16 de mayo de 2011

Madrid: 25000 personas, Palos de la Policía y 24 detenidos. Acampada permanente en Sol


Un total 24 personas han sido detenidas esta noche acusadas de desorden público y daños al mobiliario urbano al término de la manifestación convocada en Madrid por el movimiento pacífico Democracia Real Ya, han informado a Efe fuentes policiales.

Como consecuencia de los incidentes los servicios de Emergencias Madrid han atendido a cinco policías y a otras dos personas, al parecer ajenas a la manifestación, de lesiones leves, según fuentes sanitarias.

En un vídeo tras la manifestación colgado en YouTube (Ver al final de esta noticia) se puede ver como varios policías aporrean a algún manifestante sin posibilidad de defenderse.

Los detenidos por alteración de orden público y daños en el mobiliario urbano, han sido trasladados a la brigada Provincial de Información, según las fuentes.

Los incidentes han tenido lugar en la zona centro de Madrid a las nueve de la noche, al término de la manifestación convocada por el movimiento pacífico Democracia Real Ya, que agrupa a numerosos colectivos, para pedir un cambio político y social.

Cortes de tráfico

Varios grupos de manifestantes efectuaron cortes de tráfico en la Gran Vía, y se produjeron enfrentamientos con las fuerzas del orden en la Plaza de Jacinto Benavente, la calle Fuencarral, Valverde y la Puerta del Sol.

La policía, según las fuentes, efectuó varias cargas para dispersar a los manifestantes y restablecer el tráfico de vehículos en la Gran Vía.

Los perros guardianes del siste, como siempre, obedeciendo la voz de sus dueños.

Antes, varios miles de personas, más de 25.000 según los organizadores, se han manifestado convocadas por el movimiento pacífico “Democracia real ya”, que agrupa a numerosos colectivos, para pedir un cambio político y social.

La marcha comenzó pasadas las 18:00 horas en la plaza de Cibeles con destino a la puerta del Sol, presidida por una pancarta con la leyenda “No somos mercancías en manos de políticos y banqueros” y al grito “No los votes”.La cabeza de la manifestación, muy ruidosa y festiva, ha llegado a la puerta del Sol, sobre las 20,30 horas, aunque a las 21.00 horas seguía llegando gente, que no ha podido escuchar a los portavoces de los colectivos convocantes, quienes han leído un manifiesto y unas palabras del escritor, humanista y economista José Luis Sampedro, de 94 años, quien ha instado a los jóvenes a rebelarse de forma pacífica contra “la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras”.

Finalmente, varias personas han decidido realizar una acampada permanente en sol, hasta pasadas las elecciones del 22 de Mayo (Ver vídeo abajo)

5.000 personas toman las calles de Granada para exigir «democracia real, ya»

Casi 5.000 personas, según datos de la Policía Local, tomaban las calles para convertirlas en una fiesta de la democracia, la solidaridad y la búsqueda de una sociedad más justa. Jóvenes y mayores se sumaban a las convocatorias realizadas, vía redes sociales, o­nGs, plataformas ciudadanas y otros foros. «Estamos cansados de ver como la clase política utiliza a la sociedad para sus propios intereses», decía uno de los organizadores de la manifestación en la capital granadina, que explicaba que no hay signos políticos. «Hemos pedido a los asistentes que no exhiban carteles o simbologías de partido, porque aquí cada uno es de donde quiere, pero la manifestación es apolítica».

La fiesta empezó a las seis de la tarde en La Caleta y comenzó a andar hacia la Plaza del Carmen. Nadie podía esperar que grupos de decenas de personas fuesen llegando, poco a poco, con esperanzas de conseguir una sociedad más equilibrada, donde el paro no atenace a las familias y donde los juegos de poder no hundan a los ciudadanos. La manifestación, sin caras conocidas al frente, se iniciaba con una pancarta en la que se había expuesto el lema 'Democracia real, ya' y la frase: «No somos mercancía en manos de políticos y banqueros». Detrás de la pancarta centenares de personas, bailando al sonido de un grupo de batukada que marcó los ritmos de la manifestación en la que el amarillo era el color de la reivindicación. Gritos en contra de la situación de crisis, e incluso del uso partidista de los votos de los ciudadanos, con frases como «Mi voto no es tu negocio» y «No hay pan para tanto chorizo». El paso de los manifestantes por la Gran Vía fue especialmente lento. Esa fue la causa de que la manifestación, que tenía que terminar en la Plaza del Carmen, tuviera que finalizar en la plaza de Isabel la Católica, ya que se daba la circunstancia de que ayer, en las calles de Granada, también estaba una procesión religiosa especialmente seguida por ciudadanos, la Virgen del Rosario, que también tenía que pasar por Reyes Católicos. La Policía Local pidió a los organizadores de la manifestación que terminaran en Reyes Católicos, y así se hizo. Fue en la plaza de Isabel la Católica donde leyeron un manifiesto en favor de la democracia real y de una sociedad más justa. Un manifiesto que se iniciaba con una frase: «Somos personas normales y corrientes, como tu». Los asistentes a la manifestación tienen peticiones concretas que encabezan con la eliminación de los privilegios de las clases políticas, a quienes echan en cara sus exenciones de impuestos, los pocos años de cotización para tener una pensión y sus altos salarios. También quieren una lucha real contra el desempleo y la jubilación a los 65 años, además de reivindicar el derecho a una vivienda digna. De hecho, la mayoría de los asistentes eran jóvenes de entre 18 y 30 años, que pedían, a gritos, una lugar para vivir, ayudas para el alquiler, y menos usura por parte de los bancos, a los que exigen que la entrega de la casa cancele las hipotecas. En este sentido, reivindican un mayor control sobre las entidades bancarias, además de una lucha efectiva contra el fraude fiscal. La democracia, para los miles de personas que ayer tomaron las calles de la capital, tiene que ser participativa y no marcada por intereses de partido. En esa línea pedían la supresión del control sobre Internet, y por consiguiente, la derogación de la Ley Sinde, además de ponerse en marcha consultas populares para temas de gran calado y que afecten a la sociedad en general. Al final, en la fuente de Isabel la Católica, era casi imposible hacer que los concentrados se dispersasen. Lo hicieron poco a poco y sin incidentes.