10 de octubre de 2011

"Ahí donde el trigo crece con más fuerza, está la fosa de tu padre"

Antonio Fernández González El Cesterín fue asesinado por un grupo de pistoleros falangistas el 9 de octubre de 1936 en Villanueva de Valdueza (León) y enterrado en una fosa. El mismo día, 75 años después, sus hijos Constantino y Antonio —llegados de Argentina donde viven desde 1952— ya piensan en cómo preparar una sepultura digna para su padre. El equipo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) localizó en la tarde del sábado los restos de El Cesterín tras dos días de búsqueda. La localización exacta la recordaba bien Antonio Fernández García, el menor de los hijos que tiene ahora 75 años. "Los vecinos del pueblo siempre me señalaban una zona donde el trigo crece más alto y con más fuerza y decían que justo ahí estaba enterrado mi padre". Para Antonio ese recuerdo se quedó grabado a fuego en su memoria. Tal fue así que los descendientes de El Cesterín —apodo heredado por la profesión de su suegro, cestero— enviaron a la ARMH un mapa con el lugar exacto de la fosa. Sus recuerdos coincidían con los testimonios de los vecinos de la zona recabados por el investigador estadounidense Jonah Rubin, voluntario de la asociación. Antonio, que tenía dos meses cuando fusilaron a su padre, explica el relato de lo que le contaron sus mayores: "Gente del pueblo vinculada a Falange mandó a mi padre a buscar a uno para decirle que se entregara pero, sabiendo que se trataba de algo malo, volvió diciendo que no le había encontrado; aún así, alguien lo vio hablando con esa persona a la que buscaban y lo delató". Dos días después, según explica Antonio, volvieron a por su padre "para vengarse por no haber entregado a quien estaban buscando" y lo fusilaron en ese mismo paraje donde ha sido hallado 75 años después. Pero esta muerte no dejó indiferentes a los vecinos de las localidades de Villanueva y San Esteban, "donde era muy conocido" explican desde la ARMH. Los mayores del lugar aún recuerdan que El Cesterín, trabajador de la tierra, "era una gran persona con la que cometieron una gran injusticia". Las balas delatoras El director de los trabajos de exhumación, René Pacheco, ha explicado a este diario que los restos de Antonio Fernández se encontraban en un estado de conservación "impecable", lo que ha facilitado la identificación. El estudio forense, llevado a cabo por José Luis Prieto, se ha realizado en paralelo al trabajo arqueológico, lo que acelera todo el proceso. De este modo, los familiares podrán enterrar a la víctima en el panteón familiar antes de regresar a Buenos Aires dentro de un mes. En la fosa se han hallado dos proyectiles y algunos restos de indumentaria como botones y una hebilla. Los familiares de Antonio vivieron con especial emoción el momento en que aparecieron sus restos. Según ha relatado una de las nietas "ha merecido la pena el difícil camino recorrido". Marco González, vicepresidente de la ARMH, indica que han interpuesto la correspondiente denuncia —al hallar restos humanos con evidentes signos de violencia— y lamenta que no se haya personado en la zona ningún juez ni la Guardia Civil. La causa de Antonio Fernández forma parte de la demanda interpuesta en Argentina el 14 de abril de 2010 para que la justicia de ese país investigue los crímenes franquistas. El pasado verano, la jueza argentina preguntó al Gobierno español si se estaban investigando estos delitos, algo a lo que el Ejecutivo respondió que ''sí''. Los hijos de El Cesterín confían en que se resuelva pronto la demanda. Nuevas fosas Los testimonios orales terminan con frecuencia siendo corroborados por los hallazgos en las fosas. Asimismo, cada vez que se abre un enterramiento, los vecinos de los alrededores ofrecen datos de otros lugares que albergan víctimas. En este último trabajo, la ARMH ha tenido constancia de nuevas fosas comunes en las cercanías de Villanueva, como la de Cecilio de Voces Prada, natural de Ferradillo asesinado el 16 de octubre de 1936 y enterrado en el paraje conocido como el Panderón. También han obtenido información de otras de mayor envergadura como las del paraje de Valdelallama, donde los vecinos hablan de varios camiones de paseados de Villablino y de la zona minera de El Bierzo. Público