3 de diciembre de 2011

Opinión - La gran regresión por Ignacio Ramonet

Está claro que no existe, en el seno de la Unión Europea (UE), ninguna voluntad política de plantarle cara a los mercados y resolver la crisis. Hasta ahora se había atribuido la lamentable actuación de los dirigentes europeos a su desmesurada incompetencia. Pero esta explicación (justa) no basta, sobre todo después de los recientes “golpes de Estado financieros” que han puesto fin, en Grecia y en Italia, a cierta concepción de la democracia. Es obvio que no se trata sólo de mediocridad y de incompetencia, sino de complicidad activa con los mercados. ¿A qué llamamos “mercados”? A ese conjunto de bancos de inversión, compañías de seguros, fondos de pensión y fondos especulativos (hedge funds) que compran y venden esencialmente cuatro tipos de activos: divisas, acciones, bonos de los Estados y productos derivados. Para tener una idea de su colosal fuerza basta comparar dos cifras: cada año, la economía real (empresas de bienes y de servicios) crea, en todo el mundo, una riqueza (PIB) estimada en unos 45 billones (1) de euros. Mientras que, en el mismo tiempo, a escala planetaria, en la esfera financiera, los “mercados” mueven capitales por un valor de 3.450 billones de euros. O sea, setenta y cinco veces lo que produce la economía real... Consecuencia: ninguna economía nacional, por poderosa que sea (Italia es la octava economía mundial), puede resistir los asaltos de los mercados cuando éstos deciden atacarla de forma coordinada, como lo están haciendo desde hace más de un año contra los países europeos despectivamente calificados de PIIGS (cerdos, en inglés): Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España Lo peor es que, contrariamente a lo que podría pensarse, esos “mercados” no son únicamente fuerzas exóticas venidas de algún horizonte lejano a agredir nuestras gentiles economías locales. No. En su mayoría, los “atacantes” son nuestros propios bancos europeos (esos mismos que, con nuestro dinero, los Estados de la UE salvaron en 2008). Para decirlo de otra manera, no son sólo fondos estadounidenses, chinos, japoneses o árabes los que están atacando masivamente a algunos países de la zona euro. Se trata, esencialmente, de una agresión desde dentro, venida del interior. Dirigida por los propios bancos europeos, las compañías europeas de seguros, los fondos especulativos europeos, los fondos europeos de pensiones, los establecimientos financieros europeos que administran los ahorros de los europeos. Ellos son quienes poseen la parte principal de la deuda soberana europea (2). Y quienes, para defender –en teoría– los intereses de sus clientes, especulan y hacen aumentar los tipos de interés que pagan los Estados por endeudarse, hasta llevar a varios de éstos (Irlanda, Portugal, Grecia) al borde de la quiebra. Con el consiguiente castigo para los ciudadanos que deben soportar las medidas de austeridad y los brutales ajustes decididos por los gobiernos europeos para calmar a los “mercados” buitres, o sea a sus propios bancos... Estos establecimientos, por lo demás, consiguen fácilmente dinero del Banco Central Europeo al 1,25% de interés, y se lo prestan a países como, por ejemplo, España o Italia, al 6,5%... De ahí la importancia desmesurada y escandalosa de las tres grandes agencias de calificación (Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s) pues de la nota de confianza que atribuyen a un país (3) depende el tipo de interés que pagará éste por obtener un crédito de los mercados. Cuanto más baja la nota, más alto el tipo de interés. Estas agencias no sólo suelen equivocarse, en particular en su opinión sobre las subprimes que dieron origen a la crisis actual, sino que, en un contexto como el de hoy, representan un papel execrable y perverso. Como es obvio que todo plan de austeridad, de recortes y ajustes en el seno de la zona euro se traducirá en una caída del índice de crecimiento, las agencias de calificación se basan en ello para degradar la nota del país. Consecuencia: éste deberá dedicar más dinero al pago de su deuda. Dinero que tendrá que obtener recortando aún más sus presupuestos. Con lo cual la actividad económica se reducirá inevitablemente así como las perspectivas de crecimiento. Y entonces, de nuevo, las agencias degradarán su nota... Este infernal ciclo de “economía de guerra” explica por qué la situación de Grecia se ha ido degradando tan drásticamente a medida que su gobierno multiplicaba los recortes e imponía una férrea austeridad. De nada ha servido el sacrificio de los ciudadanos. La deuda de Grecia ha bajado al nivel de los bonos basura. De ese modo los mercados han obtenido lo que querían: que sus propios representantes accedan directamente al poder sin tener que someterse a elecciones. Tanto Lucas Papademos, primer ministro de Grecia, como Mario Monti, Presidente del Consejo de Italia, son banqueros. Los dos, de una manera u otra, han trabajado para el banco estadounidense Goldman Sachs, especializado en colocar hombres suyos en los puestos de poder (4). Ambos son asimismo miembros de la Comisión Trilateral. Estos tecnócratas deberán imponer, cueste lo que cueste socialmente, en el marco de una “democracia limitada”, las medidas (más privatizaciones, más recortes, más sacrificios) que los mercados exigen. Y que algunos dirigentes políticos no se han atrevido a tomar por temor a la impopularidad que ello supone. La Unión Europea es el último territorio en el mundo en el que la brutalidad del capitalismo es ponderada por políticas de protección social. Eso que llamamos Estado de bienestar. Los mercados ya no lo toleran y lo quieren demoler. Esa es la misión estratégica de los tecnócratas que acceden a las riendas del gobierno merced a una nueva forma de toma de poder: el golpe de Estado financiero. Presentado además como compatible con la democracia... Es poco probable que los tecnócratas de esta “era post-política” consigan resolver la crisis (si su solución fuese técnica, ya se habría resuelto). ¿Qué pasará cuando los ciudadanos europeos constaten que sus sacrificios son vanos y que la recesión se prolonga? ¿Qué niveles de violencia alcanzará la protesta? ¿Cómo se mantendrá el orden en la economía, en las mentes y en las calles? ¿Se establecerá una triple alianza entre el poder económico, el poder mediático y el poder militar? ¿Se convertirán las democracias europeas en “democracias autoritarias”? Notas (1) Un billón = un millón de millones. (2) En España, por ejemplo, el 45% de la deuda soberana lo poseen los propios bancos españoles, y los dos tercios del 55% restante, los detentan establecimientos financieros del resto de la Unión Europea. Lo cual significa que el 77% de la deuda española ha sido adquirida por europeos, y que sólo el 23% restante se halla en manos de establecimientos extranjeros a la UE. (3) La nota más elevada es AAA, que, a finales de noviembre pasado, sólo poseían en el mundo algunos países: Alemania, Australia, Austria, Canadá, Dinamarca, Francia, Finlandia, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. La nota de Estados Unidos ha sido degradada, en agosto pasado, a AA+. La de España es actualmente AA-, idéntica a la de Japón y China. (4) En Estados Unidos, Goldman Sachs ya consiguió colocar, por ejemplo, a Robert Rubin como Secretario del Tesoro del Presidente Clinton, y a Henry Paulson en esa misma función en el gabinete de George W. Bush. El nuevo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue también vicepresidente de Goldman Sachs para Europa de 2002 a 2005. Autor/a: Ignacio Ramonet Le Monde Diplomatique

La Guerra Civil, el musical

En 1936 desembarcaron en España las Brigadas Internacionales. Setenta y cinco años después de su llegada, Londres rinde su particular homenaje con la puesta en escena del musical Goodbye Barcelona, en recuerdo de aquel 1 de noviembre de 1938, cuando Dolores Ibárruri, la Pasionaria, las despedía en Barcelona con su mítico discurso "Hasta pronto, hermanos". Así se retiraba el ejército de voluntarios llegados de otros países, entre ellos Reino Unido, que se sumó al bando republicano en su lucha contra las tropas de Franco. La obra se representa hasta el 23 de diciembre en el Teatro Arcola y cuenta la historia de Sammy Abramski, un joven judío que deja su hogar en Londres para unirse a las Brigadas Internacionales y luchar contra los fascistas. Llegará a España, movido por sus ideales, y allí se enamorará perdidamente de Pilar, una huérfana cuyos padres han sido asesinados a manos del ejército franquista. El musical cuenta con todos los ingredientes, articulándose alrededor de dos historias de amor: la del joven brigadista y la de su propia madre, Rebecca, que viaja a España en su busca y termina en el bando republicano haciéndose enfermera y enamorándose de Ernesto, un anarquista español malherido. Periódicos y voluntarios Tal y como cuenta Judith Johnson, autora del libreto de la obra, recibieron el encargo del Teatro Arcola y el Arts Council [agencia nacional de desarrollo del Arte] de escribir un espectáculo sobre las Brigadas Internacionales". La historia está basada en hechos reales y surgió tras leer un artículo en The Guardian, hace ya 11 años, en el que se entrevistaba a antiguos brigadistas, entre ellos al camarada Sam Russell, en el que se inspira Sammy, el protagonista de la obra. Russell se unió al primero de los grupos de voluntarios británicos en las Brigadas, en septiembre de 1936, cruzando la frontera francesa con el nombre falso de Raimundo Casado. Con este material, recuerda Johnson, "creamos nuestra propia historia, basada en todas las experiencias de las que habíamos oído hablar". Además, la guionista destaca que el hecho de que Karl Lewkowicz, compositor de la música y autor de las letras, sea judío y naciera en Stepney, en el East End de London, hacen que "la lucha contra el fascismo que tuvo lugar en todo el mundo en los años treinta" tenga un significado muy especial para él. Goodbye Barcelona arranca precisamente con la batalla de Cable Street en 1936, "cuando la gente del East End protestó y detuvo a los fascistas británicos que marchaban hacia donde vivían". Entonces, los judíos de Londres pararon los pies a los camisas negras de Oswald Mosley, fundador de la Unión Británica de Fascistas. Muchos de los participantes en este enfrentamiento marcharían voluntarios después a España para luchar contra Franco. Karl Lewkowicz explica: "Estábamos intrigados por los voluntarios y precisamente en el espectáculo tratamos de expresar todo aquello que les impulsó a alistarse, siguiéndoles en su viaje no sólo físico, sino también emocional y espiritual". Johnson coincide con su colega y señala que "Goodbye Barcelona explora las motivaciones que llevaron a estos voluntarios a luchar en una guerra que no les pertenecía, enfrentándose incluso a buena parte de la opinión pública, y mostrando las repercusiones que sus actos tuvieron en el mundo que hoy conocemos". Subasta de un Picasso Durante la promoción de la obra, el Teatro Arcola subastó entre quienes realizaran una donación de 10 libras (12 euros) una litografía original en blanco y negro de Picasso valorada en 700 libras (algo más de 800 euros). Se trata de El retrato de Leon Tolstoi, una obra de la que se produjeron unas 3.000 copias y que sirvió para ilustrar la edición de Guerra y paz de André Sauret, en Montecarlo. Para realizar la litografía, Picasso se inspiró en una fotografía de Tolstoi tomada en 1860. Público.http://www.publico.es/culturas/410298/la-guerra-civil-el-musical .

Contra la constitución monárquica. ¡ A la calle!

El juego está cada vez más claro. El capital y los gobiernos a su servicio utilizan la crisis estructural de un capitalismo sin salida como coartada del crimen que están perpetrando contra la clase obrera y los pueblos. Lo único bueno que tienen las crisis del capitalismo es que las máscaras encubridoras caen a plomo. Sólo quienes no quieren ver pueden ignorar que el engranaje institucional que nos viene gobernando desde la Transición, con la monarquía corrupta y heredera de Franco a la cabeza, es el que asegura a través de los diferentes gobiernos la reproducción de los intereses de las mismas clases dominantes de la Dictadura. La corrupción se expande y los grandes empresarios continúan engordando sus beneficios mientras avanza el cierre de empresas, la concentración de capital, los despidos masivos y la liquidación de todo tipo de derechos sociales y laborales. Quienes se han enriquecido a manos llenas con la explotación salvaje y la especulación han generado una monumental deuda privada que con la complicidad del gobierno PSOE han transformado en deuda pública. Pretenden que la paguemos las trabajadoras, los trabajadores y las clases populares. Los datos recientes son abrumadores: ·180.000 millones de euros de fondos públicos puestos a disposición de la banca privada en 2010. ·Decenas de miles de millones de euros más irán a sufragar una nueva recapitalización de la banca y la privatización de las Cajas de Ahorros. ·El fraude fiscal del capital asciende, al menos, a 90.000 millones de euros anuales y equivale a una vez y media el gasto sanitario público total. Mientras, los impuestos que pagamos los asalariados sufragan el 85% de los gastos del Estado. La deuda militar, producto de la compra del más sofisticado armamento utilizado para masacrar a pueblos como el afgano o el libio a las órdenes de la OTAN, asciende a más de 30.000 millones de euros. Por si fuera poco, Zapatero nos deja de recuerdo el escudo antimisiles y nos coloca en la 1ª trinchera de la OTAN contra los pueblos árabes. ·Seis mil millones de euros salen cada año de las arcas públicas para la financiar a la Iglesia Católica y a todas sus estructuras sociales y educativas, que no han recibido recorte alguno. Frente a todo ello: ·Más de cinco millones de personas están en paro sin esperanza de encontrar empleo. Millón y medio de trabajadoras y trabajadores no tiene seguro de desempleo. ·Casi un millón y medio de familias tienen a todos sus miembros sin trabajo. ·El paro entre la juventud supera al 50%. ·Más de cuatro mil familias son desahuciadas mensualmente. ·Más de la cuarta parte de la población está en situación de pobreza, especialmente la juventud, las mujeres y los emigrantes. El suicidio es ya la 1ª causa de muerte no natural en el Estado, por delante de los accidentes de tráfico. ·Salvajes recortes degradan la educación y la sanidad públicas mandando a miles de trabajadoras y trabajadores al paro. Mientras tanto se privatiza a manos llenas y se financia con presupuesto público a las empresas privadas, además de desgravar fiscalmente a quienes utilizan servicios privados. El expolio a que nos están sometiendo, y que no ha hecho más que empezar, tiene proporciones dantescas mientras llegan a cuenta gotas los datos los datos del latrocinio: los ingentes repartos de beneficios de las empresas privatizadas, de las jubilaciones millonarias de sus ejecutivos y del robo de dinero público por parte de empresarios y políticos con la complicidad de los gobiernos de turno. El caso de la Casa Real es emblemático. Además de recibir 25 millones de euros anuales pagados por todos nosotros, la monarquía borbónica exhibe una fortuna de 1.800 millones de euros que la sitúa en el sexto lugar entre las mayores de Europa. Es evidente que su origen es producto de los más oscuros negocios amasados en la impunidad con que la ley les ampara. Los millones robados a la hacienda pública por la Infanta Cristina y su marido son sólo la punta del iceberg del pillaje de una Casa Real que detenta la máxima magistratura del Estado por designio del mayor criminal que ha conocido nuestra historia. Es hora de que los pueblos nos arranquemos la venda de los ojos, miremos cara a cara a quienes de la mano de las instituciones del gran capital europeo e internacional – el FMI, la UE y el BCE – nos están condenando, a nosotros y a las generaciones venideras, a la barbarie. El capitalismo no ofrece otra salida a la clase obrera y a los pueblos que el paro masivo, la explotación más salvaje y la aniquilación de los derechos y prestaciones sociales tan duramente conquistadas. La reforma de la Constitución llevada a cabo por el gobierno del PSOE, con el apoyo del PP y de las derechas nacionalistas, pisoteando cualquier resto de soberanía popular, no deja lugar a dudas. Establece la prioridad absoluta del pago de la deuda y de sus intereses sobre cualquier otra partida de gasto: las prestaciones por desempleo, las pensiones, la sanidad, la educación, etc. En el Estado español la construcción del futuro empieza por el derrocamiento de una monarquía que, además de representar la herencia del franquismo, es la clave de bóveda que sustenta el engranaje de la dominación del capitalismo más corrupto sobre la clase obrera y los pueblos. Es, además, la garantía de la supeditación del Estado español a la estrategia expansionista del imperialismo. No cabe la menor duda de que el nuevo gobierno del PP, al igual que los gobiernos de banqueros impuestos en Grecia e Italia, se aprestará – con mayo mano dura, si cabe – a profundizar en las medidas de recortes y privatizaciones que el PSOE ha emprendido. Sólo la articulación de las luchas puede ofrecer una salida diferente a la que nos preparan. El malestar es creciente y la movilización social está tomando las calles, pero hay que seguir avanzando. Es necesario construir una alternativa política. Es preciso que las luchas obreras y las del movimiento popular se unifiquen en torno a un programa común. La propuesta republicana incluye la derogación de la Constitución monárquica y capitalista de 1978, el ejercicio del Derecho de Autodeterminación de los pueblos, la negativa al pago de la deuda, la expropiación de la banca y de los grandes monopolios, la reforma agraria, la exigencia de una cobertura social para todas las personas desempleadas, la construcción de servicios únicos y públicos de sanidad y educación, la igualdad real entre hombre y mujeres, un Estado laico, el fin de la impunidad para los crímenes del fascismo, y la salida de la OTAN. La democracia sólo puede ser participación en la toma de decisiones y soberanía popular, radicalmente incompatibles con una monarquía. La única esperanza de futuro será la que construyamos la juventud, las trabajadoras, los trabajadores y los pueblos, asumiendo la responsabilidad – más acuciante que nunca - de tomar las riendas de nuestra historia. La democracia sólo puede ser participación en la toma de decisiones y soberanía popular, radicalmente incompatibles con una monarquía. Solamente encontraremos la fuerza y la inteligencia necesaria para ello si reanudamos el hilo de la historia que tanto esfuerzo han puesto en truncar desde la Transición: el ejemplo de las generaciones precedentes que supieron arriesgar la juventud y la vida en la tarea histórica – aún pendiente e inaplazable - de barrer a la monarquía borbónica y de arrancar el poder de las clases que vampirizan el futuro y la vida de los pueblos.

"Para cambiar totalmente el modelo económico de este país necesitaríamos de un proceso revolucionario o cuasi revolucionario"

¿Qué opinión le merecen los resultados de su partido? Nuestros resultados han sido muy modestos, por debajo de lo que sería necesario para abrir una pequeña brecha por la izquierda en el sistema político-electoral español. No obstante, hay que decir que solo nos presentábamos en 13 circunscripciones y que comparándolo con el resultad de las elecciones europeas de 2009, donde IA se presentó en solitario y en todas las circunscripciones, hay un ligero crecimiento, que se centra sobre todo en Catalunya, donde casi se triplican los votos que obtuvimos entonces. En su programa dicen que la lucha no ha hecho más que empezar y hablan del 15M. ¿Son ustedes representantes del 15M? Y si no es así, ¿cree que deberían asociarse políticamente para conseguir más fuerza? Ni nosotros ni ningún otro grupo político representa al 15-M. El 15-M es un movimiento que se representa a sí mismo y que tiene estructuras para expresar su opinión sobre todos los temas que le interesan, como de hecho hacen de forma constante. Los y las militantes de IA participan en el 15-M, junto con mucha otra gente de otras corrientes políticas y sociales, y creemos que este movimiento va a tener una importancia central en el periodo que se abre ahora tras la mayoría absoluta del PP. Dentro del movimiento 15-M nos asociamos con mucha gente, organizada previamente o no, pero la cuestión electoral es algo que de ninguna manera se nos ocurriría plantear en su seno, ya que respetamos profundamente el pluralismo del 15-M, donde convivimos gentes de muchas ideologías diferentes. ¿Cómo valora la situación actual en la que se encuentra el Congreso tras las elecciones? El Congreso va a estar sometido a un rodillo parlamentario del PP, aunque probablemente busque la complicidad del PSOE , de CiU, de UPyD y de otros grupos de la derecha para contar con más apoyo ante la aprobación de sus medidas más impopulares. La entrada de Amaiur puede trastocar los planes recentralizadores del PP. Estaremos también muy atentos a la actividad del grupo de IU, que se ha comprometido a ser la “ voz de la calle” y a “no institucionalizarse”. Esperemos que sea así y no incurran en errores del pasado. ¿Le parece positivo el cambio de gobierno? El cambio de gobierno va a traer una dosis aumentada de lo mismo que ya hacía el anterior en materia económica: recortes indiscriminados de derechos sociales y servicios públicos, más privilegios para los de arriba y menos derechos para los de abajo. Pero además, la llegada al Gobierno del PP va a traer consigo medidas regresivas en materia de derechos civiles y reproductivos. Ya se anuncia la derogación de la Ley del Aborto, no sabemos qué van a hacer con los matrimonios homosexuales. El peso del sector afín a la jerarquía de la Iglesia católica es fuerte en el PP y podemos retroceder mucho en estas materias. Por todo ello, este cambio de Gobierno va a empeorar todavía más la situación para las izquierdas. ¿Qué le habría dicho a Zapatero para solucionar la crisis y qué le diría a Rajoy? A Zapatero le hubiera dicho que , dentro de la lógica neoliberal con la que ha gestionado la economía desde que llegó al poder en 2004 la llegada de la crisis era solo cuestión de tiempo. Nada hizo para pinchar la burbuja inmobiliaria, tampoco introdujo una nueva fiscalidad más progresiva, sino todo lo contrario, suprimió ya en su primera legislatura el Impuesto sobre el Patrimonio, y , en general, trató con guante de seda a los Bancos. Cuando en mayo de 2010 le obligan desde Europa a adoptar el plan de recortes sociales, si hubiera tenido un mínimo de dignidad o un gramo de coherencia con su propio programa, habría dimitido. Todo lo que ha hecho después le ha retratado como un fiel servidor de los intereses del poder económico y financiero. A Rajoy solo le diría que vamos a estar en la calle toda su legislatura, en todas las estaciones (también en Invierno, aunque el Secretario General de CCOO diga que hace frío) y a todas horas. Sabemos que su plan de recortes va a ser salvaje. La oposición a él en el Parlamento será minoritaria pero en las calles va a ser masiva. Allí vamos a estar desde el principio. ¿Cuáles son las propuestas de su partido? Nuestras propuestas se centran en poner la economía al servicio del bien común y romper para siempre con el paradigma capitalista de la obtención de beneficios para unos pocos a costa del sufrimiento de la mayoría. En este sentido, creemos que la banca debe ser un servicio público bajo control social, que los sectores estratégicos de la economía también deben ser públicos, que debe existir un salario mínimo de 1200 euros, una ayuda indefinida equivalente para las personas en paro y se deben prohibir los despidos en las empresas con beneficios. También apostamos por la reducción de la jornada laboral a 35 horas sin reducción de salario y por el reparto de todos los trabajos, incluido el trabajo doméstico, que siempre recae en las mujeres. Asimismo, pensamos que hay que romper con el modelo de producción, distribución y consumo reducir más de un 30% las emisiones de CO2 y hacer las paces definitivamente con el planeta. ¿Cómo crearía empleo? Se puede crear empleo con una fuerte iniciativa del sector público en sectores como las energías limpias, la ayuda a la dependencia o la sanidad y la educación. Además, hay que repartir el trabajo que ya existe con una reducción de la Jornada laboral, a 35 o incluso 32 horas. El dinero para financiar esta política puede salir de una subida generalizada de impuestos directos a las grandes fortunas, recuperando e incrementando el Impuesto sobre el Patrimonio y luchando en serio contra el fraude fiscal y legislando de forma coercitiva contra la fuga de capitales. Claro que existen alternativas para crear trabajo, lo que pasa es que dentro del capitalismo estas ya parecen imposibles. ¿Qué puntos fuertes y débiles cree que tiene España? Los puntos débiles del Estado español son muchos y variados: economía basada en el ladrillo y en turismo, corrupción económica y política generalizada, depredación ambiental, discriminación de las mujeres y minorías sexuales,… Los 40 años de dictadura y la “transacción” y o la ruptura entre un régimen y otro han debilitado mucho las posibilidades de que surja una potente corriente de izquierda social y política capaz de transformar el “sentido común dominante”. Sin embargo, la crisis capitalista y el colapso económico de este modelo consumista pueden abrir nuevas posibilidades para los y las anticapitalistas del Estado. En ello estamos. ¿Opina que ha habido algún periodo de la historia española o mundial mejor, y que deberíamos orientarnos hacia él? El corto periodo de la II República tuvo cosas muy interesantes, aunque no podemos olvidar que la derecha lo gobernó con puño de hierro durante casi tres de los 5 años. Aunque fueron apenas unos meses, la experiencia con la que más nos identificamos es con la que se vivió en Catalunya y Aragón entre Agosto y Noviembre de 1936: un gobierno popular autogestionado por los propios trabajadores y trabajadoras. Fueron capaces de vencer al fascismo y, al mismo tiempo, poner los cimientos de un nuevo tipo de sociedad. Lamentablemente, la experiencia fue efímera, pero se demostró que era posible hacerlo. Proclaman un cambio total del modelo económico pero: ¿cómo lo harían? Obviamente, para cambiar totalmente el modelo económico de este país necesitaríamos de un proceso revolucionario o cuasi revolucionario para poder hacerlo sin que antes los militares lo aniquilasen. Somos conscientes de que el gran capital europeo y español no va a ceder por las buenas sus privilegios históricos, ni siquiera aunque ganásemos las elecciones. ¿Actualmente ve un modelo a seguir en otros países? No tenemos modelos a seguir, aunque sí hay ejemplos que, en alguna de sus etapas, pueden servirnos como referencia: la experiencia de la participación de los movimientos sociales en Bolivia, algunos instituciones de poder popular en Venezuela o la reacción frente al pago de la deuda en Ecuador pueden ayudarnos a comprender algunos procesos que también llegarán aquí. ¿Pactaría con algún partido del panorama político actual para conseguir objetivos juntos? ¿Con quién no pactaría nunca? Nosotros no pactaríamos nunca ni con el PP ni con el actual PSOE, que es un partido funcional a los intereses del sistema. Sabemos que entre las bases y votantes del PSOE hay gentes de izquierda y trabajadores pero creemos que tras 30 años ha quedado suficientemente demostrada su papel de partido que defiende los intereses de los poderosos. Con partidos como IU y otros podemos llegar a acuerdos para impulsar movilizaciones, coordinar campañas, etc. Pero aun tenemos diferencias importantes en cuestiones como la relación con las instituciones actuales, la presencia en gobiernos autonómicos o municipales con el PSOE, las relaciones con los grandes sindicatos, especialmente CCOO o en la cuestión nacional. Estas diferencias impiden de momento un acuerdo más sólido pero estamos dispuestos a seguir discutiendo abiertamente con ellos en este nuevo periodo que empieza ahora. ¿Podría decirnos cómo considera que deben gestionarse tres ámbitos tan importantes como la educación, la sanidad y la cultura? La Sanidad, la Educación y la Cultura deben ser servicios 100% públicos y gestionarse de forma que profesores/as, padres y madres, alumnos y alumnas,médicos/as, pacientes y usuarios en general participen de forma efectiva en sus gestión. Hay que acabar con todos los conciertos pública/privada y que estos servicios sean un monopolio de las diferentes instituciones públicas. Por último, ¿qué camino va a seguir ahora Izquierda Anticapitalista? IA va a seguir ahora debatiendo de cara a su I Congreso, que se celebrará en Febrero de 2012, y estará en primera línea de combate contra las políticas antisociales que va a aprobar el PP dentro de muy poco tiempo. Raul Camargo en http://diariolacamara.blogspot.com/2011/11/diario-la-camara-publica-su-tercera.html