9 de diciembre de 2011

UNA GUÍA PARA ORIENTARSE EN EL LABERINTO ECONÓMICO DE LA ACTUAL CRISIS DEL EURO

Publicado por Marat- Los análisis de los keynesianos como el señor Auerback sobre la crisis capitalista tanto de la UE como USA y mundial suelen ser muy interesantes y no exentos de una gran dosis de acierto. Lástima que no nos expliquen porqué la exsocialdemocracia no suele aplicarla donde gobierna y porqué un keynesiano como Obama tampoco lo ha hecho. ¿Tendrá ello algo que ver con la pérdida de peso de la política y de la soberanía, siempre limitada dentro del orden capitalista, frente a la economía? ¿Nos aclararán algún día de qué modo lograrán recuperar ambas y aplicar sus recetas? No creo. Ello pondría en evidencia que no hay modo de aplicarle la medicina keynesiana al moribundo sistema y que el único modo sensato de actuar es acabar con el derribándolo para construir un modelo no capitalista, ni liberal ni keynesiano de “rostro humano”: el socialismo a escala mundial. Marshall Auerback. New Economic Perspectives Otra semana antes de que implote el euro, o eso al menos se nos dice por milésima vez. Más probable es que el BCE haga lo justo para mantener vivo el espectáculo, que siga la austeridad fiscal y que se intensifiquen las revueltas y los desórdenes en las calles de Madrid, Atenas, Roma y París. Como en la película, “habrá sangre” antes de que se produzca un cambio hacia una política sensiblemente orientada al crecimiento en la Eurozona. Dadas las cuitas de la Eurozona, ¿cómo es que el euro se mantiene relativamente robusto? Una moneda que se supone a escasas semanas de desaparecer, ¿no debería ya cambiarse prácticamente en paridad con el dólar? Sigue sorprendiéndonos la divergencia entre la opinión y la acción real del mercado. Con toda la cháchara sobre la posibilidad de que el euro se evapore antes de Navidad, resulta asombroso que la moneda se mantenga tercamente estable en torno a los 1,34 dólares, substancialmente por encima del foso de los 1,20 dólares que se registró en mayo de 2010 (cuando casi todo el mundo predecía la inmediata paridad con el dólar). Por lo mismo, tenemos también una paradoja por el otro lado: cada vez que asoma la posibilidad de una solución inmediata a los problemas planteados por el euro, el euro se fortalece. Después de todo, tal vez no sea eso una cosa tan sorprendente, salvo por el hecho de que la solución en la que casi todo el mundo coincide –a saber: una acción sostenida y más holística de compra de bonos por parte del Banco Central Europeo (BCE)— se presenta como una “flexibilización cuantitativa” [al estilo norteamericano]: ¿y no se nos dice una y otra vez que esa “flexibilización cuantitativa” significa “imprimir dinero”, lo que tendría que traer consigo una depreciación de la moneda? ¿No es eso lo que repetían el año pasado quienes se oponían al programa de “flexibilización cuantitativa” de la Reserva Federal de los EEUU? Claro que, en el caso de la Unión Monetaria Europea, el presidente del BCE, Mario Draghi, insiste en que esa actividad de compra de bonos no se realizará sin seguir la debida “secuencia”, lo que para él significa: primero austeridad fiscal, luego, y sólo luego, compra de bonos. El efecto de lo primero anulará cualquier impacto de lo segundo, pues el “canal de inflación” (en la medida en que se dé inflación) sólo puede venir a través de la política fiscal. Y ciertamente, apresados en las fauces de una grave recesión, los recortes propuestos por los gobiernos clientes de Italia y Grecia (junto con el renovado asalto del presidente Sarkozy al Estado social francés) exacerbará casi con toda probabilidad las presiones profundamente deflacionarias que ahora operan en la Eurozona. Al final, no cabe duda, eso generará más inestabilidad social de fondo y más sangre, pero el impacto sobre el propio euro podría ser ínfimo. ¿QUÉ ESTÁ PASANDO REALMENTE AHORA CON EL EURO? ¿Qué está pasando realmente ahora con el euro? Tomemos un poco de distancia respecto de la cháchara del pánico. Los últimos datos procedentes del COMEX (Commodity Exchange, Inc.) sugieren que los especuladores van muy cortos de euros, no obstante lo cual, la moneda ha caído menos de un 10% respecto de sus cotas recientes más elevadas. La cuestión que podría legítimamente plantearse es esta: ¿en qué punto la actual austeridad fiscal generará mayores déficit, lo que, en teoría, traería consigo un euro más débil (en la medida en que los euros serían “más fáciles de obtener”)? Me he estado planteando esta cuestión desde hace tiempo: ¿por qué persiste la vuelta a una moneda fuerte, a pesar de acrecidos déficit fiscales. Por lo pronto, las compras de bonos en el mercado secundario por parte del BCE son operativamente sostenibles y no-inflacionarias. Cuando el BCE emprende su operación de compra de bonos, sus ventas de deuda se limitan simplemente a desplazar activos financieros netos, de los que es tenedora la “economía”, desde los pasivos de los Estados nacionales hacia los pasivos del BCE por la vía de los balances de compensación en el BCE. Obsérvese que ese proceso no altera ni “flujos” ni “stocks netos de euros” en la economía real.Como Warren Mosler y yo mismo hemos sostenido hace tiempo, mientras el BCE imponga términos y condiciones de austeridad, sus compras de bonos no serán inflacionarias. La inflación por ese canal viene del gasto. Sin embargo, en este caso, el apoyo del BCE viene sólo con gasto reducido por la vía de su imposición de la austeridad fiscal. El señor Draghi ha hecho eso explícito ahora, lo que casi con toda seguridad es el quid pro quo para apoyar tácitamente una propuesta de expansión del Programa del Mercado Secundario (SMP, por sus siglas en inglés). Y un gasto reducido significa una demanda agregada reducida, lo que, a su vez, significa una inflación reducida y una moneda más fuerte. Sabemos también, y nada menos que por una fuente tan autorizada como el BIS (Banco de Pagos Internacionales, por sus siglas en inglés: irónicamente las mismas que “Blood in the Streets”, sangre en las calles…) que los bancos no pueden prestar reservas, de modo que el incremento de reservas en el sistema bancario NO puede ser inflacionario per se, según, en cambio, se empeñan en alertar una y otra vez los megaaltavoces de la hiperinflación weimariana. Repárese ahora en el canal comercial: a pesar del rápido debilitamiento actual de la economía (Europa se halla ya casi con toda certeza en recesión), no estamos viendo mucho deterioro del déficit por cuenta corriente de la Eurozona. Lo cierto es que la Eurozona parece ser una economía notablemente autocontenida y, en cierto sentido, mercantilista, harto menos proclive a importar cuando la economía patina. Así pues, aun cuando las importaciones decrecen, también declinan los déficit comerciales a causa de la caída de la demanda. Las exportaciones no caen, y aun puede ser que suban, en este tipo de ambiente. Todo eso ayuda al euro. EL BCE, LAS AMENAZAS DE INFLACIÓN Y LA EXPANSIÓN DEL PROGRAMA DE COMPRA DE BONOS En lo tocante a lo que podría ocurrir si el BCE expandiera significativamente su programa de compra de bonos en el mercado secundario, la idea de que el euro caería es gemela a la idea de que el dólar habría de colapsar con el segundo programa de flexibilización cuantitativa de la reserva federal. Y si esa flexibilización fuera inflacionaria, Japón se hallaría ahora mismo inmerso en un proceso de hiperinflación, con los EEUU a su zaga. No hay el MENOR SIGNO de que la compra de bonos públicos denominados en euros por parte del BCE haya resultado en algún tipo de inflación monetaria: nada que no sean presiones deflacionistas al alza puede observarse en esta implosión de deuda en curso. La razón de que no haya inflación resultante de la compra de bonos por el BCE es que todo lo que hace éste es desplazar los títulos de que son tenedores los inversores de la deuda pública de los Estados nacionales hacia el balance del BCE, lo que no altera nada en la economía real. Pero la cuestión que una y otra vez se plantea cuando uno aboga por un mayor papel institucional desempeñado por el BCE es si con ello podría resultar perjudicado el balance del BCE. La respuesta, desde el punto de vista de la Teoría Monetaria Moderna es: NO. No, porque si el BCE compra sus bonos, entonces, por definición, los “manirrotos” no quebrarán. Lo cierto es que, en su calidad de suministrador de euros en régimen de monopolio, el BCE podría fácilmente fijar la tasa a la que compra los bonos (digamos, un 4% para Italia), y eventualmente, podría recuperar su capital a través de los beneficios que recibiría por la compra de deuda en apuros (no que el BCE necesite capital en un sentido operativo; como de costumbre en la Eurozona, eso es un asunto político). En alguna medida, no le falta razón al Profesor Paul de Grauwe: una vez convencidos de la seriedad del BCE en punto a resolver el problema de la solvencia, los mercados empezarían de nuevo a comprar bonos dejando, efectivamente, que el BCE hiciera por ellos el trabajo más duro. A esos desjarretados niveles, no se comerciaría con bonos, a menos que se resuelva la cuestión de la solvencia, cosa que el BCE puede hacer fácilmente si se lo propone. Pero eso es una cuestión de voluntad política, no de “sostenibilidad” operativa. LA GRAN IRONÍA DE NUESTROS DÍAS Así pues, la gran ironía de nuestros días resulta ser ésta: mientras que no hay nada que el BCE pueda hacer para provocar inflación monetaria, aun si se lo propusiera, el BCE, temiendo la inflación, se abstiene en la compra de bonos que podría eliminar el riesgo de solvencia de los Estados nacionales pero no frenar las fuerzas monetarias deflacionarias ahora en marcha. Muy bien; ahora, ¿quién corre con las pérdidas? Suponiendo que los bonos no vencen simultáneamente, está fuera de cuestión que un banco que venda un bono a los distorsionados niveles de hoy podría tener pérdidas, y si esas pérdidas fueron lo bastante grandes, entonces los bancos en esa situación muy bien podrían verse necesitados de un programa de recapitalización. Y en ese escenario, Alemania podría sufrir un revés, como cualquier otro Estado que se sirva de recursos fiscales nacionales para recapitalizarse. Un revés tanto más grave, cuanto que los alemanes siguen forzando la crisis hasta el límite. LA IDEA DE QUE EL BCE ESTÁ RESTRINGIDO EN TÉRMINOS DE CAPITAL ES UNA IDEA ENFERMIZA Pero esta es una cuestión distinta de la cuestión de si el programa de compra de bonos, "per se", supondría una amenaza para el balance contable del BCE. Pues no: una gran transferencia de ingresos de los tenedores privados de bonos hacia el BCE, por la vía de la venta, sólo significa que el BCE puede formar su capital base a través de los beneficios que realizará con la venta de esos bonos en apuros. Una vez más, la idea de que el BCE está restringido en términos de capital es una idea enfermiza. En cambio, el statu quo resulta perjudicial para todo el mundo, incluida Alemania. El persistente rechazo de Alemania de un papel más activo y amplio por parte del BCE como prestamista de último recurso, junto con su vanílocua insistencia en quitas mayores pérdidas del sector privado contribuyen MUCHO MÁS a dañar la posición crediticia de Alemania que las medidas políticas en las que prácticamente coincide en recomendar todo el mundo en Europa. ¿Por qué habría de comprar un bono europeo cualquier tenedor privado de bonos con un mínimo de responsabilidad fiduciaria, sabiendo que las reglas del juego han cambiado y que el comprador privado podría terminar encontrándose con pérdidas unilateralmente impuestas? La única buena noticia es que, finalmente, parecen comenzar a reconocerse los peligros de ese modo de ver las cosas. Para el Wall Street Journal: “La Sra. Merkel dejó dicho el pasado jueves que está reconsiderando su énfasis en las pérdidas de los tenedores de bonos: ‘Tenemos un borrador para el Mecanismo Europeo de Estabilidad que debe cambiarse a la luz de la evolución de los acontecimientos’ en los mercados financieros desde la decisión de reestructurar la deuda griega en julio pasado, afirmó luego de su reunión con el canciller austriaco en Berlín. ”La ministra austriaca de finanzas, Maria Fekter, en una conferencia en Hamburgo el pasado viernes, fue más directa: ‘La confianza en los Tesoros públicos quedó a tal punto destruida al implicar a los inversores privados en el alivio de la deuda, que resulta asombroso el que todavía haya quien este dispuesto a comprar algún bono público’, declaró la señora Fekter.” LA INSOSTENIBILIDAD POLÍTICA DE LA POSICIÓN DE ALEMANIA Hay otros asuntos que hacen cada vez más insostenible la posición de Alemania, señaladamente en el frente político, y muy particularmente, en las crecientes tensiones entre Francia y Alemania. Wolf Richter observa que prácticamente todos los candidatos franceses a la Presidencia de la República defienden un papel mucho más agresivo para el BCE. Si la Canciller Merkel cree haber logrado ahora una pausa con Sarkozy, no tardará seguramente en tener que lidiar con François Hollande, el candidato socialista, favorito en todos los sondeos, y que aboga por un plan en 5 puntos que resulta anatema para la coalición gobernante en Alemania: 1) Expandir lo más posible el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF). 2) Emisión de eurobonos y distribución de los pasivos nacionales entre todos los países de la Eurozona. 3) Dejar que el BCE juegue un “papel activo”, es decir, que compre deuda soberana europea. 4) Instituir un impuesto a las transacciones financieras. 5) Lanzar iniciativas de crecimiento, en vez de aplicar medidas de austeridad. Como observa Richter, los puntos 1), 2) y 3) son inaceptables para las elites políticas que deciden en Berlín. Aún más radicales con las opiniones del candidato socialista Arnaud Montebourg, quien ha hablado abiertamente de “anexión por la derecha prusiana de la derecha francesa”. No andan mucho mejor las cosas en el lado derecho del espectro político. El Presidente francés Nicolas Sarkozy corre el riesgo de verse superado por la dirigente del Frente Nacional, Marine Le Pen (hija de Jean Marie Le Pen), que está forjando una candidatura explícitamente antieuropea con creciente capacidad de arrastre, a medida que las nuevas políticas francesas de austeridad siguen mermando el crecimiento económico. En su fútil intento de mantener la calificación crediticia AAA de Francia con medidas de creciente austeridad fiscal, Sarko se arriesga a que le estalle el petardo entre las manos, pues el efecto más probable de esas medidas será la subida del desempleo francés hasta cifras de dos dígitos. Rendir pleitesía a los humores de Moody’s, Fitch y S&P a través de la austeridad fiscal es el equivalente económico a negociar un tratado de paz con al Qaeda. QUÉ PASA, SI ES ALEMANIA LA QUE DECIDE ABANDONAR LA EUROZONA Es verdad: Alemania podría perfectamente decidir que hasta aquí hemos llegado, que las acciones del BCE montan tanto como “imprimir dinero”, y comenzar un proceso de abandono de la zona euro. Pero seamos claros respecto de las consecuencias: de emprender ese curso de acción, es lo más probable que Alemania sufriera en enorme shock comercial, especialmente porque su aversión al “comportamiento fiscalmente manirroto” la condenaría a niveles más altos de desempleo (a menos que su gobierno experimentara súbitamente una conversión camino de Damasco al keynesianismo, lo que resulta harto improbable), o volviera a su vieja política de compra de dólares. También podría afectar a los niveles de vida del alemán medio, porque la gran industria alemana compraba dentro de la unión monetaria con la idea de prevenir que los otrora devaluadores crónicos de la propia moneda, como Italia, se sirvieran de esa política para lograr una mayor cuota en el comercio mundial a expensas de Alemania. Enfrentadas con la perdida de cuota de mercado, las empresas transnacionales alemanas podrían, simplemente, trasladar sus fábricas a las regiones europeas meridionales para conservar cuota de mercado y ventajas de costes, o, en último recurso, servirse de esa amenaza de externalización para presionar a la baja salarios y gastos sociales a cambio de quedarse en Alemania. Llegados a ese punto, tal vez correría sangre también en las calles de Berlín. Resulta, en efecto, una ironía por partida doble el que Alemania castigue a sus vecinos por ser “manirrotos”, pero dependa del “estilo de vida por encima de los propios medios” de éstos para producir un excedente comercial que permite al gobierno alemán incurrir en menores déficit presupuestarios. Alemania es, de hecho, estructuralmente dependiente del des-ahorro de los demás para poder simplemente crecer. Los déficit por cuenta corriente en otras partes de la zona euro resultan de todo punto necesarios para el creamiento alemán. Es el colmo de la hipocresía que los alemanes protesten contra el exceso de gasto de los países meridionales, cuando es ese exceso de gasto lo único que ha permitido a la economía alemana crecer. Resulta asimismo necio que los alemanes aboguen por una dura austeridad para los países meridionales e interfieran en su potencial de gasto, sin caer siquiera en la cuenta de que eso va a terminar reverberando en la propia Alemania. MERKEL JUEGA UN PÓQUER DE ALTO RIESGO Huelga decir que la Canciller Merkel no tiene por qué tener cabal consciencia de todo eso. Acaba de decir que las acusaciones, según las cuales Alemania busca dominar Europa, le parecen “extravagantes”. Pero para cualquier espectador objetivo es claro que el quid pro quo político de una mayor implicación del BCE en la resolución de la crisis de la solvencia nacional europea es el control alemán del comportamiento fiscal de países como Grecia, Italia, etc. Mario Draghi es italiano, pero la cabeza del BCE está jugando un juego alemán del gallina [1]: está adoptando exactamente la estrategia que el director político de Angela Merkel, Klaus Schüler, diseñó hace ya algunas semanas: sacarles a los debilitados países del “Club Mediterráneo” compromisos para la unión fiscal, a cambio de convertir al BCE en un prestamista de último recurso. De modo que, mientras muchos alemanes podrían creer que desean una zona euro más pequeña y más cohesionada, sin los países manirrotos, lo cierto es que las elites políticas reconocen que unos “Estados Unidos de Alemania”, so color de unos Estados Unidos de Europa, se aprestan realmente a realizar sus aspiraciones de dominar política y económicamente a Europa. Esa es la razón por la cual estamos viendo los borradores de un acuerdo, conforme al cual un BCE más implicado es el quid pro quo para un mayor control alemán de la política fiscal en toda la Eurozona. Es el equivalente a la regla áurea: “Quien paga, manda”. Es una jugada de póquer de alto riesgo: un farol que terminará llevando a más derramamiento de sangre, según ha observado muy pertinentemente mi amigo Warren Mosler en un artículo reciente: “No hay plan B. Se limitan a subir impuestos y recortar gastos, aun cuando esas políticas generan mayores déficit, no menores. De modo que, mientras se encara el problema de la solvencia y la financiación, el alivio no perdura en la medida en que la financiación sigue condicionada a la austeridad en curso y al crecimiento negativo. Y la austeridad no tiene visos de perseverar, sino de intensificarse, aun cuando la Eurozona ya se ha deslizado hacia la recesión. De lo que puede observarse, se colige, así pues, que resulta imposible que el BCE pueda financiar y, al mismo tiempo, gobernar los elevados déficits necesarios para una recuperación. En tal caso, en la única cosa que puede desembocar la austeridad es en sangre en las calles, y en cantidad suficiente para disparar el caos y un cambio en la manera de gobernar” (las cursivas son mías, M.A.). LA RESERVA FEDERAL ESTADOUNIDENSE NO PUEDE HACER NADA POR SALVAR LA EUROZONA Dicho sea de pasada: la sugerencia [recientemente hecha por economistas como Dean Baker y Mark Weisbrot del CEPR; N.T.] de que esa terrible dinámica podría ser frenada por la Reserva Federal norteamericana con una actuación como banquero central mundial de último recurso me parece estúpida. Como ha observado Bill Mitchel en una nota escrita estos últimos días: “Hoy, 1 Euro = 1.3294 dólares estadounidenses. De modo que limitarse a comprar deuda pública de los países PIIGS para financiar sus déficit de 2010 habría exigido que la Reserva Federal estadounidense vendiera 347.034 millones de dólares, que es cerca del 5,8% del PIB de los EEUU, durante los cuatro últimos trimestres. Es una enorme inyección de dólares estadounidenses en los mercados mundiales de divisas. El volumen de gasto que se necesitaría sería todavía mayor que las estimaciones hechas aquí. Es decir, que para resolver realmente la crisis del euro, los déficits en (probablemente) todas las naciones de la Unión Monetaria Europea tienen que crecer substancialmente. ¿Qué creen ustedes que ocurriría con el valor de la moneda estadounidense? La respuesta es que se desplomaría de manera muy significativa. Hablar de colapso mundial resultaría más apropiado que hablar de caída… Llegados a este punto de la crisis, nada se puede ganar con una depreciación masiva del dólar y con los impulsos inflacionarios que una depreciación de tamañas dimensiones traerían probablemente consigo.” Culpar a la Reserva federal de no respaldar los bonos de la Eurozona es como culpar a un circunstante de no interponerse en la trayectoria de una bala cuando ve que a alguien coger una pistola y disparar contra otra persona. Quien dispara es quien tiene la responsabilidad última. Por lo mismo, la crisis del euro es una crisis que echa sus raíces en la malhadada arquitectura financiera de la Eurozona –nada menos que Jacques Delors acaba de admitirlo (http://www.bbc.co.uk/news/mobile/world-europe-16016131)—, y sólo puede resolverse por los europeos, y específicamente, por el BCE, que es la única institución en la UME con capacidad para gastar sin recurrir a financiación previa, y eso a causa del fatal diseño institucional del sistema monetario que se impuso a los Estados miembros al nacer la unión. LOS CABALLOS DE TROYA YA NO SE DISFRAZAN DE GRIEGOS Ello es que Mario Draghi acepta el "quid pro quo" político alemán: para actuar, insiste en una mayor austeridad fiscal como condición necesaria, lo que, de modo harto perverso, trae consigo la deflación de esas economías, su ulterior caída en el pozo y la generación de déficit públicos todavía más elevados. Ni que decir tiene que esa es una de las razones por las que los alemanes se sienten tan confortables con el nombramiento de un italiano para el BCE. Aparentemente, en estos tiempos que corren, los caballos de Troya no vienen ataviados de griegos. Una Europa en la que países como Italia y Grecia se convierten en Estados clientes de Alemania ofrece resultados muchos más efectivos para Alemania que, digamos, hacer lo propio mediante otra Guerra Mundial destructiva. NOTA T.: [1] El “Juego del gallina” es una estructura matemática de la teoría de los juegos de estrategia, en la que los jugadores tienen preferencias parecidas a las de dos automovilistas que, viajando a toda velocidad en la misma dirección y en sentido opuesto, se propusieran ganar por la vía de amedrentar al otro, hasta conseguir que se apartara primero de la vía, dejando expedito el camino al ganador. El perdedor es el “gallina”. Si ambos llevan el juego hasta el final, empeñados los dos en no ser el “gallina” que da nombre al juego, el resultado es un choque catastrófico, y verosímilmente, la muerte de los dos jugadores Publicado por Marat http://marat-asaltarloscielos.blogspot.com/2011/12/una-guia-para-orientarse-en-el.html?spref=fb

Presidentes de la UE se reúnen en Marsella para escenificar una nueva parodia capitalista al servicio del poder financiero

A ritmo de melodrama europeo para "salvar al euro" comenzó esta noche la cumbre de Marsella. Sarkozy advierte de un riesgo de explosión en la Unión Europea, y los medios del capital se encargan de transmitirnos una mensaje de alarma y una visión de la cumbre como única esperanza para la salvación de los estado europeos y de sus respectivas economías, aunque en realidad bien sabemos que no se trata más que de una parodia a gran escala con la que poder fijar conjuntamente las herramientas jurídicas y financieras que permitirán a los diferentes gobiernos implantar sus correspondientes políticas de ajuste y austeridad, esto es, medidas dirigidas exclusivamente a atentar contra los derechos de la clase trabajadora. Lo que se decida en esta cumbre, de hecho, será de aplicación obligatoria e inmediata para todos los países de la UE, tal y como han dejado claro las diferentes manifestaciones realizadas por los mandatarios presentes en la misma, tanto en la noche de ayer, como a lo largo de toda esta pasada semana. Con estas medidas, huelga decirlo, se conculcarán derechos básicos y fundamentales de la ciudadanía, tales como el derecho a un trabajo y un salario digno, el derecho a una educación y una sanidad públicas y de calidad, la limitación en el acceso a las coberturas y protecciones sociales que deberían ser garantizadas por el estado, además del derecho a la vivienda, y otros derechos imprescindibles para asegurar una mínima calidad de vida al conjunto de los ciudadanos y ciudadanas. En concreto, se espera la aprobación de un plan que incluya medidas tales como rebajas salariales generalizadas, aumentos de los impuestos indirectos, privatización de servicios públicos esenciales, y otras imposiciones similares destinadas a salvaguardar los intereses de la oligarquía y el poder financiero, y para nada el bienestar de los pueblos o la salvación de los estados, si por estados entendemos al conjunto de sus ciudadanos, y no a los poderes financieros que lo representan y gobiernan de facto. El hecho de que (como ya ha pasado en Grecia), los Estados estén llevando a cabo recortes en todas las áreas de los presupuestos publicos a excepción de las partidas destinadas a gastos militares o a los gastos vinculados con las competencias asignadas a los Ministerios del Interior (policiales, etc.), demuestra que se prevee un aumento de la represión y la criminalización de todos aquellos sectores que presenten cualquier tipo de resistencia a estas brutales medidas de ajuste que están por llegar, y que no son más, en realidad, que una intensificación y generalización de las que ya se han venido aplicando en la mayoría de los países europeos durante los últimos años, y en especial aquellos en peor situación financiera: Grecia, Irlanda, Italia, estado español. La cumbre, que busca consensuar una solución definitiva a la crisis del euro, acomete hoy las discusiones formales tras arrancar con una cena de gala en la que quedan de manifiesto las críticas a la propuesta franco-alemana y las diferencias existentes entre los socios de la UE. Llamamientos solemnes y advertencias contra «una explosión de Europa» dominaron las horas previas de la cumbre sobre la deuda en la zona euro que comenzó ayer en Bruselas con una cena y que continuará durante el día de hoy. «Nunca Europa fue tan necesaria y nunca estuvo tan en peligro. Nunca hubo tantos países que no querían sumarse a Europa, nunca fue tan grande el peligro de que Europa explote», declaró en la ciudad occitana de Marsella el presidente francés, Nicolas Sarkozy. Junto con la canciller alemana Angela Merkel, Sarkozy reclama una revisión de los tratados europeos para «instaurar una disciplina presupuestaria más estricta». La pareja franco- alemana participó ayer en Marsella, junto a una decena de dirigentes europeos más, en el congreso del derechista Partido Popular Europeo (PPE), que se convirtió en la antesala de la cumbre de Bruselas. El presidente de la Comisión Europeo, José Manuel Durao Barroso, lanzó un mensaje de presión a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE. «Debemos actuar todos juntos, toda la Unión Europea, para garantizar la irreversibilidad del euro», proclamó. Sin embargo, las palabras de los dirigentes europeos recibieron el jarro de agua fría de la agencia de notación Standard & Poor's, que advirtió de que reduciría la calificación de varios estados europeos. «El estallido de la zona euro es un escenario que hoy en día no tenemos en cuenta», declaró, sin embargo, en París el economista jefe de esta agencia para Europa, Jean-Michel Six. El compromiso franco-alemán alcanzado el lunes aboga por sanciones más automáticas para los estados que no cumplan los criterios de contención presupuestaria y por la puesta en marcha de una regla de oro que obligue a introducir la obligatoriedad de no recurrir al déficit en las respectivas constituciones. «Vamos a encontrar soluciones adecuadas. Estoy convencida de que vamos a encontrar una solución para todos los problemas», declaró Merkel en Marsella. Horas después, antes de entrar a la cena que abrió la cumbre de Bruselas, la canciller alemana añadía que «es preciso que los dirigentes europeos logremos que el euro gane la credibilidad perdida mediante la introducción del endurecimiento de la disciplina presupuestaria en el Tratado de la UE». Merkel añadió que desconoce si será posible lograr que los 27 miembros de la UE acepten un cambio del tratado o habrá que limitar esta modificación a los 17 estados de la zona euro, que, a su juicio, «deberían celebrar un reunión al margen de la cumbre». Ante las palabras de Merkel, Durao Barroso se tentó la ropa y destacó que para proceder a una reforma del Tratado de la UE, que calificó de compleja, es preciso que los estados garanticen que el proceso puede culminar sin problemas. Parecía recordar las dificultades a las que tuvo que hacer frente la ratificación de la Constitución Europea por el referéndum irlandés o las reticencias checas. En cualquier caso, la propuesta de Merkel y Sarkozy tendrá que hacer frente a la oposición de varios estados. Es el caso de Polonia y Rumanía, que no ven con buenos ojos que la UE se divida entre quienes cumplen los requisitos que quieren imponer París y Berlín y quienes no son capaces de hacerlo. Así, el primer ministro polaco, Donald Tusk, se mostró contrario a «una Europa de varias velocidades», destacando que la UE «tiene 27 miembros, no 17 ó 17 y algunos más». El primer ministro rumano, Traian Basescu, por su parte, destacó que Bucarest «no puede aceptar que la UE tenga dos categorías de estados miembros», ya que «cualquier decisión que se adopte en la zona euro afecta a la vida de los ciudadanos rumanos». Gran Bretaña, estado que tampoco forma parte de la eurozona, también se mostró reticente a la propuesta de Berlín y París, llegando a proclamar que está dispuesta a recuperar competencias cedidas a Bruselas, especialmente en el ámbito de los servicios financieros, y a usar su derecho a veto para ello. «Esperemos lograr un buen acuerdo, lo que que será bueno para Gran Bretaña. Pero si no obtengo lo que quiero, no tendré ninguna duda de utilizar mi veto a un tratado a 27, porque sólo vengo a Bruselas a defender a mí país», declaró el primer ministro británico, David Cameron. La postura de Londres, a su vez, provocó el enfado de Luxemburgo, estado de pequeñas dimensiones pero de gran peso financiero. «No aceptaré que en materia de servicios financieros, el Reino Unido se reserve derechos y libertades que los demás no tendremos», declaró su primer ministro, Jean-Claude Juncker. Otro estado que tampoco forma parte de la eurozona, Suecia, también criticó la propuesta del eje franco-alemán. «Los mercados quieren saber si nuestros cortafuegos tienen la potencia suficiente y si somos capaces de aumentar la disciplina presupuestaria y las reformas. Los cambios legales de los tratados pueden ser necesarios, pero no creo que sean la solución que los mercados esperan», dijo el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt. En este sentido, Reinfeldt se mostró categórico, al señalar que no apoyarán un cambio del Tratado y que hay que centrarse en reforzar los instrumentos financieros de la zona euro frente al contagio de la crisis de deuda. En cambio, el presidente electo del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien participó en la reunión de Marsella pero no en la cumbre de Bruselas, fue uno de los pocos dirigentes europeos que se manifestó públicamente a favor de las tesis de París y Berlín. Dinamarca, que tampoco forma parte de la eurozona, se mostró dispuesta a reformar el tratado, aunque considera que es necesario tener en cuenta a los 27 estados. «Si los países del euro estiman que un cambio en el Tratado constituye una parte de la solución, estamos abiertos a la misma. Pero es muy importante que nos mantengamos los 27 juntos. Esto funcionó en otros tiempos y en otras crisis y esperamos que también funcionará ahora», declaró la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, una de las pocas mandatarias socialdemócratas presentes ayer en Bruselas. Precisamente, el presidente del Grupo Socialista del Parlamento Europeo, Martin Schulz, critico la reforma del Tratado de la UE, «ya que no va a ayudar al euro a superar sus dificultades». «Soy escéptico en cuanto a un cambio del Tratado de Lisboa. Los ciudadanos europeos no están interesados en años de debate sobre las estructuras e instituciones de la UE. Quieren hoy acciones decisivas para estabilizar el euro», destacó Schulz, que criticó a Merkel porque «habla de una democracia alineada con los mercados. Nosotros queremos un mercado que respete las reglas de la democracia». Entre los asistentes a la cumbre de Bruselas se encuentra también la directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, quien subrayó que está «dispuesta a participar en los esfuerzos que sean necesarios. Tenemos mucho trabajo que hacer, de manera coordinada y decisiva». El plan franco-alemán prevé que la eurozona preste al FMI 150.000 millones de euros para intentar frenar la crisis de la eurozona. El canciller austriaco, Werner Fayman (socialdemócrata), en cambio, defendió que se refuerce el papel del Banco Central Europeo (BCE). Finlandia se opone a que se aprueben por mayoría las ayudas financieras La Comisión Constitucional del Parlamento finlandés rechazó ayer por inconstitucional la propuesta franco-alemana de recurrir a un voto por mayoría para mejorar la eficacia de los mecanismos de estabilidad financiera. La comisión parlamentaria, cuyo dictamen es de obligado cumplimiento por parte del Gobierno, considera «esencial que los asuntos referidos a nuevos mecanismos de apoyo sean decididos por consenso», en referencia al Mecanismo Europeo para la Estabilidad (MES), propuesto el lunes por Nicolas Sarkozy y Angela Merkel. Según el plan franco-alemán, algunas decisiones en el ámbito del MES podrán tomarse por una mayoría cualificada del 85%, un sistema que favorece a los grandes estados como el francés, Alemania o Italia y perjudica a los pequeños como Finlandia. Tras destacar que el Gobierno debe respetar la Constitución estatal y las decisiones de la Comisión Constitucional, el ministro finlandés de Exteriores, Alexandre Stubb, recordó que su país es favorable a que el voto mayoritario se emplea para un gran número de asuntos que se refieren a la UE «Estoy de acuerdo con el hecho de que un voto por mayoría cualificada conducirá a un proceso de toma de decisiones más simple y más eficaz, pero si es un problema para un país como Finlandia, habrá que arreglarlo», declaró Stubb a la agencia France Presse. En la propuesta que acordaron el lunes Sarkozy y Merkel para reformar el Tratado de la UE para imponer sanciones automáticas a los estados cuyo déficit supere el 3% del PIB, se incluyen también mecanismos para aumentar la eficacia de la gestión de la crisis que son vistos con recelo por Helsinki. http://www.kaosenlared.net/noticia/presidentes-ue-reunen-marsella-para-escenificar-nueva-parodia-capitali

Contra el fraude anticomunista de la burguesía rusa. La sociedad no va a permitir que esto quede así

Servicio de prensa del PCFR/ agencia Interfax. Traducido del ruso por Josafat S. Comín. Intervención de Iván Mélnikov, responsable de campaña del PCFR en rueda de prensa en la agencia Interfax---- No podemos estar satisfechos con los resultados en modo alguno, pues por algo luchamos por unas elecciones limpias y la victoria en ellas. Por ahora no existe ni lo uno ni lo otro, y la falta de lo segundo depende directamente de la falta de lo primero. Tampoco entendemos la euforia en la élite política. Las conversaciones que se oyen sobre el triunfo de la democracia y sobre diversas coaliciones tiene poco fundamento: “Rusia Unida” puede seguir poniendo el sello en sus leyes sin volver la vista atrás. Todas esas manifestaciones, son una trampa propagandística para demostrar a la sociedad que el problema del monopolio del poder está resuelto, gracias al tacto del propio gobierno. Pero el problema no está resuelto. Aunque la situación haya variado considerablemente y podamos extraer cuatro tendencias principales, partiendo de los resultados de la votación: Primera tendencia: “Rusia Unida” ha entrado en un camino irreversible de pérdida de su representación. Ha perdido la mayoría constitucional, ha perdido casi el 15%, desmoronándose desde el 64,3% de 2007 hasta el listón psicológico por debajo del 50%. Esto representa la desacralización de la imagen del partido. Por primera vez públicamente, pierde altura. Los “rusiaunidos” hace un mes declaraban que planeaban obtener entre 250 y 270 escaños de esa “mayoría estable” y se han quedado por debajo incluso de ese listón con 239 escaños. Al mismo tiempo, es evidente que con todas las irregularidades y violaciones cometidas esos 49,54% son ficticios. Como resultado generalizado de las papeletas preparadas que arrojan a las urnas, de la expulsión de observadores, de esos carruseles de gente con cédulas de votación (fuera de su lugar de residencia) y los “cambiazos” de las actas de las Juntas electorales de distrito en las Juntas territoriales, el partido gobernante ha incrementado, según nuestros cálculos, en más de un 10% su resultado. Solo que si antes los “rusiaunidos” se apoyaban solo en la propaganda y los amaños, en esta ocasión, esos amaños han resultado insuficientes y la propaganda se ha vuelto contra ellos. Se han salido del marco legal, amparándose únicamente en las Fuerzas del Orden. Así pues, difícilmente podemos hablar de los resultados de las elecciones, si acaso habría que analizar los resultados de la falsificación. En todo caso y sea como fuere, el resultado de Rusia Unida, real o formal, representa un voto de desconfianza al curso que el “partido del poder” promete continuar. Segunda tendencia: incluso en estas durísimas circunstancias de terror electoral, nuestro partido asciende a un nuevo escalón. No solo mantenemos el segundo puesto y el liderazgo en calidad de alternativa al gobierno, también mejoramos nuestro resultado prácticamente en todos los indicadores comparándolo con un gran intervalo de tiempo político. Hace 20 años nuestros oponentes nos aseguraban que con el tiempo el PCFR quedaría en nada: La realidad es que lejos de estancarnos hemos crecido pese a las durísimas condiciones. Si en el 2003 oficialmente teníamos el 12,67%, el 11,57% en 2007, apenas algo por encima del 10%, ahora hemos logrado el 20%. Y esa es solo la versión del CEC. No hay falsificación que pueda ocultar ese crecimiento, y sabemos que en realidad, el apoyo que hemos obtenido del pueblo ronda el 30%. Al mismo tiempo hemos aumentado el número de escaños hasta los 92. Y no solo si lo comparamos con el 2007 cuando teníamos 57, o con el 2003 cuando fueron 46, sino incluso con 1999, cuando tuvimos 67. Les recuerdo que ahora nuestros escaños servirán para activar palancas como el Tribunal Constitucional, la Cámara de compensación, y la proposición de la moción de censura al gobierno. Por supuesto estos escaños no significa que nos vayamos a acomodar en nuestros sillones durante los próximos 5 años. Representan el aumento de nuestra influencia tanto a nivel federal como regional. Una influencia que nos será muy necesaria para aumentar la temperatura social en las condiciones de crisis socio-económica que se avecina. Tercera tendencia: Aunque no haya sido relevante, la mejora de los resultados de “Rusia Justa” y el PLDR, más que hablar del crecimiento de la popularidad de estos paridos, reflejan el ascenso del frente de protesta de los ciudadanos. Es un aspecto muy valioso e importante. Pese a los recelos que nos puedan provocar estos “partidos camaleones”. El campo de protesta dentro de la sociedad se amplía. Está claro que la gente ha votado a esos partidos partiendo de sus convicciones antiliberales, de su ánimo de protesta, por mucho que esas formaciones no se correspondan con lo que la sociedad demanda. Cuarta tendencia: la percepción de los resultados. Tenemos la impresión de que la sociedad no va a permitir que esto quede así. Ya antes de las elecciones los estudios sociológicos mostraban que los ciudadanos no creían en la limpieza de las elecciones; la mayoría declaraba que el CEC trabajaba para el gobierno. Y después de lo ocurrido durante la campaña y en la jornada electoral, la irritación bulle entre la gente. El fraude duele como algo propio que les afecta directamente. El gobierno no se da cuenta de que en estos diez años, ha crecido una generación que no quiere resignarse a postrarse ante su taco de papeletas. Es una generación que quiere la verdad, que ha salido voluntariamente a ponerse del lado de la oposición. 7 de cada 10 voluntarios se han unido a nosotros, han luchado de nuestro lado. No abandonaremos a esa gente. Las elecciones no suponen el final, no es el final de la lucha. Nuestro grupo parlamentario en la Duma es una plaza de armas, ocupada de pueblo, en la que todos pueden confiar. Propondremos a la sociedad un completo arsenal de acciones futuras. Empezaremos con centenares de demandas a los juzgados, llegando hasta el Tribunal Supremo. No cabe hacerse demasiadas ilusiones a este respecto, pero es algo que hay que hacer, habrá casos en que el gobierno no pueda salirse por la tangente. Hacemos un llamamiento para emprender una campaña para que muestren los resultados reales de la oposición y todas las sucias maquinaciones del gobierno. Llamamos a participar en los actos de protesta. Aparte de todo esto, y esto es lo más importante, hay que entender que la situación no se va a quedar congelada en los próximos cinco años. Nada de bajar los brazos, ni de sentirse perdido. En una serie de regiones, en los parlamentos regionales, el “partido del poder” ha perdido la mayoría. Allí se verán configuraciones curiosas y una lucha abierta. Las próximas elecciones regionales serán una oportunidad para privar al partido gobernante de la mayoría en los parlamentos regionales. Más aún ahora que estamos viendo como el recurso del fraude no es infinito, en esta ocasión, les ha valido por los pelos. Hay razones para luchar con más fuerza por esas conciencias y sentimientos. Y en general, la situación social y económica permitirá que no se pueda descartar ninguna variante inesperada. Por eso llamamos a todos a mantener la motivación: vuestros votos y esfuerzos no han sido en vano, en lo estratégico todo va en la dirección correcta. Agradecemos el respaldo y el trabajo de los que luchan por la justicia, la honradez y el desarrollo del país. Confiamos en seguir contando con vuestra ayuda. http://kprf.ru/rus_soc/100028.html http://civilizacionsocialista.blogspot.com/

Los chanchullos de la monarquía

Escrito por Tomás Zornoza---- No hace muchos días nos desayunamos con el tema de otro yernísimo y sus presuntas aficiones cleptómanas. Si el ciudadano Iñaki tiene esas aficiones, que lo juzguen y paz. Ahora bien, más que frivolizar y hacer de este tema una telenovela, creo que sería más edificante comenzar a tratar el tema de fondo sobre la institución monárquica y las consecuencias que acarrea esa institución que está por encima de la ciudadanía. Si ciertas personas, por ser miembros de la institución monárquica, no están sujetas a la ley (caso del rey), la lógica democrática desaparece ante dicha institución. Por lo tanto, la monarquía carece de una argumentación racional democrática. Si esa institución -monarquía- así como su cabeza -el rey- ha sido impuesta por un dictador, dicha institución y todo lo que representa carece de legitimidad democrática. Ser distinto ante la ley, estar por encima de los ciudadanos y a su vez que estos parabienes sean hereditarios no encajan dentro del raciocinio y la lógica democrática. Como podemos apreciar, esta institución -monarquía- está reñida con el concepto de ciudadanía y democracia, por mucho que nos quieran pintar como monarquía parlamentaria. La monarquía, como base institucional, es un ente caduco y falto de legitimidad democrática. Por ello, como ciudadano, creo que es hora de discutir el formato de representación estatal que queremos. La representación de todos los estamentos del estado -de todos- tiene que estar elegida por los ciudadanos. Dicho formato se basa en los ideales republicanos basados en la lógica, el civismo y en la democracia representativa/participativa. Desde distintos movimientos ciudadanos, partidos políticos, ayuntamientos, parlamentos... debemos ir tejiendo un armazón cívico basado en la igualdad, libertad y solidaridad para generar un camino que termine en la ruptura democrática con la monarquía, dando paso a un proceso constituyente basado en una república federal laica y solidaria.

Ateneo de Madrid, 14 puntos hacia la III República

Con el título “14 puntos para la III República”, el acto celebrado en el Ateneo madrileño fue un auténtico contrapunto al aniversario de la “Constitución monárquica”, rechazada por los representantes de asociaciones republicanas que han suscrito los mencionados puntos básicos para un proceso constituyente. Junto a Miguel Pastrana, presidente de la Agrupación Ateneista Juan Negrín” intervinieron en el acto Paulino García Partida, presidente de la “Fundación Manuel Azaña”, Pedro García Bilbao, vicepresidente de la “Plataforma Estatal de Ciudadanos por la República”, Eduardo Calvo, delegado de la “Red Inter Cívico Republicana y José Luis Pitarch, presidente federal de la “Unidad Cívica por la República” (UCR). En su calidad de anfitrión, Miguel Pastrana fue quien dio lectura a los catorce puntos en una intervención en la que, entre otras cosas, puso de relieve que tales puntos “están concebidos para poner en común al mayor número de personas. Están hechos para sumar a un sesenta, a un setenta o aun ochenta por ciento de de la población, que es lo necesario para un cambio de régimen. No son una propuesta partidaria y no son incompatibles con los discursos propios de cada organización”. Y añadió: “Creo sinceramente que estos 14 puntos del Ateneo son un ejercicio de responsabilidad. Hoy más que nunca la cuestión de la República es una cuestión de responsabilidad”, porque “ningún cambio venidero hacia mejor será ya posible bajo este régimen agotado de la monarquía. Ese cambio hacia mejor, esa necesaria regeneración, sólo vendrá con la III República”. 14 Puntos para la III República 1.- Independencia y soberanía nacional en forma de República federal, democrática y pluripartidista. Apertura de un proceso constituyente que permita de manera eficaz a la ciudadanía – ya sea por referendo o medio análogo- poder optar por esta nueva forma de organización estatal en sustitución de la Monarquía. 2. Ruptura con los últimos lastres de la dictadura franquista – incluidas las distinciones nobiliarias – y anulación de sus sentencias. Entronque histórico, jurídico y moral con la legalidad democrática de la II República española. 3.- Bandera federal roja, amarilla y morada. 4.- El Estado republicano fomentará y posibilitará la participación democrática de la ciudadanía en todas las esferas de la vida pública. 5.- Concepción económica en clave de cohesión social y sostenibilidad medioambiental, con derecho a vivienda digna. La economía se orientará al pleno empleo, estable y de calidad, y a unos servicios públicos – Sanidad y Educación a la cabeza – garantizados por el Estado. 6.- Resortes estratégicos de la economía serán de titularidad pública y estatal. 7.- Legislación socio-laboral que garantice los derechos sociales, laborales y sindicales de los trabajadores. 8.- Derecho a la propiedad legítima. Apoyo estatal a los emprendedores capaces de activar la economía real y generar empleo. Penalización de las actividades especulativas. 9.- Administración pública basada en principios de subsidiariedad y cercanía, evitando duplicidades. 10.- Funcionariado independiente de los partidos políticos, por criterios objetivos y prestigiado socialmente. 11.- Separación efectiva Estado-Iglesia, garantizando la libertad de conciencia y confesión. 12.- Políticas estatales de paz y no violencia. Fuerzas Armadas al servicio de la defensa de la ciudadanía y el territorio de la República de cualquier invasión militar. 13.- Introducción de los referendos vinculantes como mecanismo normalizado de decisión democrática. Sometimiento a él de cualquier tratado internacional – vigente o por venir - que pueda afectar a la soberanía de la República. 14.- La estructura detallada del Estado republicano sobre las bases expuestas se establecerá mediante plebiscito. ------------------------http://www.unidadcivicaporlarepublica.es/index.php/iii-republica/3108-ateneo-de-madrid-14-puntos-hacia-la-iii-republica Fuente: Crónica Popular