9 de agosto de 2011

El Gobierno prohíbe la manifestación contra la visita del Papa





Y, por si fuera poco, se le pagará a 10.000 policías.


La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido el recorrido de la manifestación 'antipapa' convocada para el 17 de agosto, que pretendía comenzar en Tirso de Molina y acabar en Sol, así como otros dos itinerarios alternativos, pero, en cambio, ha propuesto que la marcha transcurra por el barrio de Lavapiés.
En una resolución, a la que ha tenido acceso Europa Press, el departamento que dirige María Dolores Carrión asegura que los recorridos elegidos por los convocantes "imposibilitan no sólo un dispositivo policial o de emergencias, sanitario o de protección civil cuando el espacio público va a estar ocupado por más de un millón de personas que llegan a Madrid".

La Delegación considera "vinculante" el informe negativo del Ayuntamiento de Madrid, que señala la presencia masiva de visitantes será especialmente significativa en la zona centro de la capital, por ser donde tendrán lugar los actos más multitudinarios.

"En estas condiciones no se considera viable la realización de una manifestación por las zonas más céntricas de la ciudad (Plaza Mayor, calle Mayor, Sol, Gran Vía), zonas que ya de manera habitual reciben una gran cantidad de visitantes y que en la fecha y el horario que se pretende llegar a cabo la manifestación estarán congestionadas, dada la extraordinaria afluencia de visitantes con motivo de la JMJ", alega.
Insurgente

Son franquistas y están orgullosos





El pueblo de Poyales del Hoyo (Ávila) ha sido noticia estos días porque el alcalde, del PP, ha ordenado desenterrar los restos de diez vecinos fusilados por los franquistas para llevarlos otra vez a la misma fosa común en la que los apilaron sus asesinos. Todo un retrato del carácter fascista de algunos políticos -y ciudadanos- españoles, que precisamente era ensalzado este fin de semana en «La Razón».
Y es que este diario publicó el domingo un reportaje en el que en tono laudatorio hablaba de otra localidad abulense, Navalperal de Pinares, de la que afirmaba en su titular que es «El pueblo que resiste a la Memoria Histórica». Según destacaba el diario de la extrema derecha, este municipio «conserva un amplio callejero franquista pese a la amenaza de retirada de subvenciones». Que al autor del publirreportaje de este pueblo tan facha sólo le faltaba añadir «¡qué valientes!».
Explicaba el plumilla que «un breve paseo por sus calles será suficiente para encontrar la avenida del Caudillo en el centro mismo del pueblo, las plazas contiguas del general Mola y de Onésimo Redondo, la avenida del 18 de julio o la calle del 8 de octubre. Incluso, si visita el Consistorio de la localidad, no tendrá dificultades para ver el escudo preconstitucional en la vidriera que lo preside». Vamos, que más que un pueblo es un museo de los horrores. Pero no crean que al periodista le incomodaba la visita. Al contrario, destacaba que más de cuatro años después de que se aprobara la Ley de Memoria Histórica esta localidad de mil habitantes «se resiste como pocos al polémico texto, pese a las presiones de las asociaciones memorialistas». Pero claro, el alcalde, José Luis Bartolomé, también del PP, se defendía -es un decir- y explicaba que «es más preocupante que la gente acampe a sus anchas en la Puerta del Sol, que en el País Vasco se retiren banderas españolas o que se destrocen capillas católicas en la universidad». Estos son más fran- quistas que Arias Navarro y además están orgullosos de serlo. Para que luego algunos vayan dando lecciones de democracia por estos pagos. Eso sí, lo mejor de todo es que el PSOE gobernó ocho años en ese pueblo y no cambió el nombre a ninguna de las calles. ¡Qué nivel Maribel!
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Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20110809/283716/es/Son-franquistas-estan-orgullosos