4 de julio de 2011

Yo no voy- Ni ez noa. San Ferminetan zezenketarik ez!!!




Andando estos días por la calle Estafeta de Iruñea, vemos como multitud de comercios comienzan a llenar sus escaparates de camisetas blancas y pañuelos rojos con “el toro”, imagen convertida en seña de identidad de los Sanfermines, que son a su vez el emblema de la ciudad.
Desde las instituciones existe un constante interés en vincular el atractivo turístico-cultural de Pamplona con los toros, cuando los espectáculos taurinos (encierros, corridas de toros…) solo ocupan unas horas de nueve días al año. ¿Qué pasa con los 356 días restantes? ¿Acaso nuestra ciudad no es interesante ni tiene identidad propia sin toros? ¿Por qué no se fomentan otras actividades realmente culturales?
Parece que la cultura popular, ciudadana y participativa da miedo. Por lo visto, no interesa que la ciudadanía organice sus propias actividades, conciertos, comidas populares… que al no estar controladas por las instituciones, acaban siendo censuradas y prohibidas sin dar ninguna explicación.
Entonces, ¿para quién son los Sanfermines? Tal vez deberíamos plantearnos qué tipo de fiestas y cómo las queremos. ¿Por qué dejar que se conviertan en algo con lo que no nos identificamos, no disfrutamos y de lo que parecemos quedar al margen?
Ya es hora de llamar a las cosas por su nombre; el espectáculo que se da en la plaza de toros no es más que una vergonzosa exhibición de tortura y maltrato animal, indigno de una sociedad civilizada. Y que no nos engañen, las costumbres no son intocables. Por esta razón, invitamos a la reflexión en torno a este tipo de espectáculos, a pesar de que la motivación por acudir a la plaza sea simplemente la juerga.
Cierto es que a la hora de las corridas de toros no hay alternativas de ocio en la ciudad (de eso ya se encarga el Ayuntamiento…). Por eso, debemos trabajar por crear alternativas a este “espectáculo” y ser conscientes de que somos capaces de trasladar ese mismo ambiente que se da en la plaza a otros lugares. Un espacio en el que todas tengamos cabida, también aquellas personas que, por diversas razones, no asisten a la plaza.
Desde el colectivo Zezengorri se aboga por unas fiestas por y para el pueblo, en las que haya otro tipo de opciones no vinculadas a la tortura sistemática de animales. Es por ello que hacemos un llamamiento a participar en las actividades alternativas que se organicen. ¡Entre todas podemos!

Zezengorri – Colectivo Antitaurino de Iruñea

Concentración el día 4 de Julio a las 19:30 horas frente a la Delegación del Gobierno.




El Gobierno de Grecia ha ordenado inmovilizar todos los barcos de la Segunda Flotilla, entre ellos el ‘Gernika’, el barco de la Campaña Rumbo a Gaza en el que viajan 40 personas activistas del Estado español.

El Gobierno griego no ha dado ninguna explicación. Simplemente, se ha limitado a ordenar la inmovilización de los barcos.

En estos momentos el Gernika se encuentra bloqueado y dos fragatas les impiden su salida.

La decisión griega es arbitraria, ilegal, injusta e inmoral. Es contraria al Derecho Internacional, al Derecho Comunitario y también a la propia legislación griega.

Ante estos hechos, desde Rumbo a Gaza en Navarra hemos convocado una concentración para el próximo día 4 de Julio a las 19 30 horas frente a la Delegación del Gobierno.



Lugar: Plaza Merindades

Hora: de 19 30 a 19.50 horas

En la concentración se realizara la lectura de un comunicado enviado desde el Gernika.

Subvenciones a los sindicatos



Artículo de opinión de Javier López, secretario general de CCOO de Madrid


A raíz de los ataques permanentes de los poderes económicos, políticos y mediáticos contra los sindicatos, utilizando argumentos recurrentes como el dinero que se embolsan en concepto de subvenciones, son no pocos los que me han pedido que escriba sobre este tema.

Un artículo elaborado por nuestra Federación de Servicios Financieros y Administrativos me brinda la oportunidad de dar respuesta a estas demandas, partiendo del hecho de que la Constitución Española reconoce a los sindicatos de trabajadores el derecho a constituirse, participar en las políticas públicas y en la planificación económica del Gobierno. Los sindicatos, en función de su representatividad, representan a sus afiliados, pero también al conjunto de los trabajadores. Las elecciones sindicales permiten determinar la representatividad de cada sindicato, cosa que no ocurre con las organizaciones empresariales, en las que no hay elecciones libres.

CCOO ha ganado en las elecciones sindicales el derecho a participar en la negociación de la gran mayoría de los convenios colectivos que regulan los derechos y condiciones de trabajo en las empresas.

Los sindicatos reciben del Estado por esta acción sindical que desarrolla las leyes y las adapta a cada sector y empresa 15,7 millones de euros. Hablamos de más de 4.000 convenios y la mayoría de los trabajadores y trabajadoras.

Las organizaciones empresariales, todo hay que decirlo, reciben ayudas similares. Los partidos políticos reciben 84,4 millones de euros, la Casa Real 8,9 millones y la Iglesia Católica, sin reconocimiento constitucional en un Estado laico, recibe 252 millones de euros.

Las asociaciones juveniles reciben 7,8 millones. La Federación Española de Futbol 4,8 millones. Las empresas privadas de prensa escrita y las televisiones privadas reciben 360 millones de euros, el cine español 89,6 millones de euros.

Los curas que trabajan en instituciones públicas como hospitales, cárceles y el ejército, reciben lo mismo que los sindicatos, 15 millones de euros.

Los profesores de religión nos cuentan 600 millones de euros y las subvenciones a los toros 564 millones de euros, aunque sólo merecen el interés del 28 por ciento de los españoles.

No parece mucho, así pues, la cantidad que reciben los sindicatos. Sin embargo siguen abundando los ataques, según los cuales, los sindicatos están comprados y no defienden los intereses de los trabajadores.

Veamos el caso de CCOO. Los más de 1.200.000 afiliados y afiliadas, con el pago de las cuotas, cada mes, aportamos 118 millones de euros cada año al sindicato. Los servicios jurídicos para afiliados y no afiliados, apartan unos 20 millones de euros. Las subvenciones del Estado no llegan a suponer ni el 10 por ciento del total de nuestros ingresos.

Los poderes económicos, salvados de la crisis por el Estado. Los poderes políticos que mantienen sueldos públicos, subvenciones públicas y una corte injustificable de cargos a dedo, asesores, gabinetes, etc. Los poderes mediáticos, que viven de la subvención y la publicidad de las Administraciones públicas, saben todo esto, conocen la realidad.

Pero siguen atacando a los sindicatos, porque saben que son la barrera más sólida para frenar la avaricia, la especulación, la corrupción y los cambios que pretenden introducir para, a base de ajustes y recortes, hacer pagar a los trabajadores y sus familias, el coste de la crisis.

Para ello no dudan en utilizar dos tácticas muy ensayadas por los regímenes totalitarios, autoritarios y fascistas: "Las grandes masas sucumben más fácilmente a una gran mentira que a una pequeña", "una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad".

Nosotros elegimos cada día caer o no caer en esta trampa.