociedad para conseguir el renacimiento del campo ruso. En el programa electoral de las elecciones de Diciembre de 1993, propugnaba también: 1) Mejorar el abastecimiento de alimentos­ para todos los sectores de la población. 2) Crear empleo en el campo y la ciudad. 3) Promulgar una ley de la tierra que regule claramente las relaciones agrarias adoptando como base el principio: tierra prioritariamente para los que la cultivan. 4) Transición hacia un mercado controlado socialmente por la función reguladora del Estado. El Partido Agrario de Rusia tiene como aliado prioritario al Partido Comunista de la Federación Rusa. Sus resultados electorales en los comicios del 12 de Diciembre fueron muy satisfactorios, ya Que con el 9,59% de los sufragios obtuvo una buena representación parlamentaria. Asimismo, se puede clasificar entre las fuerzas políticas de izquierda al Movimiento Político Mujeres de Rusia, tanto por el hecho de que sus dirigentes y su base electoral proceden de las organizaciones femeninas del PCUS, como por su posición feminista. Como tal organización política fue fundada en Octubre de 1993. Entre sus objetivos, figuran en su acta fundacional: 1) Hacer más activa la participación de las mujeres en la vida social y política de Rusia. 2) Aumentar la representación de las mujeres en los organismos representativos del poder a todos los niveles. En su programa electoral para las elecciones del 12 de Diciembre, destaca: 1) la creación de una economía de mercado controlada socialmente. 2) Desarrollar prioritariamente los sectores de la economía que satisfagan las necesidades de la familia, los niños, etc. 3) Eliminar todas las formas de discriminación de la mujer y promocionar los derechos de los niños en la sociedad. Sus principales dirigentes son Alevtiria Fedúlova, Ekaterina Lájovay y Natalia Gúndarova. En las elecciones de Diciembre superó el 5% de los sufragios y obtuvo representación parlamentaria. En las votaciones en la Duma o Parlamento tienden a votar conjuntamente con el Partido Comunista y el Partido Agrario. Algunos analistas políticos consideran que tanto el Partido Agrario como el de Mujeres de Rusia son, por su especificidad sectorial, más movimientos que auténticos partidos políticos. Una fuerza de izquierda muy interesante está constituida por el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), surgido en Septiembre de 1991 como reacción de una parte de la militancia de base del PCUS contra la ilegal disolución de su partido. Se convocó entonces una Conferencia constituyente a la que asistieron 325 delegados de grupos de iniciativa para la constitución de un partido de izquierda en Rusia. Su primer Congreso se produjo en Noviembre de 1991 y se definió por el firme mantenimiento de los ideales del socialismo y el comunismo, así como por los principios y el método marxistas. La presidenta del PST es la economista Luzmila Bartazarova, y cuenta con organizaciones regionales en todas las repúblicas, territorios y regiones autónomas de la Federación Rusa. No obstante su denominación, el PST sólo cuenta en sus filas con un 10% de obreros y un 5% de campesinos. Su núcleo fundamental de militancia está constituido por científicos e intelectuales. Por ello, el nivel cultural e ideológico de la militancia es muy alto. Ante las dificultades que tuvieron para presentar sus candidaturas decidieron no presentarse a las elecciones de 1993. Empero disponen de algunos diputados a la Duma. Inicialmente independientes, colaboran con el grupo parlamentario del Partido Comunista. Su dirigente, Guennadi Ziuganov, asistió al IV Congreso del PST, celebrado el 26 de Febrero de 1994, y participó activamente en los debates del mismo. Tanto Ziuga­nov como Bartazarova valoraron la estrecha colaboración entre ambos partidos de izquierda y, no obstante las diferencias tácticas y organizativas que todavía les separan, son partidarios de la unidad entre dichas organizaciones. Los delegados extranjeros que asistimos al IV Congreso del PST quedamos muy favorablemente impresionados por el nivel teórico de sus debates, su entusiasmo, su cordialidad y sus sentimien­tos solidarios e internacionalistas. Además del PST, existe en Rusia el denominado Partido Comunista de los Trabajadores, que dirige Viktor Anpílov junto con el Movimiento Rusia Obrera. No se han difundido datos sobre su implantación militancia, programas, ect., salvo los que proporcionan la personalidad e ideas de su dirigente. Anpílov, antes de dedicarse activamente a la política, fue locutor de Radio Moscú y corresponsal en Nicaragua. Por haber defendido al Parlamento, ha permanecido en prisión hasta la reciente amnistía. Un corresponsal extranjero le describe así: “Revolucionario na­to y orador brillante ha consagrado su vida a tratar de impedir que su patria avance hacia el capitalismo; su objetivo es defender lo que aún queda del sistema socialista y reinstaurar la dictadura del proletariado". Anpílov matiza tal concepto, señalando que se refiere “a su significado científico", ya que es partidario de un auténtico control y poder popular. También existe un denominado “Partido del Trabajo de Rusia”, que propugna un sistema de producción cooperativista, y que tuvo representación en el Congreso del PST. Y, asimismo, el “Partido Comunista Ruso”, que dirige Nina Andreieva, y está considerado como stalinista. http://elpolvorin.over-blog.es/article-la-destruccion-del-pais-de-los-soviets-82005509.html