11 de diciembre de 2011

La noticia desconocida en España: la nacionalización de la General Motors en EEUU

www.vnavarro.org--- Uno de los pilares del pensamiento neoliberal ha sido la creencia de que el sector privado es más eficiente que el sector público. De ahí deriva su postura de que hay que privatizar las empresas públicas. Este dogma aparece también en otra versión, cuando se subraya que la mejor manera de actuar frente al fracaso de una empresa privada es dejar que se colapse permitiendo que las fuerzas del mercado actúen con plena libertad. Solo en caso de que el tamaño de tal empresa sea excesivamente grande (como ocurrió con la mayoría de empresas financieras de Wall Street) y su colapso pudiera causar una crisis a toda la economía, está justificado darle el dinero que necesite, pero sin intervenir a través de una gestión por la vía pública de tal empresa. La palabra nacionalización está prohibida en la narrativa neoliberal. De ahí que el partido neoliberal norteamericano, es decir, el Partido Republicano, semejante al Partido Popular en España, se opusiera por todos los medios a que el Estado federal nacionalizara a la General Motors y a la Chrysler, las dos empresas automovilísticas más poderosas de EEUU (junto con la Ford) cuando éstas se declararon en bancarrota. El gobierno federal las quería nacionalizar para evitar el enorme impacto negativo que el cierre de tales empresas hubiera significado para grandes regiones industriales de EEUU. Los republicanos inmediatamente auguraron un desastre económico, resultado –según ellos- de una supuesta captación del gobierno federal por parte de los sindicatos del automóvil (UAW) que, al imponer una “medida socialista” (así definieron la intervención), crearía un enorme agujero en las cuentas del Estado. Es interesante contrastar esta resistencia del Partido Republicano a nacionalizar General Motors y Chrysler, con el apoyo y respaldo de tal partido a la ayuda federal a Wall Street que fue muchas veces superior a las cantidades utilizadas en la nacionalización de las empresas automovilísticas. Afortunadamente, los resultados de esta nacionalización están ya disponibles para el público. E.J. Dionea acaba de publicar un artículo en el The Washington Post en el que indica que la General Motors, que había perdido 4.300 millones de dólares en el momento álgido de la crisis, había declarado este año 2.500 millones de beneficios. En realidad, la General Motors ha pagado ya al gobierno federal el préstamo que recibió cuando se declaró en bancarrota. Y lo que es más importante, ello se ha corregido sin que la General Motors tuviera que forzar despidos masivos. El único despido forzoso que hizo el gobierno federal fue el del equipo directivo de la General Motors (y de Chrysler), nombrando a un nuevo equipo. En cuanto al resto de empleados, se pactaron los cambios que debían realizarse con el sindicato del automóvil, United Autoworkers of America. Este sindicato desea ahora que la altamente exitosa GM, no se venda al sector privado, convirtiéndose en su lugar en una cooperativa tipo Mondragón. El sindicato UAW ha pedido a la cooperativa Mondragón del país vasco que les aconseje sobre cómo convertir una de las empresas más importantes de la manufactura del mundo en una cooperativa. En realidad, la solidaridad expresada por los trabajadores de la nacionalizada General Motors con la nueva empresa y con sus compañeros trabajadores, explica que aceptaran reducciones salariales y reducción de horas de trabajo en lugar de eliminación de puestos de trabajo. Éstas son las bases del cooperativismo, que requiere una cultura de solidaridad para su éxito. La mejor prueba de ello es la cooperativa vasca Mondragón, punto de referencia internacional del cooperativismo, que explica la petición de asesoría por parte del sindicato UAW, uno de los sindicatos más progresistas existentes en EEUU La administración Obama, sin embargo, presionada por algunos de sus economistas neoliberales (de los cuales hay muchos en el Departamento de Economía del gobierno federal), está favoreciendo la venta de la GM a las empresas privadas, con el apoyo y aplauso del Partido Republicano. El sindicato UAW, tal como he señalado, se opone, y está proponiendo la vía cooperativa. De lo que se decida, dependerá mucho el futuro industrial de EEUU. Por otra parte, el éxito de la nacionalización de GM ha reavivado las voces de aquéllos centros de reflexión económica, tales como el Center for Economic and Policy Research, de Washington, que habían sugerido al gobierno Obama que nacionalizara sectores de la Banca o que creara una banca pública. Toda la evidencia acumulada parece concluir que no estaríamos hoy en medio del caos financiero en el que estamos si se hubieran tomado tales medidas. www.vnavarro.org Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas

Sunies y Chiies

Los suníes (en idioma árabe سنّة) son el grupo musulmán mayoritario en la comunidad islámica mundial. La tercera de las religiones monoteístas del mundo tiene su origen en el año 610 d. C. en Arabia con la revelación a Mahoma (o Muhammad) por parte del Arcángel Gabriel en el monte Hira. La revelación es reproducida en versículos denominados aleyas, los cuales se conjuntan en capítulos llamados suras, lo cual da forma a lo que conocemos como el texto sagrado del Corán. Muerto el profeta Mahoma en el 632, sus seguidores comenzaron a cuestionar cuál sería su sucesor. Ali Ibn Abi Talib, primo y yerno de Mahoma, además de padre de sus nietos, reclamó sus derechos sucesorios y fue elegido cuarto califa, aunque no por unanimidad y se encontró con una oposición violenta encabezada por Mu'awiya miembro del clan Omeya y gobernador de Turquía. Esta oposición derivó en la batalla de Siffin en el año 683, donde 'Alī fue derrotado, quedando a Mu'awiya como nuevo califa. Este conflicto dio origen a los dos grupos más importantes dentro del islam: los suníes y los chiíes. El tercer grupo en importancia es el de los jariyí. Los suníes, que representan el 85% por ciento de todos los musulmanes, consideran que la sucesión de Mahoma corresponde a un árabe miembro de la tribu de Quraish, de la que procedía Mahoma. El nombre Suní vino desde Sunna, monte árabeAhl as-Sunnah ul-Muhammad wa’l-Jamā‘ah, intenta “pueblo del ejemplo de Mahoma y de la comunidad.” En cambio los chiíes, que suponen aproximadamente el diez por ciento de los musulmanes, consideran que Alí fue el iniciador de la línea sucesoria de Mahoma. Etimológicamente, chií viene de Shiat 'Alī (partido de Ali). Los chiíes consideran que los califas posteriores a la muerte de 'Alī han sido usurpadores. Los jariyíes pensaban que la dignidad califal emana de la comunidad, que debe elegir libremente al más digno "aunque sea un esclavo negro". Los suníes reciben su nombre debido a la importancia que dan a la Sunna, colección de dichos y hechos atribuidos a Mahoma y transmitidos en forma oral. O sea que no sólo se basan en el Corán sino también en la Sunna, lo cual permite adaptar el Corán a las exigencias de la época. El chiismo es la segunda rama más importante del islam, después del sunismo. Los chiíes se adhieren a las enseñanzas de Mahoma y a la guía religiosa de su familia (a la cual se denomina Ahl al-Bayt) o sus descendientes denominados como Imamíes. La línea de parentesco de Mahoma continúa sólo a través de su hija Fátima Zahra y su primo Alí quienes junto con los nietos de Mahoma son los Ahl al-Bayt. Así los chiíes consideran a los descendientes de Mahoma la verdadera fuente de guía mientras que consideran a los tres primeros califas como un hecho histórico y no como algo ligado a la fe. El chiismo, como el sunismo, ha estado a veces dividido en numerosas ramas; sin embargo, tan sólo tres de ellas poseen en la actualidad un número significante de seguidores y cada una ha seguido su trayectoria por separado. Desde el punto de vista político, la historia del chiismo está formada de varias partes. La primera es la aparición del chiismo después de la muerte de Mahoma en 632 y llega hasta la Batalla de Kerbala en 680. Esta parte coincide con el Imamá de Alí, Hasán ibn Alí y Husayn. La segunda parte es la diferenciación del chiismo como una rama separada de la comunidad islámica en oposición al califa suní. Esta parte empieza después de la batalla de Kerbala y dura hasta la formación de los estados chiíes sobre el año 900. Durante este periodo el chiismo se divide en varias ramas. La tercera parte es el periodo de los estados chiíes. El primer estado chií fue la dinastía Idrasí (780-974) en el Magreb. Después los Alavidas (864-928) establecidos en Mazandarán (Tabaristán), en el norte de Irán. Estas dinastías eran locales pero fueron seguidas por dos dinastía poderosas: el Califato Fatimí formado en Ifriqiya en 909, que gobernó sobre zonas del Magreb, Egipto y el Levante hasta 1171 y la dinastía búyida, que surgió en Daylaman, norte de Irán sobre 930 y gobernó sobre el centro y el oeste de Irán e Irak hasta 1048. En Yemen los Imanes (normalmente zaidíes) de varias dinastías establecieron una estructura política que sobrevivió desde 897 hasta 1962. Mezquita del Imán Hussein. Mahoma empezó a predicar el islam en La Meca antes de emigrar a Medina, donde unió a las tribus de Arabia en un solo esta religoso arabomusulmán. Con la muerte de Mahoma en 632, llegaron los desacuerdos sobre quien le debía suceder como líder de la comunidad islámica. Mientras Alí ibn Abi Talib y el resto de su familia estaban lavando el cuerpo para su entierro, los líderes tribales de Meca y Medina celebraron una reunión secreta en Saqifa1 para decidir quién debería suceder a Mahoma como líder del Estado Islámico, sin tener en cuenta que el profeta Mahoma había nombrado a Alí como su sucesor en Ghadir Khumm. Umar ibn al-Khattab, un compañero de Mahoma, llamado Abu Bakr fue aceptado como primer califa tras un rechazo inicial. Los primeros compañeros de Mahoma discutieron tal nombramiento indicando que Alí fue designado el sucesor. Según los registros suníes, Mahoma murió sin indicar sucesor alguno y debido a la necesidad de liderazgo, se reunieron para votar al primer califa. Los registros chiíes difieren indicando que Mahoma nombró Alí sucesor en numerosas ocasiones, incluyendo en su lecho de muerte. Alí fue apoyado por la familia de Mahoma y por la mayoría de los Muhajirun, los primeros musulmanes y se le opusieron los líderes tribales de Arabia que fueron los enemigos iniciales de Mahoma, incluyendo los Banu Ummaya. La elección de Abu Bakr fue seguida de un ataque a la casa de Alí liderado por Umar y Khalid ibn al-Walid. La sucesión de Mahoma es un tema espinoso en la actualidad. Los musulmanes se acabaron dividiendo en dos ramas basadas en su actitud política respecto al tema, el cual forma la primera barrera teológica entre las dos ramas mayores del islam: el sunismo y el chiismo, con los últimos siguiendo a Alí como sucesor de Mahoma. Los dos grupos tampoco concuerdan en la actitud de Alí respecto a Abu Bakr y los dos califas que el sucedieron (Omar) y Uthman.2 Los suníes tienden a subrayar la aceptación y apoyo de Alí a su liderazgo mientras que los chiíes indican que se distanció de ellos y que se dedicó a mantener el deber religioso que Mahoma le encomendó. Los suníes indican que si Alí hubiera sido el verdadero sucesor ordenado por Dios Mismo, habría tenido la oportunidad como líder de la comunidad islámica de luchar contra los primeros califas hasta establecer su decreto. Los chiíes, sin embargo, dicen que Alí no combatió contra ellos, en primer lugar, por no tener el ejército necesario y porque decidió no hacerlo porque habría causa una guerra civil entre los musulmanes, que eran todavía una comunidad creciente dentro del mundo árabe.3 De Wikipedia

Hace cuatro años anuncié lo de Urdangarin

Iñaki Anasagasti---- Cuando Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón se casaron en Barcelona, el Lehendakari Ardanza les hizo un buen regalo. La actuación del Orfeón Donostiarra en la vistosa ceremonia de su catedral gótica. El padre del novio era un afiliado del PNV, el joven se llamaba Iñaki, Jose Mari Gerenabarrena era amigo de la familia y todo el mundo estaba encantado. Fue el clásico espectáculo de masas del que nunca supimos su costo, pero como los cuentos de hadas no tienen valor, pues todos les deseamos fueran felices y comieran perdices. A mí me supuso que me vasquizaran el nombre en el ABC. Bautizado y registrado como Iñaki Mirena, Luis María Ansón la tenía emprendida contra al nombre sabiniano. A raíz de aquella boda, recuperé mi nombre original en el periódico de la derecha española. No tengo pues la menor animadversión contra esta pareja sino mucho respeto y solidaridad hacia los padres del ex jugador de balonmano, al que acaban de bautizar como "talón-mano ". Con éste antecedente la pregunta que uno se hace es como un chaval bien parecido, deportista y con una vistosa familia, se haya metido en semejante barrizal que ha destrozado su vida y le ha clavado a la monarquía española un rejón de fuego. ¿Un submarino republicano para dinamitar desde dentro la Institución?. No parece. ¿Una incursión en los negocios con la misma mentalidad de lo que veía a su alrededor?. Quizás ésta puede ser la explicación, pues es difícil haya otra. Bien es cierto que el status de la familia real no está contemplado en la Constitución. No existe. Y tan es así que el heredero solo aparece a efectos sucesorios. Para nada más. Toda esa ridícula parafernalia de reverencias de las señoras, besamanos, lectura de pregones, presidencia de actos de todo tipo, entrega de premios, tiene el mismo valor que si usted, con su hijo se ponen a hacer lo mismo, pues ese papel no les está asignado en ningún artículo de la Constitución. En ella solo habla del rey. De nadie más. De ahí que todas esas presidencias de organismos y de la credibilidad que se le atribuía a sus negocios "pues detrás está la Casa Real", no es más que la evidencia de una Corte corrupta, de la idiotez del español a la hora de hacer la pelota a un ciudadano normal y sobre todo de las falta de control político hacia una Institución a la que el erario público mantiene porque su acción ha de basarse en la ejemplaridad. ¿Ejemplaridad la de Juan Carlos de Borbón? ¡Vamos hombre!. Yo rompí con todo ese mundo de mentiras a raíz de la guerra de Irak. Hasta entonces habíamos seguido con esa ficción del Pacto con la Corona que jamás percibí, pero tras mantener con el rey un diálogo duro en el que me dijo que él era militar y le gustaban las guerras y yo contestarle que se fuera él y le mandara a su hijo, revisé la Constitución y vi que el artículo 63 le daba un papel como jefe de las Fuerzas Armadas. Y tras negarnos una audiencia a los Grupos de la Cámara, salvo al sumiso Zapatero, en una de las sesiones, bajé a la tribuna del hemiciclo del Congreso y denuncié al rey por su pasividad, su falta de coraje, la dejación de sus funciones y su poca personalidad ante un Aznar que se había reunido en las Azores con Bush, Barroso y Blair y quería mandar tropas a una guerra "para sacar a España del rincón de la historia". Se armó la de Dios es Cristo Aún recuerdo el abucheo de Rajoy, Acebes, Rato, Mayor Oreja y Arenas. Era la primera vez que desde aquella tribuna Pulgarcito se atrevía a meterse contra Goliat, el gigante de la transición y además desde un partido nacionalista. Eran tiempos de mayoría absoluta de Aznar y en aquella Cámara solo había, rodillo y tente tieso. Tras esto y puestas las cosas en su sitio me dediqué a preguntar sobre las cacerías con osos borrachos, viajes extraños, gastos inútiles, uso de aviones sin ton ni son, cambio constitucional para que no exista primacía del varón sobre la mujer en la actual y muy machista Constitución española, los Premios Príncipes de Asturias a mayor gloria del heredero, costo de la boda de Felipe y Letizia, presupuesto de la casa Real, papel del Rey el 23-F, y cosas así. El gobierno jamás me contestó. Respondían con dos líneas diciendo que el rey es irresponsable, es decir no responde ni ante los jueces, ni ante Dios, ni ante la historia y que haría mejor en condenar a ETA. Curiosamente los más beligerantes eran los socialistas a los que todo esto les incomodaba y dejaba patente su poco respeto al republicanismo de su historia.. ¿Y en ­casa?. "Cosas de Iñaki". Pero a la gente le gustaba se fuera contra éste abuso continuo de poder. Pero no eran cosas mías. Independientemente de que el rey Juan Carlos está ahí porque nos lo dejó un dictador cruel y sanguinario y él jamás ha condenado aquella dictadura sino se ha beneficiado de ella, e independientemente de que en la Constitución se metiera de matute la monarquía parlamentaria sin referéndum como hubo en Italia, la actual Jefatura del Estado no puede ser irresponsable ante la ley y no puede usar fondos públicos sin que haya un ojo público para vigilar sus gastos. Y estas evidencias no pueden ser "cosas de Iñaki" sino de algo tan simple como la salud democrática de un país. Yo no soy el Peñafiel vasco como alguno ha querido describirme para anular mis denuncias, sino un parlamentario que tiene la obligación de controlar al gobierno y a ser posible, a la Jefatura de un estado, que permite se viva en la corrupción mientras se le orla con el premio a la virtud. Mi denuncia fue la única y la primera. Luego vino Tardá de ERC y ahora IU, pero a efectos de notaría, fue el PNV, porque yo hablaba en nombre del PNV, quien puso el dedo en la llaga. Que Amaiur tome el dato. A raíz de toda ésta tormenta, la editorial "La Esfera de los Libros" me pidió en 2007 escribiera un libro con mis experiencias en este campo. Y lo hice y titulé "Una monarquía protegida por la censura". En ella hablaba de mis vivencias con ese mundo de ficción, desde dentro del sistema, y denunciaba los negocios de Iñaki Urdangarín desde la página 101 a 104 en el capítulo "La Familia sí recibe". Pero a mí no me recibieron. Torpemente la editorial envió el libro a la Casa Real y ésta negó su publicación. Pero al poco el libro se editó. Lo hizo Javier Ortiz pero la sordina que le pusieron como para escribir otro libro con lo que había supuesto superar aquella carrera de obstáculos. Curiosamente el libro se publicó un año después de que la pareja y sus niños fueran enviados a Washington en 2006, nombrándole al duque de Palma, consejero de Telefónica. ¿No sabían en que negocios andaba el yerno?. Por supuesto. Pero el Rey quiso encubrirle sacándolo de circulación. Y el encubrimiento, para la gente normal, es un delito tipificado en el Código penal. Pero el rey es "irresponsable". Cuando nadie sabe el presupuestos exacto de la Casa del Rey, cuando nadie controla sus gastos como ocurre con otras monarquías, cuando el rey recibe regalos de todo tipo y no pasan a la contabilidad del Patrimonio del Estado, cuando la opacidad es total y los medios aplauden semejante corrupción, cuando primeros coches, primeras motos, comisiones de jeques petrolíferos han hecho de Juan Carlos de Borbón uno de los hombres más ricos de Europa, cuando nada de todo esto se podía investigar, llegó a semejante patio de monipodio un chaval al que lisonjearon, reverenciaron, tentaron y el hombre y su gentil esposa cayeron en el pozo hasta el punto que in­cluso metieron a sus hijos menores en empresas y enjuagues impropios de una familia respetable. Se creían inmunes, impunes y protegidos por la censura y la bobaliconería de la Villa y Corte. Y eso, es para mí, lo que ha pasado. Porque en La Zarzuela si alguien se atrevía a decir algo, seguramente responderían: "Cosas de Iñaki". Pero de Iñaki Urdangarin, Duque de Palma. La pregunta es. ¿Por qué Iñaki Urdangarin y la Infanta Cristina, socia en todo este montaje, no están todavía imputados si ya lo está Diego Torre, el socio y los responsables de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias de Valencia que firmaron esos contratos con esa ONG con ánimo de lucro?. Me imagino que el PP, Trillo y la Casa Real estarán metiendo horas extras para tratar de salvar algún mueble que otro, sobre todo a la Infanta. Lo malo es que quien creó el microclima para que ésto sucediera seguirá ahí felicitando las Pascuas en su mensaje de Navidad, como si nada hubiera ocurrido. Pero quien de verdad está desnudo, es el propio rey. No solo su yerno y su hija. Y quien está tocada de verdad, es esta monarquía heredera de un dictador. http://www.diariocritico.com/opinion-analisis/inaki-anasagasti/inaki-urdangarin/caso-urdangarin/404240#.TuPGNIP8AWM.facebook