13 de octubre de 2011

15 Razones para apoyar la Manifestación del 15 de Octubre

1. Desde que comenzara la crisis, los rescates bancarios han supuesto 5,3 billones de dólares a los estados europeos, esto es, más de 20 veces la deuda pública griega, o más de 4 veces el gasto público en educación y sanidad de todos los países de la Unión. 2. Los bancos europeos obtienen enormes beneficios gracias a que el BCE les presta al 1% un dinero que después dedican a la compra de deuda griega, española, irlandesa o portuguesa con rendimientos entre el 5% y el 12%. 3. En estos momentos hay en Europa 100 millones de pobres (aquellas familias que no ingresan el 60 % de la media de la renta de sus respectivos países) un 50% más que en el año 2000. En España, durante 2010, un tercio de las familias declaraba no poder llegar a fin de mes. 4. En los últimos tres años se han aprobado las reformas de pensiones más restrictivas de toda la historia de Europa. En Alemania la jubilación se ha prolongado a los 67, y se amenaza con llegar a los 70, en España ha aumentado también a los 67 años , en Francia a los 62. Al mismo tiempo, el dinero depositado en fondos de pensiones privados de los grandes países de la Unión, apoyados con subvenciones fiscales, alcanza los tres billones de euros, esto es, tres veces el PIB de España. 5. Entre 2000 y 2010, los gobiernos de la Unión Europea han reducido diez puntos porcentuales de media el tipo máximo del impuesto sobre la renta, esto es, el impuesto que pagan las rentas más altas 6. El fraude fiscal representa en España entre el 20 y el 25% de la recaudación del Estado, 10 puntos más que la media de la Unión Europea. Cada año se defraudan 165.000 millones de euros en nuestro país. 7. La inversión sanitaria del Estado español es de alrededor de 65.000 millones de euros al año, bastante menos de lo que supone el fraude fiscal y casi dos puntos menor en relación al PIB que la media de la UE. Recortes y copago se venden como imprescindibles mientras que las primas a los seguros privados han aumentado un 6,8% anual durante el periodo 2006-2010. Las comunidades con mayor penetración del seguro privado (Madrid, Cataluña y Baleares) cuentan con un menor presupuesto sanitario público per cápita. 8. La privatización es presentada como algo inevitable, pero los datos demuestran que no supone ningún tipo de ahorro, sino todo lo contrario. Concretamente en Madrid, la construcción de siete nuevos hospitales ha costado 650 millones de euros, pero la Comunidad habrá pagado al final de los 30 años de concesión 3.750 millones, unas seis veces más. 9. Los recortes en la educación pública tienen que ver con una estrategia de apoyo y fomento del negocio privado. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid ha elevado de 10.000 a 30.000 euros por miembro de la unidad familiar el límite de renta para la desgravación para aquéllos que confían la educación de sus hijos a centros privados mientras prescinde de unos 2.500 profesores de la educación pública . 10. Desde 2008, en España 350.000 hogares han sido desalojados. En el segundo trimestre 16.464 familias fueron desahuciadas, un 21% más que en el mismo periodo del año anterior. Estos datos son aún más sangrantes considerando que en España hay 3,5 millones de viviendas vacías según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. 11. En España la ayuda a los parados sin prestación es de 426 euros durante seis meses, mientras que la inversión militar es de unos 420 euros por habitante al año. En 2010 el Estado invirtió 1.500 millones en compra de armas, más de lo que supone el ahorro anual por el recorte de las pensiones que equivale a 1.400 millones. 12. La alta dirección y los consejos de las empresas del IBEX 35, esto es, 540 personas, obtienen salarios por valor de 615 millones de euros, lo mismo que 40.000 trabajadores con un salario medio. 13. Poco más de 150.000 asalariados cobran lo mismo que los tres millones de trabajadores que menos ganan en España. El 40 % de los asalariados españoles cobra 850 euros o menos al mes, y el 55 % no llega a los 1.100 euros. 14. Si tenemos en cuenta que en España alrededor del 86% de los nuevos contratos son temporales y que los salarios decrecieron un 10% entre 1995 y 2010 podemos afirmar que la precariedad laboral es la característica que mejor define nuestro mercado laboral . 15. Según los últimos datos, 4.833.700 personas están en paro, una tasa del 20,89% de la población, el doble que la media europea. Los más afectados son jóvenes menores de 25 años (tasa del 46%) y migrantes (sin contar a gente que no tiene permiso de residencia, la tasa es casi del 32%). Para estos últimos la situación es aún más delicada porque para la renovación es necesario tener empleo, cosa muy complicada en estos momentos. Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

Familiares vícitmas OTAN exigen investigación de la ONU.

Varias decenas de integrantes de la tribus Kabila se manifestaron hoy pacíficamente frente a la Embajada de Hungría en Trípoli. Todos llegaron a la capital Libia, con fotos de los 85 familiares y amigos asesinados esta semana por la OTAN en Majer, una comunidad agrícola a diez kilómetros al sur de Zliten. Un representante de la tribus, el Dr Ibrahim Ahmed, aseguró que ¨todas las víctimas eran gente de bien, que hacían vida familiar. No estaban en un campo de batalla. Muchos dormían cuando fueron asesinados¨ ¨El mundo no olvidará esta masacre¨ y ¨OTAN transforma al Consejo de Seguridad de la ONU en instrumento de agresión y sumisión de los pueblos¨, decían las pancartas de los manifestantes. Los familiares de las víctimas entregaron al embajador de Hungría en Libia, Andrea Marton, un mensaje para el Secretario General de las Naciones Unidas, instancia que desde hace algunos meses retiró su representación diplomática en el país norafricano. El embajador húngaro, quien representa a la Unión Europea en Trípoli recibió el mensaje de la Tribus Kabila donde se exige a Ban Ki Moon, Secretario General de la ONU, designar una comisión para investigar los hechos. El representante diplomático húngaro aseguró que entregaría el mensaje a la Unión Europea y por ese conducto debería llegar a la ONU. El mensaje de los familiares de las víctimas de la masacre a Ban Ki Moon condena ¨los bombardeos y crímenes diarios de la OTAN contra la población civil¨. El comunicado leído por representantes de la tribus Kabila afirma que ¨La OTAN destruye las estaciones eléctricas y de comunicaciones del país, los almacenes de alimentos e intentan que los ancianos y los niños se sientan mal. Personas quedan sin hogar por la destrucción de sus viviendas, los niños quedan sin centros educativos y hospitales. Todo ello en medio del silencio de gobiernos y de medios de comunicación.¨ ¨Finalmente, concluye el mensaje al Secretario General de la ONU, pedimos a su organización detener la matanza de la OTAN, ahora, y le solicitamos también castigar a quienes mataron a niños, mujeres y hombres inocentes en la localidad de Majer. Exigimos ademas una investigación en el lugar de los hechos para apreciar los efectos de la violación de las resoluciones 1970 y 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU.¨ http://www.rolandotelesur.blogspot.com/

Razones para ser anticapitalistas

David Harvey El sistema capitalista se agotó porque no está funcionando para el bienestar de la gente, por ello es urgente pensar en una transición de largo plazo a partir del cambio de patrones culturales, relaciones con la naturaleza y redefiniendo las formas tecnológicas y organizativas de producción, intercambio y consumo. El planteamiento es del reputado sociólogo urbano, geógrafo urbano e historiador social inglés David Harvey, uno de los más connotados intelectuales de la izquierda de prestigio mundial en desarrollo de su participación como conferencista en el V Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo de Buenos Aires. Harvey dictó en este Encuentro un seminario especial sobre los desequilibrios estructurales y alternativas al capitalismo, así como participó de un panel con otros expositores para analizar la nueva estructura de la crisis mundial y América Latina. Su visión crítica de la crisis capitalista da luces respecto del límite al que ha llegado el mundo por culpa de un sistema codicioso, criminal y depredador que no tiene límites. Este científico social marxista nacido en Kent, Inglaterra, en 1935, actualmente profesor de la Universidad de Nueva York y catedrático visitante de London School of Economics, es conocido además por sus formulaciones en torno al Derecho a la Ciudad y a la Acumulación por desposesión. Autor de varios trabajos ya clásicos sobre urbanismo y la dinámica espacial del capitalismo, cuenta también con investigaciones que constituyen contribuciones importantes a la teoría económica. Ha escrito una obra de referencia en el campo de la crítica cultural: "La condición de la posmodernidad". Se doctoró en la Universidad de Cambridge en geografía histórica y obtuvo un post doctorado en la Universidad de Uppsala, Suecia, en 1961. Especulación a expensas del Estado El Observatorio Sociopolítico Latinoamericano recogió sus planteamientos durante las intervenciones que realizó en el certamen académico internacional convocado por la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo, en la siguiente síntesis: ¿Cómo detener la acumulación de la riqueza mundial?, esa es la pregunta que hay que hacer, sostiene David Harvey, puesto que es irónico que en medio de la crisis civilizatoria que ha causado el capitalismo, haya hoy más millonarios en el mundo que hace tres años, y a los bancos, los grandes especuladores, ahora les vaya muy bien a expensas del Estado. Es decir, “se avala a los bancos y se le pega a la gente”. La crisis económica que enfrentan actualmente Estados Unidos y Europa se debe en buena medida a la riqueza de los multimillonarios, mientras tanto, los pobres se han multiplicado por diez. Eso quiere decir que el neoliberalismo se está profundizando en algunos aspectos, en el sentido de que es un proyecto de clase que consolida poder político y económico, explica. Para el capitalismo las crisis son necesarias porque sus grandes beneficiarios renuevan su posición. Si bien las crisis se mueven geográficamente de un lado a otro y de manera rápida, no resuelven nada. En efecto, de la crisis inmobiliaria se va a la crisis del sector financiero y así sucesivamente. Lo peor, sostiene el reputado geógrafo inglés, es que “vamos a ver al Fondo Monetario Internacional (FMI) hacer más de lo mismo en el futuro: implementando feroces medidas de austeridad que están llevando a una enorme disminución de los niveles de vida de los ciudadanos”. Harvey no sólo acusa a la desregulación del sector financiero como uno de los factores que llevaron al descalabro actual, sino que advierte que la supremacía del capital concentrado sobre las decisiones políticas seguirá siendo un impedimento para salir de la crisis. La irracionalidad capitalista El sistema capitalista está basado en el crecimiento. En general, la tasa mínima de crecimiento aceptable para una economía capitalista saludable es del tres por ciento. El problema es que se está poniendo cada vez más difícil sostener esa tasa sin recurrir a la creación de variados tipos de capital ficticio, como viene ocurriendo con los mercados de acciones y con los negocios financieros en las últimas dos décadas. Para mantener esa tasa media de crecimiento, sostiene Harvey, será preciso producir más capital ficticio, lo que provocará nuevas burbujas y nuevos estallidos de las burbujas. Un crecimiento compuesto del tres por ciento exige inversiones del orden de los 3 billones de dólares. En Estados Unidos se quiere hacer pagar el costo de la crisis económica a los sectores más vulnerables de la población mediante la reducción de programas sociales y la disminución de los impuestos a los sectores más adinerados como ocurrió en los gobiernos conservadores de Reagan y W. Bush. El propósito de estas medidas de claro tinte neoliberal es lograr el rescate de las instituciones financieras, las causantes de la crisis, lo que también se busca hacer en Europa. Harvey da un ejemplo más de la irracionalidad capitalista: en enero de 2008, dos millones de personas perdieron sus casas en los Estados Unidos. Esas familias, en su mayoría pertenecen a las comunidades afroamericanas y de origen hispano, perdieron, en total, aproximadamente 40 mil millones de dólares. En aquel mismo mes, Wall Street distribuyó un bono de 32 mil millones de dólares entre aquellos “inversores” que provocaron la crisis. Una forma peculiar de redistribución de la riqueza, que muestra que, con esta crisis, muchos ricos se están haciendo más ricos. El mundo capitalista vive bajo la dictadura de los bancos centrales y las instituciones financieras de carácter privado tienen simplemente la finalidad de utilizar el dinero de la gente para especular. Simultáneamente, el capitalismo no puede funcionar sin su infraestructura típica: carreteras, puertos, edificios y fábricas. La gran pregunta es cómo se construyen estas infraestructuras y en qué medida contribuyen a la productividad en el futuro. En Estados Unidos se habla mucho de puentes que van a ninguna parte. Hay intereses muy grandes de los lobbistas de la construcción que quieren construir sin importar qué. Pueden corromper gobiernos para hacer obras que no van a ser de uso para nada. Una parte de la explicación de la crisis en Grecia y España puede vincularse con estas malas inversiones en infraestructura, afirma Harvey. Grecia es también un caso típico con los Juegos Olímpicos, grandes obras de infraestructura que ahora no se usan. En la mitad del siglo XX la red de caminos y autopistas, en Estados Unidos, fue muy importante para el mejoramiento de la productividad. Algo similar se observa actualmente en China, con caminos, ferrocarriles y nuevas ciudades, que en los próximos años van a tener un alto impacto en la productividad. Frenar la acumulación del capital El imperativo de las fuerzas sociales y los sectores de izquierda, advierte este científico social, debe ser frenar la acumulación del poder capitalista, porque esta crisis es de la abundancia que se está ahogando en su propia dinámica. Hay que superar “la ética neoliberal” que proclama el sálvese quien pueda. Para el neoliberalismo, explica, la educación, la salud y la garantía efectiva de los derechos sociales es problema de cada una de las personas, por lo cual busca externalizar los costos. Pero al mismo tiempo, también busca desregularizar todo lo que le ponga freno a la explotación tanto de la naturaleza como de los recursos humanos y públicos. El capitalismo ha logrado en su afán desmedido de acumulación transformar la vida de la naturaleza en algo muerto. La explotación capitalista es a todas luces inmoral, basta con ver las condiciones de vida de los pobres del mundo. China En China, por efecto de la crisis norteamericana, la respuesta fue hacer grandes proyectos de infraestructura de inmediato. Además, el gobierno centralizado de China tiene enorme poder sobre los bancos. Dio la orden: “den préstamos para estas obras a gobiernos municipales y a los privados que estaban haciéndolas”. El gobierno central de los Estados Unidos no puede hacer eso. Se mantiene diciéndoles a los bancos: “presten” y los bancos dicen: “no”. China está creciendo a ritmos del 10 por ciento y Estados Unidos está por el piso. La austeridad es contraproducente En concepto de Harvey, “La austeridad es algo totalmente erróneo. En primer lugar, por las diferencias de impacto entre clases sociales. En general, las clases más bajas son las más damnificadas. Además, las clases más bajas, cuando tienen dinero, lo gastan, mientras que las clases altas lo usan para generar más dinero y no necesariamente para hacer cosas productivas. Hay que pensar qué es lo que realmente necesitamos para tener una buena vida, y muchas de las cosas que pensamos del consumo son una locura; es dilapidar recursos, naturales y humanos. Hay que pensar cómo hacemos en el largo plazo para que la humanidad pueda vivir dignamente, tener vivienda, salud, alimento, logrando una vida estable y razonable”. La reacción de América Latina En concepto de Harvey, en América Latina la reacción de los gobiernos ha sido mucho más sensible a la crisis que lo que se observa en los Estados Unidos y Europa. En Europa, dice, hay un gran conflicto entre los países más grandes y los más chicos. Alemania, que por razones históricas tiene una obsesión con el tema de la inflación, impone el tema de la austeridad. El triunfo de un gobierno conservador en Inglaterra también fortalece la idea de austeridad. Por eso, no sorprende que Europa esté estancada, mientras China está creciendo fuerte. En Suramérica destaca a Colombia como caso patético de las consecuencias nefastas del modelo neoliberal. “La historia de Colombia es terrible porque es un claro ejemplo de acumulación por desposesión”, señala Harvey, pues los gobiernos de este país andino han entregado el territorio a las transnacionales minero-energéticas para su explotación, las cuales a su vez son protegidas por el ejército y cuentan con todas las garantías y gabelas del Estado colombiano. Posibilidad a corto plazo para el capitalismo Si el capitalismo quisiera salvarse debiera volcar hacia políticas keynesianas en vez de adoptar medidas de austeridad, advierte Harvey. Lo que ocurre, sostiene, “es que las clases que ostentan el poder económico están más interesadas y preocupadas por salvarse a sí mismas”. Hay una posibilidad de corto plazo para el capitalismo, agrega, y es adoptar el libreto keynesiano para lo cual es necesario ponderar a los trabajadores de forma que logren recuperar sus ingresos. “Esto está comenzando a ocurrir en China. Los movimientos sociales están creciendo en las fábricas y los salarios han aumentado en un 20 o 30%. Esta para mí es una solución a corto plazo, pero no creo que sea sustentable en el futuro, porque la solución keynesiana no puede ser permanente, siempre ha sido contracíclica. Pero en este momento no tenemos esa posibilidad por lo que la solución a largo plazo debe ser encontrar un camino alternativo para organizar la producción y el consumo en torno a un juego de mecanismos distintos a los del capitalismo de libre mercado”. Es urgente pensar en una transición Harvey se pregunta, ¿por qué debemos ser anticapitalistas?, y a renglón seguido responde con una frase que pronunció el sacerdote de la Teología de la Liberación y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal cuando le indagaron por qué es marxista. “Porque leí los evangelios”, fue su categórica respuesta. El capitalismo con crecimiento es insostenible, por eso es urgente pensar en una transición a largo plazo. Si bien tras la caída del Muro de Berlín, hablar de anticapitalismo se tornó prohibido, los muros del capitalismo siguieron incólumes pero excluyendo, provocando crisis, pobreza, hambre, destrucción ambiental, guerras, explotación, señala Harvey. “Por eso necesitamos alternativas al capitalismo”, insiste. Históricamente esas alternativas son el socialismo o el comunismo. El primero terminó transformándose en una forma menos salvaje de administración del capitalismo; el segundo fracasó. Sin embargo, esos fracasos no son una razón para desistir porque las crisis del capitalismo se están volviendo cada vez más frecuentes y más graves. “La visión a largo plazo es pensar en una transición a partir del capitalismo”, sostiene, por lo que “la izquierda en el mundo debe cambiar sus patrones mentales, así como las universidades necesitan también de un cambio radical” que posibiliten una nueva y más humana solución. Como primera medida, Harvey señala que no se pueden realizar transformaciones revolucionarias sin modificar, como mínimo, las concepciones mentales y culturales. Esa transición, explica, debe comenzar poniendo impuestos a los ricos y a las corporaciones, y tornar a los bancos que hoy son simplemente especuladores en comunitarios. Se requiere, además, de otros factores como redefinir las formas tecnológicas y organizativas de producción, intercambio y consumo; modificar las relaciones con la naturaleza; las relaciones sociales entre las personas; las concepciones mentales del mundo, reagrupando saberes y niveles de interpretaciones culturales y de creencias; darle un nuevo enfoque a los procesos de trabajo y de producción de bienes específicos, geografías, servicios o afectos; fortalecer las agencias institucionales, legales y gubernamentales; y darle un nuevo encuadramiento a la vida cotidiana que sostiene la reproducción social. El movimiento anticapitalista tiene que luchar en todas esas dimensiones y no solamente en una de ellas como muchos grupos hacen actualmente, colige Harvey, para evitar que el mundo se siga autodestruyendo y de esta manera, la humanidad tenga otra oportunidad sobre el planeta tierra. www.cronicon.net / La Haine