7 de octubre de 2011

GUERRA DEL CHACO entre Bolivia y Paraguay- LA POBLACION INDIGENA DURANTE LA GUERRA DEL CHACO

Los signos precursores de la guerra del Chaco, entre las repúblicas de Bolivia y el Paraguay, se iniciaron a partir de la continua ocupacíón por el Paraguay, del territorio chaqueño, de soberanía boliviana, desde el año 1912, en un constante fundar de puestos de avanzada que se fueron transformando en fortines, y las continuas acciones de tropas paraguayas sobre puestos militares bolivianos en fechas como ser el 5 de diciembre del año 1928, en el ataque al Fortín Vanguardia, el 10 de enero de 1930, en Fortín Cuatro Vientos, del 1 de julio de 1931 sobre el camino Saavedra – Cuatro Vientos, del 8 y 10 de julio del mismo año en el ataque a puesto Yujra, los ataques del 6, 25 de septiembre, 2 de noviembre y del mes de enero de 1932 al fortín Agua Rica o Samaklay, así como del 5 del mismo mes al fortín Loa, las del 18 de enero y 13 de marzo nuevamente al fortín Agua Rica ( Virreira 1932, ver también Academia Boliviana de Historia Militar 1988, T.I). El escenario donde se inició la contienda del Chaco fue el denominado El Gran Lago, Pitiantuta o Laguna Chuquisaca, descubierta casualmente a raíz del reconocimiento aéreo del 25 de abril de 1932, llevado a cabo por los Mayores Jorge Jordán y Oscar Moscoso, culminado en la ocupación de la laguna por tropas bolivianas al mando del Mayor Oscar Moscoso, del Reg. Loa, con asiento en Platanillos, el 15 de junio de 1932, con la toma del fortín paraguaya Carlos Antonio López, defendido por una fracción de caballería del Reg. Coronel Toledo N. 2. ( Antezana 1981 ). La fundación del Fortín Mariscal Santa Cruz, en la parte N.E. de la laguna y los posteriores ataques paraguayos del 29 de junio y 15 de julio de 1932, provocando el repliegue de las fuerzas bolivianas, con el fallecimiento del primer oficial boliviano muerto en combate , en defensa del territorio chaqueño, vale decir del Sbtte. António Arévalo la Serna, del Reg. Loa, desencadenaron una de las más cruentas guerras en Sud América, de la cual se escribieron centenares de ensayos históricos, monografías, relatos de episodios de guerra, artículos, Etc. La virtual declaratoria de guerra, propalada a viva voz por el Presidente Daniel Salamanca, desde los balcones del Palacio de Gobierno el 19 de julio de 1932, pidiendo a la población: ” todo el sacrificio necesario, no solo de dinero, sino la vida misma y todos los demás sacrificios” ( Antezana 1982: 85-86), revelaron con absoluta claridad la intención de su gobierno de pisar fuerte en el Chaco, vale decir sentar soberania en el total del territorio chaqueño, en su mayoría carente de servicios basicos e inclusive población (Cueto 1988:27), a través de una supuesta campaña rapida y facil, pese a las reticencias del Alto Mando Militar. Si bien los errores fueron por demás notorios y aùn más trágicas las cunsecuencias, el grueso de las poblacion citadina de nuestro país conoció y apoyó el proyecto del gobierno de Salamanca, de llevar la guerra al corazón de Chaco Boreal, con nutridas manifestaciones que en La Paz, recorrían las calles para culminar en la Plaza Murillo. Lo insolito fue que muchos de los entusiastas que solicitaron armas para marchar a combatir a la primera linea, no lo hicieron y por el contrario, asustados por la decisión Presidencial de llevar a delante la empresa guerrera que conduciría a la muerte a cientos de oficiales y miles de soldados, al ver las consecuencias, se rasgaron las vestiduras con posturas histrionicas llenas de hipocresia. Durante la guerra del Chaco, el gobierno de entonces no solo tuvo que atender la guerra, sino también los conflictos sociales que conmovieron profundamente a la población tanto de la ciudad como del área rural, motivada por los contínuos reclamos por la condición de crísis económica que vivía el país, la tenencia de la tierra y el reclutamiento obligatorio entre otros. En consideración que es importante estudiar el comportamiento del campesino boliviano durante la guerra del Chaco y sobre todo las causas que lo motivaron El conflicto que se desarrolló en el campo rural será tema que se analizará en el presente trabajo, es decir el surgido dentro de la población campesina asentada en las comunidades y en las haciendas, durante el tiempo que duró la contienda bélica que enfrentó a Bolivia y Paraguay, entre los años 1932 y 1935. LAS SUBLEVACIONES INDIGENAS EN LA PRE GUERRA Conviene indicar que antes de iniciarse la guerra del Chaco, durante la presidencia de Hernándo Siles, en el año 1927, la documentación y periódicos de la época registran el inicio de una verdadera sublevación de carácter rural conformada por comunarios, colonos descontentos y Llameros ( Arze 1987: 12), en los departamentos de Potosí, Chuquisaca y La Paz, generada por la tenencia de la tierra, los abusos cometidos por los hacendados y autoridaes cantonales representados por los Corregidores. La rebelión la enfrentó principalmente los patrones de las fincas que solicitaron reiteradamente la ayuda del Ejército nacional, por la incapacidad de las fuerzas policiales para contener el malestar social reinante. La rebelión en cuestión surgió con inusitada violencia en el departamento de Potosí el mes de julio de 1927, según testimonios de la época, habiendo sido asaltadas 17 haciendas del mencionado departamento de Potosí y 26 del departamento de Chuquisaca (Arze 1987: 17). Ante la gravedad de la situación planteada fue movilizado el Ejército, enviando tropas desde las ciudades de La Paz, Chuquisaca y Oruro a las zonas en conflicto logrando controlar la rebelión con rapidez, vale decir hasta principios del mes de septiembre de 1927. La rebelión había durado aproximadamente un mes desde su comienzo el 25 de julio de 1927, con el asalto a las haciendas de Cruz Kcasa, por parte de los comunarios de Yayhuari, Socopoco, Chiaraque y Marcavi (Arze 1987: 14). El fin de la rebelión campesina terminó para las autoridades con la captura de 150 rebeldes, quienes fueron trasladados a la ciudad de Sucre, en calidad de detenidos y el alzamiento considerado por el gobierno como un movimiento estimulado por el comunismo, sindicandose al dirigente comunista Gustavo Navarro, conocido por el seudónimo de Tristán Marof, como uno de sus ideologos (Arze 1987: 22). La responsabilidad de la continuación de la lucha campesina por sus derechos en gran parte parece que fue liderizada por la ” Sociedad República del Kollasuyo”, fundada en agosto de 1930 y cuyo principal dirigente fue Eduardo L. Nina Quispe, quien protagonizó una serie de reclamos al gobierno hasta el año 1933 en que fue arrestado. (Arze 1987:30). Como ejemplo del enfrentamiento entre comunarios y fuerzas del gobierno durante la pre guerra, se tiene el caso de la comunidad de Umala de la provincia Sica Sica con las fuerzas policiales, con trágicos resultados de muertos y heridos el año 1931. LOS CONFLICTOS DURANTE LA GUERRA Al estallar la guerra entre Bolivia y Paraguay, aún seguía el descontento de los campesinos y no desaparecería facilmante, puesto que el movimiento indígena, continuó reclamndo sus derechos sobre la propiedad de sus tierras durante el tiempo que duró la contienda del Chaco. El historiador René Arze, en su libro titulado Guerra y conflictos sociales, afirma que: ” las comunidades indígenas adoptaron también un comportamiento diverso, en nisgún caso homogeneo durtante el conflicto con el Paraguay, algunas comunidades adoptaron obviamente una actitud favorable a los propósitos de la defensa nacional” afirmando más adelante que en parte de las comunidades: ” los propios hilacatas de comunidades se encargaban de trasladar numerosos contingentes campesinos (algunos con sus respectivas mujeres), hasta los centros urbanos de reclutamiento desde donde, luego de desfilar por las principales arterias, eran destinados a la linea de fuego” (Arze 1987: 61). Debemos remarcar que la participación de los comunarios no fue unicamente de combatientes sino que también contribuyeron con fuerza laboral para la construcción de caminos en calidad de zapadores y según testimonios de entonces con víveres y traslado de los mismos a los centros de abastecimiento, donde llegaban continuamente caravanas procedentes del campo tanto de las comunidades como de las haciendas. Con el transcurso del tiempo y duración de la contienda bélica, surgieron por parte de algunos comunidades algunas demandas al gobierno pidiendo beneficios económicos para las familias de los comuneros movilizados a la guerra, al no ser atendidos los pedidos estos se convirtieron en contínuos reclamos. El problema se planteaba en sentido de que las tierras no producían la misma cantidad de productos por falta de brazos, puesto que muchos comunarios se encontraban en la guerra y no había quien trabajara la tierra, solicitando al gobierno que este apuruebe la entrega del: ” donativo de guerra de acuerdo a sus posibilidades económicas” (Arze 1987:64), solicitando a su vez se les exima del pago de impuestos. A las demandas de contribución por parte de los Corregidores y la recolección de víveres por las patrullas de reclutamiento, surgío la desconfianza de los comunarios en sentido de que sus contiribuciones no llegaran integramente en beneficio de los combatientes que se encontraban en el frente de batalla. Las tierras comunales que eran suceptibles a no ser trabajadas, por la obligada ausencia de sus dueños, se convirtieron entonces en tentación de los terrateniente, creando una situación por demás angustiosaa en las empobrecidas familias de los movilizados a los campos de batalla. La respuesta a ello se daría en un levantamiento de magnitud considerable que a su vez también fue identificado por el gobierno de entonces como comunista, sobre todo por la influencia antiguerrista que este partido ejercio detras de las fronteras e inclusive en las filas del ejército (Setaro 1936: 71). A su vez nuevamente apárecería en escena la Sociedad República del Kollasuyo, El Cacique Santos Marka Tula, y Leandro Condori Chura, habrían jugado un importante papel al márgen de toda consigna pólitica, Santos en calidad de dirigente y Condori, como escribano de los caciques apoderados. Su testimonio es por demás elocuente cuando relata que Santos Marka Tula, les recomendaba a los caciques: ” Uds. son dueños de sus casas, si les llevan no van a ir. Los eapañoles,los que dicen ser q`aras, esos van a ir a la guerra. uds. salo van a hacer chacras y con esas chacras les van a ayudar a los que hagan la guerra” (Condori 1992: 91-92). El discurso y actividad de Santos Marka, lo describió Leandro Condori, de la siguiente fporma: ” Cuando comenzó la guerra del Chaco. como ahora, la gente reclamaba aumento de sueldo aumento, aumento diciendo. Y el presidente había escuchado, que aumento quieren estos indios ?, más bien les daremos empleo: que mueran en el Chaco… Ellos tienen que trabajar la chacra. Si va a continuar la guerra ¿ con que se van a sostener?, decíamos. Ni mujeres ni hombres, tienen que ir; mejor que trabajen las chacras, dijimos…En ese entonces luchamos iguales; había un solo pensamiento..hemos realizado cabildos, no hemos hecho individualmente…después hice el documento… Por eso las ciento veinte firmas – de mujeres – (pidiendoal gobierno el cese de la guerra) … Había cualquier cantidad de boletines, por montones. Todo eso él – Santos Marka Tula – llevaba a las estancias y también otras personas×( Condori 1992: 93-94).. Antes de continuar es importante describir a Santos Marka Tula, a través de quienes lo conocieron. Para el escribano Leandro Condori, el Cacique Santos: era muy buena gente, tranquilo y humilde, tenía una barbita canosa, de regular estatura, usaba pantalón de bayeta como los indios de Oruro y Potosí y abarcas de cuero de llama ” Tengo nombramiento decía. Así habia sido Santos Marka Tula, toda la comunidad me dió el poder, me dieron nombramiento para luchar” (Condori 1992: 96). A su vez Juan Condori, afirma que ” A Santos Marka Tula, le he conocido muy poco era un hombre de estatura baja, que venía junto a su esposa…el proclamaba la liberación, decía: que no haya esclavitud ni injusticia” ( J. Condori 1991). Dentro del panorama descrito se agudizó paulatinamente el conflicto social del campo, adquiriendo una dimensión nacional. Las primeras noticias de levantamientos se dieron a pocos días de iniciada la guerra, durante el mes de julio, teniendo su centro de acción la provincia Ingavi del departamento de La Paz, comprometiendo los cantones de Guaqui, Viacha, Tiwanaku, Caquiaviri, Jesús de Machaka, Anta, Calamarca y Puerto Acosta. Damos a continuación la relación cronológica de lo acontecido, Febrero del año 1933, se produjo el levantamiento de los colonos de las fincas: Cumaná, Yayes, Huayla, Jahuira y Palca del departamento de La Paz. Marzo de 1933, levantamiento de los comunarios de Ylave, de la provincia Camacho. Abril de 1933, 36 indígenas armados atacan la finca de Niñiguati, del cantón Quiabaya. Abril de 1933, Violento rechazo al trabajo caminero, por indígenas de la localidad de Yamparáez, del departamento de Chuquisaca. Abril de 1933, desde la ciudad de Potosí se informa de un levantamiento indígena. Abril de 1933, se producen enfrentamientos entre comunidades a favor y en contra del Ejército. Agosto de 1933, solicitud de fuerzas policiales, ante temor de sublevaciones campesinas en la provincia Azurduy. Diciembre de 1933, ataque e incendio de la casa del Corregidor de Ambaná, propiciada por insurgentes de Ancoraimes, Italaque, Pycarani, Sapahaqui y Ambaná. Diciembre de 1933, se denuncia que los pobladores de Cinti, del departamento de Chuquisaca, preferirían morir antes de volver al Chaco. Dicienbre de 1933, Detención del dirigente de la Sociedad República del Kollasuyo, Eduardo L. Nina Quispe. Enero de 1934, Guaqui, fue rodeada y asaltada por colonos de las haciendas Lacoyo, Andamarca, Patarani y Copagira. Enero de 1934, Tiwanaku fue asaltada por colonos de las fincas de Wankollo, Caloyo, Pircuta y Corpa. Enero de 1934, fue atacado el pueblo de Pucarani. Enero de 1934, amenaza de atacar las poblaciones de Peñas, Palca, Pucarani, Sorata, Ayo Ayo, Inquisivi, Coroico, Achacachi y muchas otras más. Enero de 1934, amenazas de atacar poblaciones de Potosí y Chuquisaca. Marzo de 1934, se denuncia que en San Juan del Piray, se hacía propaganda adversa al reclutamiento militar (René Arze 1987). A partir de la detención de Nina Quispe, se desencadenó abiertamente la rebelión, como se puede apreciar en la relación cronológica expuesta anteriormente. El 11 de enero de 1934, el gobierno ante lo delicado de la situación dispuso el enrolamiento de carabineros, para controlar el levantamiento, sin comprometer a las fuerzas del ejército, por estar estas en los frentes de batalla. Ante lo reducido de los destacamentos de carabineros enviados a proteger a las poblaciones amenazadas por el levantamiento indígena, diez en Pucarani, diez en Puerto Pérez y cuarenta y cinco reservistas en Achacachi, los dueños de las haciendas, vecinos y colonos de las localidades afectadas se organizaron para la defensa, elevando airadas protestas al gobierno, a través del Congreso. El resultado fue que se desencadenó una intensa represión para someter a los rebeldes, llegándose a aplastar el movimiento campesino con la captura de 150 indígenas rebeldes, que fueron trasladados a la ciudad de La Paz, en calidad de detenidos. Es interesante puntualizar que muchas comunidades protestaron por la rebelión indígena mientras que otras solicitaron garantias para evitar la expropiación de sus tierras (Arze 1987: 85-115), poniendo en evidencia una guerra interna entre terratenientes y comunarios. Por otra parte debemos indicar que también se produjeron levantamientos indígenas en otra regiones como ser en Santa Cruz y Tarija llevadas a cabo por grupos étnico tribales y los llamados Bandidos, pero con motivos totalmente diferentes. EL SOLDADO INDIGENA DURANTE Y DESPUES DE LA GUERRA La guerra del Chaco, por una parte produjo entre los comunarios y colonos que aistieron a ella un profundo conflicto socio-cultural, que alteró sus tradiciones y habitos al ser alejados de su habitat natural en un cambio brusco de piso ecológico, en muchos casos a la fuerza, permitiendoles a su vez compartir espacios con otros grupos etnicos, diferentes al suyo, lo que motivo el surgimiento de la conciencia del nacionalisnmo en la población campesina, que originalmente marchó a las arenas del Chaco, sin la noción de patria, si bien ” en tiempo de paz los indígenas mantenían al país con su trabajo, en tiempos de guerra lo hacían con su sangre”. La sociologa Edith Gutiérrez, afirma que: ” tras la guerra del Chaco, los campesinos se identifican dentro del ser nacional como ciudadanos bolivianos, pues habiendo defendido a la patria con las armas, retornaron a sus comunidades conscientes del derecho de ser propietarios y usufructuarios de su tierra, por que entendieron que eran parte integrante de la Nación y no meros protegidos de un sistema de castas, que se había mantenido inclusive durante el período de la guerra”. (Gutiérrez 1993: 24). Surgiendo en no pocos el sentimiento de anteponer los intereses de la nación a su familia y comunidad. Los comunarios y colonos convertidos en soldados y que a su vez pudieron retornar a sus casas, no serían los mismos, puesto que levantarían la voz pidiendo un trato más igualitario y menos discriminatorio. El soldado aymara sufrió más que otro por el problema de no poder comunicarse en castellano marchando en muchos casos a la muerte “ciegamente a luchar sin saber el por que” (Arze 1987: 189). Joaquin Espada, protagonista de la guerra, afirmaba en una entrevista que: ” el indio iba a la guerra, pero no le gustaba naturalmente porque no tenía conciencia patriotica ¿ como era posible tenerlo como soldado al indígena sin forzarlo? ( En Arze 1987: 258). En síntesis Bolivia tuvo 52.397 muertos.Los soldados capturados por el enemigo llegaron a 21.000, de los cuales murieron 4.264 en cautiverio, habiendio licenciado en cuatro etapas 54.105 soldados. Muchos de ellos indígenas del altiplano y de los valles. (Lopez 1990) CONCLUSIONES En resumen podemos indicar que durante la guerra del Chaco se produjeron levantamientos indígenas de proporciones que obligaron al gobierno de entonces a una represión con el empleo de la fuerza. Los movimientos reinvidicadores del campesinado estaba dirigido a la protección de sus tierras y en contra de los abusos de los patrones de las haciendas, autoridades locales y de las patrullas de reclutamiento del ejèrcito. La opinion indígena referente a su presencia en el teatro de la guerra fue dispar, unos se oponían y otros la apoyaban, por lo tanto no se puede generalizar el comportamiento, de todas maneras existen testimonios que avalan la excelente conducta del soldado boliviano en campaña. Si bien se nota la participación de miembros del partido comunista, esto no habría sido determinante para lo que sucedió. Terminada la guerra los comunarios y colonos, con una noción de patria, de sus deberes y derechos, pudieron plantear en mejores condiciones su reclamo a la propiedad de las tierras, que a la larga redundaría en la Reforma Agraria. BIBLIOGRAFIA Academia Boliviana de Historia Militar 1988 Historia de la guerra del Chaco. Tomo I. Ed. Industrias Grafical. La Paz. Antezana Villagran, Jorge 1981 La guerra del Chaco. Análisis y crítica sobre su conducción. Editorial Calama. La Paz. Arze Aguirre, René Danilo 1987 Guerra y conflictos sociales. El caso rural boliviano durante la campaña del Chaco. Ed.Edobol. La Paz. Condori Chura, Leandro y Esteban Ticona Alejo 1992 El escribano de los caciques apoderados. Editorial Hisbol. La Paz. Gutierrez Rojas, Edith 1993 De las arenas del Chaco al valle de Tolata. Movilizaciones campesinas. Editorial Mensaje urgente. La Paz ?. Huanca, Tomas 1991 Jilirinaksan arsüwipa. Testimonio de nuestros mayores. Ediciones del Thoa. La Paz. López Murillo, René 1990 “La conducción de la guerra del Chaco. Del Cap. David H. Zook, Jr. “. Presencia. 27-07-90. La Paz. Setaro, Ricardo M. 1936 Secretos de Estado Mayor. Prólogo de Tristán Marof.Ed. Claridad. Buenos Aires. Virreira Paccieri, Alberto 1932 Bolivia-Paraguay. 5 de dicienbre de de 1928. Datos para la historia diplomática. Editorial Imprenta Eléctrica. La Paz ?. Zook, David H. 1962 La conducción de la guerra del Chaco. Prólogo de Charles W. Arnade. Editorial Lito. Buenos Aires. http://eeadv.wordpress.com/ejercito-de-bolivia/historia-militar-de-bolivia/guerra-del-chaco/