16 de septiembre de 2011

La coalición de grupos troskistas, maoistas e independientes obtiene un gran resultado en Dinamarca




Pese a no tener una política exterior muy definida, y ver a la socialdemocracia como aliada, la denominada Lista Unida ha cosechado unos excelentes resultados. En la imagen, su portavoz, Johanne Schmidt-Nielsen, de 27 años.

La coalición Lista Unida, un conglomerado "sin líderes" de grupos y partidos marxistas, donde hay trotskistas, maoístas e independientes, ha triplicado sus votos (del 2,2 al 6,7%) y pasará de 4 a 12 diputados. Un éxito basado sobre todo en el carisma de su portavoz parlamentaria, Johanne Schmidt-Nielsen, una joven diputada de 27 años que se ha convertido en toda una estrella mediática en Dinamarca.

Los miembros de Lista Unida, que será aliado parlamentario del nuevo Gobierno de la socialdemócrata Thorning, no suelen definirse como comunistas, pero el artículo séptimo de su Programa de Principios dice: "Luchamos por un socialismo que conduzca hacia una sociedad comunista sin clases".


"Cuando hablamos de utopía comunista", ha explicado Schmidt-Nielsen en el diario Politiken, "significa una sociedad donde nadie gana dinero gracias al trabajo ajeno. Donde todos contribuyen y la riqueza se reparte equitativamente. Es una hermosa utopía".

El comunismo sin clases empieza por los propios diputados de la coalición, que solo pueden serlo durante dos legislaturas consecutivas y cuyo sueldo no debe superar el salario medio de un trabajador del metal danés. Dado que la paga de un parlamentario corre a cargo del Estado y es mucho más elevada, la diferencia se abona como un impuesto para el partido.


Algunos de los nuevos diputados de Lista Unida han apoyado económicamente a grupos que figuran en la lista de organizaciones "terroristas" de la Unión Europea, como las FARC colombianas o el PFLP palestino, pero la línea oficial de la coalición se opone por completo al uso de la violencia.


Bajo la influencia de Schmidt-Nielsen, Barfoed y otro de sus diputados, Per Clausen, Lista Unida, cuyos votantes se concentran de forma abrumadora en la zona de Copenhague, "Nos hemos modernizado, y lo hemos hecho sin desplazarnos hacia la derecha", ha explicado Schmidt-Nielsen tras confirmarse un éxito que la extrema izquierda no vivía desde 1977.


Una alusión nada velada a sus aliados socialdemócratas y socialistas, pero que según los expertos resulta un tanto discutible. El pasado 19 de marzo, la coalición votó a favor de la participación danesa en la intervención militar de la OTAN en Libia. Algo absolutamente impensable hace apenas un par de años, si bien es cierto que 12 días más tarde, presionado por las bases, el grupo parlamentario retiró