4 de diciembre de 2011

O ganamos ahora, o nos aplastan. Tema de actualidad: 20 años sin la Unión Soviética

Foto.El ex ministro de Defensa de la URSS Dmitri Yázov---------------- Transcurridos 20 años desde la fallida intentona golpista contra el presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, todavía quedan muchos detalles que no conoce la opinión pública de Rusia y mundial. A continuación ofrecemos a nuestros lectores un artículo publicado por el diario Moskovski Novosti con fragmentos del libro del ex Fiscal General de la URSS, Valentin Stepankov, autor del estudio documental “GKChP. 73 horas que hicieron cambiar el mundo”, en el que expone algunas de las declaraciones dadas a la instrucción sumarial por los golpistas. Fragmento de la sentencia acusatoria: Actuando en el marco de un plan previamente elaborado, Kriuchkov (jefe del KGB) y otros participantes en el complot propusieron al vicepresidente de la URSS Guennadi Yanáev asumir las funciones de presidente de la URSS. A tales efectos, Kriuchkov le entrego para la firma un decreto ya redactado, conforme al cual Yanáev asumía las funciones de presidente de la URSS “debido a que Mijaíl Gorbachov no estaba en condiciones de ejercerlas”. Al leer rápidamente el decreto, Yanáev dijo: “No lo voy a firmar. Creo que el presidente debe regresar después de que descanse y vuelva en sí. Además, ni moral, ni profesionalmente me siento apto para ejercer estas funciones”. Todos se pusieron a persuadir a Yanáev, afirmando que GKChP se encargará de todos los quehaceres, mientras él sólo tendrá que firmar los decretos correspondientes. Y en cuanto a Gorbachov, si se recupera, entonces, por supuesto, volverá a ejercer sus funciones. Yanáev se interesó qué fue lo que pasó con Gorbachov, si de veras estaba enfermo. Fragmento de las declaraciones del primer ministro de la URSS Valentín Pávlov: Le respondieron: “¿Y a ti qué te importa? No somos médicos. ¡Te han dicho que está enfermo y basta! Yanáev entonces respondió: “¿Y por qué soy yo el que tiene que asumir las funciones de presidente? Que se encargue de esto Lukiánov (presidente del Soviet Supremo /parlamento/ de la URSS. Lukiánov le contestó: “De conformidad con la Constitución, esto te incumbe a tí. Lo mío es convocar las sesiones del Soviet Supremo de la URSS”. La polémica fue bastante acalorada. — Firme, por favor, compañero Yanáev, — en un tono suave insistía Kriuchkov. Fragmento de las declaraciones de Guennadi Yanáev: Entonces yo cedí y acepté firmar el decreto con la reserva de que ejercería las funciones de presidente de la URSS durante dos semanas como mucho. A partir de ahora, todos los puentes quedaron cortados. En pos de Yanáev, se pusieron a estampar sus firmas al pie de distintos documentos Yazov, Pugo, Kriuchkov, Pávlov, Baklánov. Los documentos se intitulaban: Declaración de la dirigencia soviética, Llamamiento al pueblo soviético, Disposición del GKChP 1. Fragmento de las declaraciones del presidente de la Asociación de Empresas, Industria, Transporte y Comunicaciones Alexander Tiziakov: ¿Acaso alguien de los golpistas usurpó algún puesto? El vicepresidente de la URSS, el primer ministro de la URSS, presidente del Soviet Supremo de la URSS, el ministro de Defensa de la URSS, los titulares del KGB de la URSS y del Ministerio del Interior de la URSS, ellos no necesitan usurpar sus cargos. ¿Acaso es un complot? La introducción de la situación de emergencia es una medida constitucional y legítima. Fragmento de las declaraciones de Vladimir Kriuchkov: Los funcionarios que integraron el GKChP, ya ocupaban altos cargos públicos y no aspiraban a usurpar el poder. Fragmento del protocolo del interrogatorio del ministro de Defensa de la URSS Dmitri Yázov, del 30 de agosto de 1991: — El 18 de agosto regresó la delegación que fue a Crimea para conversar con Gorbachov. Todos algo achispados. Tomaron asientos y se pusieron a contar. — ¿Qué fue lo que contaron? — Tuvieron que esperar durante una hora aproximadamente, luego entraron en el despacho de trabajo de Gorbachov. Los saludó a todos. Nosotros le expusimos la situación en el país, explicando que estábamos cayendo a un precipicio. Y le dijimos que aconsejamos que dimitiera o por algún tiempo aparentara estar enfermo. Algo por el estilo. — ¿Cómo terminó, según ellos, la charla con el presidente? — Les echó fuera del despacho, rehusó firmar los documentos. Y si ahora no resolvemos adoptar algunas medidas, nosotros estamos condenados, mientras los que no fueron con nosotros a Crimea, están a salvo. — ¿Los Comandantes de las Regiones Militares estaban al tanto de que sería constituido el GKChp? — No todos. No ordené a nadie que suspendiera sus vacaciones. El domingo, 18 de августа, entre las 12 y las 13 horas vino a verme Kriuchkov. — ¿Y por qué Ud. no pasó a formar parte de la delegación que se dirigía a Crimea para conversar con Gorbachov? ¿Por qué Ud. mandó allá al general Varénnikov y se quedó en Moscú? — Cuesta dar una respuesta bien concreta a este interrogante. La más probable, porque era incómodo presentarme ante el presidente de la nación con ultimátum en manos, actuando como traidor... Fragmento del protocolo del interrogatorio del presidente del Soviet Supremo de la URSS, Anatoli Lukiánov, 24 de agosto de 1991: — ¿Qué sabe Ud. de los acontecimientos acaecidos en el país del 18 августа a esta fecha? ¿Qué papel Ud. personalmente desempeñó en estos sucesos? — Voy a empezar por el papel. Diré honestamente que no fui ni podía ser ningún organizador, y menos aun, autor intelectual del complot, como escribe la prensa. Estaba ausente en Moscú del 30 de julio hasta el 18 de agosto. Primero estaba en comisión de servicio y, luego, con el visto de Mijaíl Gorbachov, me tomé unas vacaciones para ir al lago Valdai. ...Valentín Pavlov me llamó dos veces por teléfono diciendo que viniera obligatoriamente. Yo insistía en llegar el 19 de agosto, tal como acordamos con Gorbachov por teléfono. Pávlov me dijo que el avión volaría a Crimea. Yo pensé que se trataba del avión en el que Gorbachov regresaría a Moscú. Pávlov dijo que un helicóptero ya estaba listo para recogerme. Como el primer ministro insistía tanto, dentro de poco salí en helicóptero con destino a Moscú. Antes de partir, pedí a mi auxiliar que se acercara a mi despacho cuando yo llegara. Cuando llegué a Moscú, ya me esperaba. Nosotros sacamos los documentos relativos al nuevo Tratado de la Unión a ser suscrito. Yo cogí la Constitución, los materiales relativos al Tratado de la Unión y me dirigí al despacho de Pávlov que estaba cerca… — ¿Entonces, Usted no abandonó el edificio el 19 de agosto? ¿Sabía que en Moscú entraron tropas? — No, no lo sabía. Nadie me informó de nada. — ¿Sus ayudantes salieron aquel día del Kremlin? ¿Vieron que estaba cercado por las tropas? — Vamos a ver, saber yo sabía que en Moscú había tropas, no sabía nada de la orden de entrada de tropas... Esto se oía, se notaba a simple oído. — ¿Cómo Pugo calificó la situación? — Pugo calificó la situación de más o menos tranquila: las tropas están en Moscú, de momento no se ha producido ningún enfrentamiento, pero seguramente habrá mítines de protesta. — O sea, Usted supo por Pugo que el pueblo está en contra de la entrada de tropas? — No sólo, esto se hizo evidente de la conversación con los diputados el 19 de agosto... Dicen que Iván Siláev (el primer ministro de la RSFSR) afirma que no me porté como debía. Sin embargo, llegamos a un acuerdo en todo. Cuando se fueron, se me ocurrió una idea – la de intentar acceder a alguna emisora de radio. — ¿Y antes no se le había ocurrido? — Conservo parte del papel. — ¿Este es el texto que quería transmitir por la radio? — Sí, terminaba así: “si no se emite este mensaje, que los trabajadores de la televisión y radio transmitan al pueblo: “El Soviet Supremo hará todo para defender a nuestra Patria”. Ve, está todo arrugado el papel, lo encontré después... — ¿Cómo reaccionó cuando Vladimir Kriuchkov le dijó que no no se podía comunicar con el presidente? — Estaba tan tenso que no hacía preguntas a Kriuchkov. Sólo una: “¿Qué están haciendo?!”... Entonces llegaron Boldin, Baklánov y, si no recuerdo mal, el jefe de seguridad personal del presidente, Medvédev. Esto fue lo que más me alertó. ¿Qué estaba pasando? Los recién llegados Baklánov y Shenin comunicaron que a Mijaíl Gorbachov se le había propuesto dimitir. Comunicaron que él se había indignado... se negó a firmar nada y declaró que este tipo de cuestiones es competencia exclusiva del Soviet Supremo o del Congreso del partido. Fue entonces cuando me di cuenta de que era un complot en el que no pensaba participar. — ¿A qué hora se fue y a dónde? — Lo tengo apuntado: “A las 23 horas 15 minutos volví al despacho...” El 19 de agosto a las 10.20 vinieron a verme los presidentes de los Soviets Supremos de 13 repúblicas autónomas que habían llegado a Moscú para firmar el nuevo Tratado de la Unión y no sabían quçe hacer. Yeltsin no recibía. Vinieron a verme a mí. ¿Qué hago? Tengo apuntado en el diario: “...No hay ninguna necesidad de declarar situación de emergencia, consoliden el poder de los Soviets en sus regiones. Mantengan orden pública y disciplina”. ...Por fin, a las 11.35 llego a ver a Boldin y le digo: “El decreto es absolutamente ilegal, necesito acceso a cualquier canal de comunicación por cualquier medio”. — No intentó comunicarse con Mijaíl Gorbachov a través de Ucrania, hacer que los ucranianos envíen a alguien a verle? — Cuando dije que nos comunicaríamos con el presidente, Kriuchkov se puso a reir y dijo: “Allí no pasará nadie”. Moscú. 19 de agosto. El teléfono en la residencia de verano de Valentín Pavlov sonaba sin cesar, pero el primer ministro no tenía fuerzas ni siquiera para levantar el auricular. —Alrededor de las siete de la mañana me llamó el guardia de seguridad del primer ministro y me pidió que fuera inmediatamente, - explica el médico del hospital del Kremlin Dmitri Sájarov. –Dijo que Pávlov estaba mal. Fui a verle. Pávlov estaba ebrio. Pero no era una embraguez normal y corriente. Estaba histérico. Procedí a atenderle. A las 16.00 el ayudante del primer ministro Pashkov comunicó a secretario del Gabinete de Ministros de la URSS Prostiakov a las 18.00 se convoca una reunión extraordinaria del Gabinete. No dijo nada sobre el orden del día. Sólo transmitió la disposición del primer ministro de no taquigrafiar durante la reunión. Extracto de las declaraciones de Alexander Gorkovliuk, vice ministro de Información y Prensa de la URSS: Cabe señalar que tuve impresión de que Pávlov estaba enfermo o ebrio. Sobre todo se notaba al principio de la reunión. Hablaba de forma incoherente, confundía palabras. Empezó la reunión del siguiente modo: “A ver, ¿qué hacemos: vamos a disparar o a encarcelar?” De haber empezado con esta frase, Pávlov mantuvo a todos los presentes en un estado de tensión psicológica. Durante la reunión habló varias veces del uso de misiles tipo “Stinger” y de tropas, decía: “O triunfamos nosotros, o ellos nos aplastan”. Pávlov intentó cortar las intervenciones de los que expresaban dudas respecto a las decisiones tomadas por GKChP. Se notaba que en primer lugar concedía palabra a los que, a juzgar por sus reacciones, apoyaban a GKChP... Durante el interrogatorio del 26 de septiembre de 1991, Alexander Tiziakov habló de su compañero de GKChP Pávlov, que quería, fuera lo que fuera, convertirse en primer ministro con funciones extraordinarias: ...Sabía que Pávlov es muy aficionado a alcohol. Por eso advertí a Gorbachov en tres ocasiones que Pávlov bebía, y mucho. También lo sabían en el Ministerio de Finanzas de la URSS. Esto se confirmó tras el nombramiento de Pávlov como primer ministro. Resultó ser un dirigente incompetente en muchas cuestiones. Pueden hablar con los primeros vice ministros y ellos, si son honestos, lo confirmarán... La noche del 20 de agosto fue el apogéo de la lucha por el guión definitivo del complot. Viendo que la situación se está complicando rápidamente, Kriuchkov, Baklánov, Shenin, Tiziakov, Pugo preferían recurrir a las medidas duras. Starodúbtsev estaba dispuesto a seguir a los demás. Lukiánov no contaba. En el caso de aceptar la opción “dura”, que preveía el uso de fuerza, se disolverían el Soviet Supremo y el Congreso ya que los debates parlamentarios eran incompatibles con este guión. El único que estaba indeciso era Yanáev. Un típico funcionario soviético, él temía la responsabilidad. Lo volvió a revelar la reunión de la noche que empezó a las 20.00. Delante de un gran número de invitados Yanáev leyó una declaración que decía que los rumores propagados sobre el asalto de la sede del Soviet Supremo no tienen ningún fundamento, propuso aprobarla y hacerla pública en el próximo informativo televisivo. —Se creó cierta confusión, - explica Leonid Krávchenko, presidente del Comité Estatal de Televisión y Radiofusión de la URSS. – Se veía que la declaración de Yanáev había cogido por sorpresa a Pugo, Kriuchkov, Shenin, Baklánov, Yázov. Empezó una discusión. No recuerdo qué exactamente decía cada uno de los presentes. El sentido general de las objeciones era el siguiente: a nosotros nos declaran delincuentes de Estado y encima tenemos que anunciar que no vamos a asaltar ningún edificio... Yanáev preguntó: “¿Acaso entre nosotros hay alquien que quiera asaltar la sede del Soviet Supremo?” Nadie le contestó. Fragmento de las declaraciones de Guennadi Yanáev: — Se presenta la declaración, redactada con lápiz, que comunica que no habrá asalto a la sede del Soviet Supremo, ¿qué puede alegar al respecto? — Es el borrador de mi declaración que redacté en respuesta a las preguntas desde la sede del Soviet Supremo sobre su eventual asalto. Esta declaración fue mecanografiada y firmada por mí antes de la reunión de GKChP, o durante la misma. La enseñé a Kriuchkov. El me dijo que estaba en contra, que no hacía falta responder a las preguntas hechas por teléfono con una declaración oficial, y también dijo que otros miembros del GKChP estarían también en contra. Por lo tanto, el documento no fue publicado. A la atención del presidente en funciones de la URSS, Guennadi Yanáev, del miembro de GKChP, de parte de Oleg Baklánov Declaración Estimado Sr.Yanáev: Debido a que el GKChP es incapaz de estabilizar la situación en el país, considero imposible mi ulterior participación en el mismo. Hay que reconocer que ... Aquí concluye el documento http://sp.rian.ru/opinion_analysis/20110819/150175046.html

Ignacio Ramonet: “Algo se ha puesto a andar y era totalmente inesperado”

Por Mabel Machado. La Jiribilla. Un censurado por los medios de prensa tradicionales podría hablar apologéticamente de las llamadas nuevas tecnologías y redes dentro de la Web, ahora que la cibergalaxia parece el escenario más factible para la democracia. Ignacio Ramonet, analista internacional, periodista y semiólogo, ha sido vetado por varios periódicos, entre ellos El País de España; sin embargo, no milita en el bando de los tecnoentusiastas. Apuesta por un equilibrio: el futuro del periodismo y la comunicación pasan, efectivamente, por la Red, pero la información es la que cambia, no la ética ni la función de los medios y sus profesionales. El último libro de Ramonet, La explosión del periodismo, no habla de finales catárticos, sino de un momento diferente en el que la crisis de inseguridad informativa y credibilidad de la prensa convencional se hace evidente cada vez más a partir de la acción de medios como Wikileaks. El cambio de “los medios de masa a la masa de los medios”, la información como “acto colectivo”. Las sacudidas comunicacionales y tecnológicas son parte de lo que Ramonet identifica como el nuevo sistema mundo. Conversamos sobre el tema, a propósito de su visita al Festival de Cine. -¿Cómo describe el nuevo escenario comunicacional y tecnológico en el que se produce y se distribuye el cine hoy? -Estamos en una era tecnológica muy diferente, pero esencialmente lo que cambia es el consumo. Durante mucho tiempo el cine solo se consumió en las salas de cine, luego pasó a la televisión, más tarde al casset, el DVD y más recientemente al blu-ray. Pero ahora estamos pasando a una tercera fase, en la que prima la complejidad: por una parte, existe la idea de regresar a salas ultraequipadas, en particular, para ver películas en 3D. Esto también se puede hacer en televisión, pero aunque progresan con rapidez, se crean dificultades porque se necesitan determinados dispositivos como gafas, etc. La idea entonces es volver a las salas, pero ahora con pantallas muy grandes; o construir cines como uno que acabo de visitar en Brasil, para que unas 50 personas vean la película acostados en camas forradas de cuero, con las pantallas ubicadas en el techo, tecnologías Imax, y en los cuales el precio es ya semejante al que se paga por el teatro o por la ópera. La medida del nuevo cambio tecnológico que estamos viviendo es que hasta ahora solo utilizamos Internet en la pantalla de la PC, el ordenador portátil o el Ipad. Este dispositivo de Apple permite acceder al claud (la nube), un lugar donde se pueden consumir películas sin que ocupen espacio en la memoria del aparato. Pero la nueva fase es la de hacer que la persona pueda utilizar su ordenador a través de la pantalla de su televisor, es decir, Internet está en su tv, que cada vez es más grande, tiene mejor calidad de imagen, etc. Todos estos cambios hacen que haya un problema en términos de qué tipo de cine, qué tipo de relatos se deben construir. Por otro lado, los videojuegos, que hasta ahora eran eminentemente digitalizados, con imágenes no-reales, presentan ahora prototipos y ambientes casi tan perfectos como la realidad misma. De hecho, los videojuegos son ahora relatos muy semejantes a los de las películas de acción. Curiosamente hay un regreso masivo al consumo de las series de televisión. La idea es que una serie permite desarrollar más los caracteres y las situaciones, en una temporada que va a durar 15 horas o en varias temporadas. El último aspecto tiene que ver también con las salas de cine, que no están concebidas en la actualidad para ver películas solamente, sino para que, en la medida en que están equipadas de medios de difusión digital, puedan utilizarse para difundir un espectáculo como la ópera, en directo, con una imagen de muy alta fidelidad y con un sonido digital perfecto. Lo mismo pasa con un partido de fútbol o con un partido de béisbol, es mejor verlo en el cine, porque en casa no existe el ambiente de la cancha que sí logra trasmitir una sala con estas características. Cada vez más hay una especie de fusión en la medida en que todo se digitaliza y se usa la misma tecnología para casi todos los productos de comunicación. -¿Qué implicaciones trae esto para el consumidor? -El consumidor se encuentra evidentemente ante una oferta muy variable desde el punto de vista técnico. Claro que el acceder a esas salas tan bien equipadas, con Imax, sillones magníficos y tres dimensiones, evidentemente cuesta mucho más caro que ir a ver la película en una sala normal. Lo mismo ocurre en la televisión, la primera vez que una película se difunde por este medio, se hace a través de un canal de pago y solo pasa en segunda instancia por un canal de televisión gratuita, intervenida además por los anuncios publicitarios. El espectador, por consiguiente, disfrutará mejor de una creación cinematográfica en función de su inscripción en determinado nivel de la sociedad. -Pensando en esos desniveles, ¿es posible la difusión del cine fuera del control de los grandes monopolios del audiovisual? -Claro, porque ahora hay muchas posibilidades diferentes. Los grandes productores y distribuidores están en crisis por esto mismo. Entonces tratan de hacer películas muy complejas que no se puedan difundir aún por ordenadores, como las de 3D. Por eso se hacen tantas películas de este tipo hoy y se piensa que en esta variante está la salvación de Hollywood, pero en realidad hoy el público se ha hecho inmenso con los centenares de millones de personas que tiene acceso a una computadora y a Internet. De otro lado, el público puede ver muchas otras cosas que no son cine, que ya ha dejado de ser el espectáculo dominante. Si continuamos pensando que el cine está hecho para las salas, seguiremos diciendo que la cinematografía latinoamericana no tiene -o consigue poco- acceso a esas salas. Pero si decimos que el cine ahora puede difundirse mediante el ordenador, veremos que el número de espectadores potenciales se ha multiplicado. Basta que alguien pueda tener acceso a la Cinemateca de Cuba desde otro lugar del mundo, aunque sea pagando un pequeño precio, porque esa película que antes tenía una difusión limitada ahora tiene un alcance mayor, mucho más importante. La realidad ha cambiado. El problema está en saber si vamos a estar digitalizados para tener acceso a ese mercado. -Tal vez podríamos acudir al concepto de webactor que usted apunta en su último libro, La explosión del periodismo… -He hablado del webactor a propósito de la información. Hasta ahora los periodistas tenían el monopolio de la información y los simples ciudadanos solo podían recibirla de ellos; podían protestar en sus rincones, pero sin impacto social, porque la información de los medios era la que llegaba a todo el mundo. Ahora, por el contrario, mientras más personas tienen la posibilidad de acceder a un ordenador, de emitir criterios o visiones de los hechos para el planeta entero, aparecen nuevas maneras de intervenir sobre la información que se recibe, añadiendo un comentario que corrige la información, la desmiente, da argumentos con hechos probados o publica en otro lugar lo que piensa, como ocurre con el caso de los blogs, que pueden ser leídos potencialmente por el mundo entero. Con el cine pasa igual. El espectador que está en África y tiene interés por conocer el cine que se hace en Cuba en este momento, generalmente no puede aspirar a que una película cubana llegue a su país por las vías convencionales, porque ningún productor, distribuidor o propietario de sala la va a encargar. Pero puede buscarla él mismo desde su computadora. O sea, tenemos una actividad por parte del ciudadano que antes no existía. -¿Esta participación más activa del ciudadano en la producción y gestión de comunicación, no pudiera también hacerle el juego a la sobreinformación, que es en sí misma una forma de censura? -La sobreinformación es tan fuerte que efectivamente nos paraliza, y por otra parte, nos hace creer que como es tan abundante está toda. Esa es mi tesis de la censura democrática. Como uno tiene tanta información, parte del principio de que podrá seleccionar lo que le interese; pero en realidad eso mismo está ocultando la información que falta. Por consiguiente, el sistema va a tratar de ocultar su censura a base de información. -Es un elemento dentro del “haz de crisis” que usted menciona en sus reflexiones sobre el nuevo sistema mundo… -El nuevo sistema mundo se caracteriza, en primer lugar, por los “seísmos”, eventos enormes que están teniendo lugar y que podríamos ejemplificar desde la actualidad inmediata. En este momento se celebran tres congresos importantes que sirven para ejemplificar. 1) Durban, la cumbre del clima, donde se debate el cambio climático, el peligro principal que enfrenta la humanidad; hace veinte años no se tenía conciencia de ese cambio, que ha ido demasiado rápido y no hay aun responsabilidad sobre que es necesario detenerlo. 2) En este momento en Caracas, se reúne la CELAC, el primer foro de ámbito americano en el que no aparecen los Estados Unidos ni Canadá, las dos grandes potencias anglosajonas de América. Este es un signo de lo que yo llamo la desoccidentalización del mundo. 3) El tercer elemento se puede comprobar en Europa. ¿Quién hubiera dicho hace apenas dos años que el Euro podía desaparecer? Hoy se puede pensar en un posible fin del Euro y una posibilidad de que la Unión Europea se descomponga. Esta también es una parte de la crisis. Son algunos de los aspectos climáticos, geopolíticos, monetarios y financieros, que indican que nos encontramos en un mundo muy diferente. El nuevo escenario ha estado marcado en particular por las revueltas de los jóvenes este año en el planeta entero: lo del mundo árabe es un enorme seísmo, porque es una región donde hace décadas no pasaba nada además de las dictaduras y las represiones y, de repente, este universo se pone en marcha como ocurrió en América Latina al principio de los 60. No sé qué podrá dar esta situación, es posible que no se logre el resultado que pensamos, pero algo se ha puesto a andar, y era totalmente inesperado. No se pensaba que los jóvenes españoles pudieran protestar, o que podían hacerlo los israelíes en una sociedad demasiado presa de sus problemas políticos. Los chilenos, los colombianos, los mexicanos demuestran que viven en una sociedad donde se rechaza el modelo neoliberal. Hemos visto que una generación nueva está preocupándose por su futuro, porque piensa que no lo tiene asegurado. Efectivamente, hay una angustia hoy ante este modelo neoliberal que está venciendo a los estados a pesar de la crisis, y hasta viejos estados democráticos como los de Grecia e Italia los mercados han puesto a banqueros en el poder sin ningún tipo de elección, en verdaderos golpes de estado financieros. Todo esto es lo que yo llamo el nuevo sistema mundo: cambios ecológicos, económicos, geopolítcos, generacionales, etc. -Entre los seísmos mencionaba a los jóvenes, que son los protagonistas de los movimientos de “indignados” y también los mayores afectados por la crisis. Las tecnologías de las que hablábamos al inicio han tenido un papel importante a la hora de movilizar o canalizar las preocupaciones de estos grupos… ¿En qué medida puede ser este un camino que conduzca hacia nuevas formas de participación democrática? -Esa es la cuestión. No hay que darle a las redes más de lo que son. Lo que han permitido es organizar la protesta, no son su causa, sino el instrumento que las permite. En un régimen represor, en una tiranía, es muy difícil que una persona sola salga a protestar, porque si lo hace, inmediatamente lo agarran y se lo llevan. Lo mismo pasa con los pequeños grupos, pero si son 20 mil o 30 mil personas las que se convocan, no se les puede acallar. Entonces, ¿cómo se hace para que en el mismo lugar se reúnan de repente miles de personas que protestan con los mismos lemas y que no se han organizado para que el sistema no los localice? Para eso sirven las redes sociales. La situación política y social de larga duración es la que crea malestar. Las redes lo que permiten es detonar la protesta. Esto va a demostrar la incapacidad del sistema a oponerse a una masa. El sistema tiene que preguntarse si va a disparar a la multitud. Muchos regímenes mientras dudaban se cayeron, otros no han dudado y la evidencia de lo que vino después está en Siria, Yemen o la propia Libia. Las redes han creado en muchos casos una parte de las condiciones materiales para estas protestas, siendo un instrumento fundamental para las movilizaciones en una realidad que necesita cambiar. -Por otra parte, nos interesa usted, que conoce a varios de los líderes de gobiernos progresistas de América Latina y que ha estudiado el continente ¿nos comenta sobre las posibilidades que ofrece la constitución de la CELAC? -Esto viene a completar todo un dispositivo que se ha ido instalando en la última década, si tomamos como fecha de referencia la llegada al poder de Hugo Chávez. En este tiempo se ha producido la llegada al poder, democráticamente, de gobiernos con políticas progresistas desde el punto de vista social y de crítica contra el neoliberalismo. Luego, hemos visto ponerse en su lugar una serie de organizaciones y dispositivos como Petrocaribe, el Banco del Sur, el ALBA y Telesur. Los estados latinoamericanos han empezado a conocerse mejor, a trabajar mejor, a cooperar mejor en muchos aspectos, en los que Cuba ha tenido una participación fundamental. En definitiva coexistíamos con algo que era la OEA, la cual se había creado después de la II Guerra Mundial, con dominación norteamericana, que esencialmente se ha opuesto a todos estos proyectos. Lo que se ha logrado en materia de integración en América Latina, ha sido contra la voluntad de Estados Unidos, que ha tratado de oponerse a los procesos de colaboración y soberanía económica latinoamericana. Por consiguiente, había que culminar esto con algo como la CELAC. Ahora se debe pensar en qué forma va a tomar la CELAC, ¿un foro?, ¿una organización de estados? Por el momento tiene el nombre de comunidad, se sabe que se va a discutir de los problemas latinoamericanos y que evidentemente va a tratar de avanzar hacia la integración, que es una manera de evitar las tensiones y que esas tensiones puedan llegar a enfrentamientos. Estamos en una fase diferente: definir cómo vamos a cooperar en proyectos comunes y cómo vamos a hacer que las diversas organizaciones que ya existen se integren mejor. http://www.cubadebate.cu/noticias/2011/12/04/ignacio-ramonet-algo-se-ha-puesto-a-andar-y-era-totalmente-inesperado/

Por la unidad de la izquierda, por la III República

Allá por el año 1977, la España franquista se vio abocada a hacerse una Constitución a medida que le permitiera entrar en el club de los países civilizados, aunque dicha norma básica fuera una pantomima de lo que debería haber sido. Por motivos varios, pero, principalmente, porque el pueblo español andaba en mantillas en esto de la política, después de treinta y cinco años de singular dictadura y, sobre todo, por el enorme peso de las botas y sables militares, se constituyó una normativa de poder andar por casa en batín y zapatillas, conservando la Jefatura del Estado de forma hereditaria al devenir caprichoso de unos determinados genes. Todo un hito, vaya. ¿No queríais cuarenta años de caldo?, pues toma caldo para…toda la vida. Además de este vergonzoso secuestro de la voluntad de un pueblo para elegir a su máxima magistratura, disfrazado de un referéndum constitucional por una sociedad tan analfabeta políticamente y tan amedrentada, dormida y resignada que muchos incluso dudaban si la palabra democracia llevaba hache intercalada, la mayoría de sus artículos no rompían con nada establecido y atado, sino que los envolvían en el manto de la incertidumbre y la zozobra de lo que nos podía ocurrir. Así, en vez de clarificar posturas, nos permitió, por ejemplo, ser un Estado aconfesional. O sea, que sí, pero no. Y así desde el primero hasta el último artículo. Y así, ante tanta idiotez y necedad, nos vienen dadas desde entonces. Aprovechando la ocasión, la iglesia católica española –negocio perdurable donde los haya- ha demostrado ser la institución más coherente de todas. Ahí está, ahí está…y, por los visto en los últimos años, con el mismo ánimo y poder que en los viejos tiempos. No se conforma con chupar del bote estatal y poner el cepillo a casi 10.000 millones anuales, sino que a través de sus proclamas en púlpitos y medios de comunicación engorda y financia con el dinero de todos los españoles, -creyentes o no- una cruzada continua de llamamientos a la insurrección y al desorden civil. Los crucifijos, palios, altares y romerías celebradas pomposamente con dinero público por la nueva savia azul, han allanado el camino de lo que nos espera con más fruición de los patrioteros de hojalata ahora que ya han “pillado” el poder central, con el aval de los votantes adormecidos en el principio de los tiempos. Charanga y pandereta. Grasa y caspa.Toros y fútbol. Cabras despeñadas. Incieso, sotanas y besamanos. Idolatrías procesionales. De nuevo, vuelta atrás. Hay quien dice haber visto la sombra de Torquemada, merodear por algunos lugares de “nuestra” España. ¡Que nos coja confesados! CIBELES, MADRID, 6 DE DICIEMBRE DE 2011, 12:00: MANIFESTACIÓN CONTRA LA CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA, POR LA TERCERFA REPÚBLICA YA! http://federacion.republicanos.info