16 de diciembre de 2011

Reparación moral a los 75 años de su fusilamiento

UN total de 64 familiares de personas fusiladas en Navarra recibieron ayer con "emoción" los certificados de reparación y reconocimiento personal, contemplados en la ley estatal de Memoria Histórica, para quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura de Franco. El acto estuvo presidido por el ministro de Presidencia en funciones, Ramón Jáuregui, quien confesó sentir "mucho honor y mucho orgullo" al estar en este acto como "hijo de navarro y como hijo de represaliado", y por el presidente del Parlamento, Alberto Catalán, único representante de UPN, y se celebró en el atrio del Parlamento de Navarra ante representantes de todos los grupos parlamentarios, además de decenas de familiares de fusilados navarros. El ministro de Presidencia dijo que "aunque este tipo de actos puedan parecer anacrónicos" es "algo que la democracia española tenía que hacer", como es "reconocer unos hechos y compensar moralmente a estas personas que fueron víctimas de una represión cruel e injustificada" y que "fueron asesinadas injustamente". Jáuregui se refirió a la Ley de Memoria Histórica que, dijo, "en los últimos cuatro años ha permitido la dignificación de las víctimas de la represión franquismo". Sobre Navarra recordó que fue un lugar muy particular donde la represión franquista acabó con la vida de unas 3.000 personas en los meses posteriores a julio del 36 y donde "todavía no habíamos tenido ocasión de hacer un acto como éste". "Es curioso con qué fuerza golpea nuestra memoria el recuerdo de tanto sufrimiento, de tanta tragedia, que hemos mantenido ocultos durante demasiado tiempo", dijo tras entregar a cada familiar los 64 certificados. Jáuregui manifestó que "la verdad no abre ninguna herida, las cierra. La verdad y la justicia cierran las heridas, el conocimiento de los hechos, el reconocimiento del pasado no ofende a nadie, sino que hace grande la verdad". El presidente de la Cámara, Alberto Catalán, destacó que el Parlamento navarro "además de ser un espacio habitual de confrontación pacífica de ideas y de respeto al pluralismo ideológico, se ha convertido esta tarde también en un espacio para el reconocimiento" que se realiza "desde el estado de derecho que consagra la propia Constitución española y que representa la verdadera institucionalización de la memoria colectiva". A continuación intervino la presidenta de la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra, Olga Alcega, quien destacó que "por fin" las víctimas del franquismo "están siendo desenterradas del silencio y del olvido". "A partir de hoy podéis decir alto y claro que vuestro familiar padeció persecución y violencia por razones políticas e ideológicas y que fue ejecutado", aseguró tras reiterar la importancia del acto en la reparación moral de los fusilados. Una reparación que fue agradecida por los familiares de seis de los asesinados Josefina Lamberto, Ricardo Mula, Aurea Jaso, Roberto Rocafort, Gregorio San Pedro y Juana Jiménez en unos discursos repletos de emoción: "Los mataron, pero no tuvieron en cuenta que los muertos tenían vivos y los vivos, memoria", coincidieron dos de ellos en subrayar mientras otros recordaban a las viudas y madres de las víctimas: "Ellas no perdieron la vida, pero tampoco vivieron". Un aurresku ante una bandera republicana cerró el acto. Diario de Noticias