29 de diciembre de 2011

La rendición de Breda

AMOR, caridad, perdón y olvido, clamaba el fraile Goitia en Arantzazu. Casi un niño, percibí que lo que decía era algo importante. Le prohibieron hablar en público. En la Transición, los hombres y mujeres del Movimiento guardaron sus camisas azules y sus cruces de hierro y de la Orden de Cisneros, y se hicieron demócratas de toda la vida. Alguno todavía se balancea. No tuvieron que pedir perdón, ni arrepentirse, ni entregar las armas. Hubo vencedores y vencidos. El dolor perdura en algunas familias. El 30 de septiembre de 1982, ante los medios de comunicación y a cara descubierta, ETA político militar anunciaba su autodisolución, después de un historial de asesinatos, secuestros y extorsiones. Inútil sufrimiento a muchas víctimas. No pidieron perdón. No entregaron, siquiera simbólicamente, las armas. Montaron su escenografía. Se extrañó a los terroristas más significados a diversos países. Regresaron de inmediato y aparecían y desaparecían en conciertos y reuniones sociales, sin que nadie "consiguiera" detenerles. El numerito duró unas semanas. Luego, los generales montaron empresas con las indemnizaciones recibidas y la tropa se buscó la vida como pudo. Algunos sentaron plaza en la política, donde les valoraron sus conocimientos de euskera, alcanzando puestos relevantes. Desde Moncloa, elevaron a la leyenda a sus líderes, olvidando sus pecadillos de juventud. Cosas de la política. Casi todos han terminado como pequeños burgueses sesentones. El dolor gratuito e inútil que originaron, algunos lo padecen todavía. En 2008, el primer ministro australiano se disculpaba ante los aborígenes de su país y recientemente, su Graciosa Majestad ofrecía un gesto de contrición en Irlanda. Alemania pidió perdón por su pasado. La autocrítica demuestra madurez y es el primer paso hacia la transparencia y la libertad de expresión. A una matización del sufrimiento. Nada que ver con la exigencia de vencedores y vencidos, como en la rendición de Breda.JOSÉ MANUEL ETXANIZ--- http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2011/11/07/opinion/columnistas/bajo-la-escalera/la-rendicion-de-breda