12 de diciembre de 2011

Razón social Urdangarín-Borbón

Escrito por Arturo del Villar / UCR/ El yernísimo Iñaki Urdangarin ha facilitado una nota a la agencia Efe, para que la distribuya a los medios de comunicación del reino de su suegro, en la que asegura: "Ante la acumulación de informaciones y comentarios aparecidos en los medios de comunicación relativos a mis actuaciones profesionales, deseo puntualizar que lamento profundamente que los mismos estén causando un grave perjuicio a la imagen de mi familia y de la Casa de su majestad el rey, que nada tienen que ver con mis actividades privadas." Miente. Sus palabras también son falsas. Su mujer, Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y de Grecia, hija de su majestad el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, es de suponer que forma parte de ambas familias, de la de Urdangarin y de la del rey, y asimismo forma parte de las juntas directivas de las que él denomina sus "actividades privadas", un entramado societario inventado para hacer negocios fraudulentos, que está siendo investigado judicialmente por los (todavía) presuntos delitos de prevaricación, falsedad documental, fraude a la Hacienda Pública y malversación de fondos públicos. Los medios de comunicación hablan del "caso Urdangarin" sin añadir el apellido de su mujer, porque existe un pacto de silencio en la Prensa española para no dar a conocer noticias contrarias a la dignidad que se supone debiera tener la familia irreal. En los documentos investigados por el Jugado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, casualmente la localidad de la que son duques los esposos Urdangarin – Borbón, aparecen los dos cónyuges como responsables del Instituto Nóos y sus empresas derivadas. La importancia de llamarse Borbón Si el antiguo jugador de balonmano ha logrado hacerse multimillonario en euros con sus negocios sucios es precisamente porque utilizaba el apellido de su mujer como ganzúa. Proponía un presunto negocio a una institución oficial o empresa pública o privada, y no había quien se atreviese a dar un portazo a la hija y al yerno del rey de España. Esas puertas estaban muy abiertas siempre. Además, el tesorero de las hermanas Elena y Cristina de Borbón y de Grecia es Carlos García Revenga, empleado de la Casa Real, casualmente también tesorero del Instituto Nóos. A políticos y empresarios no les sorprendía en absoluto que dos miembros de la familia irreal se dedicasen a cometer fraudes de todo tipo, ya que cualquier vasallo sabe que el propio rey ha intervenido en asuntos que han llevado a la cárcel a sus testaferros, como su gran amigo Manuel de Prado y Colón de Carvajal, Mario Conde, Javier de la Rosa, los albertos Cortina y Alcocer, y otros de su jaez. Cuando los comentarios de los obligados a contratar con los duques de Palma en sus negocios sucios se hicieron indiscretos, en junio de 2006, Urdangarin dio por terminado el invento, y además puso océano por medio, trasladándose con su familia a Washington. Previamente se la había ofrecido un cargo de consejero de Telefónica Internacional, para el que estaba muy cualificado como jugador de balonmano, con un sueldo de 650.000 euros. La nueva corte de los milagros La investigación oficial se inició el 28 de setiembre de 2010, cuando el Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca reclamó los contratos suscritos por el Instituto Nóos con el gobierno de las Illes Balears. La actuación del juez se centraba entonces en el llamado caso Palma Arena, un ejemplo de corrupción política protagonizado por el presidente de la autonomía, Jaume Matas. A partir de ahí se dedujo el llamado caso Urdangarin, con evidente ocultación del nombre de su mujer y socia, para no molestar a nadie en el palacio de la Zarzuela. Por cierto que este asunto es un argumento excelente para una zarzuela, o quizá para un esperpento. Lástima que Valle-Inclán no haya tenido continuadores que siguieran relatando las aventuras de la reina castiza Isabel II en La corte de los milagros con estos nuevos casticismos igualmente milagreros, puesto que de la nada han salido millones. En la mansión de los duques de Palma de Mallorca en Washington se ha alojado su majestad la reina conversa nuestra señora, que Dios guarde, desde el 30 de noviembre al 4 de diciembre. Se dice que acudió para intentar poner paz en la familia irreal, que anda últimamente muy convulsionada por este caso, especialmente desde la fugaz visita que hizo a Madrid el duque solo el 11 de noviembre, para mantener una entrevista privada con su real suegro, que está muy inquieto por el asunto. Casualmente al otro día apareció su majestad el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, en un acto oficial con un ojo violentamente negro, por lo que desde entonces acude a los actos con unas gafas de cristales muy oscuros. Según aclaró la Unidad de Comunicación del palacio de la Zarzuela, que es como llaman allí a la oficina de Prensa, se había pegado un brutal golpe contra una puerta y se tumefactó el ojo. Accidentes que pasan en las mejores familias, no digamos en las irreales. Los signos externos de riqueza ¿Ignoraba su majestad el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, las andanzas económicas de su segunda hija y su yerno? Esta pregunta ha de quedar sin respuesta, igual que esa otra en la que se cuestiona si conoció la preparación del asalto al Congreso aquel histórico 23 de febrero de 1981. La historia lo descubrirá algún día. Sin embargo, parece que debió enterarse de la instalación de su segunda hija y su yerno olímpico en un palacio sito en el barrio residencial de Pedralbes, en Barcelona, valorado en seis millones de euros. Está visto que los duques de Palma no quieren ser menos que el tripíncipe de Asturias, Viana y Girona, al que su padre el rey regaló un palacio, pagado con cargo a los impuestos de sus sufridos vasallos. Por muy ocupado que esté su majestad el católico nuestro señor, que Dios guarde, en la gestión de sus propios negocios, ahora que ha muerto Prado y Colón de Carvajal, debiera interesarle saber cómo viven sus hijos, y preguntarles cómo consiguen tan fantásticos ingresos. En su comunicado lamenta Urdangarin que el descubrimiento de sus chanchullos financieros "estén causando un grave perjuicio a la imagen de mi familia y de la Casa de su majestad el rey". La verdad es que los vasallos no teníamos ninguna buena imagen de la familia irreal, ya antes de que salieran a la luz pública estos sucios trapos reales, de modo que eso no debe preocuparle.