18 de febrero de 2011

Los intelectuales de izquierda rompen con Zapatero y respaldan a Cayo Lara





El PSOE continúa perdiendo apoyos entre su potencial electorado. El giro ideológico de José Luis Rodríguez Zapatero ha acabado por desencantar a la izquierda, que, ante una previsible victoria del PP, ha decidido alejarse de los socialistas. La gran beneficiada es Izquierda Unida (IU), que ha recuperado el lazo emocional con escritores, académicos y artistas a pocos meses de las próximas elecciones municipales y autonómicas.

La escenificación de este frente común tendrá lugar mañana sábado en el Auditorio Marcelino Camacho de Madrid. "Será el punto de partida para crear mesas de convergencia ciudadana en los barrios, localidades y sectores laborales", explicó IU a través de un comunicado. El objetivo es unir de nuevo a la izquierda en torno al liderazgo de Cayo Lara y cargar contra "los gobiernos de derecha y algunos de base social progresista como el español", que "están capitulando frente a esos poderes que ahora llaman los mercados".

Detrás de este movimiento destacan los nombres de la escritora Almudena Grandes; el rector de la Universidad Complutense Carlos Berzosa; la ex directora de la Biblioteca Nacional Rosa Regás; el periodista Ignacio Ramonet; el catedrático Vicenç Navarro; el poeta Luis García Montero; el escritor José Luis Sampedro; la secretaria del Fórum de Política Feminista, Begoña San José, o el ex dirigente del Bloque Nacionalista Galego Xosé Manuel Beiras.

De acuerdo con los organizadores, estas mesas ciudadanas deberán elaborar un programa de mínimos que incluya "un plan de urgencia por la igualdad, contra los desahucios, para promover el crédito, una reforma fiscal progresiva y sobre las transacciones financieras especulativas y programas de gasto social". Es decir, buscan una "salida social a la crisis", precisamente el lema que en los últimos meses también utilizó el PSOE para justificar sus recortes.

El nacimiento de este polo de izquierdas coincide con el inicio de la precampaña electoral para las autonómicas y municipales, así como con las últimas estadísticas del CIS, que reflejan que el 50,3% que votó al PSOE en 2008 no repetirá en 2012. Un contexto marcado por la crisis que estos intelectuales describen como "una regresión dramática de las conquista sociales, democráticas y culturales de los últimos 30 años".

El adiós de los ‘artistas de la ceja’

Pero la hemorragia del PSOE por el flanco izquierdo ya se hizo patente en las elecciones catalanas del pasado noviembre. Los llamados artistas de la ceja, que pidieron el voto para Zapatero con un famoso video en 2008, pasaron a respaldar al candidato de ICV, Joan Herrera, a pesar de que la mayoría no tenía derecho a voto en Cataluña. En concreto, más de 50 figuras del mundo de la cultura, entre las que se encontraban Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar y Antonio Banderas, cortaron amarras con los socialistas y se desplazaron a su izquierda. En enero, Sabina ironizó sobre el desencanto con el presidente del Gobierno asegurando que tiene "la ceja bastante afeitada".

La reforma laboral y de las pensiones, la conversión ideológica de Zapatero ante Angela Merkel, la polémica aprobación de la ley Sinde, amplificada por Álex de la Iglesia, o el giro en materia de energía nuclear también juegan en contra del PSOE a la hora de intentar recuperar al electorado de izquierdas.

No obstante, la caída de los socialistas no puede interpretarse como una recuperación automática de IU. Según el CIS, solo el 3,8% del electorado socialista se decantaría por el partido de Cayo Lara en las próximas elecciones generales. Además, cabe recordar que la actual ley electoral limita notablemente las posibilidades de partidos minoritarios de ámbito nacional como IU o UPyD
El Confidencial

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75 años después, Manifiesto del Frente Popular






"Los partidos republicanos Izquierda Republicana, Unión Republicana y el Partido Socialista, en representación del mismo y de la Unión General de Trabajadores; Federación Nacional de Juventudes Socialistas, Partido Comunista, Partido Sindicalista, Partido Obrero de Unificación Marxista, sin perjuicio de dejar a salvo los postulados de sus doctrinas, han llegado a comprometer un plan político común que sirva de fundamento y cartel a la coalición de sus respectivas fuerzas en la inmediata contienda electoral y de norma de gobierno que habrán de desarrollar los partidos republicanos de izquierda, con el apoyo de las fuerzas obreras, en el caso de victoria. Declaran ante la opinión pública las bases y los límites de su coincidencia política, y además la ofrecen a la consideración de las restantes organizaciones republicanas y obreras por si estiman conveniente a los intereses nacionales de la República venir a integrar en tales condiciones el bloque de izquierda que debe luchar frente a la reacción en las elecciones generales de diputados a Cortes."

Así es como empieza el manifiesto del Frente Popular, suscrito por representantes de los partidos que figuran al pie del mismo y dado a conocer semanas antes de la celebración de las elecciones generales del 16 de febrero de 1936, que supusieron la victoria de dicho Frente, con un 34,3 por ciento de los votos, sobre el Frante Nacional Contrarrevolucionario, conformado por los partidos conservadores como reacción a la unión de la izquierda y que obtuvo el 33,2 por ciento de los votos. De todo el manifiesto, cuya lectura íntegra puede ser interesante setenta y cinco años después, entresaco los puntos que siguen:VII. La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clase, sino un régimen de libertad democrática, impulsado por razones de interés público y progreso social. Pero precisamente por esa definida razón, la política republicana tiene el deber de elevar las condiciones morales y materiales de los trabajadores hasta el límite máximo que permita el interés general de la producción, sin reparar, fuera de este tope, en cuantos sacrificios hayan de imponerse a todos los privilegios sociales y económicos. No aceptan los partidos republicanos el control obrero solicitado por la representación del partido socialista. Convienen en:
1° Restablecer la legislación social en la pureza de sus principios, para lo cual dictarán las disposiciones necesarias para dejar sin efecto aquellas que desvirtúen su recto sentido de justicia, revisando las sanciones establecidas a fin de asegurar el más leal cumplimiento de las leyes sociales.
2° Reorganizar la jurisdicción de trabajo en condiciones de independencia, a fin no sólo de que las partes interesadas adquieran conciencia de la imparcialidad de sus resoluciones, sino también para que en ningún caso los motivos de interés general de la producción queden sin la valoración debida.
3° Rectificar el proceso de derrumbamiento de los salarios del campo, verdaderos salarios de hambre, fijando salarios mínimos, a fin de asegurar a todo trabajador una existencia digna, y creando el delito de envilecimiento del salario, perseguible de oficio ante los Tribunales. Aunque la política de reconstrucción económica debe conducir a la absorción del paro, es menester, además, organizar, administrativa y técnicamente, la lucha, estableciendo los servicios que sean necesarios de estadística, clasificación, oficinas de colocación y Bolsas de Trabajo, preocupándose de modo especial del paro en la juventud, y sin olvidar tampoco las instituciones de previsión y seguro que, prometidas por la Constitución, deben disponerse a ensayo sobre bases de tipo social. Los republicanos han de dedicar a la asistencia pública, beneficencia y sanidad la atención que merecen en todo pueblo civilizado, sin regatear sacrificios. Unificarán, bajo la dirección del Estado, las diversas instituciones de fundación privada, totalizando sus recursos, sin perjuicio del respeto a la voluntad del finado.
VIII. La República tiene que considerar la enseñanza como atributo indeclinable del Estado, en el superior empeño de conseguir en la suma de sus ciudadanos el mayor grado de conocimiento y, por consiguiente, el más amplio nivel moral por encima de razones confesionales y de clase social.
1° Impulsarán, con el ritmo de los primeros años de la República, la creación de escuelas de primera enseñanza, estableciendo cantinas, roperos, colonias escolares y demás instituciones complementarias. Se ha de someter a la enseñanza privada a vigilancia, en interés de la cultura, análoga a la que se ejercite cerca de las escuelas públicas.
2° Crearán las enseñanzas medias y profesionales que sean necesarias para dar instrucción a todos los ciudadanos en condición de recibir la de estos grados.
3º Concentrarán las enseñanzas universitarias y superiores para que puedan ser debidamente servidas.
4° Pondrán en ejecución los métodos necesarios para asegurar el acceso a la enseñanza media y superior a la juventud obrera y, en general, a los estudiantes seleccionados por su capacidad. Los partidos coligados repondrán en su vigor la legislación autonómica votada por las Cortes constituyentes y desarrollarán los principios autonómicos consignados en la Constitución. Se orientará la política internacional en un sentido de adhesión a los principios y métodos de la Sociedad de Naciones.
Por Izquierda Republicana: Amos Salvador. Por Unión Republicana: Bernardo Giner de los Ríos. Por el Partido Socialista Obrero: Juan Simeón Vidarte y Manuel Cordero. Por la Unión General de Trabajadores, Francisco Largo Caballero. Por la Federación Nacional de Juventudes Socialistas, José Cazorla. Por el Partido Comunista, Vicente Uribe. Por el Partido Sindicalista, Ángel Pestaña. Por el Partido Obrero de Unificación Marxista, Juan Andrade."
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Fuente: http://www.diariodelaire.com/

Los trabajadores, la clase media, la Junta Militar y la revolución permanente en Egipto



Por Hossam El-Hamalawy. Desde ayer, y en realidad desde antes, activistas de clase media han estado pidiendo a los egipcios y egipcias que suspendan las protestas y vuelvan al trabajo, en nombre del patriotismo, entonando cantinelas ridículas del tipo “construyamos un nuevo Egipto”, “trabajemos más duro que nunca”, etc. Por si no lo sabes, en realidad el pueblo egipcio ya se encuentra entre los pueblos que más duro trabajan de todo el mundo.


Esos activistas quieren que confiemos en los generales de Mubarak y en su transición hacia la democracia –la misma junta que ha constituido la columna vertebral de su dictadura durante los últimos 30 años. Y mientras yo confío en el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que recibe 1,3 billones de dólares anuales de EEUU, éste trazará finalmente la transición hacia un gobierno “civil”. No tengo duda de que será un gobierno que garantizará la continuidad de un sistema que nunca tocará los privilegios del ejército, que mantendrá a las fuerzas armadas como la institución con la última palabra en los asuntos políticos (como por ejemplo en Turquía), que garantizará que Egipto siga la política exterior de EEUU, consistente en la paz no deseada con el estado apartheid de Israel, en el paso seguro para la marina estadounidense por el Canal de Suez, la continuación del bloqueo de Gaza y la exportación de gas natural a Israel a precios subvencionados. El gobierno “civil” no significa un gabinete con miembros no uniformados. Un gobierno civil significa un gobierno que representa plenamente las demandas y aspiraciones del pueblo Egipcio sin ninguna intervención de mandos militares. Y creo que esto será difícilmente promovido o permitido por la junta.Los militares han sido la institución dominante en este país desde 1952. Sus líderes son parte de la clase dirigente. Y mientras que los oficiales y soldados jóvenes son nuestros aliados, no podemos ni por un segundo dar nuestra confianza a los generales. Es más, necesitamos que esos jefes militares sean investigados. Quiero saber más sobre su implicación en el ámbito de los negocios.
Todas las clases de Egipto tomaron parte en el levantamiento. En la plaza Tahrir podían encontrarse hijos e hijas de la élite egipcia, junto a trabajadores, ciudadanos de clase media y pobres urbanos. Mubarak ha conseguido ganarse la antipatía de todas las clases sociales, incluida una vasta sección de la burguesía. Pero hay que recordar que sólo cuando las huelgas de masas estallaron hace tres días, el régimen comenzó a desmembrarse y el ejército tuvo que forzar la renuncia de Mubarak, estando el sistema a punto de colapsar.
Algunos se han sorprendido de que los trabajadores y trabajadoras comenzarán a hacer huelga. Realmente no sé qué decir. Es algo completamente idiota. Los trabajadores han intervenido de forma duradera y sostenida con la mayor oleada de huelgas en la historia de Egipto desde 1946, desencadenada por la huelga de Mahalla en diciembre de 2006. No es culpa de los trabajadores que no le hayas prestado atención a las noticias que hablaban de ellos. Durante todos y cada uno de los días de los últimos tres años ha habido huelga en alguna fábrica del Cairo o de las provincias. Estas huelgas no eran sólo económicas, eran también de naturaleza política.
Desde el día 1 de nuestro levantamiento, la clase trabajadora ha tomado parte en las protestas. ¿Quiénes crees que eran los manifestantes de Mahalla, Suez y Kafr el-Dawar por ejemplo? Sin embargo, los trabajadores estaban interviniendo como “manifestantes” y no necesariamente como “trabajadores” –lo que quiere decir que no estaban moviéndose de forma independiente. El gobierno ha traído la paralización de la economía con su toque de queda y el cierre de bancos y empresas, no los manifestantes. Era una huelga capitalista destinada a aterrorizar al pueblo egipcio. Sólo cuando el gobierno intentó llevar de vuelta el país a la “normalidad” el domingo, los trabajadores volvieron a sus fábricas, discutieron sobre la situación y comenzaron a organizarse en masa, moviéndose como un bloque.
Las huelgas que los trabajadores han hecho esta semana fusionaban lo económico y lo político. En algunos lugares los trabajadores no pusieron la caída del régimen entre sus demandas, pero usaron las mismas consignas que la gente que protestaba en la plaza Tahrir y en muchos casos - al menos los que he conocido directamente y estoy seguro de que hay muchos más - los trabajadores hicieron una lista de demandas políticas en solidaridad con la revolución.
Esos trabajadores no volverán pronto a casa. Comenzaron las huelgas porque no podían alimentar ya a sus familias. Se han crecido con el derrocamiento de Mubarak, y no pueden volver a sus casas y decirle a sus hijos que el ejército ha prometido traerles comida y devolverles sus derechos en no se sabe cuántos meses. Muchos de los huelguistas han comenzado ya a elevar demandas adicionales sobre el establecimiento de sindicatos independientes de la corrupta y estatal Federación Egipcia de Sindicatos.
Hoy he comenzado a recibir noticias de que miles de trabajadores del transporte público están protestando en el-Gabal el-Ahmar. Los trabajadores temporales de las plantas de laminación de acero de Helwan están también protestando. Los técnicos del ferrocarril continúan parando trenes. Miles están protestando en la azucarera de el-Hawamdiya y los trabajadores de las refinerías de petróleo comenzarán una huelga mañana por demandas económicas y también por la destitución del ministro Sameh Fahmy y la paralización de la exportación de gas a Israel. Y más noticias están llegando de otros centros industriales.
En este punto, la ocupación de la plaza Tahrir probablemente será suspendida. Pero tenemos que llevar Tahrir ahora a las fábricas. A medida que la revolución avance se dará una inevitable polarización de clase. Debemos estar vigilantes. No deberíamos parar aquí… Tenemos la llave para la liberación de toda la región, no sólo de Egipto… A partir de ahora una revolución permanente que empoderará a la gente de este país con democracia directa desde abajo…
Hossam el-Hamalawy es miembro de la organización hermana de En lucha en Egipto (www.e-socialists.net), periodista y bloguero de 3arabawy.