15 de marzo de 2011

Los entresijos del conflicto en Libia


Los levantamientos en Libia, coincidiendo con las luchas populares del resto de países del Magreb y Masrek, responden a razones semejantes a las del resto de países pero tienen connotaciones bien diferentes.

En parte son el resultado del hartazgo de un pueblo que ha visto deteriorarse gravemente sus condiciones de vida en los últimos años al tiempo que comprueba la corrupción y el enriquecimiento de las camarillas cercanas al poder.

En 1969 la lucha anticolonial derrocó la monarquía fantoche del rey Idris, nacionalizó la industria petrolera y las grandes empresas bajo control de EE.UU y Gran Bretaña y generó un desarrollo agrario e industrial que permitió mitigar las graves desigualdades sociales y el acceso de la población a la vivienda, la educación y la sanidad públicas. No era una revolución socialista pero se situó claramente contra el imperialismo y el sionismo. Kadhafi formaba parte destacada del “eje del mal” y Reagan bombardeó Bengasi y Trípoli en 1986.

La situación cambió radicalmente a partir de los años 90, cuando el gobierno da un giro de 180 grados y empieza a abrirse a la penetración extranjera,* *sobre todo tras la invasión de Iraq en 2003. Las grandes empresas petroleras, fundamentalmente europeas, van controlando porciones cada vez mayores del crudo y del gas, se privatizan las industrias y, sobre todo, cediendo a las exigencias del FMI se van eliminando los subsidios a los productos alimenticios, combustible y se van anulando las medidas de protección social.

Mientras el pueblo se empobrecía y la corrupción y el nepotismo se extendía, Kadhafi era recibido con gran pompa por los gobiernos europeos convertido en un aliado “un poco excéntrico”. El estallido de la ira popular tiene pues raíces semejantes a la que ha hecho levantarse a otros pueblos árabes, cuyos responsables son los gobiernos corruptos que han aplicado las políticas impuestas por el imperialismo.
Pero hay otros elementos. Sobre el caldo de cultivo de la legítima indignación popular es preciso analizar quién está dirigiendo la oposición. El elemento político fundamental es la Conferencia Nacional de la Oposición Libia integrada por el Frente Nacional por la Salvación de Libia (FNSL), fundado en 1981, financiado por la CIA y con oficinas en Washington, con una organización militar, el Ejército Nacional Libio, y por la Unión Constitucional Libia, organización monárquica que reclama lealtad al rey Idris. Ambas organizaciones reclamaron inmediatamente la intervencióninternacional.

Y la “comunidad internacional” está respondiendo. Las inmensas riquezas derivadas del control absoluto del petróleo y el gas, a los que hasta ahora no estaba accediendo EE.UU., son sin ninguna duda el objetivo de las “intervenciones humanitarias”, dirigidas por los mismos que han sido y son los responsables directos de las mayores matanzas y sufrimientos perpetrados contra los pueblos.

Lo primero que votó el Consejo de Seguridad (CS) de la ONU han sido las sanciones a Libia, las mismas que asolaron al pueblo iraquí antes de la invasión, y el mismo CS que asistió sin rechistar a las masacres israelíes sobre Gaza y Líbano. Y para que no quepa duda de lo que se prepara, la evacuación de civiles británicos y alemanes se está realizando mediante barcos de guerra fuertemente armados, mientras el gigantesco portaviones USS Enterprise y la Sexta Flota se encaminan hacia Libia. Por su parte, la OTAN discute la imposición de una zona de exclusión aérea y el establecimiento de corredores militares desde Egipto y Túnez, los cuales además de cercar las instalaciones petroleras y de gas pondrían la bota militar sobre las esperanzas de democracia y soberanía de estos pueblos.

Al tiempo que Sarkozy clamaba por bombardeos selectivos para evitar que Kadhafi ataque a su pueblo con “armas químicas”, Francia y Reino Unido, avanzadilla de las posiciones de EE.UU. en Europa han reconocido ayer al Consejo Nacional Libio de Transición (CNLT) integrado fundamentalmente por el FNSL y por la UCL que pretende restaurar la monarquía. Este “gobierno provisional” con sede en Bengasi está así mismo clamando por una intervención militar de la OTAN. ¿Es legítimo hacer paralelismos entre esta “oposición” y las revueltas populares en Tunez, Egipto y demás países árabes? ¿Alguien les ha oído reclama una intervención militar? Por si hay alguna duda, comprensible en estos tiempos de tanta mentira mediática, acerca de la petición reiterada del “gobierno provisional” de una intervención militar informo de algo vivido directamente. Cuando asistía a una reunión preparatoria de una próxima manifestación en solidaridad con los levantamientos de los pueblos árabes y al exigir que se explicitara con toda claridad que los convocantes nos oponíamos radicalmente a cualquier intervención extranjera y exigíamos al gobierno español que no participara en acción alguna de la OTAN, ni prestara las bases, la representante de Casa Libia dijo que su organización seguía las directrices del gobierno provisional reclamando una intervención militar y que si la propuesta citada se aceptaba, ellos no suscribirían el Manifiesto. La propuesta se aceptó.

Para cualquiera que se moleste lo más mínimo en informarse está claro que las organizaciones libias anteriormente citadas son criaturas de la CIA y/o expresión de una monarquía que debe su existencia al sometimiento al colonialismo. Nada nuevo, por otra parte; es lo mismo que ocurrió con la oposición iraquí o con los jefecillos locales que hacen el trabajo sucio y esperan ocupar su lamentable cuota de poder aupados por las armas del imperio.

No me cabe duda de que entre los alzados hay sectores del pueblo libio que rechazan la intervención extranjera y, que como en otros países árabes, reclaman democracia y justicia social. Cuando oigamos su voz – aún débil o sepultada por la propaganda – merecerán el apoyo y la solidaridad que están generando las demás luchas populares árabes, pero deberán diferenciarse nítidamente de quiénes no son más que esbirros del imperialismo en Libia.
Después de lo que sabemos, de lo que hemos conocido directamente de su propaganda de guerra como pretextos inventados para masacrar, deponer gobiernos que no se les someten y asesinar a centenares de miles de personas, ¿Alguien puede creer que estén vertiendo lágrimas por los sufrimientos de ningún pueblo y mucho menos que la OTAN, la mayor maquinaria de guerra y de destrucción se apreste a realizar “intervenciones humanitarias”?

Por otra parte, la intervención en Libia serviría perfectamente como “aviso para navegantes” para los demás pueblos árabes”. Esa y no otra es la lectura del apoyo de la Liga Árabe a un ataque a Libia: sería el mejor regalo que se les podría hacer a corruptas petromonarquías que ven sus tronos tambalearse por la ira popular.


No puede haber la menor duda: es al pueblo libio y a los pueblos árabes a quienes corresponde decidir sobre sus gobiernos en su legítima lucha por la democracia y la soberanía sobre sus recursos, que inevitablemente les lleva a confrontar con el sionismo y el imperialismo.

A nosotros nos toca hacer todos los esfuerzos posibles por intentar detener los proyectos criminales del imperialismo, a defender la lucha por la autodeterminación de los pueblos y a impedir que ni un sólo soldado, ni una sola base se utilice para atacar a ningún Estado.

Como en Iraq, el problema central no es quién es Sadam o Kadhafi, sino qué papel juegan los recursos de sus pueblos en los planes de dominación y expolio de las grandes potencias. Hoy como entonces: ¡No a la guerra imperialista!
http://corrienteroja.net/index.php?option=com_content&view=article&id=419%3Aliba-preparativos-de-guerra&catid=16%3Amilitantes-cr&Itemid=6

El misterio del Grupo Islámico Combatiente Libio.(GICL)




Tengo la convicción de que, ante la inundación de mentiras mediáticas, una de las armas más poderosas es la hemeroteca. Los medios nos presentan desde hace un mes a Libia como un país en el que la población se opone mayoritariamente a Gaddafi desde posicionamientos ideológicos próximos a los ideales occidentales de democracia liberal. Los propios intelectuales de izquierda, como Santiago Alba Rico, afirman que la oposición a Gaddafi no tiene "ni asomo de socialismo, pero tampoco de islamismo". Lo que no acaban de explicar es a qué se debe tan repentino cambio. Porque hasta hace apenas un año, la única oposición digna de tal nombre que tenía el gobierno Libio era un grupo nominalmente islamista, el Grupo Islámico Combatiente Libio.
Ahora ningún medio nos habla de ellos. Así que habrá que investigar qué nos decían hace años.

Este grupo fue creado oficialmente hace 15 años. Muchos de los integrantes fundadores del GICL eran excombatientes contra la ocupación soviética de Afganistán, entrenados y subvencionados como los talibán, por la CIA. Muchos movimientos islamistas libios disconformes desde hacía años con las injusticias sociales del régimen fueron captados por el GICL, que los manipuló para luchar por sus intereses. A partir de la constitución de este grupo supuestamente islamista en 1995, lo que hasta entonces habían sido pequeños y esporádicos enfrentamientos, pasaron a convertirse en una seria amenaza interna al régimen de Gaddafi.
En ese 1995, de repente, los insurgentes supuestamente islamistas cobran una capacidad operativa inusitada.
En Junio logran infiltrarse en las fuerzas de seguridad y liberar a uno de sus líderes, preso en un hospital. En Agosto consiguen, también con infiltrados, asaltar la prisión de Bengasi y liberar a más activistas. Gaddafi pone en máxima alerta a sus fuerzas de seguridad y denuncia que los ataques están provocados por elementos entrenados y financiados desde Sudán por un agente llamado... Bin Laden -por entonces, un perfecto desconocido para la opinión pública.En Septiembre, surge una insurrección popular contra Gaddafi en Bengasi. La insurrección fue eliminada tras un centenar de muertos por ambos bandos. Llama la atención que esa ciudad, que hasta ayer era un nido de islamistas radicales, hoy se haya convertido en el centro de la democracia y el liberalismo libios.
¿A qué se debe este estallido islamista tan repentino? Una de las claves ya la hemos dado: un tal Bin Laden se había instalado en Sudán para entrenar activistas. Pero aun más importante y significativo es el hecho de que los miembros del grupo GICL, aunque eran considerados terroristas por la UE, recibieron asilo político en Gran Bretaña. Asilo político... y algo más.
En Febrero de 1996, el GICL organiza un espectacular atentado contra Gaddafi, que mata a varios de sus guardaespaldas. Un ex agente del MI5 ha revelado que el gobierno británico financió el fallido intento de magnicidio con 160.000 dólares.
Sería prolijo enumerar el listado de acciones terroristas e intentos de rebelion protagonizados por este grupo armado. Quien esté interesado puede consultar este artículo.
Ya nos hemos referido en otro post al cambio de orientación que da Gaddafi a su política económica e internacional a partir de la proclamación por parte de Bush de la War on terror. A partir del momento en que Gaddafi abre las puertas a las transnacionales petroleras -la mayor parte de las cuales son, casualmente británicas- se desencadenan una serie de sorprendentes y repentinos cambios con respecto al GICL, acontecimientos que van acompañados de un rápido descenso de su actividad.
-El 10 de Octubre de 2005, el Reino Unido declara ilegal al grupo al que hasta entonces protegía y financiaba. Comienza a difundirse la falta de apoyo de al Qaeda al GICL
-En 2006, el gobierno de Libia inicia conversaciones de paz con el GICL dirigidas por Sayf al-Islam Gaddafi.
-En 2009, los ideólogos del GICL rompen oficialmente con las tesis de la supuesta organización islamista al-Qaeda.
-El 17 de Febrero pasado, 110 prisioneros del GICL son puestos en libertad por el gobierno de Gaddafi.

Esta sucesión de hechos indica claramente que la mayoría de activistas del GICL eran personas justamente ansiosas de mejoras sociales manipulados por los servicios de inteligencia occidentales y al-Qaeda para derrocar a Gaddafi. Cuando Gaddafi dejó de ser un enemigo para occidente y los saudíes, los militantes y presos del GICL fueron abandonados a su suerte.

Ahora, cuando Gaddafi había conseguido acabar con la amenaza del GICL y se estaba aproximando a la política venezolana de nacionalización del petróleo, surge de nuevo una revolución en Bengasi, un nuevo intento de golpe de estado. Pero esta vez ya no se trata de supuestos islamistas. Milagrosamente, tan milagrosamente como surgió el GICL, surge un comité ciudadano de ideología difusa encabezado por un ministro de Justicia que ha traicionado a Gaddafi y un tal Hafiz Gogha, del que nadie, ni los propios libios, había oído hablar hasta ayer.

La clave del asunto nos la ofrece, sin querer, Jean-Pierre Filiu: "Las sublevaciones populares han acabado en semanas con regímenes que Al Qaeda amenazaba, pero a los que nunca puso en peligro a lo largo de sus 20 años de existencia." Lo que hay que entender con esto es lo siguiente: al-Qaeda no ha logrado uno de los objetivos para el que había sido creada por Zbigniew Brezinski: desestabilizar a estos países bajo supuestos principios islamistas, logrando arrastrar tras de su bandera a una gran base social. Al contrario que los españoles con el PSOE, los musulmanes han descubierto la impostura: al-Qaeda no tiene nada que ver con lo que predica, sino que es un engendro de la CIA.
Por eso es preciso crear de la nada un nuevo movimiento popular que no sea ni socialista ni islamista, sino tan difusamente "rebelde" como un anuncio de Pepsi o un concierto de Víctor Manuel y Ana Belén, carente de ideología para que suscite simpatía y apoyo universales: desde Losantos hasta Santiago Alba Rico, todos deben apoyarlos. Porque así, con ese apoyo masivo, será apoyada también la invasión militar, ésa que parece revelarse para las transnacionales como la única manera posible de acabar con Gaddafi, una vez que la financiación de la disidencia externa se ha demostrado infructuosa.
http://dizdira.blogspot.com/2011/03/el-misterio-del-grupo-islamico.html

Las monjitas y los billetes de 500



Recientemente apareció en la prensa la noticia de que las monjas de clausura del convento de Santa Lucía de Zaragoza habian denunciado el robo de un millon y medio de euros que tenian las monjitas guardado en una bolsa en billetes de 500. Por supuesto que la noticia ha desaparecido tan rápido como apareció, pues cuando se trata de las cosas del señor, es mejor correr un estúpido velo (como se hace en otras cuestiones mas graves aun, como en los habituales casos de pederastia).

Las monjas despues de denunciar el robo han pasado, lógicamente, a ser investigadas por la policia, aunque dudamos que las consecuencias sean demasiado importantes. Al fin y al cabo, las monjas lo unico que han hecho es no declarar a hacienda sus millones, algo que sucede en general con los ingresos de la iglesia católica, especialmente los procedentes del famoso cepillo, propinillas y otro tipo de estafas a los fieles.
Sin embargo, el comportamiento de las monjas nadie puede defender que sea ejemplar, ni siquiera el Papa (que defiende y protege hasta a sus colegas de negocio los asaltacunas), aunque a algunos les baste con que para pagar su pecadillo recen cien avemarias. En primer lugar, el voto de pobreza se lo han pasado las inocentes monjitas por donde solo dios sabe, y ademas de pastitas y dulces alguna de las integrantes de la comunidad vendia cuadros por precios bastante altos (pues la inspiracion divina cuesta cara). Pero bueno, la desverguenza de los funcionarios de ambos sexos de la iglesia es de sobra conocida, pero el caso es que las supuestas pobres monjitas han denunciado a la policia su propia evasión de impuestos.

El error ha intentado ser enmendado rapidamente, sacando a la luz el celestial despiste de las servidoras de dios: ahora resulta que no eran un millon y medio sino solamente 400.000 ¿Habran amparado su error en que la denuncia se hizo despues de probar el vino de la comunion? Posiblemente tras la próxima misa y otro chupito la cantidad robada descenderá a 10.000, y ya no será en billetes sino en las monedas sueltas que se echan los creyentes en la hucha de la iglesia.

¿De donde procede el dinero? Pues esto es lo de menos, aunque seguramente procederá de los fieles de la congregación, o de los cuadros de la monja-artista, o de las pastitas y dulces celestiales... Pero esto da igual. En el fondo lo importante es que de nuevo se evidencia la poca catadura moral de los miembros de la iglesia, que ademas de mucho rezar y velar por el bienestar espiritual de los españoles, mientras tanto les estafan, y no declaran sus ingresos como deberia hacer todo ciudadano (especialmente los que ademas son moralmente buenos).

Y por otro lado, reitera la poca necesidad, ademas de lo poco que se lo merece, que tiene la Iglesia Católica S.A. de ser financiada con los impuestos de todos, como sucede en la España cristiana (que de laica, nada), mientras sus miembros practican ni cortos ni perezosos la abstinencia fiscal, posiblemente en muchos casos bastante mas que la sexual.

En cuanto a los ladrones, personalmente creo que, en este caso, tiene mas razon que un santo (nunca mejor dicho) el famoso refran que dice que quien roba a un ladron tiene cien años de perdón.

http://cuestionatelotodo.blogspot.com/

El Partido Comunista de Rusia supera ya el 30% de apoyo en la mayoría de las regiones



El Partido Comunista de la Federación de Rusia avanza y refuerza la tendencia positiva de las últimas elecciones parciales, avanzado significativamente en las elecciones locales del 13 de ee marzo en la república autónoma de Adighezia y la región de Kursk, y supera el partido de gobierno "Rusia Unida" en las regiones de Nizhegorodsk y Kirovsk Tversk.

El porcentaje de votos PCFR es de alrededor de 30% en la mayoría de las regiones (con picos de alrededor del 34%). "Rusia Unida" pierde votos en casi todas partes, pero siendo la mayoría.

Bueno es también el resultado de la formación de centro-izquierda "Rusia recta", que surge casi siempre que dicho tercero, mientras que las formaciones neo-liberal como el Oeste y su aparato de medios de comunicación ("Apple" y otros) en las circunscripciones en las que se presentan, no han pasado 1% de los votos.
República.es

Estrasburgo condena a España por vulnerar la libertad de expresión de Otegi; llamó al rey "jefe de los torturadores".



España deberá pagarle 20.000 euros por daños morales y los 3000 euros que cuestan las costas del procedimiento.

El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado a España por vulnerar la libertad de expresión del líder de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, sentenciado a un año de cárcel por llamar al rey "jefe de los torturadores".

La sentencia condena a España a pagar a Otegi 20.000 euros por daños morales y los 3000 euros que cuestan las costas del procedimiento.

La condena se produjo después de que, en febrero de 2003, Otegi valoraba una visita del rey al País Vasco. Fue entonces cuando relacionó al monarca con una denuncia de malos tratos presentada por el director del diario Egunkaria, Martxelo Otamendi, y llamó a don Juan Carlos "jefe de los torturadores".

En el juicio, Otegi aseguró que no tuvo intención de injuriar al rey y que sus críticas iban dirigidas a quienes, en general, "practican la tortura".

A pesar de que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco le absolvió en un primer momento, Otegi fue finalmente condenado en el año 2005 el Tribunal Supremo a un año de prisión por haber cometido un delito de injurias graves al rey. Un año más tarde el Tribunal Constitucional inadmitió a trámite el recurso del exportavoz de Batasuna, por lo que Otegi decidió acudir al TEDH.

Según el Constitucional, las afirmaciones del líder de la organización ilegalizada superaban de manera "patente" por su notorio "carácter infame" el nivel de lo lícito. Estrasburgo entiende sin embargo que se ha vulnerado el derecho de Otegi a expresarse libremente.
Público

/span>