20 de marzo de 2011

Venezuela, Bolivia y Cuba contra el ataque imperialista a Libia



Hugo Chávez, ha exigido el alto el fuego «en el norte de África» tras el inicio de la operación militar contra las fuerzas de Muamar el Gadafi.

Moscú denuncia que la operación antes de comenzar dejó de ser humanitaria y ahora es una «injerencia» en el país magrebí, Chávez la califica de «imposición de los señores de la guerra» y Fidel Castro tacha de «estúpido» el poderío de la OTAN..........

El líder libo, Muamar Gadafi, ha hecho un llamamiento a todos los libios a armarse y luchar en una revolución contra la "cruzada colonialista", expresión con la que describió el ataque aliado iniciado esta noche, informa EP/Reuters. "Debemos abrir ahora los arsenales y armar a todos los libios", ha declarado Gadafi en un grabación de audio retransmitida por la televisión estatal libia, Al Jamahiriya TV.

RUSIA, VENEZUELA, CUBA Y BOLIVIA CONTRA EL ATAQUE IMPERIALISTA....

La guerra imperial lanzada contra Gadafi en Libia, que ha arrancado con el ataque de la aviación francesa poco después de celebrarse una cumbre en París, cuenta con la oposición de algunos países, entre los que se encuentran Rusia, Venezuela, Cuba y Bolivia.

Además, la intervención cuenta con el distanciamiento de Alemania, que, junto a otros cuatro países, se abstuvo el pasado viernes en la votación de la resolución 1.973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que avala el establecimiento de una zona de exclusión aérea en Libia y la adopción de todas las medidas necesarias para proteger al pueblo libio. El gobierno de Angela Merkel ha confirmado que no participará en las operaciones.

Rusia «lamenta» la intervención

Rusia ha condenado hoy la operación internacional contra el régimen libio (pero no lo detuvo pudiendo hacerlo) después de que el régimen de Gadafi anunciara un alto el fuego.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores rusos, Alexander Lukashevich, ha asegurado que su país «lamenta» la acción militar contra Libia. Si Rusia hubiese votado en contra el jueves a la noche, el poder de veto que tiene en el Consejo de Seguridad se hubiera impuesto a la agresión bloqueándola.

Asimismo, el jefe de la comisión de Asuntos Exteriores de la Duma (Cámara de Diputados), Konstantín Kosachov, asegura que la decisión de Occidente demuestra «con qué fin preciso Francia y Gran Bretaña, y los que están con ellos, manifestaron tanta preocupación con los acontecimientos en Libia».

«Si de lo que se trata es de proteger a la gente, entonces ahora deberían hacer una pausa, pararse y observar cuán seria es esta declaración del alto el fuego y si a esta declaración le siguen hechos concretos», dijo el diputado a la emisora de noticias «Vesti FM». Según Kosachov, «si esto no ocurre, querrá decir que la intención no es ayudar a la gente, sino derribar el régimen. Y entonces dejará de ser una intervención humanitaria para convertirse en una injerencia en los asuntos internos de Libia, de lo cual claramente no dice nada la resolución del Consejo de Seguridad de la o­nU» denuncia Kosachov.

Previamente, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Nikolái Makárov, ya había afirmado que su país no participará en una operación militar contra Libia y subrayó que «eso está descartado».La aprobación para imponer una zona de exclusión aérea no se vio obstaculizada por Rusia y China, que como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la o­nU podrían haber vetado la medida.

Ambos países optaron por la abstención junto con Brasil, India y Alemania, mientras que el resto de los 15 integrantes del máximo órgano de seguridad la apoyaron.

La posición de Venezuela

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha exigido el alto el fuego «en el norte de África» tras el inicio de la operación militar contra las fuerzas de Muamar el Gadafi. «Ya me informaron que se inició la acción militar contra Libia, más muertes, más guerra, los señores de la guerra, qué irresponsabilidad» declaró el presidente venezolano a la cadena nacional de radio y televisión. «Exigimos un cese al fuego de verdad y que se retome el camino de la paz en el norte de África (...)

Que se acabe la imposición de los señores de la guerra (...) detrás de esto está Estados Unidos y sus aliados europeos» El presidente lamentó que la o­nU «se una para avalar la guerra en vez de hacer una comisión para ayudar a Libia»

Bolivia y Cuba rechazan el ataque

El presidente de Bolivia, Evo Morales, reiteró hoy su «condena, repudio y rechazo» a la intervención en Libia aprobada por el Consejo de Seguridad de la o­nU, al inaugurar una reunión de funcionarios de la Alianza Bolivariana (ALBA). Morales, que ha tenido relaciones amistosas con el dictador libio, Muamar El Gadafi, no acepta «que se violen los derechos humanos en Libia»Según el presidente Morales «El interés que tienen es adueñarse del petróleo» e insistió en su «rechazo rotundo» a la acción militar de la OTAN y Estados Unidos.

El ex presidente de Cuba Fidel Castro se ha unido al líder de Bolivia y ha tachado de «estúpido el poderío militar» de la OTAN en un nuevo artículo publicado.

Asimismo se ha preguntado para qué existe el Consejo de Seguridad de la o­nU. «¿A quienes van a engañar Obama, la OTAN y Ban Ki-moon con los certificados de buena conducta?» ha terminado preguntándose el ex presidente cubano en su artículo.
Alemania se abstiene de participar
La canciller alemana, Angela Merkel, ha confirmado que su país no participará en las operaciones militares internacionales contra el régimen de Muamar Gadafi, al tiempo que ha destacado la necesidad de consenso internacional en la reunión celebrada este mediodía en París para poner fin a la violencia en Libia. «Estamos unidos en la posición de que la guerra debe terminar.

La resolución debe ser respetada», ha dicho Merkel, en declaraciones a la prensa congregada en la capital francesa. «No participaremos en la acción en términos militares» ha explicado la canciller.

Merkel ha indicado que su Gobierno ha ofrecido que las tripulaciones alemanas de los aviones de alerta temprana Awacs asuman más misiones en Afganistán para liberar a las tripulaciones estadounidenses de estas aeronaves con el objetivo de que realicen esta labor de vigilancia aérea en Libia.

Merkel ha comentado su decisión tras participar en la reunión de líderes internacionales celebrada en París para coordinar la intervención militar contra las fuerzas del coronel Gadafi.
Insurgente

Gaddafi abortó golpe de la CIA y ahora sufre un aislamiento internacional





Prensa Web RNV/Informe Especial IAR Noticias

Ese es el verdadero titulo desarrollado de los hechos que están sucediendo en Libia, silenciados y deformados por la prensa internacional, parte funcional y operativa del eje sionista USA-UE-Israel en su estrategia de apoderamiento de petróleo y recursos estratégicos en los países islámicos situados en el "eje del mal".

Según la prensa internacional, el jefe libio controla el grueso de su ejército, sus fuerzas policiales, y los mukhabarat (servicios de seguridad), y mantiene el mando sobre el movimiento llamado Comité Revolucionario, que monitorea y supervisa las actividades represivas del régimen contra sus enemigos internos.

Dentro de este dispositivo represivo se inserta el Batallón Disuasivo, la conocida Brigada 32, que opera en Ouezzane, cerca de la frontera con Túnez que es comandada por uno de los hijos de Gaddafi, Khemis, entrenada para lidiar con revueltas dentro del país.
También se integra la Legión Islámica, creada en los años 80 por musulmanes provenientes de Sahel, señalada por los opositores como integrada por "mercenarios extranjeros".

"El régimen, en resumen, tiene una gama de mecanismos de represión a su disposición y en el pasado nunca ha mostrado titubeos en responder con brutalidad a la menor señal de protestas", subraya la cadena británicaBBC.

La misma prensa internacional que protegió y calló las masacres de Israel en Gaza y en Líbano, que silencia a diario los genocidios de EEUU y la "alianza occidental" en Afganistán, Irak, Pakistán y las zonas petroleras del Cuerno de África, no ahorra munición pesada para condenar el "brutal genocidio" de Gaddafi contra su pueblo.

Que, en realidad no es el "pueblo" libio en su conjunto, sino grupos operativos que motorizan las revueltas, armados, entrenados y financiados por la CIA, el Mossad israelí y los servicios "aliados" de Europa.

"El líder libio Muammar Gaddafi se aferró al poder el martes al contar con el apoyo cerrado de un ejército leal que se hizo con el control de la capital, en un momento en que una parte importante del este del país parecía haber caído bajo el control de la oposición", señala The Wall Street Journal el vocero financiero del Imperio USA.

La información es coincidente con la de las agencias y cadenas internacionales sionistas (parte de la operación golpista contra Gaddafi), quienes coinciden en que el "genocida" libio aplastó "a sangre y fuego" a las manifestaciones en su contra y se replegó bajo el manto del poder militar.

Si consideramos que Libia está cerrada y blindada, y que los titulares y contenidos de la prensa internacional sólo están alimentados por fuentes de la sedición, la conclusión es obvia: Gaddafi abortó, exterminó de cuajo, la operación relámpago en su contra utilizando un poder de fuego indiscriminado contra la revuelta callejera.

Y las apreciaciones de las usinas "rebeldes" infiltradas y motorizadas por CIA y la inteligencia occidental aliada (expresadas en la "información internacional") también son coincidentes.

Salvo algunos grupos del ejercito "rebelados" en el Este, las fuerzas del régimen libio controlan el país, sumido en una profunda parálisis social y económica como consecuencia de la represión militar y los enfrentamientos armados.

Y como sucede habitualmente en estas operaciones de derrocamiento de gobiernos (no "dóciles" al Imperio) disfrazadas de "protestas populares"(así pasó con los golpes fracasados de la "revolución naranja", o con la frustrada maniobra contra el régimen militar birmano) abortada la acción militar encubierta en las calles, comienza la segunda fase de la operación golpista: El aislamiento internacional y la "demonización" del régimen y/o de los lideres de los gobiernos que quedan en pie.

Consecuentemente, Muammar Gaddafi, que durante años mantuvo un "bajo perfil" y era elogiado por la prensa internacional como un "arrepentido" de su pasado antiimperialista, mientras abría el grifo petrolero a la voracidad sin limites de los pulpos petroleros occidentales, ahora pasó a ocupar el lugar de un "demonio genocida".

Hay una cuestión verificable y estadística: La prensa internacional, sus analistas superficiales vaciados de cerebro estratégico, no analizan objetivamente los hechos que están sucediendo en Libia. Solo se limitan a"comentar" los titulares escritos por las usinas golpistas (las únicas fuentes existentes) y a proclamar consignas "demonizadoras" del jefe del régimen libio.

Y ante el hecho consumado de una acción relámpago para derrocarlo en las calles, Gadafi hizo lo que cualquier dictador militar de 40 años en el poder haría para preservar su vida y su poder: Exterminar militarmente la revuelta organizada para evitar el contagio antes de que sea tarde.

En la lógica de la acción reacción, y sin entrar en falsos moralismos de idealización, Washington y la CIA, infiltrando y movilizando grupos de protestas callejeras, le armaron un golpe de estado para derrocarlo y el presidente libio lo aplastó sin miramientos con su aparato militar. La primera fase fracasó.

Ahora, la fase que sigue, la operación de aislamiento y condena internacional al régimen de Gaddafi, es un procedimiento calcado, una acción de manual.

Incluso la izquierda más "civilizada" y sus teóricos, adosados a la ideología"democrática" del sistema de dominio imperial capitalista, se prende a las "condenas" internacionales digitadas por el eje USA-UE-Israel.

La ONU, los gobiernos mundiales y las organizaciones internacionales que (salvo pocas excepciones) legitiman con su silencio operaciones militares diarias de genocidio en masa de civiles en Medio Oriente, África y Asia, levantan sus voces indignadas para condenar la "masacre del dictador libio".

Ya sucedió en todos los escenarios de las fracasadas "revoluciones naranja", en las "rebeliones budistas" del sudeste asiático, o en las "rebeliones reformistas" de Irán motorizadas para derrocar al régimen de los ayatolas desde adentro.

Tras el armado de operaciones de "revuelta popular" mediante infiltraciones en grupos opositores locales, en Libia están utilizando un modelo de "iraquización" militar y social orientado a debilitar internamente al régimen de Gaddafi .

Fracasada la operación, ahora quieren dividir a las fuerzas armadas libias controladas por Gaddafi e iniciar un proceso de aislamiento que desemboque en un régimen de bloqueo y de sanciones internacionales contra el país petrolero.

Objetivamente en Libia no hay una "revuelta popular" ingenua contra Gadafi, sino una acción callejera para derrocar a su régimen desde adentro motorizada por la CIA y el Mossad israelí que siempre actúan juntos, como hermanos simbióticos.

Se lo hicieron en su momento a Saddam Hussein, y siempre fracasaron, dado que el presidente iraquí ahogaba esa movidas internas a sangre y fuego. Razón por la cual, la logia imperial USA se vio obligada a invadir Irak para derrocarlo.

Salvada distancias y escenarios, lo que está pasando con Gaddafi en Libia tiene muchas similitudes con el Irak de Saddam Hussein.

El jefe libio, ahogó la sublevación utilizando poder de fuego de alto espectro. Cerró y blindó militarmente a su país, puso un candado a la información de la prensa internacional sionista y puso en marcha una limpieza militar, una operación de cirugía mayor, contra las células operativas del levantamiento. Es lo que hicieron algunos regimenes pro-rusos cuando abortaron en sus países la "revolución naranja".

En el terreno de la acción militar, Gaddafi exterminó la acción relámpago para derrocarlo desde adentro. Ahora deberá resistir a otro frente de guerra por otras vías: Las operaciones diplomáticas y la acción mediática internacional para estrangular económicamente a su régimen.

Una guerra donde el petróleo libio, puede servirle a Gaddafi como carta de triunfo para dividir al eje sionista USA-UE e impedir una acción conjunta en su contra.

Esto es solo el comienzo.