14 de febrero de 2011

Debate sobre el Frente Popular/ Front Popular d’Esquerres







Con motivo del 75è aniversario del triunfo electoral del Frente Popular, Front Popular d’Esquerres en Catalunya, la Fundació Andreu Nin i la Biblioteca del mismo nombre situada en el barrio Gótico han organizado una mesa/debate que tratará de este importante acontecimiento histórico. La mesa estará compuesta por Ferran Aïsa, historiador y especialista en la historia social de Barcelona, y de la historia social y libertaria de Catalunya, Antoni Domènech, catedrático de Filosofía Moral de la UB, y autor de una obra tan destaca como El eclipse de la fraternidad (Crítica, Barcelona, 2004), así como el autor de estas notas, y el que escribe, Pepe Gutiérrez-Álvarez, como vicepresidente de la Fundació Andreu Nin. El acto tendrá lugar en la sala de actos de l’Escola Superior de Disney Elisava, situada a la Rambla 32, 1r. cuya entrada se efectúa por la Plaça Joaquim Xirau (por cierto uno de los filósofos marxistas más notorio del exilio), justo al lado de la Biblioteca Andreu Nin…No parece que el 75 aniversario del triunfo electoral del Frente Popular, Front Popular d’Esquerres en Catalunya haya suscitado el interés que merecía. Junto la instauración de la República, y los acontecimientos de Octubre de 1934, se trata del evento más importante de la vida republicana, un momento en el que la mayoría del pueblo que se estaba desplazando hacia la izquierda, trataba de liberar a los presos políticos encarcelados por una derecha que estaba todavía muy lejos de merecer el calificativo de “civilizada”, y también de abrir la vía de las grandes reformas sociales –comenzando por la reforma agraria- que el pueblo trabajador ansiaba para superar el pozo de miseria y opresión al que había estado sometido por unas clases dominantes que creían o mejor, querían creer, que sus privilegios les había venido concedido por mandato divino. Una creencia plenamente compartida por una Iglesia aún sometida en el espíritu de la Contrarreforma.

De otro lado, no han faltado historiadores que han enfocado este mismo historial como la superación del sectarismo de "clase contra clase", y consideran que los partidos comunistas encontraron la fórmula para ganar la adhesión de las más diversas capas sociales en la doble tarea de defender la democracia frente a los fascismos y de sentar las bases de la utopía. Un ejemplo de esta concepción la tenemos en el historiador británico Eric J. Hobsbawn que ha escrito, "La estrategia de Frente Popular entonces adoptada era algo más que una táctica defensiva temporal, o incluso una estrategia para eventualmente convertir la retirada en ofensiva. Era también una estrategia cuidadosamente pensada para el avance hacia el socialismo".

De otro, el episodio ha sido asimilado singularmente por la historia del movimiento comunista, y desde la actual derecha neoliberal se le ha tratado de encuadrar como una mera secuencia en la trama estaliniana, considerada como expresión de un “Mal Absoluto”, asimilable a los fascismo (François Furet), cuando no peor (Jean-François Revel y los llamado “revisionistas” en la estela del germano Ernst Nolte que justifica el nazismo como una “reacción” contra la revolución bolchevique)…Desde este punto de mira, la historia del Frente Popular resulta limitada a las exigencias de la política exterior estalinista, y por lo mismo, se le trata de sustraer cualquier razón democrática.

Un repaso en la historiografía “militante2 de nuestra derecha nos describe un horizonte en el que los acontecimientos de Octubre de 1934 –revolución en Asturias, insurrección en catalunya, huelga general en Madrid y otros lugares, la agitación del UHP-, se presentados como desbordamientos de la legalidad, y por lo tanto como una ofensiva revolucionaria que, a la postre, justificaría o al menos permitiría comprender los “excesos” del golpe militar…

Por parte, la época viene marcada por una oleada prosoviética que se extenderá durante todos los años treinta para prologarse durante la II Guerra Mundial, y en la que concurren tuna suma de factores como: a) el “crack” bursátil de 1919 y su corolario de crisis económica que afecta muy especialmente a los trabajadores que a los que la no se le reconocía apenas derechos; b) el ascenso de los fascismos que amenazan como una enfermedad la vida democrática y social, c) las miserias de la política liberal que opta por el “apaciguamiento” del auge fascista en la espera de que apunten contra el URSS y el movimiento obrero…d) la conjunción de la mitología revolucionaria soviética (animada desde el cine y la literatura), con la capacidad propagandística del Estado soviético y de la Internacional Comunista, que se presentan como una sociedad nueva que se está construyendo de espalda al capitalismo y como el principal baluarte contra el fascismo…

El acuerdo electoral que triunfa en las urnas en febrero de 1936 es consecuencia sobre todo de una situación nacional caracterizada por una ofensiva reaccionaria especialmente represiva, liderada por una derecha que se mira en el espejo de Alemania y Austria en el sentido de buscar ante todo cortar la cabeza al movimiento obrero, en un principio a la manera de Thiers (el verdugo republicano de la Comuna), luego a la manera de Hitler y Dollfuss. Gil Robles se postula como el Dollfus español y asiste al congreso nazi de Nüremberg. Los pistoleros de la Falange imponen la violencia en la calle para demostrar que existe un desorden, y para acelerar un golpe militar en la línea de Mussolini, que les paga. La victoria electoral de las izquierdas es para el gran dinero la señal de que la única salida son las amas…

Después de los acontecimientos de Octubre, la izquierda se hace más consciente de lo que está en juego. El PSOE está dividido entre los que siguen pensando a la manera del SPD alemán, en que hay que reeditar la coalición republicano-socialista que entre 1931 y 1933 no había conseguido ni avanzar a las reformas, ni neutralizar a los enemigos de la República (son los trabajadores los que impiden la extensión del golpe de Sanjurjo en Sevilla), y una izquierda (Caballero y las juventudes) que propone un frente obrero y un gobierno obrero, sin embargo, no son capaces de encontrar los apoyos debidos fuera de lo que será el POUM…La CNT se reunifica pero sigue enrocada en sus propios proyectos, y ajena a la amenaza concreta que se avecina. Los partidos marxistas que habían trabajado codo con codo en la Alianza Obrera por un proyecto obrero y socialista, se dividen. Emerge el POUM, especialmente importante en Catalunya y Levante que persiste en la misma línea.

En el caso del movimiento comunista, el desastre de la política del “socialfascismo”, sobre todo en Alemania, da lugar a una línea de rectificación que aparece animada por Dimitrov al que el incendio del Reichstag en 1933, salvará de las purgas estalinianas. En el VII y último congreso del Komintern se escenifica una rectificación que todavía persiste en las líneas clasistas. Esta línea será ajustada cuando Stalin opta por un acuerdo con las potencias democráticas como Gran Bretaña y Francia. Se dice adiós al frente unido liderado por el movimiento obrero y se impone la propuesta de un frente amplio que le vendrá como anillo al dedo a la derecha socialista (a Prieto en España y a Blum en Francia), y a la izquierda republicana en España (y a los radicales de Herriot en Francia)…El nombre de Frente Popular se adopta a última hora, y aparece como una plataforma contra la derecha, por la libertad de los presos, y también como una posibilidad de victoria electoral. La izquierda revolucionaria no puede quedar al margen, los caballeristas aceptan a regañadientes el liderazgo republicano; la CNT se desdice de su antielectoralismo, y el POUM se ve obligado a su marse a pesar de las críticas.

La victoria electoral es entendida de muchas maneras, para la derecha monárquica y fascista es la prueba de que no pueden acabar con la República desde dentro; para la izquierda republicana, derecha socialista y comunistas oficiales se trata de normalizar la vida democrática en la línea de las democracias europeas (creadas como consecuencias de convulsos procesos revolucionarios), para obreros y campesinos es el nuevo principio de las reformas sociales que anhelan, por lo que tiene lugar un nuevo ciclo de movilizaciones…En el tiempo que sigue, la prueba determinante será la de la actitud de las autoridades republicanas ante luna trama golpista que será un secreto a voces,. En el documental La silla de Fernando, Fernando Fernán-Gómez cuenta que en su colegio había n niño que era hijo de un militar de alta graduación, y la pregunta que los demás niños le habían era, ¿Y tu padre, cuando se subleva?”.

Regresaremos a esta historia después del debate.


Pepe Gutiérrez-Álvarez en Kaos en la Red

La revolución popular en Egipto. Entrevista Samir Amin





"Desde su fundación, en 1920, por los británicos y por la monarquía, ese movimiento [los Hermanos Musulmanes] ha desempeñado un papel activo de agente anticomunista, antiprogresista, antidemocrático. Es su razón de ser, y la reivindican. Declaran abiertamente: si ganan unas elecciones, serán las últimas, porque el régimen electoral sería un régimen occidental importado, contrario a la naturaleza islámica. En ese aspecto, no han cambiado nada. En realidad, el Islam político ha sido siempre sostenido por los EEUU. Durante la guerra contra la Unión Soviética, los EEUU presentaban a los talibanes afganos como a héroes de la libertad. Cuando los talibanes cerraron las escuelas para chicas que habían creado los comunistas afganos, ¡no faltaron en los EEUU movimientos feministas que explicaban que había que respetar las 'tradiciones' de ese país! Eso revela un doble juego: por un lado, el apoyo; por el otro, la instrumentalización de los excesos característicos de los fundamentalistas para alimentar el rechazo de los inmigrados y justificar las agresiones militares. Conformado a esa estrategia, el régimen de Mubarak jamás luchó contra el Islam político. Al contrario: lo que hizo fue integrarlo a su sistema político. "Economista franco-egipcio de renombre internacional, miembro del Consejo Internacional del Fórum Mundial y presidente del Fórum Mundial de las Alternativas, Samir Amin analiza en esta entrevista –realizada por Rosa Mussaui (enviada especia de L'Humanité al Foro Social Mundial realizado en Dákar la semana pasada)— la encrucijada política y económica en que se halla ahora mismo Egipto.
En los acontecimientos que se desarrollan estos días en Túnez y en Egipto, ¿se trata de simples "revueltas populares", o significan la entrada de esos países en procesos revolucionarios?
Se trata de revueltas sociales potencialmente portadoras de la cristalización de alternativas que podrían llegar a inscribirse a largo plazo en una perspectiva socialista. Por eso el sistema capitalista, el capital de los monopolios dominantes a escala mundial, no puede tolerar el desarrollo de esos movimientos. Movilizará todos los medios de desestabilización posibles, presiones económicas y financieras, hasta la amenaza militar. Apoyará, según las circunstancias, ya falsas alternativas o fascistizantes, ya la implantación de dictaduras militares. No hay que creer una sola palabra de lo que dice Obama. Obama es Bush, con otro lenguaje. Hay en él una duplicidad permanente. De hecho, en el caso egipcio, los EEUU sostienen al régimen. Pueden terminar juzgando más útil el sacrificio de Mubarak; pero no renunciarán a salvar lo esencial: el sistema militar y policíaco. Pueden vislumbrar su salvación en una alianza con los Hermanos Musulmanes. De hecho, los dirigentes de los EEUU tienen en mente el modelo paquistaní, que no es un modelo democrático, sino una combinación entre un poder diz-que-islámico y una dictadura militar. Con todo, en el caso de Egipto, una buena parte de las fuerzas populares movilizadas son perfectamente conscientes de todo eso. El pueblo egipcio está muy politizado. La historia de Egipto es la de un país que trata de emerger desde comienzo del siglo XIX, que ha sido derrotado por sus propias insuficiencias, pero, sobre todo, por las agresiones exteriores repetidamente sufridas.


Estos alzamientos, ¿son sobre todo cosa de jóvenes precarizados, de licenciados en paro? ¿Cómo lo explica usted?
El Egipto de Nasser disponía de un sistema económico y social ciertamente criticable, pero coherente. Nasser apostó por la industrialización para salir de la especialización internacional colonial, que confinaba al país en la tarea de exportar algodón. Ese sistema logró asegurar una buena distribución de los ingresos a favor de las clases medias, pero sin pauperizar a las calases populares. Esta página de la historia egipcia pasó como consecuencia de las agresiones militares de 1956 y 1967, que movilizaron a Israel. Sadat y más aún Mubarak han trabajado para el desmantelamiento del sistema productivo egipcio, substituyéndolo por un sistema de todo punto incoherente, fundado exclusivamente en la búsqueda de rentabilidad. Las tasas de crecimiento egipcias, supuestamente altas e invariablemente celebradas desde hace 30 años por el Banco Mundial, carecen totalmente de significado. Es polvo en los ojos. El crecimiento egipcio es muy vulnerable, dependiente del mercado exterior y del flujo de capitales petroleros procedentes de los países rentistas del Golfo. Con la crisis del sistema mundial, esa vulnerabilidad se ha manifestado con un brutal estancamiento. Aquel crecimiento vino acompañado de un increíble incremento de las desigualdades y de un desempleo espantoso que castiga a la mayoría de los jóvenes. Una situación verdaderamente explosiva, que ha terminado por estallar. Lo que a partir de ahora, y más allá de las iniciales reivindicaciones de finalización del régimen e instauración de las libertades públicas, va a significar una batalla política.
¿Por qué los Hermanos Musulmanes buscan ahora presentarse como "moderados"?
Porque ese el juego que se les pide ahora. Los Hermanos Musulmanes nunca han sido moderados. No se trata de un movimiento religioso, sino de un movimiento político que se sirve de la religión. Desde su fundación, en 1920, por los británicos y por la monarquía, ese movimiento ha desempeñado un papel activo de agente anticomunista, antiprogresista, antidemocrático. Es la razón de ser de los Hermanos Musulmanes, y la reivindican. Declaran abiertamente: si ganan unas elecciones, serán las últimas, porque el régimen electoral sería un régimen occidental importado, contrario a la naturaleza islámica. En ese aspecto, no han cambiado nada. En realidad, el Islam político ha sido siempre sostenido por los EEUU. Durante la guerra contra la Unión Soviética, los EEUU presentaban a los talibanes afganos como a héroes de la libertad. Cuando los talibanes cerraron las escuelas para chicas que habían creado los comunistas afganos, ¡no faltaron en los EEUU movimientos feministas que explicaban que había que respetar las "tradiciones" de ese país! Eso revela un doble juego: por un lado, el apoyo; por el otro, la instrumentalización de los excesos característicos de los fundamentalistas para alimentar el rechazo de los inmigrados y justificar las agresiones militares. Conformado a esa estrategia, el régimen de Mubarak jamás luchó contra el Islam político. Al contrario: lo que hizo fue integrarlo a su sistema político.
¿Podría decirse que Mubarak ha subcontratado la sociedad egipcia a los Hermanos Musulmanes?
¡Absolutamente! Les ha confiado tres instituciones fundamentales: la justicia, la educación y la televisión. Pero el régimen militar quiere conservar para sí mismo la dirección, reivindicada asimismo por los Hermanos Musulmanes. Los EEUU utilizan ese conflicto menor en el seno de la alianza entre militares e islamistas para asegurarse la docilidad de unos y otros. Lo esencial es que todos aceptan el capitalismo tal cual es. Los Hermanos Musulmanes jamás han pensado seriamente en cambiar las cosas. Por lo demás, durante las grandes huelgas obreras de 2007-2008, sus parlamentarios votaron con el gobierno contra los huelguistas. Frente a las luchas de los campesinos expulsados de sus tierras por los grandes propietarios rentistas, los Hermanos Musulmanes toman partido contra el movimiento campesino. Para ellos, la propiedad privada, la libre empresa y el beneficio son cosas sagradas.
¿Y qué perspectivas tienen para el conjunto del Oriente Medio?
Unas perspectivas harto dóciles. Los Hermanos Musulmanes, como los militares, aceptan la hegemonía de los EEUU en la región y la paz con Israel en los términos actuales. Unos y otros hacen gala de esta complacencia que permite a Israel proseguir la colonización de lo que resta de Palestina.
Traducción para www.sinpermiso.info: Casiopea Altisench