10 de enero de 2011

La Intifada tunecina






Tras la inmolación por fuego de un joven desempleado el 17 diciembre, se desarrolla y extiende en Túnez la mayor revuelta desde el "revueltas del pan" de 1984. La Intifada tunecina ha surgido en un contexto de empobrecimiento de la población y de desempleo de los jóvenes, especialmente de postgrado.

La primera consecuencia de esa situación fue la emigración, y dentro de los destinos Argelia se ha convertido para algunas poblaciones fronterizas en una tierra de exilio económico.Una segunda consecuencia de ese contexto de empobrecimiento fue el suicidio por inmolación de varios jóvenes desempleados (sólo en la ciudad de Bousalem hubo en 2010 once suicidios de parados). Una tercera ha sido el aumento de luchas obreras(con un pico huelgas en marzo de 2010) y de revueltas por el empleo y contra el paro. Estas últimas han sacudido de enero a junio de 2008 la región minera de Gafsa-Redeyef y en 2010 la ciudad de Skhira y la región de Ben Guerdane.
En la provincia de Sidi Bouzid, una zona agrícola, los agricultores de Regueb han ocupado en junio pasado las tierras de las que estaban amenazados de expulsión por los bancos. Regueb es la ciudad de donde procede la familia del joven Bouazizi cuya inmolación el pasado 17 de diciembre, fue la chispa que prendió el fuego de la revuelta de Túnez.

El movimiento se inició en el centro del país, pero en la actualidad la población se manifiesta de forma espontánea por todas partes reclamando empleo.En estas manifestaciones espontáneas participan también muchos licenciados en paro y sindicalistas. El movimiento se ha extendido y ya incluye también a los abogados, grupo que ha estado en el liderazgo de la lucha contra la dictadura.La reanudación de las clases va a permitir la entrada en la lucha de los estudiantes universitarios,abocados al paro.

Los manifestantes exigen puestos de trabajo. Denuncian la corrupción, el partido en el poder, "Trabelsia", es decir, la familia gobernante, que ha saqueado la riqueza del país. Exigen la salida de Ben Ali, presidente durante 23 años. Los “locales despreciados” por todos son atacados, saqueados o quemados: la policía, la guardia nacional, monumentos erigidos para gloria de la dictadura, delegaciones locales…

La respuesta del poder es la misma desde hace 23 años: el despliegue de la policía, detenciones, torturas, agresiones físicas ,sobre todo de periodistas y abogados con el fin de romper la solidaridad. Pero la revuelta espontánea se ha convertido en resistencia. Tres semanas después del inicio del movimiento, la gente sigue saliendo a las calles, a pesar de los muertos, los heridos y el estado de sitio y pesar de la debilidad o incluso de la inexistencia de auto-organización.

La única fuerza real del país, a falta de una oposición con capacidad,,es la UGTT, la central sindical única.Se encuentran en un la punta de lanza de las movilizaciones las mismas federaciones que habían apoyado plenamente a los inculpados de Gafsa-Redeyef: educación, correos y telecomunicaciones, algunas áreas de la salud, etc. Numerosos sindicatos locales y regionales apoyan a la población, pero no la organizan como lo hicieron en 2008 los sindicalistas y los militantes de Redeyef,permitiendo al movimiento centralizarse en esa región, con el fin de construirse de forma permanente.Sigue siendo lamentable la actitud de la dirección confederal de UGTT que se ha distanciado oficialmente de las movilizaciones organizadas por algunas de sus estructuras y de las consignas hostiles al régimen que se corearon.

Ben Ali sabe que puede contar con las potencias imperialistas. Por su parte, el NPA se ha comprometido plenamente a la ampliación del movimiento de solidaridad que se ha manifestado ya en París, Londres, Ginebra, Montreal, Berna, Bonn, Munich y El Cairo.

Corinne Quentin

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