11 de noviembre de 2011

Cayo Lara acusa al PSOE de poner a la democracia "de rodillas"

"Las urnas están vacías, y hay que llenarlas de anhelos y de sueños", relató el coordinador general de la formación política, que en Navarra acude a las urnas en coalición con Batzarre como Izquierda-Ezkerra. Lara se dirigió a los "desencantados que de buena fe" votaron al PSOE hace cuatro y ocho años, y ahora se sienten traicionados. Y también a los jóvenes, a los que pidió que no voten "nulo o en blanco", porque "eso no hace que le tiemblen las piernas ni a Botín ni a la derecha". "Porque -resumió- son las políticas de la derecha las que nos han traído hasta aquí y porque la salida debe ser por la izquierda o no habrá salida alguna para este país". Con el tono seco y casi enfadado que lo distingue, Cayo Lara cargó contra el PP, del que dijo que "se cargará la negociación colectiva, bajará los impuestos a los más ricos y privatizará los servicios sociales". Pero dedicó sus críticas más duras al Gobierno del PSOE, al presidente Rodríguez Zapatero y al candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien pretende arañar votos en todas las circunscripciones electorales. "No tiene credibilidad. El camarada Rubalcaba -dijo con sorna- se ha puesto ahora la chaqueta de izquierdas cuanto ha estado votando durante meses en contra de todo lo que ahora propone". Lara se dirigió a los "desencantados que de buena fe" votaron al PSOE hace cuatro y ocho años, y ahora se sienten traicionados. Y también a los jóvenes, a los que pidió que no voten "nulo o en blanco", porque "eso no hace que le tiemblen las piernas ni a Botín ni a la derecha". "Porque -resumió- son las políticas de la derecha las que nos han traído hasta aquí y porque la salida debe ser por la izquierda o no habrá salida alguna para este país". Con el tono seco y casi enfadado que lo distingue, Cayo Lara cargó contra el PP, del que dijo que "se cargará la negociación colectiva, bajará los impuestos a los más ricos y privatizará los servicios sociales". Pero dedicó sus críticas más duras al Gobierno del PSOE, al presidente Rodríguez Zapatero y al candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, a quien pretende arañar votos en todas las circunscripciones electorales. "No tiene credibilidad. El camarada Rubalcaba -dijo con sorna- se ha puesto ahora la chaqueta de izquierdas cuanto ha estado votando durante meses en contra de todo lo que ahora propone". GRECIA E ITALIA Con muy poquitas referencias a Navarra, las justas para reconocer a los candidatos y la alianza con otras formaciones, Lara hizo un recorrido por la crisis y sus territorios, por sus responsables y sus padecimientos. "Los especuladores y los mercados -dijo- tienen a la cuna de la democracia, a Grecia, de rodillas. Le han impedido celebrar un referéndum, le han impuesto un gobierno de concentración y un primer ministro que fue el vicepresidente del Banco Central Europeo". "Hoy a Grecia se le aplica una usura del 27%. No hay país que pueda levantar la cabeza ante eso". El manchego, exalcalde de Argamasilla de Alba, se refirió también a Italia y a Silvio Berlusconi, a quien retrató como "uno de los hijos a quien devora Saturno". "Los especuladores financieros controlan la Unión Europea y les da igual quién caiga, da igual que fuera Berlusconi uno de los muñidores de las políticas ultraliberales". Y de Italia pasó a España y a "una democracia puesta de rodillas", una circunstancia de la que responsabilizó por entero a José Luis Rodríguez Zapatero, "quien dijo que habría que sufrir para tranquilizar a los mercados". Es el resultado -continuó- de un modelo de construcción europea que ahora arrastra 23 millones de parados, basado en la "desregulación laboral" y en la renuncia de los poderes públicos a intervenir en la economía, "en sectores estratégicos como el financiero, el de los transportes, la siderurgia o el naval". Lara criticó también el papel de un Banco Central Europeo que "no está supeditado al interés de las democracias", que no "aplica impuestos a los flujos de capital" y que "mantiene los paraísos fiscales". "Estamos asistiendo -prosiguió- a una inmensa transferencia de rentas del trabajo al capital. No estamos en contra de la Unión Europea, pero queremos una Europa social y con armonía fiscal". SUMAR FUERZAS Lara llamó a sumar fuerzas, "más allá incluso del 20 de noviembre", fecha que definió como poco más que "un alto en el camino" para conseguir "forjar la izquierda que necesita" este país. Y pidió también demostrar "las mentiras" que en su opinión se han contado a propósito de la crisis y que combatió con cifras y palabras. "La primera -dijo- es que la crisis nos ha venido de fuera, que no se podía haber hecho nada por evitarla". Reconoció la hecatombe financiera, pero cargó contra la coincidencia de modelos que a su juicio representan PSOE y PP en aspectos tan variados como la fiscalidad o la vivienda. "Hemos tenido un modelo económico especulativo, basado en el ladrillo, alentado por el PP, pero también por el PSOE, que incumplió su propio programa y renunció a intervenir en el mercado de la vivienda, cuando un 63% de los salarios es inferior a mil euros", citó. En su opinión, la mano del Estado en este sector habría impedido el alza desmedida de los precios "que los bancos se endeudasen como lo hicieron y que ahora tengamos cinco millones de parados". Tampoco es cierto -dijo- que los ciudadanos hayan vivido por encima de sus posibilidades. "Yo le pregunto al pensionista o a los mileuristas y no es verdad. Son las empresas que facturan más de 150 millones de euros y que defraudan por valor de 42.700 millones las que viven por encima, y los especuladores que sueñan con una recesión para ganar dinero y quienes compran coches y yates de lujo cuando hay un 20% de pobres".Diario de Noticias Lara llamó a combatir el fraude fiscal, a cambiar de color los billetes de 500 euros para que afloren 56.000 millones en Europa. "Van de bolsa en bolsa, de maletín en maletín", dijo antes de reclamar una fiscalidad más justa y de oponerse a crear un banco malo que salve a las entidades financieras: "No hace falta un banco, sino un banquillo en el que se sienten los gestores que dilapidaron los recursos".