3 de diciembre de 2011

"Para cambiar totalmente el modelo económico de este país necesitaríamos de un proceso revolucionario o cuasi revolucionario"

¿Qué opinión le merecen los resultados de su partido? Nuestros resultados han sido muy modestos, por debajo de lo que sería necesario para abrir una pequeña brecha por la izquierda en el sistema político-electoral español. No obstante, hay que decir que solo nos presentábamos en 13 circunscripciones y que comparándolo con el resultad de las elecciones europeas de 2009, donde IA se presentó en solitario y en todas las circunscripciones, hay un ligero crecimiento, que se centra sobre todo en Catalunya, donde casi se triplican los votos que obtuvimos entonces. En su programa dicen que la lucha no ha hecho más que empezar y hablan del 15M. ¿Son ustedes representantes del 15M? Y si no es así, ¿cree que deberían asociarse políticamente para conseguir más fuerza? Ni nosotros ni ningún otro grupo político representa al 15-M. El 15-M es un movimiento que se representa a sí mismo y que tiene estructuras para expresar su opinión sobre todos los temas que le interesan, como de hecho hacen de forma constante. Los y las militantes de IA participan en el 15-M, junto con mucha otra gente de otras corrientes políticas y sociales, y creemos que este movimiento va a tener una importancia central en el periodo que se abre ahora tras la mayoría absoluta del PP. Dentro del movimiento 15-M nos asociamos con mucha gente, organizada previamente o no, pero la cuestión electoral es algo que de ninguna manera se nos ocurriría plantear en su seno, ya que respetamos profundamente el pluralismo del 15-M, donde convivimos gentes de muchas ideologías diferentes. ¿Cómo valora la situación actual en la que se encuentra el Congreso tras las elecciones? El Congreso va a estar sometido a un rodillo parlamentario del PP, aunque probablemente busque la complicidad del PSOE , de CiU, de UPyD y de otros grupos de la derecha para contar con más apoyo ante la aprobación de sus medidas más impopulares. La entrada de Amaiur puede trastocar los planes recentralizadores del PP. Estaremos también muy atentos a la actividad del grupo de IU, que se ha comprometido a ser la “ voz de la calle” y a “no institucionalizarse”. Esperemos que sea así y no incurran en errores del pasado. ¿Le parece positivo el cambio de gobierno? El cambio de gobierno va a traer una dosis aumentada de lo mismo que ya hacía el anterior en materia económica: recortes indiscriminados de derechos sociales y servicios públicos, más privilegios para los de arriba y menos derechos para los de abajo. Pero además, la llegada al Gobierno del PP va a traer consigo medidas regresivas en materia de derechos civiles y reproductivos. Ya se anuncia la derogación de la Ley del Aborto, no sabemos qué van a hacer con los matrimonios homosexuales. El peso del sector afín a la jerarquía de la Iglesia católica es fuerte en el PP y podemos retroceder mucho en estas materias. Por todo ello, este cambio de Gobierno va a empeorar todavía más la situación para las izquierdas. ¿Qué le habría dicho a Zapatero para solucionar la crisis y qué le diría a Rajoy? A Zapatero le hubiera dicho que , dentro de la lógica neoliberal con la que ha gestionado la economía desde que llegó al poder en 2004 la llegada de la crisis era solo cuestión de tiempo. Nada hizo para pinchar la burbuja inmobiliaria, tampoco introdujo una nueva fiscalidad más progresiva, sino todo lo contrario, suprimió ya en su primera legislatura el Impuesto sobre el Patrimonio, y , en general, trató con guante de seda a los Bancos. Cuando en mayo de 2010 le obligan desde Europa a adoptar el plan de recortes sociales, si hubiera tenido un mínimo de dignidad o un gramo de coherencia con su propio programa, habría dimitido. Todo lo que ha hecho después le ha retratado como un fiel servidor de los intereses del poder económico y financiero. A Rajoy solo le diría que vamos a estar en la calle toda su legislatura, en todas las estaciones (también en Invierno, aunque el Secretario General de CCOO diga que hace frío) y a todas horas. Sabemos que su plan de recortes va a ser salvaje. La oposición a él en el Parlamento será minoritaria pero en las calles va a ser masiva. Allí vamos a estar desde el principio. ¿Cuáles son las propuestas de su partido? Nuestras propuestas se centran en poner la economía al servicio del bien común y romper para siempre con el paradigma capitalista de la obtención de beneficios para unos pocos a costa del sufrimiento de la mayoría. En este sentido, creemos que la banca debe ser un servicio público bajo control social, que los sectores estratégicos de la economía también deben ser públicos, que debe existir un salario mínimo de 1200 euros, una ayuda indefinida equivalente para las personas en paro y se deben prohibir los despidos en las empresas con beneficios. También apostamos por la reducción de la jornada laboral a 35 horas sin reducción de salario y por el reparto de todos los trabajos, incluido el trabajo doméstico, que siempre recae en las mujeres. Asimismo, pensamos que hay que romper con el modelo de producción, distribución y consumo reducir más de un 30% las emisiones de CO2 y hacer las paces definitivamente con el planeta. ¿Cómo crearía empleo? Se puede crear empleo con una fuerte iniciativa del sector público en sectores como las energías limpias, la ayuda a la dependencia o la sanidad y la educación. Además, hay que repartir el trabajo que ya existe con una reducción de la Jornada laboral, a 35 o incluso 32 horas. El dinero para financiar esta política puede salir de una subida generalizada de impuestos directos a las grandes fortunas, recuperando e incrementando el Impuesto sobre el Patrimonio y luchando en serio contra el fraude fiscal y legislando de forma coercitiva contra la fuga de capitales. Claro que existen alternativas para crear trabajo, lo que pasa es que dentro del capitalismo estas ya parecen imposibles. ¿Qué puntos fuertes y débiles cree que tiene España? Los puntos débiles del Estado español son muchos y variados: economía basada en el ladrillo y en turismo, corrupción económica y política generalizada, depredación ambiental, discriminación de las mujeres y minorías sexuales,… Los 40 años de dictadura y la “transacción” y o la ruptura entre un régimen y otro han debilitado mucho las posibilidades de que surja una potente corriente de izquierda social y política capaz de transformar el “sentido común dominante”. Sin embargo, la crisis capitalista y el colapso económico de este modelo consumista pueden abrir nuevas posibilidades para los y las anticapitalistas del Estado. En ello estamos. ¿Opina que ha habido algún periodo de la historia española o mundial mejor, y que deberíamos orientarnos hacia él? El corto periodo de la II República tuvo cosas muy interesantes, aunque no podemos olvidar que la derecha lo gobernó con puño de hierro durante casi tres de los 5 años. Aunque fueron apenas unos meses, la experiencia con la que más nos identificamos es con la que se vivió en Catalunya y Aragón entre Agosto y Noviembre de 1936: un gobierno popular autogestionado por los propios trabajadores y trabajadoras. Fueron capaces de vencer al fascismo y, al mismo tiempo, poner los cimientos de un nuevo tipo de sociedad. Lamentablemente, la experiencia fue efímera, pero se demostró que era posible hacerlo. Proclaman un cambio total del modelo económico pero: ¿cómo lo harían? Obviamente, para cambiar totalmente el modelo económico de este país necesitaríamos de un proceso revolucionario o cuasi revolucionario para poder hacerlo sin que antes los militares lo aniquilasen. Somos conscientes de que el gran capital europeo y español no va a ceder por las buenas sus privilegios históricos, ni siquiera aunque ganásemos las elecciones. ¿Actualmente ve un modelo a seguir en otros países? No tenemos modelos a seguir, aunque sí hay ejemplos que, en alguna de sus etapas, pueden servirnos como referencia: la experiencia de la participación de los movimientos sociales en Bolivia, algunos instituciones de poder popular en Venezuela o la reacción frente al pago de la deuda en Ecuador pueden ayudarnos a comprender algunos procesos que también llegarán aquí. ¿Pactaría con algún partido del panorama político actual para conseguir objetivos juntos? ¿Con quién no pactaría nunca? Nosotros no pactaríamos nunca ni con el PP ni con el actual PSOE, que es un partido funcional a los intereses del sistema. Sabemos que entre las bases y votantes del PSOE hay gentes de izquierda y trabajadores pero creemos que tras 30 años ha quedado suficientemente demostrada su papel de partido que defiende los intereses de los poderosos. Con partidos como IU y otros podemos llegar a acuerdos para impulsar movilizaciones, coordinar campañas, etc. Pero aun tenemos diferencias importantes en cuestiones como la relación con las instituciones actuales, la presencia en gobiernos autonómicos o municipales con el PSOE, las relaciones con los grandes sindicatos, especialmente CCOO o en la cuestión nacional. Estas diferencias impiden de momento un acuerdo más sólido pero estamos dispuestos a seguir discutiendo abiertamente con ellos en este nuevo periodo que empieza ahora. ¿Podría decirnos cómo considera que deben gestionarse tres ámbitos tan importantes como la educación, la sanidad y la cultura? La Sanidad, la Educación y la Cultura deben ser servicios 100% públicos y gestionarse de forma que profesores/as, padres y madres, alumnos y alumnas,médicos/as, pacientes y usuarios en general participen de forma efectiva en sus gestión. Hay que acabar con todos los conciertos pública/privada y que estos servicios sean un monopolio de las diferentes instituciones públicas. Por último, ¿qué camino va a seguir ahora Izquierda Anticapitalista? IA va a seguir ahora debatiendo de cara a su I Congreso, que se celebrará en Febrero de 2012, y estará en primera línea de combate contra las políticas antisociales que va a aprobar el PP dentro de muy poco tiempo. Raul Camargo en http://diariolacamara.blogspot.com/2011/11/diario-la-camara-publica-su-tercera.html