5 de noviembre de 2011

El Club Bilderberg y otros lobbys

Cada mes de mayo una caravana de limusinas negras se dirige hasta el hotel escogido por la organización. En su interior, un centenar de banqueros, jefes de gobierno, economistas, presidentes de multinacionales, académicos y responsables de los medios de comunicación que luego aseguran que el Club Bilderberg es una teoría conspiratoria. Todos ellos se encierran durante un intenso fin de semana pocos días antes de la reunión del G8. El sistema de seguridad para proteger a este grupo es tan elitista como sus miembros. Entre ellos, varios agentes de la CIA. La prensa está prohibida. Nadie informa sobre lo que allí se debate, no hay fotos oficiales. Las reuniones anuales de esta selecta asociación, conocida como Club Bilderberg, se celebran desde 1954 en “una atmósfera de estricto secretismo”. Así las define la mismísima Enciclopedia Británica. Ellos se defienden de las acusaciones de “oscurantismo” alegando que no son “un club secreto, sino privado”. La edición que se celebró entre el 15 y el 18 de 2003 en el Hotel Trianon Park de Versalles fue acallada por todo el mundo. La prensa convencional apenas si ha publicado unas líneas sobre el encuentro, a pesar de que la combinación de invitados es más que llamativa y “noticiable”. Para empezar, ¿qué hacen bajo el mismo techo los directivos de France Telecom, la Coca-Cola, The Wall Street Journal, el consejero de Relaciones Públicas de Tony Blair, la Banca Morgan, el gobernador del Banco de Francia y el primer ministro de Dinamarca? La cosa no queda ahí. Entre los políticos desplazados hasta Versalles también se hallaban relevantes miembros de la Administración Bush como Richard Perle y Paul Wolfowitz; el ex presidente francés Valery Giscard D’Estaing (artífice del proyecto de Constitución Europea), Anna Lindh (la ministra de Asuntos Exteriores sueca asesinada el pasado septiembre), Klaus Schwab (presidente del Foro de Davos) y José M. Durao (ex-primer ministro portugués y actúal presidente de la comisión europea). Otras multinacionales y empresas congregadas en Bilderberg 2003 fueron la Danone, la Danish Oil and Gas Corporation y la Heineken N.V.. Entre los representantes de los medios de comunicación, estaban Juan Luis Cebrián (Prisa) y periodistas de Die Zeit, La Republica, Le Figaro y The New York Times. Poco se sabe de las conclusiones a las que llegaron los citados en Versalles. Sólo algunas filtraciones publicadas por la prensa independiente dejan entrever cierto malestar a causa de la invasión de Irak. Donald Rumsfeld, un ilustre bilderberger, había asegurado el año anterior que no habría guerra. Durante esta edición se hizo sentir la división entre ambos lados del Atlántico a causa del conflicto iraquí. Ello es motivo de disgusto para los padres de Bilderberg, quienes, precisamente, crearon el grupo con el fin de fortalecer el vínculo transatlántico. ’Sumos sacerdotes del capitalismo’ El príncipe Bernardo de Holanda fue el primero en imaginar “una entidad destinada a fortalecer la unidad atlántica, a frenar el expansionismo soviético y a fomentar la cooperación y el desarrollo económico de los países del área occidental”. Para constituirla, el padre de la actual reina de Holanda contó con el apoyo de la Banca Rothschild, de Rockefeller y de Henry Kissinger, quienes desde el principio forman parte del núcleo fuerte del grupo, al que algunos han bautizado como “los sumos sacerdotes del capitalismo”. Según los expertos en Bilderberg, el Club funciona según el sistema de círculos concéntricos. Concretamente, esta asociación cuenta con un comité directivo -el Steering Comitte- compuesto por unas cuarenta personas. Éstas escogen a los invitados de la edición del año en curso según la agenda temática prevista. La norma más o menos establecida es que cada uno de los miembros del comité directivo invite a otras dos personas. En total, unas ciento cincuenta personas como máximo. Los miembros del Steering Comitte debaten sobre los asuntos más discretos. Después, el centenar largo de asistentes celebra otras reuniones de carácter más general. En ninguno de los casos, las conclusiones se harán públicas, aunque en los últimos años se emiten unas notas de prensa finales en las que se enuncian los temas tratados durante el intenso fin de semana. Uno de los más repetidos es el de la energía nuclear. Recientemente, la biotecnología es otro de los asuntos estrella. También en las última ediciones, la secretaría del Grupo Bilderberg hace pública una lista con casi todos los participantes. Estos no figuran agrupados por delegaciones, sino por orden alfabético, algo que muchos consideran una prueba más de que a la hora de decidir sobre los asuntos internacionales los países cuentan menos que las multinacionales. En cualquier caso, en la lista oficial no están todos los asistentes, sino que siempre hay algún espontáneo, como Colin Powell, secretario de Estado de EE.UU., quien el pasado mes de mayo recaló en Versalles para informar sobre los progresos en el Irak ocupado. Asimismo, algunos bilderbergers solicitan que sus nombres permanezcan en el anonimato. En los últimos años algunos medios de comunicación independientes trabajan durante los meses previos a la cumbre para descubrir el lugar del encuentro. Después montan guardia y fotografían cualquier movimiento en los entornos del hotel escogido. Esas imágenes pueden verse en internet. Otra fuente importante para saber qué se decide en Bilderberg son las filtraciones de los invitados, realmente escasas gracias a la cuidada selección del Steering Committee. En internet también se encuentran documentos con los nombres de los bilderbergers de las diferentes ediciones. Entre estos aparecen los diferentes secretarios de la OTAN, Giovanni Agnelli (presidente de la Fiat, uno de los principales bilderbergers hasta que falleció hace ahora un año), el norteamericano Steve Case (AOL Time Warner), Karl Otto Pöhl (ex presidente del Bundesbank) y James Wolfensohn (presidente del Banco Mundial. La nómina de bilderbergers es sorprendente. Por ello, la revista The Economist escribió hace unos años que “cuando alguien hace escala en Bilderberg, ya llegó”. La frase tiene sentido si se tiene en cuenta que Bill Clinton y Tony Blair asistieron a las cumbres poco antes de convertirse en los gobernantes de sus respectivos países. También son sonadas las gestiones de Kissinger y Agnelli para convencer a Berlusconi de la importancia de que el bilderberger Renato Ruggiero fuese nombrado ministro de Exteriores. El último secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, también ha asistido a las reuniones del Club. Otras supuestas maniobras de los bilderbergers han sido denunciadas tanto por publicaciones de izquierdas como por otras de derechas. Los izquierdistas de Big Issue aseguraban que en la reunión celebrada en Sintra (Portugal) en 1999 se decidió dar carta blanca a Rusia para bombardear Chechenia. Los partidarios de Margaret Thatcher también acusan al Club de haber presionado para conseguir apartarla de la política por oponerse al euro. Curiosamente, el Club de Bilderberg es acusado tanto de nazi como de antisemita, de conservador como de “socialista”. En España El presidente de PRISA, Jesús de Polanco España ha sido dos veces sede de un encuentro del Club, una en 1989 y otra en 2010. En 1989, Felipe González dio la bienvenida al grupo en el balneario pontevedrés de La Toja. En aquella ocasión estuvieron presentes el ex secretario general de la OTAN Lord Carrington, el ministro de asuntos exteriores austriaco, Franz Vranitzky, Jesús de Polanco y Miguel Boyer. Seguramente uno de los más “populares” de la reunión de 2010 fue Peter Sutherland, el ex director de British Petroleum y director de Goldman Sachs International, un banco que “curiosamente” se benefició del derrame petrolero del Golfo de México. Por supuesto estará Henry Kissinger el operado del mandamás David Rockefeller, cuya compañía familiar se transformó en BP justamente. Es notable también la participación habitual de la Reina Sofía de España y Beatriz de Holanda. Otro a seguir es el conservador Peter Thiel, de Pay Pal, y parte de la junta directiva de Facebook, una compañía ligada la CIA. Entre los medios tenemos gente del Financial Times y The Economist, sin duda de los medios más importantes en las finanzas mundiales y, por ende, manipulados. Recordemos que en la agenda estuvo probablemente la caída del dolár y la precipitación de las economías nacionales europeas y de la misma Europa en el plan de que aceptemos que el mundo se convierta en una empresa para que “nos salven” de estas crisis artificiales. Está también Cebrián del Grupo Prisa (El País). y el presidente Rodriguez Zapatero. Y por supuesto dirigentes de la compañías más importantes del mundo, como Bill Gatesm y directivos de los bancos centrales. Será casualidad que el año pasado la reunión fue en Grecia y hoy vemos la debacle económica de ese país (que obviamente no afecta a los oligarcas). Ahora se dice que se busca salvar a España, pero no estamos seguros que eso de un buen augurio. Entre los españoles que han pasado por Bilderberg en alguna de sus ediciones se encuentran Manuel Fraga, el financiero Jaime de Carvajal y Urquijo (director de Ford España), Rodrigo Rato (vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía), Pedro Solbes (comisario europeo para asuntos monetarios), Matías Rodríguez de Iriarte (vicepresidente del BSCH), Joaquín Almunia (ex secretario general del PSOE), Ramón de Miguel (secretario de Estado para Asuntos Exteriores) y Francisco González (presidente del BBVA), La elección de las sedes de los encuentros no son aleatorias. Del mismo modo en que no es casual que el Club se reúna poco antes que el G8, es significativo que la edición del 2001 tuviese lugar en la ciudad sueca de Goteborg, donde pocos días después se celebró la cumbre semestral de la Unión Europea. Entre los países que más veces han acogido a los bilderbergers destaca Suecia, Estados Unidos y Canadá. El próximo mes de mayo Bilderberg celebrará su 50 aniversario. ENTREVISTA Arcadi Oliveres, doctor en Ciencias Económicas de la UAB. Vicepresidente de Justícia i Pau ¿Cómo fue el primer encuentro de Bilderberg? Se celebró en su clásico ambiente secretista en el Hotel Bilderberg, en la ciudad holandesa de Oosterbeek. Este lugar es propiedad del príncipe Bernardo de Holanda, el padre de la actual reina Beatriz. A pesar de su posición, el príncipe estuvo a punto de ir a la cárcel por el caso Lockheed. Fue acusado de tráfico clandestino de armamento. Cobraba comisiones por vender armas de una multinacional norteamericana. ¿Además de las cuotas de sus miembros, cómo se financian los encuentros? Bilderberg tiene mecenas y entre ellos destaca la familia Wallenberg, la principal fortuna de Suecia, gracias a ser accionista mayoritaria de las empresas Electrolux, Ericsson y ABB. Uno de los datos más llamativos de todo este entramado es que una de las hijas de Wallenberg está casada con Kofi Annan (fue el séptimo Secretario General de las Naciones Unidas, cargo que ocupó entre 1997 y 2006). El que fué secretario general de Naciones Unidas lo fue antes de Bilderberg. ¿Eso convierte a Annan en sospechoso? Kofi Annan Significa, como mínimo, que cuenta con la aprobación de una importante parte del stablishment norteamericano. Kofi Annan fue nombrado directamente por Bill Clinton, quien también ha participado en las reuniones de Bilderberg y la Comisión Trilateral. Los medios de comunicación de masas no suelen informar sobre estos asuntos. Hay demasiados intereses económicos en los grandes grupos de comunicación. Como ejemplo, basta analizar qué pasa en Le Figaro, el diario más vendido de Francia. Cuando murió el último propietario, sus ocho hijos decidieron vender el 80% de las acciones. Un 40% fue adquirido por Serge d’Assault, el primer fabricante de aviones de combate de Francia, quien tiene prohibida la entrada a Bélgica por negocios ilegales. El otro 40% ha sido adquirido por el grupo Carlyle, cuyo principal accionista es George Bush padre. ¿Qué estará dispuesto a escribir Le Figaro con estos dos señores detrás? No obstante, usted consigue informarse bien. Una conferencia suya sobre el Prestige ha sido la base de uno de los documentos mas leídos en internet Casi todos los datos sobre el Prestige los encontré en Le Monde. Durante semanas estuve preguntándome quién sería el propietario del barco, porque tenía claro que el capitán era sólo una cabeza de turco. Finalmente, Le Monde publicó que era propiedad de una pequeña compañía suiza, que a su vez pertenecía a otra rusa, Alpha Group. Vladimir Putin tiene intereses personales en esta empresa. Un día después El País reprodujo el artículo de Le Monde, pero cortó la línea en que salía Putin. Casualmente sólo se saltó esta referencia. ¿Tan poderoso es Putin? Cuando Putin aspiraba a ser presidente de Rusia las encuestas le daban sólo un 5% de posibilidades. Entonces se produjeron tres atentados de Moscú en los que murieron 280 personas. Putin apareció por televisión pidiendo ser elegido para garantizar la paz y seguridad. Finalmente, ganó las elecciones. Recientemente se ha descubierto que aquellas bombas no fueron chechenas, sino que las instaló el KGB, la organización que hasta poco antes había dirigido Vladimir Putin. La mayoría opina que más vale no saber tantas cosas porque no se puede hacer nada para evitarlas. ¿Está de acuerdo? En absoluto. La gente está cambiando de actitud. Cuando sabe lo que ocurre, cambia. Por eso lo más importante es difundir este tipo de informaciones, que la gente sepa quién está decidiendo, quién es Kofi Annan y por qué decide unas cosas y no otras. También es importante que se generen pautas de comportamiento, como por ejemplo boicotear a determinadas empresas. ¿Los boicots funcionan? No se puede abusar de esta práctica, pero si se aplica durante un tiempo concreto y a unas empresas específicas sí puede dar resultados. Los ecologistas alemanes saben hacerlo muy bien. Durante un tiempo se concentraron en la Shell y finamente esta petrolera cambió de actitud respecto a las plataforma del Mar del Norte. Los boicots también han funcionado con Nestlé y su política de venta de productos a África. Las empresas reaccionan rápidamente cuando advierten que hay un pequeño movimiento de la gente. Otros lobbys importantes La Mesa Redonda de Industriales (ERT) Miembros: Una cincuentena de industriales europeos que facturan más de 950.000 millones de euros (60% de la producción industrial europea). Destacan los presidentes de Siemens, Bayer, Deutsche Lufthansa, Carlsberg, Renault, Nokia, Fiat, Pirelli, Vodafone, BP, Ericsson y Nestlé, entre otros. Españoles: César Alierta Izuel, de Telefónica; Alfonso Cortina, de Repsol YPF; José Antonio Garrido, de Iberdrola. Desconocida por la mayoría de los mortales, este lobby fue creado en 1983 con el objetivo de “representar a los industriales europeos”. Veinte años después, la ERT representa a todos los ciudadanos europeos, ya que sus “sugerencias” y “documentos” son adoptados por los órganos de gobierno comunitarios sin apenas variar una coma. Su poder en materia legislativa es enorme. Tal como denunciaba hace unos meses la revista Opcions -editada por el Centre de Recerca i Informació sobre Consum, CRIC-, algunas decisiones de la Unión Europea han sido tomadas justo después de una reunión de la Mesa Redonda. Entre ellas, destaca un escrito de la ERT de 1985 en el que proponía un plan para eliminar las barreras comerciales en Europa. Un año después, el Acta Única Europea copió el documento de la ERT. Sólo cambió la fecha en que el Mercado Único debía ser una realidad, 1992 en lugar de 1990. La moneda única también fue sugerida por la ERT un año antes del Tratado de Maastricht. El Foro Económico Mundial de Davos (WEF) Bill Gates Miembros: Jefes de estado, Kofi Annan, Bill Gates, ABB, Audi, The Coca-Cola Company, Manpower, HP, Microsoft, IBM. Españoles: José María Aznar, Jordi Pujol, Ana Patricia Botín (presidenta de Banesto), Guillermo de la Dehesa (presidente del Centre for Economic Policy Research, antiguo representante del Banco Pastor). Klaus Schwab, un profesor de Economía suizo, propuso en 1970 la creación de un grupo que reuniera a jefes de estado y dirigentes de grandes empresas para debatir de modo informal sobre cuestiones económicas de carácter mundial. Un año después se celebró en Davos (Suiza) la primera de estas reuniones. Los miembros del Foro pagan 30.000 francos suizos anuales para asistir a los encuentros, que se celebran en enero. En la actualidad, sus protagonismo rivaliza con el del Foro Social Mundial de Porto Alegre. El movimiento antiglobalización ha hecho que Davos se abra a personalidades y personajes con perfiles muy distintos al de sus fundadores. Entre éstos, destaca la visita de Lula en la pasada edición. También han pasado por Davos la secretaria general de Amnistía Internacional, Irene Khan, y la actriz Julia Ormond. Por todo ello, muchos opinan que Davos se está “banalizando” y temen que acabe convirtiéndose en una especie de Aspen, la reunión a la que acuden desde el jefe de la CIA hasta el presidente de la Time-Warner, y donde los mandamases juegan al tenis y esquían entre charla y charla. Sin embargo, los miembros estables de Davos pueden seguir confiando en su operatividad. Aunque ya se habían reunido en enero 2003, quince días después de que Bush anunciase el fin de las grandes operaciones militares en Irak, se congregaron en Amman para hablar sobre la reconstrucción y, en opinión de muchos, “repartirse el bacalao”. La trilateral Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura en 2010 Miembros: Madeleine K. Albright, Henry A. Kissinger, Tyssen, Mobil, Peugeot-Citroën, FIAT, Mitsubishi, Bill Emmot (The Economist), Barclays Bank, Exxon, General Electric, Richard B. Cheney. Españoles: Trinidad Jiménez (PSOE), Miguel Herrero de Miñón (ponente constitucional, abogado y consultor internacional), Nemesio Fernández-Cuesta (Repsol-YPF), Jaime Carvajal Urquijo (director de la Ford España), Ana Patricia Botín (directora de Banesto, Consejera del BSCH), Abel Matutes, (ex ministro de Asuntos Exteriores, director de Empresas Matutes), Emilio Ybarra (Presidente del BBVA), Pedro Ballvé (Director de Campofrío), Antonio Garrigues Walker (abogado), Mario Vargas Llosa, entre otros. David Rockefeller, uno de los más destacados miembros del club Bilderberg fundó en 1973 la Comisión Trilateral, porque se sentía “preocupado” por el deterioro de las relaciones entre América, Europa y Japón. Para la fundación de este grupo contó con la inspiración y ayuda del polaco Zbigniew Brzezinski, antiguo asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter. Brzezinski se ha vanagloriado de ser el creador de la trampa afgana. Fue él quien instó al gobierno norteamericano a apoyar a los muyaidines talibanes para que combatieran contra los soviéticos. Según él, era una oportunidad única para “que la URSS tuviera su propio Vietnam”. La trampa sigue teniendo consecuencias hoy día, entre ellas la guerra contra el terrorismo inaugurada tras el 11 de Septiembre. En la actualidad, la Comisión Trilateral congrega a 350 personas del stablishment una vez al año. Los participantes pertenecen al mundo de los negocios, los medios de comunicación, la política internacional y las ONGS. Los grandes de Bilderberg Reunión del Bilderberg en España (Junio 2010) La composición del Club de Bilderberg es muy variada. Se calcula que un tercio de sus miembros pertenece al mundo de la política y el resto al de las finanzas, los medios de comunicación y la industria. Donald Rumsfeld Secretario de Defensa de Estados Unidos con importantes conexiones empresariales. Quien en otro tiempo negociara con Sadam Hussein coincide con otros importantes miembros de la administración Bush en los encuentros de Bilderberg. Richard Perle y Paul Wolfowitz son algunos de ellos. Reina Sofía Reina de España. La esposa del rey Juan Carlos I cuenta con una fundación que lleva su nombre. Esta institución colabora con el proyecto de Muhammad Yunus y sus microcréditos, por el cual se conceden préstamos a muy bajo interés a personas de zonas desfavorecidas. En Bilderberg también se dan cita otros miembros de las casas reales europeas. Alan Greenspan Gobernador del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos y ex director de la banca Morgan. La influencia de este organismo en la economía mundial es obvia. También lo es la suya personal, ya que Greenspan ha estado siempre vinculado a los últimos dirigentes conservadores de EE.UU. Entre ellos, Nixon y Reagan. Juan Luis Cebrián Consejero delegado del Grupo PRISA y presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE). Quien fuese director de El País es uno de los Bilderbergers más constantes. También son habituales del encuentro los directores de The Washington Post, The Wall Street Journal, La Republica, The Financial Times. Henry Kissinger Ex secretario de Estado de los EE.UU. El Premio Nobel de la Paz en 1973 es acusado de ser responsable de la muerte de cientos de civiles en Laos y Camboya. Asimismo, apoyó el golpe de estado de Pinochet en Chile contra el gobierno socialista de Allende. Este norteamericano, nacido en Alemania, es el fundador de Kissinger Associates, donde hasta hace poco trabajaba Paul Bremer, administrador civil de Estados Unidos en Irak. David Rockefeller Multimillonario. Durante 35 años, este miembro de la dinastía Rockefeller fue el responsable de la Chase Manhattan Bank, además de otros muchos negocios. El fundador de la Comisión Trilateral también desea ser conocido por su labor como mecenas y obras benéficas. George Soros Multimillonario. Este húngaro que se convirtió en una de las principales fortunas del mundo mediante una operación especulativa, se distingue ahora por financiar diferentes proyectos humanitarios a través de la fundación que lleva su nombre. También se ha metamorfoseado en un curioso crítico de la globalización que defiende la “inmoralidad” del mercado. Esperanza Aguirre Gil de Biedma Presidenta de la Comunidad de Madrid. Sorprendentemente, quien fuera presidenta del Senado y ministra de Cultura del Partido Popular es una de las españolas que más a menudo ha participado en los encuentros de Bilderberg. Casada con el conde de Murillo, su patrimonio inmobiliario es muy importante. http://revolutioninspain.blogspot.com/2011/11/el-club-bilderberg-y-otros-lobbys.html

"Informe Secreto" de Kruschev al XX Congreso del PCUS Febrero de 1956

¡Camaradas! En el informe del Comité Central del Partido ante el Vigésimo Congreso, en algunos discursos de delegados al Congreso, así como anteriormente, durante las sesiones plenarias del CC/PCUSD, mucho se ha dicho sobre el culto del individuo y sus dañosas consecuencias. Después de la muerte de Stalin, el Comité Central del Partido comenzó a emplear la política de explicar, concisamente y concretamente, que es ilícito y extraño al espíritu de marxismo y del leninismo elevar a una persona, transformarla en un superhombre dotado de características sobrenaturales, comparables a las de un dios (...) Entre nosotros se cultivó durante muchos años esa creencia en torno a un hombre, y especialmente en torno a Stalin. El objeto del presente informe no es una valoración exhaustiva de la vida y la actividad de Stalin. (...) Ahora nos encontramos frente a una cuestión de inmensa importancia para el Partido en el presente y en el futuro (...) se trata de cómo el culto de la persona de Stalin fue creciendo gradualmente; ese culto que en determinado momento se convirtió en la fuente de toda una serie de perversiones unánimemente graves y serias de los principios del Partido, de la democracia del Partido, de la legalidad revolucionaria (...) Cuando analizamos las prácticas de Stalin en cuanto a la conducción del Partido y la nación, cuando nos detenemos a considerar cualquier acto de Stalin, debemos convencernos de que los temores de Lenin estaban justificados. Las características negativas de Stalin, que en época de Lenin eran sólo incipientes, se transformaron durante los últimos años en un grave abuso de poder que causó indecible daño a nuestro Partido (...) Stalin no actuó mediante la persuasión, la explicación y la cooperación paciente con las personas, sino imponiendo sus conceptos y exigiendo obediencia absoluta a su opinión. Quien se oponía a ello , o procuraba probar su punto de vista y la exacti tud de su posición, quedaba sentenciado a la exclusión del mando colectivo y a la correspondiente aniquilación moral y física.(...) Debemos afirmar que el Partido libró una severa lucha contra los trostskistas, los derechistas, los burgueses nacionalistas, y que desarmó ideológicamente a todos los enemigos de Lenin. Esta lucha ideológica se llevó a cabo con éxito, y así el Partido se vigorizó y templó. En esto Stalin representó un papel positivo (...) Stalin inventó el concepto “enemigo del pueblo”. Este término hizo automáticamente innecesario que se probaran los errores ideológicos de un hombre u hombres dispuestos a la discusión; este término hizo posible el uso de la más cruel represión, la violación. todas las normas de la legalidad revolucionaria contra cualquiera que,. en una u otra forma, estuviera en desacuerdo con Stalin; contra todo sospechoso de intención hostil; contra cualquier hombre de mala reputación. Este concepto “enemigo del pueblo” eliminó radicalmente la posibilidad de cualquier clase de lucha ideo lógica, y la posibilidad de dar a conocer opiniones personales sobre tal o cual punto, aún sobre cuestiones de carácter práctico. En verdad, la única prueba de culpabilidad empleada (contra todas las normas de ciencia legal) fue la «confesión» del propio acusado; y como lo demostró la investigación ulterior, se obtuvieron «confesiones» por medio de torturas físicas contra el acusado(...) Ese enfermizo recelo creaba en él una desconfianza general, aun con respeto a eminentes trabajadores del Partido a quienes habíamos conocido durante años enteros. Por doquier veía «enemigos», «espías» y «traidores». Dueño de un poder ilimitado, su despotismo no conoció límites y fue capaz de aniquilar a los hombres moral y físicamente (...) Así Stalin sancionaba en nombre del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (Bolchevique) la más brutal violación de la legalidad socialista, la tortura y la opresión (...) La obstinación de Stalin se mostró asimismo no solo en decisiones concernientes a la política interior del país, sino también en las relaciones internacionales de la Unión Soviética (...) En este sentido, Stalin se popularizó enérgicamente a sí mismo como gran líder; de varios modos trató de imponer al pueblo la versión de que todas las victorias ganadas por la nación soviética durante la Gran Guerra Patriótica se debían al coraje, la osadía y el genio de Stalin y de ningún otro (...) No Stalin, pero si el Partido como conjunto, el Gobierno soviético, nuestro heroico ejército, sus talentosos líderes y valientes soldados, la nación soviética sola, éstos son los únicos que aseguraron la victoria en la Gran Guerra patriótica(...) Las magníficas y heróicas acciones de millares de millones de hombres de Occidente y Oriente durante la lucha contra la amenaza del yugo fascista que pendía sobre nosotros perdurará durante centurias y milenios en el recuerdo de la agradecida humanidad (...) ¡Camaradas! Debemos abolir el culto del individuo decisivamente, de una vez por todas; debemos sacar las conclusiones acertadas sobre la labor ideológica-teórica y práctica. Para ello es necesario: Primero, seguir la norma bolchevique, condenar y desarraigar el culto al individuo como ajeno al marximo-leninismo y opuesto a los principios del mando del Partido y sus normas de vida, y luchar inexorablemente contra todo intento de volver a implantar esta práctica en una forma u otra (...) En segundo término, debemos continuar sistemáticamente y con persistencia la obra del Comité Central durante los últimos años (...) de los principios leninistas del mando del Partido, y caracterizada, sobre todo, por el principio dominante el mando colectivo, por el respeto de las normas de vida del Partido descritas en los estatutos de nuestro Partido y, en suma, por la amplia práctica de la crítica y la autocrítica. En tercer término, restaurar completamente los principios leninistas de democracia soviético-socialista, expresadas en la Constitución de la Unión Soviética, para combatir la arbitrariedad de individuos que abusen del poder. (...) ¡Camaradas! El Vigésimo Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética ha manifestado con nueva energía la inconmovible unidad de nuestro Partido, su cohesión en torno al Comité Central, su firme voluntad de cumplir la gran tarea de construir el comunismo. Kruschev "Informe Secreto" sobre el culto a la personalidad

La central nuclear de Garoña no resistiría un terremoto como el de Lorca

"Ninguna" central nuclear española resistiría un terremoto como el de Lorca, según asegura Greenpeace. Las centrales nucleares de Santa María de Garoña (Burgos), Ascó (Tarragona), Almaraz (Cáceres) y Trillo (Guadalajara) son las más alejadas de las nuevas exigencias de resistencia sísmica. Eguzki reitera que los informes de resistencia han omitido las pruebas exigidas por saber y constatar que una planta como Garoña no la hubiese superado. Así, la ONG denunció las "carencias" de las pruebas de resistencia que se están practicando en las plantas europeas y subrayó que, dentro de estos exámenes europeos, España destaca "por la incapacidad y falta de resistencia de las centrales nucleares ante terremotos previsibles e incluso reales", como el ocurrido en la localidad murciana. Esto ya lo denunció Eguzki en su momento identificando todos los factores preceptivos que carecían dichos informes. En este contexto, explicó que el terremoto de Lorca alcanzó una aceleración horizontal de 0,36g, el parámetro más adecuado con el que se mide el daño real que puede producir un sismo en una instalación, y que después del accidente nuclear en la central nuclear de Fukushima Daiichi (Japón), el regulador atómico europeo exige a las centrales nucleares que en los ’stress test’ tengan una capacidad de resistencia ante un terremoto que provocase una aceleración horizontal máxima de 0,3g, claramente inferior al de Lorca. Concretamente, las centrales de Santa María de Garoña tiene un margen sísmico de 0,17g; Ascó, de 0,16g; Almaraz, de 0,20g y Trillo, de 0,24g, unos datos que las sitúan como las más alejadas de las nuevas exigencias de resistencia sísmica. Eguzki

Willy Toledo presenta en Barcelona su libro "Razones para la rebeldía" con Esther Vivas

Ante más de un centenar de personas que llenaban a rebosar el Ateneu Rebel el conocido actor Willy Toledo presentó este viernes 4 su libro "Razones para la Rebeldía" acompañado de la cabeza de lista de Anticapitalistas por Barcelona, Esther Vivas. El acto comenzó con una intervención de Esther Vivas que señaló que las razones para rebelarse son cada vez mayores, en un mundo devastado por la crisis económica. Vivas afirmó que las movilizaciones de los últimos meses muestran que la resignación se ha acabado y que los pueblos no están dispuestos a seguir aceptando las políticas de ajuste estructural y los recortes. En este escenario, Esther Vivas defendió la necesidad de construir una alternativa anticapitalista al margen de las opciones tradicionales que se han adaptado a la gestión del sistema. Willy Toledo explicó después, en una amena y combativa intervención, las razones que le habían llevado a escribir el libro, en colaboración con Pascual Serrano. Defendió la necesidad de la movilización social frente a las políticas actuales, e hizo un repaso por diversos temas de la actualidad reciente, como la política exterior occidental en Afganistán o Libia, la Ley Sinde, el movimiento de los y las indignadas o los vínculos entre la clase política y la empresa privada. Recordó también episodios pasados como la movilización del mundo de la cultura contra la guerra de Irak o su implicación personal en la movilización durante la huelga de hambre de la activista saharaui Aminetu Haidar y la lamentable actuación del gobierno Zapatero. En su intervención recordó también las recientes controversias dentro del mundo artístico en torno a la Ley Sinde, una ley que, como explicó, obedecía a los intereses de los grupos empresariales del sector. Toledo terminó su intervención con un llamamiento al compromiso ya la rebeldía en los tiempos actuales. Anticapitalistas

Colombia abate al 'número uno' de las FARC Alfonso Cano. El relevo en el mando de las Farc

Si bien el tema de la sucesión de mandos en la cúpula de las Farc es un asunto que está resuelto desde hace muchos años, gracias a su mecanismo de relevos, la muerte de Alfonso Cano implica un desafío especial para el grupo ilegal por dos razones: la primera es que los certeros golpes de las Fuerza Militares durante la última década han sido especialmente efectivos contra los jefes históricos y con ello el grupo guerrillero ha pasado paulatinamente a depender en su mayoría de mandos jóvenes, lo que lo hace más débil en la confrontación militar y también en la ideológica por su escasa formación. La segunda tiene que ver con las tensiones por el poder que la guerrilla ha vivido, incluso desde los tiempos de Manuel Marulanda. El propio Cano las sufrió en los 90 tras la muerte de Jacobo Arenas, cuando fue escogido para relevarlo en el Secretariado. Y en 2008, cuando lo nombraron sucesor de Marulanda, su selección no gustó a líderes como Jorge Briceño, alias el Mono Jojoy, quien por haber consolidado la máquina militar más poderosa de las Farc (el bloque Oriental), consideraba que también tenía derecho a asumir el liderazgo. En este caso la situación no será diferente, pues hay dos guerrilleros históricos en la lista de espera para suceder a Cano. Se trata de Timoleón Jiménez, alias Timochenko, y Luciano Arango María, alias Iván Márquez. Timochenko es el miembro con mayor antigüedad en el Secretariado de las Farc. Llegó al grupo armado en 1982 y apenas cuatro años después ya era el quinto hombre dentro del Estado Mayor Central. Su preparación militar en Europa Oriental, en pleno apogeo de la Guerra Fría, le dio un perfil guerrerista que muchos identificaban con el de Jojoy. Profesional en medicina, comanda el bloque Magdalena Medio. Además de su conocimiento militar (al lado de Iván Ríos fue entrenado en el exterior), también ha demostrado su habilidad como promotor y embajador de la lucha revolucionaria. Márquez, el radical de las Farc A sus 22 años Luciano Marín encontró en el comunismo la forma de expresar su ideología política. Corría el año de 1977 y este joven, oriundo de Florencia (Caquetá), comenzaba una carrera insurgente y política que lo llevaría a ser conocido mundialmente como alias ‘Iván Márquez’ uno de los hombres más importantes dentro de la estructura organizativa de las Farc. Fue ese año cuando decidió vincularse a las Juventudes Comunistas de Colombia (JUCO), una organización de carácter marxista-leninista creada en 1932 y vinculada al Partido Comunista. Desde allí hizo parte de las redes de apoyo de las Farc, grupo al que se unió formalmente siete años después como comisario político en el frente XIV, al tiempo que se encargó de las finanzas de otras cuadrillas. Desde el principio se caracterizó por ser un líder ideológico y una figura internacional, además de ser considerado como uno de los más radicales dentro de la línea política. En 1985, luego de los diálogos de paz entre las Farc y el Gobierno del entonces presidente Belisario Betancur, ‘Iván Márquez’ se convirtió en el coordinador de la Unión Patriótica (UP) en Caquetá, el movimiento político que surgió como parte de una propuesta política legal de los movimientos de izquierda. Márquez fue elegido concejal y más tarde congresista por el mismo movimiento. Con el exterminio de la UP, a finales de los años 80, Márquez regresó a las filas de las Farc e ingresó como segundo al mando del Quinto Frente, comandado por alias ‘Efraín Guzmán’. Fue designado como delegado del secretariado y coordinador del Bloque Caribe, del cual, posteriormente, se convirtió en jefe máximo. En 1990, tras la muerte de Jacobo Arenas, ingresó al secretariado de las Farc. Durante la presidencia de Cesar Gaviria (1990-1994), Márquez participó en los diálogos de paz de Caracas y Tlaxcala en representación de las Farc como negociador, el mismo papel que llevó a cabo en 1998, durante el proceso de paz entre esa guerrilla y el gobierno del entonces presidente Andrés Pastrana. Desde ese momento su imagen se hizo más pública y su nombre comenzó a aparecer con frecuencia en los medios de comunicación. Aunque los diálogos con la administración Pastrana fracasaron, una nueva oportunidad de negociación se presentó años después durante el primer periodo presidencial de Álvaro Uribe. En esa ocasión, Márquez sirvió de nuevo como mediador entre el grupo subversivo y el gobierno tratando de negociar el denominado “acuerdo humanitario” que consistía en un despeje militar de los municipios de Florida y Pradera para llevar allí a cabo una negociación de paz que estaría acompañada por la liberación de políticos, militares y policías secuestrados por las Farc. Las diferencias irreconciliables entre las dos partes llevaron a un nuevo fracaso en los diálogos y el Gobierno optó por nombrar al presidente venezolano Hugo Chávez como mediador para la liberación de los secuestrados en poder de las Farc. Fue entonces cuando Iván Márquez, acompañado de Rodrigo Granda y alias ‘Jesús Santrich’, decidió visitar al primer mandatario de Venezuela en el Palacio de Miraflores. El encuentro entre los líderes guerrilleros y el jefe de Estado quedó registrado en varias fotografías que se conocieron tiempo después, y en las que aparecía la entonces senadora colombiana Piedad Córdoba. De acuerdo con testimonios entregados por algunos desmovilizados de las Farc y con información encontrada en los computadores de alias ‘Raúl Reyes’, Márquez se habría refugiado en campamentos ubicados en el fronterizo estado de Zulia (Venezuela), bajo la protección de miembros del gobierno del vecino país. Una acusación que fue ratificada en 2010 por el entonces presidente Álvaro Uribe, quien acusó directamente a su homólogo de otorgarle refugio a varios comandantes de las Farc. Aunque dicha información nunca pudo ser confirmada, las autoridades aún no saben con claridad cuál es el paradero del líder guerrillero. Dicha situación es uno de los primeros desafíos que el sucesor de Cano tendrá que sortear. Si a éste le llevó más de un año consolidar el mando en medio del asedio y la presión militar, al nuevo jefe le tocará hacer dicha labor con una tropa aún más desmoralizada y desorientada. Pero esto tampoco significa que la guerrilla se haya acabado, como bien lo remarcaron ayer el Gobierno y las FF.MM. Redacción Ipad | elespectador.com

Bolivia: Felipe Quispe. El último Mallku

Publicado en el Viejo Topo. Desde el altiplano boliviano, a orillas del lago Titicaca, Felipe Quispe se convirtió en uno de los referentes del movimiento indígena. Y también en uno de los posibles catalizadores de una sociedad convulsionada, de unos movimientos sociales que habían tumbado a tres presidentes en tres años. El otro candidato era Evo Morales. Felipe Quispe, con su chaqueta de cuero y sombrero negro, explica el desenlace de esta disputa mientras toma una sopa de fideos de menú en un bar de La Paz. Sitúa en la mesa dos vasos de agua. “Había dos vasos, agua tibia y agua caliente. El agua tibia era Evo. Yo la caliente”. “Podría haber sido Felipe Quispe, pero no lo fue y ahí se perdieron muchísimos intereses históricos”, dice el sociólogo aymara Pablo Mamani. “Evo era la salida intermedia más afín a formas de admitir lo indígena, lo popular en espacios públicos de poder. Felipe Quispe representaba la posibilidad de un cambio estructural del Estado. La salida intermedia, que es Evo en este caso, fue muy estratégica para sectores de la clase media, moderada, ilustrada, liberal, que tuvieron el miedo de que la indiada se les fuera por encima, que es lo que Quispe estaba más o menos planteando”. Aunque la figura de Felipe Quispe fue perdiendo notoriedad pública tras la llegada al poder de Evo Morales en 2006, se le sigue conociendo con el cargo de “Mallku”, cóndor en aymara, la autoridad más respetada dentro de una comunidad. Sin su figura es imposible entender la historia reciente de Bolivia. La reorganización del mayor sindicato campesino, la CSUTCB, a fines de los ‘90, la revuelta indígena del altiplano en los años 2000 y 2001 y el cerco a La Paz en 2003 –tres acontecimientos que tuvieron a Felipe Quispe como protagonista– marcaron una época de luchas sociales junto con las movilizaciones por el agua en Cochabamba y los bloqueos de los cocaleros en el Chapare. Los orígenes “Tendríamos que remontarnos más allá, cuando se levanta Tupaj Katari, cuando los indios cercan La Paz y matan a los españoles”, dice Felipe Quispe. “Es el único hombre que hizo temblar a la corona española de esa época. Y murió descuartizado por cuatro caballos. Pero dejó una herencia, una herencia inmortal. Nosotros nos consideramos como seguidores y continuadores de Tupaj Katari, por eso enarbolamos su bandera, como también su pensamiento medular, el indianismo, que también nos han transmitido nuestros mayores, nuestros abuelos”. Tupaj Katari, al frente de 50.000 indígenas, cercó La Paz durante seis meses. “Volveré y seré millones”, fue lo que dijo antes de morir, según la memoria aymara. Se había adelantado treinta años a los primeros gritos de independencia latinoamericana. Felipe Quispe nació en una familia campesina aymara en la provincia de Omasuyos, cerca de La Paz. No aprendió a hablar español hasta los veinte años. El inicio de su militancia se remonta a los tiempos del Pacto Militar Campesino. Con la bandera de la revolución del ‘52 y una política asistencialista, los militares se hicieron poco a poco con el poder y la adhesión del movimiento campesino. Las milicias agrarias creadas con la revolución del MNR terminaron sirviendo como grupos de choque contra las reivindicaciones sindicales de los mineros, reprimidos a bala y sangre. Detrás del discurso nacionalista del general René Barrientos se hallaba una política de sumisión a los intereses estadounidenses en el contexto de la guerra fría. “En los años ‘60 yo estaba prestando el servicio militar. En esa época había una línea política muy fuerte anticomunista. A pesar de que nosotros habíamos nacido en una comunidad no sabíamos qué era el comunismo”, cuenta el Mallku. “Había un oficial, de nombre Aurelio Torres, que repartía unos folletos que decían que iban a matar a nuestros abuelos y que nos iban a quitar nuestras tierras, que todo iba a ser en común, que no iba a haber iniciativa privada… Bueno, yo también estoy en contra de la iniciativa privada, porque vengo de una comunidad, pero eso de que iban a matar a mi abuelo, que me iban a quitar mi tierra, mis animales… eso no me convencía. Pero una vez que salí del cuartel en el ‘64 busqué el Manifiesto Comunista. Y después busqué otros libros de Carlos Marx y otros autores, pero nunca encontraba eso de que me iban a quitar mi tierra, nunca encontraba que iban a matar a mis mayores”. Conociendo a Tupaj Katari En esos años Felipe Quispe comenzó a formarse políticamente con personajes como Fausto Reinaga, entre otros muchos pensadores indios, y otras personalidades de la izquierda más clásica. Por su oposición a la dictadura de Hugo Bánzer tuvo que refugiarse en Santa Cruz, donde trabajó como obrero hasta 1977. En esos años realizó su primer acercamiento a la lucha armada. Pero no duró mucho. “Por razones de seguridad, entre nosotros no nos conocíamos. Cuando murió nuestro contacto nos quedamos desprendidos, se había roto el hilo y ya no se podía coordinar con nadie”. De forma paralela, empezaba a trabajar en la organización desde las comunidades. “Poco a poco hemos ido avanzando, nos introdujimos más y más, aglutinando a la gente. Entonces conocimos a Tupaj Katari, quién era, cómo era, qué buscaba, sus debilidades, también dónde tenía su fuerza”. Comenzaba así la creación de un ideario a medida de las comunidades. “Nosotros salimos de la escuela marxista. Estaban hablando de Marx, de Lenin, de la lucha armada, de la lucha de clases, y nuestra gente no entendía nada, entendía cero, ni jota, las orejas totalmente metidas. Pero pronto nosotros hemos cambiado de discurso, hemos empezado a hablar de nuestros incas, de nuestros antepasados, de Tupaj Amaru, de Tupaj Katari, del ayllu comunitario, y la gente comenzaba a levantar la cabeza y se ponían como las llamas, con las orejas para arriba”, recuerda Quipe. A mediados de los ‘70, este lento resurgir indígena se traduce en dos posiciones: el indianismo de Fausto Reinaga y el katarismo de Jenaro Flores o Víctor Hugo Cárdenas, más inclinado a la creación de alianzas con otros partidos políticos, incluso con partidos conservadores como es el caso de Cárdenas, que llegó a la vicepresidencia con el neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada en 1993. Inspirado en las ideas de Reinaga, en 1978 el Mallku participó en la creación del Movimiento Indio Tupak Katari, una agrupación que sufrió en los años siguientes numerosas escisiones y conflictos internos. Quispe fue el secretario permanente de este grupo hasta 1980, cuando el golpe de Estado de Luis García Meza lo expulsó al exilio. De Perú pasó a México y de ahí a Guatemala y El Salvador. Una experiencia que le serviría años después, cuando tomó las armas en un intento de terminar con la histórica de explotación de los indios por parte de la “otra Bolivia”. El intento guerrillero “Ellos no eran nada”, dice el Mallku en referencia a los intelectuales de buena familia que se habían sumado a la lucha armada, como el actual vicepresidente Álvaro García Linera. “Habían leído los 70 tomos de Lenin, las obras escogidas de Mao, los tres tomos de El Capital, pero no sabían cómo organizar una emboscada, no sabían cómo entrar a un banco. Sin embargo, nosotros ya estábamos de vuelta, porque habíamos viajado a Centroamérica, estuvimos en el Frente Farabundo Martí y en el EGP de Guatemala… Todo eso nos sirvió para entrenar luego a la gente aquí, en la cordillera de los Andes”. Pero todavía era pronto para tomar las armas. Después de volver a Bolivia en 1983 y pasar por la dirigencia de la Federación Sindical de Trabajadores Campesinos y la Central Obrera Departamental de La Paz, Felipe Quispe fundó el Movimiento de Ayllus Rojos. En 1988, en nombre de esta organización de comunidades indígenas y campesinas de base, el Mallku presentó al Congreso de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) la tesis de la lucha armada como camino hacia la liberación del pueblo indio oprimido. La propuesta, rechazada por la CSUTCB, le valió siete meses de cárcel en el penal de San Pedro. Fue recién en 1990 cuando Felipe Quispe, junto con los hermanos Álvaro y Raúl García Linera, se incorporó al recién creado Ejército Guerrillero Tupaj Katari (EGTK). La estrategia de este grupo pasaba por iniciar un levantamiento armado popular, al estilo de la revuelta de Tupaj Katari de 1781, armando a las comunidades indígenas. Por su inserción en las comunidades, el Gobierno temía que pudiera convertirse en una versión aymara del senderismo peruano. Pero para alzarse “en armas contra el sistema imperante en Bolivia”, en palabras de Quispe, se necesitaba dinero. Y ahí Alvaro García Linera cumplió un papel fundamental. “Conocí a Alvaro García en 1984”, recuerda Quispe. “Era un estudiante recién llegado de México… Nosotros también le necesitábamos… porque en este país los oficiales son blancos, el indio es de base no más, de la tropa. Y necesitábamos dinero para hacer una organización clandestina, una organización revolucionaria. Estábamos obligados a recuperar los recursos económicos de la burguesía, de las empresas, de los capitalistas. Y con ese dinero organizar. Y para eso nos servía el tipo de estilo de uniforme… A él lo manejamos como un muñeco, porque de otra forma no nos iban a creer, a nosotros no nos iban a creer”. El Mallku no desaprovecha ocasión para descalificar al actual vicepresidente. “Yo no lo dejaba hablar porque él no tenía nada que ver. Es como si a usted lo llevo a mi comunidad, no vas a entender nada de lo que hablamos. Si ahora nos ponemos a hablar en aymara no vas a entender”, dice Quispe y suelta una parrafada en aymara. “Ni jota, ¿no? Él era como un papagayo, de hermosos colores, pero la gente decía: ‘¿Para qué traes a ese inútil? No sabe nada’. ¿Cómo crees que un tipo así va a ser el ideólogo de los indios? Para ser nuestro ideólogo primero tiene que saber nuestro idioma, porque el idioma es ideología, el idioma es pensamiento. Nosotros pensamos diferente, venimos de otra cultura, no hemos nacido en el hospital, hemos nacido en una choza, ahí nos han cortado nuestro cordón umbilical”, recalca el Mallku. Pero este intento guerrillero tampoco duró de masiado. En 1992, cuando todavía se encontraba “en proceso de organización y de propaganda”, el ejército katarista fue desbaratado por la Policía. “Por mala suerte cayó el hermano mayor del Álvaro, Raúl, y delata todo, las casas de seguridad, los nombres, todo. Éramos más de 500, pero los que hemos caído fuimos unos 30”. El 19 de agosto Felipe Quispe fue detenido y encerrado en la cárcel de máxima seguridad de Chonchocoro durante cinco años. “¿Por qué hacen esto?”, le preguntó entonces la periodista Amalia Pando. Felipe Quispe respondió mirándola a los ojos: “Para que mi hija no sea tu empleada doméstica”. El proyecto de “enarbolar la bandera de Tupaj Katari encima del Illimani”, la gigantesca montaña a escasos kilómetros de La Paz, tenía que esperar. En cuanto a la whipala, la bandera de siete colores y 49 cuadrados de Tupaj Katari, “hasta esa fecha no la conocía nadie”, apunta Quispe. “La whipala es nuestra, nosotros la hemos impuesto, con las armas, por las buenas y por las malas”, dice. Ahora es el símbolo oficial del Gobierno boliviano al mismo nivel que la bandera boliviana. Hasta los policías la llevan en sus uniformes. El altiplano en llamas Felipe Quispe aprovechó los años de reclusión para terminar el bachillerato e iniciar la carrera de Historia. Las movilizaciones por su liberación consiguieron sacarlo de la cárcel en 1998. En ese mismo año fue elegido secretario ejecutivo de la CSUTCB. En esos años Felipe Quispe empezó a ser conocido como el Mallku por el espíritu combativo de su dirección. Entre 1998 y 2001, Quispe se transformó en una de las figuras prominentes de la oposición a la política económica del presidente Hugo Bánzer, a la cabeza de cortes de ruta y otras formas de protesta en el altiplano que terminaron contribuyendo a la dimisión del ex dictador en 2001. “Nosotros solíamos llegar con las manos vacías, hambrientos como un perro vagabundo, así hemos andando, en las comunidades nos daban de comer. Ese trabajo viene de los años ‘70. No ha caído del cielo, no es milagro, tampoco los maestros dioses nos lo han dado… En esa época hemos caminado comunidad por comunidad hablando en aymara, en nuestro idioma. Eso tenía que desatarse en una guerra civil, en una lucha armada, pero como nos han capturado, la cosa se quedó ahí. Cuando he salido de la cárcel como dirigente teníamos que rearticularnos, reactivarnos”, recuerda el Mallku. “Pero fue sencillo, ya estaba trabajado… Para organizamos en común nos copiamos de nuestros antepasados, del inca, de la mita [trabajo comunitario y rotativo]. Por ejemplo, tres comunidades entraban a bloquear el camino a las 7:00 de la mañana y se quedan todo el día y toda la noche. Y al día siguiente, a las 7:00 salen y otra comunidad llega y releva. Si están todos los días se cansan. En cambio, con tropa fresca no”. En abril de 2000, mientras vecinos, regantes y cocaleros paralizaban Cochabamba hasta echar al consorcio de multinacionales Aguas del Tunari, se generalizaban los bloqueos en las provincias del altiplano paceño. Además de antiguas reivindicaciones educativas y económicas relacionadas con el desarrollo rural, la población indígena y campesina se movilizó contra una ley que abría las puertas a la privatización del agua, un recurso que hasta entonces era gratuito para los campesinos. “Tuvimos que detener ese proyecto de ley que ya estaba entrando al Parlamento, aplazarlo, hasta hoy, porque nos querían cobrar el agua”, cuenta el Mallku. “Dice nuestra gente: ‘Estos españoles, estos q’aras, han venido acá a hacernos trabajar para ellos, a hacernos pagar impuestos, nosotros no vamos a pagar, que paguen ellos, que son los inquilinos’. Ésa es la idea, pero que Álvaro García y los otros no han captado porque no saben aymara”. Además de las demandas concretas, el alzamiento incorporaba la reivindicación de “la nación aymara”, la creación de un nuevo Estado indígena ante la incompatibilidad de las “dos Bolivias”. Tal como documenta la socióloga Carmen Rosa Rea Campos, el levantamiento indígena, que duró once días, tuvo características sui generis: por primera vez se ejecutaba el “Plan Pulga”, como lo denominara Felipe Quispe, “consistente en el bloqueo de caminos de manera extensiva a lo largo y ancho de las carreteras donde las poblaciones rurales tuvieran acceso para el ‘sembrado de piedras’. A esta estrategia se incorporaron otras como la suspensión del envío de productos agrícolas a los centros urbanos”. Para esta socióloga, la postergación de la ley de agua y el compromiso del Gobierno de cumplir las demandas de desarrollo rural significaron “una victoria política, pues el ‘indio’ había doblegado la fuerza estatal y los había obligado a conocer la realidad campesina/india que desconocen”. El epicentro de todas las batallas A este “primer ensayo”, como lo denominó entonces Felipe Quispe, le siguió un nuevo levantamiento. “Para nosotros, los ministros de Estado, así se llamen de izquierda o derecha, son lo mismo. Ellos han estudiado en las universidades de privilegio de EE UU y Europa, se preparan para manejarnos, para matarnos”, dice el Mallku. “Ellos decían: ‘vamos a cumplir, vamos a traer tractores, ustedes van a tener una universidad, ustedes van a tener seguro social indígena originario, ustedes van a gozar de banco propio, van a tener caminos, etcétera’. Pero nosotros les dimos 90 días de término, un ultimátum. El Gobierno no cumplió y entonces estuvimos obligados a salir nuevamente a bloquear los caminos y las carreteras, y cercar la ciudad de La Paz, no dejar que entre ningún producto agropecuario”. El nuevo levantamiento, iniciado en junio de 2000 y radicalizado en septiembre, se extendió a todo el país. Al “sembrado de piedras” en las rutas que llegan a La Paz se unieron los cocaleros de Evo Morales, que bloquearon las carreteras que unen Cochabamba con la capital y con Oruro. Evocando el cerco de Tupaj Katari de 1781, la capital quedó completamente incomunicada. Sólo los aviones Hércules de las Fuerzas Armadas podían entrar a La Paz con provisiones. El “epicentro de todas las batallas” fue la localidad de Achacachi, a orillas del lago Titicaca. “En Achacachi hemos destruido todos los poderes estatales, ya no había juez, ya no había policía, no había tránsito, no había [sub]prefecto, ya no había nada. Todo indio. Y lo administraban los dirigentes del lugar”, rememora Quispe. “El levantamiento de Achacachi es la toma del poder total. Hay que ser dueño del poder, incluso de sí mismo y volver al Qollasuyo [denominación inca del occidente boliviano], no a Bolivia”, sentencia. Desde la expulsión de las instituciones republicanas de Achacachi se instauraron las autoridades tradicionales comunitarias. “El policía trae ladrón; el Ejército, guerra y el subprefecto, corrupción”, dijo entonces el Mallku ante las acusaciones de la prensa de que Achacachi se había convertido en “una ciudad sin ley”. Los intentos del Ejército de ‘recuperar’ Achacachi y sus alrededores llevaron a la creación del Cuartel General de Qalachaka, situado a la entrada del pueblo. “Para impresionar a la prensa poníamos armas viejas de la segunda guerra mundial, armas que utilizaron los alemanes –ésas las tenemos todavía–, y sobre esas las armas automáticas y, más arriba, armas más pesadas, por eso el Ejército tenía miedo de entrar, porque nosotros teníamos gente preparada”, dice el Mallku. En julio de 2001 los tanques del Ejército rodeaban Achacachi para poner fin al levantamiento. Pero no consiguieron entrar en la ciudad ni deponer el control comunal de la administración de la zona. “En 2001 en Huarina, mataron a nuestros hermanos, los bombardearon, han utilizado tanques, ametralladoras, aviones… Hubo muchos muertos, aunque nosotros también matamos”, dice el Mallku. Ninguno de los Gobiernos posteriores consiguió entrar en Achacachi. Hasta la llegada de Evo Morales. “Cuando el Evo llegó ha puesto todo, todo completo, ahora hay Ejército, hay Policía…”, se queja el Mallku. El segundo cerco a La Paz Tras el éxito del bloqueo, en noviembre de 2000 Quispe formó su propio partido político, el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP). En las elecciones nacionales de 2002 obtuvo el 6% de los votos y seis diputados, él entre ellos. Sin embargo, los conflictos internos y las acusaciones cruzadas entre los diputados del MIP colocaron al partido en una situación de crisis. Años después Quispe dimitió de su cargo al no considerar al Parlamento una institución legítima. El auge de la figura de Evo Morales y el MAS, que superó el 20% en las elecciones de 2002, con un discurso menos etnicista y radical, comenzó a quitarle protagonismo a Felipe Quispe. Sin embargo, el Mallku cumpliría todavía un papel importante en las masivas movilizaciones del año siguiente, en la ya histórica Guerra del Gas. El estallido social estuvo precedido de una serie de movilizaciones, en un principio independientes entre sí. Ante la amenaza de un aumento de impuestos a la vivienda, los vecinos de El Alto hicieron retroceder al alcalde José Luis Paredes. El 8 de septiembre, Felipe Quispe, como líder de la CSUTCB, encabezó una marcha a La Paz para exigir la liberación del líder campesino Edwin Huampo, acusado de haber participado en un acto de justicia comunitaria que concluyó con la muerte de dos presuntos ladrones de ganado. El 10 de septiembre, el Mallku inició una huelga de hambre junto con centenares de campesinos en la radio San Gabriel de El Alto por la liberación del dirigente entre otras históricas demandas. El asesinato por parte de la Policía de cuatro indígenas en un bloqueo cerca de la localidad paceña de Warisata el 20 de septiembre provocó la furia de la población aymara, tanto del altiplano como de El Alto y enardeció las protestas exigiendo el cumplimiento de los acuerdos firmados en 2002. El proyecto de exportar gas a Estados Unidos a través de Chile, sin industrializar y con unos beneficios mínimos para el país terminaron de crispar el ambiente. A una manifestación masiva convocada el 19 de septiembre, se le sumó la huelga general convocada por la COB. Los mineros de Huanuni con sus mujeres comenzaron la marcha hacia La Paz. El paro cívico decretado por todas las organizaciones sociales a partir del 8 de octubre estuvo acompañado por bloqueos de caminos de los cocaleros en Cochabamba y en los Yungas, y de los campesinos de la CSUTCB de Felipe Quispe en el resto de los accesos a la ciudad de La Paz. A medida que se generalizaban los cortes de ruta y comenzaban a escasear los alimentos y el combustible en La Paz, las reivindicaciones se concentraron en la renuncia de Sánchez de Lozada, la convocatoria de una Asamblea Constituyente y un referéndum por la soberanía de los hidrocarburos. “Fue un salto cualitativo”, recuerda Quispe. En los días siguientes la represión del Ejército y la Policía hizo que se generalizaran los bloqueos y el levantamiento vecinal en El Alto. Las organizaciones sociales quedaron sobrepasadas por la población, al igual que líderes como Felipe Quispe, a quien la prensa se empeñaba en señalar junto con Evo Morales como los únicos responsables de la revuelta. Tras marchas, batallas campales, bloqueos y 65 manifestantes muertos, el 17 de octubre Sánchez de Lozada presentó su renuncia. Esta vez, el cerco a La Paz había conseguido sus objetivos. Tras un inicial apoyo al nuevo Gobierno de Carlos Mesa, que prometió dar solución a muchas de las demandas campesinas, Felipe Quispe no tardó en convertirse en un férreo opositor e incluso llegar a una efímera alianza con Evo Morales para acabar con su Gobierno. Sin embargo, las elecciones de diciembre de 2005 sellaron el fin de su carrera parlamentaria: el MIP apenas consiguió el 2,15% de los votos. Evo Morales se había convertido en el primer presidente indígena de la historia de Bolivia con el 54%. El nuevo Gobierno asumió muchos de los símbolos y discursos del katarismo y el indianismo, entre ellos la apelación al pasado precolonial o términos como “socialismo comunitario” o “Estado plurinacional”. Pero para el Mallku, esos símbolos han sido vaciados de contenido. “Están hablando de un Estado plurinacional, pero es un Estado controlado nada más que por ellos. Nosotros queremos nuestro propio Estado, controlado por nosotros, no un Estado blanco, un Estado q’ara. Evo es bolivianista. Si Tupaj Katari viviera al Evo Morales le hubiera llevado a la horca o a la punta del cuchillo”, dice Felipe Quispe. “Era más fácil combatir al neoliberalismo, porque no está encapuchado”, reconoce. El Mallku compara los últimos años de Gobierno de Evo Morales con una época histórica que conoció bien: “Evo prácticamente ha anulado a los movimientos como en los tiempos del pacto militar campesino. Hay unos cuantos perros que ladran, pero no muerden”. Sin embargo, admite que tras el gasolinazo de diciembre de 2010 algo ha cambiado. “No es que hayan despertado. Siempre estaban mirando de un lado sólo, porque el otro ojo estaba cerrado a lo que estaban haciendo los masistas”, apunta. “Yo creo que viene un movimiento más fuerte, yo no soy el único que está hablado de eso. Es un movimiento de abajo, no de arriba. El temblor siempre viene de abajo, no de arriba”. La herencia del Mallku Pese a su distanciamiento de la alta política, el Mallku sigue siendo una figura polémica. Su discurso indianista y su denuncia de la persistencia del colonialismo sigue representando una amenaza para ciertos sectores de las clases altas y medias. Una encuesta de febrero de 2011 revelaba que Felipe Quispe era la tercera persona peor valorada en once barrios de La Paz, sólo superado por Evo Morales y García Linera. “Hemos tumbado a tres gobiernos y para eso hay que seguir trabajando, seguir organizando, seguir preparando, porque nos toca a nosotros. Sólo el pueblo libera al pueblo”, dijo el Mallku en un reciente congreso del periódico katarista Pukara. “¿Quién va a trabajar para nosotros, sino nosotros mismos?, ¿quién va a reideologizar, reindianizar al pueblo?, ¿esos señores que están hoy en Gobierno?”. El Mallku nos ofrece parte de su filete a la plancha. “Prácticamente desde el año 2000 hasta 2005 nosotros hemos aniquilado a los partidos políticos de derechas. Por eso es que están arrinconados en este momento. Pero sus cachorros están en el Gobierno”, dice Quispe mientras termina su gelatina. Para Denise Y. Arnold, en su estudio sobre las identidades regionales en Bolivia, “el Mallku impulsó a los actores sociales de la región a replantearse su pasado sindicalista y recuperar la estructura de los ayllus como la forma identitaria política más apropiada para una nueva fase de lucha política en el periodo 2000-2005”. Felix Patzi, ministro de Educación en los primeros años del Gobierno del MAS, comparaba en el mismo congreso katarista la aportación de las dos figuras más importantes del reciente ciclo de movilizaciones. “Creo que el Evo, igual que Felipe Quispe, ya cumplió su misión histórica. La misión histórica de Felipe Quispe, en los años 2000 al 2002, fue el haber levantado el orgullo indígena en el campo y en la ciudad. La generación nueva es tributaria de esa misión histórica exitosa. La misión histórica de Evo Morales fue la de haber derrotado a la derecha el año 2005 y en otras elecciones democráticas. Siempre vamos a recordar el éxito de esa misión, pero creo que ya no tiene capacidad para cumplir otra misión histórica, la de concluir las transformaciones profundas, estructurales, que el país necesita”.

Bolivia. Los indígenas del TIPNIS podrán cazar, pescar y aprovechar los recursos del bosque

La declaratoria de “intangibilidad” del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) “por supuesto que tendrá efectos” en las actividades empresariales que se desarrollan en esa reserva natural, pero no impedirá que los pueblos indígenas de la zona cacen, pesquen o aprovechen los recursos del bosque, aclaró el presidente en ejercicio Álvaro García Linera. La Ley Corta promulgada la semana pasada por el Presidente Evo Morales “por supuesto que va a tener efectos en el conjunto de actividades de carácter industrial y empresarial” en el TIPNIS, afirmó el Mandatario, poco después de que el director de la Agencia para el Desarrollo de las Macrorregiones y Zonas Fronterizas (ADEMAF) Juan Ramón Quintana denunciara la “explotación indiscriminada” de madera y fauna por parte de empresas privadas. El director de la ADEMAF Juan Ramón Quintana reveló que se realizan actividades industriales al interior del TIPNIS, monopolizadas por empresarios privados dedicados a la explotación de madera, al negocio del turismo de lujo y a la crianza y explotación de cuero de lagarto destinado al mercado internacional. “En los 60 kilómetros que se presumía había bosque virgen desafortunadamente no existe la tal virginidad sino que cada día se aproxima la actividad forestal entre el extremo norte a sur en el corazón del TIPNIS”, aseguró Quintana. “Frente al debate sobre la intangibilidad, se desconoce que en el corazón del Parque hay una explotación indiscriminada de madera, turismo, pesca, y crianza de lagartos”, remarcó, tras insistir que el TIPNIS no es un parque “virgen” y menos un “santuario ecológico”. Las actividades industriales se amparan en el Plan Operativo Anual Forestal de las comunidades del TIPNIS, que concedieron derechos de aprovechamiento forestal a las empresas Suri y Huanca Rodríguez, las cuales operan en una superficie de 70 mil hectáreas. Quintana mostró los contratos de concesión firmados por dirigentes indígenas, entre ellos Alejandro Yuco Semo, Santiago Viri Noe, Pedro Gonzalo Vare Yujo, Dionisio Puma Mosua, Emilo Noza Yuco y Muro Tamo Guayucuma. El funcionario reveló que las empresas Suri y Huanca Rodríguez instalaron campamentos dentro el TIPNIS, desplazaron maquinaria industrial, y construyeron sendas y caminos para transportar grandes volúmenes demadera hacia Trinidad, La Paz y Cochabamba. En el Río Isiboro, las comunidades La Asunta y Oromono habrían autorizado actividades de turismo y pesca con carácter de exclusividad por 20 años a la empresa Untamed Angling (Pesca Salvaje), que construyó no solo caminos sino también una pista de aterrizaje para vuelos internacionales. Los turistas extranjeros “pagan 7.600 dólares por 6 días y 9 noches en hoteles de lujo frente a comunidades pobres”, denunció Quintana, tras deplorar que los operadores dejen “migajas” de 200 dólares en beneficio de los nativos. El director de la ADEMAF reconoció que las comunidades de la Cuenca Isiboro se benefician de la crianza de lagartos, pero el 100% de los cueros se destina a la exportación, un negocio monopolizado por cuatro empresas. Denunció que algunos dirigentes usan autorizaciones del Viceministerio de Medio Ambiente con fines privados y en desmedro de las comunidades. Quintana respaldó sus denuncias con estudios e investigaciones realizadas por la VI y IX División de Ejército en un área comprendida entre San Ignacio de Moxos, Santo Domingo, Villa Tunari, Chimoré e Ishinuta. Este viernes, un ampliado de las seis Federaciones de productores de Coca del Chapare resolvió dar un plazo de 48 horas para que salgan del TIPNIS todas las empresas y ONGs que operan en la zona. “Si no salen vamos a tomar otras medidas”, advirtió el dirigente Gumercindo Bustamante en contacto telefónico con la red Erbol. Los indígenas tienen derechos García Linera anticipó que las actividades privadas que sobrepasan el mandato constitucional serán proscritas; pero subrayó que “la intangibilidad no puede anular la obtención de condiciones de vida de los habitantes” del TIPNIS. El Mandatario se vio obligado a explicar qué significa “intangibilidad”, luego de que legisladores y militantes de su propio partido malinterpretaron la definición y el alcance de ese concepto incluido en la Ley Corta de protección del TIPNIS. Por ejemplo, el senador del MAS Isaac Ávalos y la dirigente cocalera Leonilda Zurita insinuaron que los nativos del Isiboro Sécure ya no podrían pescar, cazar ni aprovechar los recursos de su propio territorio. García Linera recalcó que el concepto de intangibilidad no puede ser segmentado y que la ley como tal no es susceptible de interpretación, sino que debe ser reglamentada para ser acatada. “La ley no dice este pedazo del bosque es intangible (y) este pedazo de bosque es tangible. Eso no se puede interpretar, eso se tiene que ejecutar en la totalidad del TIPNIS, diferenciando tipo de actividades, por supuesto, de obtención de condiciones de vida que están garantizadas por la Constitución”, subrayó. Los artículos 2, 3, 11, 26, 210 y 211 de la Constitución Política del Estado (CPE) reconocen el derecho de los pueblos indígenas a la autodeterminación en los territorios que ocupan ancestralmente. El Artículo 30 define como “nación y pueblo indígena originario campesino” a toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial española. Esta colectividad tiene derecho a la libre determinación y territorialidad. “Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley”, señala el Artículo 2 de la Carta Magna. El Artículo 403 garantiza la “integralidad del territorio indígena originario campesino”, que comprende “áreas de producción, áreas de aprovechamiento y conservación de los recursos naturales y espacios de reproducción social, espiritual y cultural (…), e incluye el derecho a la tierra, al uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables en las condiciones determinadas por la ley; (…) la facultad de aplicar sus normas propias, administrados por sus estructuras de representación y la definición de su desarrollo de acuerdo a sus criterios culturales y principios de convivencia armónica con la naturaleza…”. Según el Artículo 304 de la CPE, algunas de las competencias exclusivas de las autonomías indígena originario campesinas son: 1. La definición y gestión de formas propias de desarrollo económico, social, político, organizativo y cultural, de acuerdo con su identidad y visión de cada pueblo; 2. La gestión y administración de los recursos naturales renovables, de acuerdo a la Constitución; 3. La administración y preservación de áreas protegidas en su jurisdicción, en el marco de la política del Estado, y 4. La preservación del hábitat y el paisaje, conforme a sus principios, normas y prácticas culturales, tecnológicas, espaciales e históricas. El Presidente interino anunció que los alcances y efectos de la Ley Corta del TIPNIS serán reglamentados en la Asamblea Legislativa Plurinacional, en consenso con los pueblos indígenas dueños del territorio y con sus representantes en el Legislativo. http://vamosacambiarelmundo.org/2011/10/los-indigenas-del-tipnis-podran-cazar-pescar-y-aprovechar-los-recursos-del-bosque/

Cine: Jordi Dauder es Manuel Azaña

Se anuncia –finalmente- el estreno de Azaña, tres días de julio, de Santiago San Miguel Quejereta, que también es el guionista. San Miguel es un cineastas vasco de larga trayectoria –menda lo recuerda entre las firmas de la emblemática revista Nuestro cine-, y responsable de una filmografía tan voluntariosa como poco brillante. Es evidente que en este caso se trata de una producción eminentemente voluntarista, rodada con muy pocos medios y con muy pocos apoyos, lo que, entre otras cosas, nos plantea las enormes dificultades en este país de país de abordar temas de lo que se ha venido a llamar “la memoria histórica”. Cierto es además, que películas como A los cuatro viento (Juan Antonio Zorrilla, 19849, las que Josep Mª Forn hizo sobre Companys (Un procés a Catalunya, 1979) y más recientemente sobre El coronel Maciá, o Una pasión singular, dedicada a Blas Infante, no han estado a la altura de las circunstancias sin como producciones ni como aportes profesionales, de manera que, salvo contada excepciones como Tierra y Libertad o Pa Negre, han sido muy pocas las películas de ficción sobre la República y la guerra que han estado a la altura de lo que contaban. Para encontrar joyas hay que hurgar en los documentales, en trabajos como los de Basilio Martin Patino o Jaime Camino entre otros. Tengo pendiente ver La voz dormida, de Benito Zambrano con el grupo republicano del Garraf, pero ya voy advertido para la decepción por más que algunos de mis camaradas más llanos en temas fílmicos, la ponderan como “impresionante”. El tema sin duda lo es, pero la película… Azaña está encarnado por Jordi Dauder, recientemente fallecido, lo que parece que ha influido en el anuncio de su estreno de una película que terminó de rodarse en el 2007, siendo producida por MiD PC y Valentí Films y la distribuidora Versus Films, con la cesión de unos derechos de antena que fueron adquiridos por Televisión Española y Televisión de Catalunya, pero que tampoco se ha pasado por el medio. Cierto es que la película cuenta a su favor con la entrega de Jordi que era uno de esos actores capaz de llenar una pantalla y de dar vida a cualquier personaje. Este fue uno de sus pocos papeles como protagonista en una trayectoria que concluirá con Catalunya über alles¡ (2011), de Ramón Termes, un hermoso y valiente alegato contra el racismo catalanista en la que Jordi encarna a un político más o menos inspirado en Josep Anglada aunque también podía tomar cosas de Duran i Lleida que, al fin y al cabo se complementa. Y ya que estamos en esta última, me dicen que la productora le ha puesto a disposición de las campañas de Unitat contra el feixisme… En una entrevista con Julio Castro / Ana Delicado para -laRepública.es, Jordi se refiere al personaje en los siguientes términos: Bueno, la guerra civil me ha marcado a mí y ha marcado a todos en este país. Yo siempre digo (es una frase un poco brutal) que la guerra civil hay que volver a hacerla, pero esta vez hay que ganarla, porque siempre da la sensación de que seguimos perdiéndola, a pesar de que estemos en democracia. Me ha marcado muy profundamente, y marcó muy profundamente a mi familia, como a tantas familias en todo el país. Yo conocí a mi padre en la cárcel. El recuerdo es, seguramente, un recuerdo deformado (los recuerdos de la infancia no son siempre nítidos) pero la primera imagen es ir con mi madre a la cárcel de Valencia, un portalón enorme, una sala enorme, mi padre: un señor sentado allí en el suelo. Sí, y cuando te ofrecen de golpe la posibilidad de hacer Manuel Azaña, hay una anécdota muy peculiar que le conté a Santiago San Miguel, que es el director de la película: llamé a mi hermano (los otros dos ya murieron) y le dije “que voy a hacer el personaje de Manuel Azaña” y me dijo “¡hombre, mi gran amigo!” “¿Qué dices?” dice “Sí, sí, cuando tu padre estrenó la obra de teatro, Margarita Xirgu, que era una gran actriz, vivía en Badalona. Invitó a tu padre a charlar una tarde con ella, y aquella tarde, Manuel Azaña estaba en casa de Margarita Xirgu. Tu padre fue conmigo y con otro hermano que teníamos, y yo estuve toda la tarde sentado en las rodillas de Manuel Azaña, y nos hicimos amigos íntimos. Una persona entrañable.” Entonces es curioso, porque son casualidades, pero, cuando te ofrecen hacer el papel de Manuel Azaña te apasiona ver un excelentísimo guión, y pones todo lo que crees que el personaje debe transmitir, tanto en lo que fueron sus ideales de defensa de la República (más que defensa de la República), como en el aspecto patético de su propio fin. Creo que Azaña fue un personaje altamente ético, un hombre que quiso hacer la revolución, contenida, limitada, una revolución burguesa, pero con tintes radicales interesantes. Sucede en los discursos “España ha dejado de ser católica”, pero también en la reforma agraria, la reforma del ejército,… Es decir, metió una cuña en lo que era el atraso histórico de nuestro país, con la voluntad de sacar finalmente a España de ese pozo en el que estaba metida, y modernizar el país. Lamentablemente, el golpe de estado fascista vino a quebrar eso. Lo cual no quiere decir que Azaña fuese un hombre coherente al cien por cien con sus ideales, es decir, él no es socialista, aunque se acercaba mucho a un pensamiento socialista, pero ni por orígenes ni por formación podía serlo: era un hombre de izquierda, liberal, republicano, pero con páginas negras, como es Casas Viejas, que es una página negra a la cual curiosamente casi no se refiere en sus diarios; pasa muy por encima del asunto. Después hubo un enfrentamiento muy fuerte con Luís Companys: cuando Azaña llega a Barcelona, a los pocos días del golpe de estado, la ciudad está tomada por la CNT, por el POUM, por la clase obrera, las fábricas ocupadas, las calles ocupadas, las barricadas, etcétera. Y Azaña se enfrenta muy fuertemente con Lluís Companys y le dice que tiene que librarse de “esos facinerosos”, y Companys le dice “esos facinerosos, como usted los llama, son los que han salvado la República”. Hay un problema ahí con el hecho de la violencia. Yo pienso que tanto el enfrentamiento con Lluís Companys, como lo de Casas Viejas, como el propio golpe de estado, tres aspectos de situaciones violentas, le crean un desasosiego absoluto: por eso intenta negociar con el golpe de estado (cuando no había negociación posible, no se negocia con los golpistas). Y después, prácticamente se le hunde el mundo. Aquello que él consideraba como una posibilidad de transformación se va al carajo, y Azaña, yéndose ya hacia Francia, creo que fue ya en Montauban, cuando lee en la prensa el fusilamiento de Lluís Companys, tiene prácticamente un ataque, pierde casi el habla. Algunos, como Jiménez Losantos, hablan de que Azaña se volvió loco: mejor que no hable de Azaña, Jiménez Losantos. Y mejor que no hable de nada. Pero no es una locura lo de Azaña, es un hombre al cual, en un corto período de tiempo le fusilan a su mejor amigo (a pesar del enfrentamiento) Lluís Companys, condenan a muerte a su cuñado Rivas Cherif, su médico (al cual él le había pedido que según cuál fuese la situación, le matara) se suicida, su hermano acaba de morir, la República se ha ido al carajo. Esto hunde a Azaña. Es un final patético. Por eso, su último discurso es un discurso conciliador: habla del genio de los españoles, de la sangre que hierve en las venas de los españoles, para explicar el conflicto de la guerra civil, y que ambos bandos luchaban por ideales, y que solicita paz, piedad y perdón. En la película, ese era el final y lo cambiamos, porque nos parecía un final conciliador y, más que todo, era un final patético en que Azaña había perdido un poco todas sus referencias ideológicas. Yo pienso que en este sentido, en el momento del golpe de estado, cuando le sacan del palacio donde está para esconderle, él se saca el sombrero y saluda diciendo “señores, hasta la III República”. Era una frase, y le dice a su mujer, Dolores, “¡Vaya frase! Parece de tu cuñado” que era Rivas Cherif. Pero bueno, cuando venga la III República, no estaría mal que tuviera hombres de la altura ética de Manuel Azaña. Por su parte, Santiago San Miguel ha dicho en su presentación: "La lenta maduración de este proyecto ha servido para impregnarlo, espero que para bien, de mi propia reflexión ante te que se cuenta y e! hecho mismo de contar; tal vez, igualmente, de una aparente complejidad que, pienso no es tal, pues la posible sorpresa ante la doble acción paralela se desvanece al identificar el juego que se está jugando (…) Manuel Azaña es, sin duda, uno de los personajes fundamentales en la historia española del siglo XX. Es, también, el político más difamado, más calumniado, más olvidado. Despertó fervores apasionados y odios exacerbados. Ministro de la Guerra de la II República desde el mismo día de su proclamación (14 de abril de 1931 al 16 de diciembre de 1931); inmediatamente, Presidente del Gobierno Provisional (14 de octubre de 1931 al 16 de diciembre del mismo año). Sin solución de continuidad, sigue ocupando la Presidencia del Consejo de Ministros con el nuevo Gobierno, conocido como el bienio de Azaña". Nos dice también que: "Intencionadamente, la película en sus primeros veinte minutos, reconstruye los hechos y las apariencias al modo tradicional, recurre al gran guiñol. En ese momento surge la sorpresa y el espectador descubre que se encuentra ante una interpretación. El actor vacila en su interpretación. Surge el problema. ¿Podemos conocer el personaje? En este juego de acciones paralelas entre el actor y el personaje se puede afirmar que sólo podemos conocer lo que el propio personaje dijo e hizo. Por ello, la película termina con el actor protagonista enfrentado a la muerte ya la agonía de la muerte de Manuel Azaña". También aclara el que "la película no tiene ningún fragmento documental. Tan sólo 20 segundos incorporados al propio desarrollo dramático de la acción". Por mi parte, pienso que, por más que la película tampoco esté a la altura del personaje, de lo que no puede haber duda es de las intenciones y del esfuerzo del colectivo que le ha hecho, como tampoco las puede haber sobre su valor cívico y democrático, y al igual Catalunya über alles¡ servirá a la lucha contra el racismo y la xenofobia, contra el fascismo cotidiano en Cataluña, esta evocación sobre Azaña podrá ser de gran utilidad para el debate sobre nuestra memoria asesinada. En cuanto a Azaña, mi opinión es que se trata de un personaje que está muy por encima de la clase que quiso representar, pero que solamente pudo gobernar presidiendo la coalición republicano-socialista. En comparación con las bestias pardas que lideraron la sublevación militar, Azaña es alguien con una cultura y una humanidad que les resultaba insoportable. Otra cosa es que su sueño de una República democrática moderada -como las que existían en Europa- era de hecho tanto o más utópico que cualquier revolución socialista, y que su papel sobresale solamente en la medida en que esta revolución se queda a mitad de camino. Azña olvidaba que dichas democracia, en lo que tenían de verdad o sea de conquistas del pueblo, fueron frutos de grandes transformaciones revoluciones desde el siglo XVII, crisis que allanaron el camino, pero que aquí se fueron sistemáticamente aplazando a lo largo de los tiempos. Pepe Gutiérrez-Álvarez en Kaos en la Red

El pueblo gitano durante la Guerra Civil Española

Después de más de 500 años en territorio ibérico, la participación del pueblo gitano en los diferentes sucesos acaecidos durante ese período de tiempo continúa siendo una verdadera incógnita. Pese a la cantidad de textos, memorias, películas y diferentes documentos sobre el conflicto civil sucedido enEspaña durante los años 1936-39, es todo un reto encontrar testimonios fiables sobre la implicación que pudieron tener. Debido al contexto socio-cultural relacionado con el pueblo gitano, su incursión en el conflicto bélico se antojaba desde el inicio meramente testimonial. Existía una desconfianza generalizada con relación a ellos, que junto a la fama de robar ganado, provocó que durante el conflicto fueran perseguidos tanto por el bando republicano como por el nacional. Sirva de ejemplificación el suceso llevado a cabo el 26 de febrero de 1939, cuando dos soldados pastores dispararon con su fusil contra dos gitanos nómadas, totalmente desarmados. La razón fue sencilla, parecían tener intención de robar parte de su ganado. Sirva este caso para comprender la marginación social a la que estaban sometidos los pertenecientes a la etnia gitana. Por ello, no es de extrañar que la gran mayoría decidieran mantenerse al margen del conflicto, respetando la tradición apolítica llevada a cabo por sus antepasados durante los siglos anteriores. Aunque como es común en los conflictos, son varias las excepciones. Y en este caso fueron relativamente importantes las incursiones de individuos de raza gitana en ambos bandos, especialmente en el republicano. Destaca por encima de todos el caso del artista Helios Gómez, de pensamiento anarcosindicalista. Nacido en Sevilla en el año 1905, tiene que exiliarse durante la dictadura de Primo de Rivera. Volviendo a España en el año 1930 cuando esta finaliza, desvinculándose de momento del movimiento anarquista para pasar a formar parte del PCE. Pero como es común en todo comunista con pasado anarquista, tal y como resalta Abel Pazen varias de sus obras, su formación libertaria les impedía aceptar los dogmas y la disciplina del partido. Algo parecido le debió ocurrir a Helios, que por discrepancias ideológicas se enfrenta y dispara al capitán estalinista Arjona, por lo que es expulsado y perseguido desde el partido, acusado de trotskista. Por ello vuelve a la CNT en 1938, donde lo esconden y ofrecen batallar de nuevo. Siendo asesinado por la represión franquista en el año 1956 por sus actividades revolucionarias y antifranquistas, dando nombre en una de las muchas prisiones en las que estuvo a la Capilla Gitana. No es de obviar la vida del recientemente beatificado por Juan Pablo II, el archiconocido gitano Ceferino Giménez Malla, más conocido como "El Péle". Considerado por muchos como un astuto comerciante, que hizo fortuna durante la I Guerra Mundial, aunque a menudo acusado de robo. Ferviente creyente católico, intervino en la Guerra Civil de manera indirecta, aunque su recuerdo está estrechamente relacionado con el conflicto, pues fue fusilado por el bando republicano debido a su negativa de renunciar a la religión católica, según fuentes episcopales. Aunque son variadas las hipótesis sobre la verdadera razón de su muerte, posiblemente relacionada con el arresto de un sacerdote relacionado con el bando sublevado. Mención aparte merece el caso del secretario general de la CNT desde el año 1936 hasta el1939, el joven Mariano Rodríguez "Marianet". Desempeñando con sólo 27 años importantes labores para el anarcosindicalismo, y siendo recordado como figura clave de la resistencia anarquista en los campos franceses, donde fallece ahogado en un río cercano a éstos. Accedió al pensamiento ácrata en prisión, debido a su faceta delictiva antes de conocer dichos ideales, que cambiaron su vida de manera decisiva. Por último, y casi como anécdota, debe mencionarse el caso de José Palma León "Osolito", un afamado deportista republicano de etnia gitana, que días antes de las Olimpiadas Populares y debido a la sublevación militar, decide alistarse en las milicias para combatir por"la libertad del pueblo", como él mismo dijo. Después de estos breves recordatorios de individuos de etnia gitana estrictamente relacionados con el conflicto, es necesario realizar un análisis global de su participación en dicho conflicto, pues pese a ser una pequeña punta de un gran iceberg, una cara tan desconocida como ésta merece ser estudiada a fondo, para una verídica interpretación de la situación del pueblo gitano en la actualidad. Por ello, debe ser conocida la habitual confusión entre los maquis republicanos y los gitanos nómadas, que debido a la confusión eran fusilados en nombre del franquismo. Fueron castigados con dureza por su pensamiento apolítico, y severamente castigados durante la posguerra por su creciente desprestigio social. Fueron, al fin y al cabo, víctimas del genocidio fascista que asoló España entre los años1936-39. No era republicanos concienciados en su mayoría, pero pagaron su deslealtad al régimen de manera eficaz. Raúl López Bael