12 de enero de 2012

Entrevista al coronel Amadeo Martínez Inglés

Amadeo Martínez Inglés es un militar en la reserva, escritor e historiador español ("España indefensa", "Mi lucha por un ejército profesional", "La transición vigilada", "23-F. El golpe que nunca existió", "El ejército español: de poder fáctico a ONG humanitaria", "Juan Carlos I, el último Borbón-Las mentiras de la monarquía española"). Durante más de cuarenta años sirve en el Ejército de Tierra español, llegando al rango de coronel del Estado Mayor en 1987, de donde es expulsado, por sucesivas sanciones disciplinarias, en 1990, tras lo cual intenta una carrera política (Izquierda Republicana) que no acaba de cuajar... En sus libros trata asuntos polémicos con los cuales el Ejército haya podido tener relación, como el intento de Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y el envío de tropas españolas a la Guerra en Afganistán de 2001. Y capaz de participar uniformado en una masiva manifestación contra la guerra de Irak o colarse en la boda de los príncipes, uniformado y portando un arma, para demostrar los fallos de seguridad de tan importante evento... Su firme actitud de denuncia y su fuertes convicciones humanas y políticas le han llevado a protagonizar estos conocidos actos pero también lo han convertido a su pesar en un personaje polémico... Aquellos Perros han reclamado sus respuestas a preguntas y temas que muy bien conoce y de plena actualidad, a lo que Amadeo ha respondido sin dilación alguna... 1- ¿Que valor tendría una República ante el gobierno global de los mercados? El actual régimen político español nació con un tremendo pecado original, con un incontestable déficit democrático al provenir sin ninguna ruptura previa, antes al contrario al ser Juan Carlos de Borbón designado jefe del Estado a título de rey por el propio dictador Franco, de la dictadura franquista nacida de la genocida rebelión militar de julio de 1936. Los países europeos tradicionalmente democráticos aceptaron la integración en su día de este régimen pseudodemocrático juancarlista/franquista por intereses esencialmente económicos (la locomotora alemana ambicionaba un mercado de 40 millones de potenciales consumidores) pero también por los rendimientos políticos que se derivaban de una Unión Europea en trance de consolidación y desarrollo. Pero esto no quiere decir que España fuera considerada entonces, ni incluso en el presente, un Estado plenamente democrático y de derecho totalmente equiparable a los que en aquel momento constituían la Unión. Después, es cierto, la incorporación de países de segundo nivel y con carencias democráticas parecidas a las de España, ha suavizado esa percepción pero no cabe la menor duda de que nuestro pecado original franquista todavía no ha sido perdonado en su totalidad por los llamados países de nuestro entorno. Todo esto se solucionará cuando nuestro país abandone de una vez ese poso franquista que lo deslegitima y lo pone en inferioridad de condiciones en relación con las naciones tradicionalmente democráticas de la primigenia UE. Y eso solo sucederá cuando el único sistema político a nivel mundial verdaderamente democrático, la República, se asiente definitivamente en España. Previa, por supuesto, la oportuna consulta universal a sus ciudadanos. Algo que debería haberse hecho en 1975, a la muerte del dictador Francisco Franco. Alguien puede pensar que estas consideraciones de tipo político que acabo de hacer pueden ser absolutamente irrelevantes para unos mercados globales que actúan siempre con criterios meramente especulativos y propios en todo caso del neoliberalismo más radical, pero se equivocaría. España, en la Europa de hoy en día, y a pesar de su decadente poderío económico que nuestros jerarcas políticos todavía se afanan en exagerar (5ª potencia de la UE y 4ª de la Eurozona), sigue siendo una nación de segunda fila que continuamente va mendigando su incorporación a los principales foros económicos mundiales. Y es que todavía en el actual directorio internacional, tanto a nivel europeo (países, no se olvide que aceptaron en su día la llamada leyenda negra sobre nuestro país y el subsiguiente anatema de que Europa comenzaba en los Pirineos) como en relación con la primera potencia global (EE.UU), se nos sigue viendo con ese tremendo pecado político original de los cuarenta años de dictadura pegado a nuestros genes. Una dictadura, no se olvide, no solo aceptada por el pueblo español por las causas que fueren (que las hubo y muchas) sino, lo que es peor, aún arraigada en amplias capas de nuestra sociedad. 2-¿Cuando caerá el telón para la monarquía española? La monarquía española está viviendo en estos momentos una profunda crisis, se tambalea, es discutida y atacada, y no precisamente (por lo menos, no esencialmente) por el reciente escándalo del yernísimo. Desde hace bastantes años están saliendo a la luz gracias a libros, escritos e investigaciones de algunos historiadores que se atreven a ello (y, por supuesto, no miro a nadie) los vicios, las mentiras, las corruptelas y los abusos de todo tipo cometidos por su titular, el todavía rey Juan Carlos I, un tardofranquista puesto a dedo en la jefatura del Estado por un dictador rebelde y genocida de su propio pueblo. Estos vicios del actual rey y, sobre todo, sus francachelas sexuales (que hemos pagado todos a través de los fondos reservados del Estado) y su escandaloso enriquecimiento personal (estimado en casi 1.800 millones de euros), han hecho que el prestigio que pudiera tener esta medieval institución (más que nada gracias a la interesada cooperación cortesana de partidos políticos y empresas mediáticas) cayera en picado en los últimos meses (en la encuesta del CIS de octubre de 2011 ha llegado a suspender con 4,87 puntos) empezando a ser cuestionada por amplias capas sociales e, incluso, por grupos de militantes del PSOE y del PP, sus tradicionales aliados. Todo hace pensar que con el reciente escándalo de Urdangarín y la brutal crisis que padecemos esta tendencia a la baja se acelere y generalice en los próximos meses (a pesar del blindaje político y constitucional que todavía la protege pero que ya empieza a hacer aguas) no pudiendo sustentarse mucho más tiempo en una España que, en absoluto, tiene ya algo que ver con aquella de la transición y el trágala político y social que supuso la Constitución de 1978. El momento crucial (y desde luego “casus belli” para los millones de ciudadanos republicanos españoles) será el del cambio de titular de la corona, si es que el partido político en el poder (previsiblemente el PP) se atreve a intentar coronar a Felipe de Borbón. Ahí puede saltar la chispa de la primavera republicana española del cambio. Del verdadero cambio político en este país. 3- ¿Veremos a los militares en las calles sofocando revueltas sociales? No, no es previsible en absoluto. En primer lugar porque el Ejército español, a pesar de su aparente profesionalización (luchando por la cual y por la consiguiente desaparición del servicio militar obligatorio, quiero recordar al lector joven, el que esto escribe fue encarcelado y perdió su carrera, algo inaudito en una verdadera democracia) no tiene la operatividad necesaria para enfrentar a largo plazo un conflicto generalizado con la población civil de su propio país. En segundo, porque tal escenario no sería aceptado por sus componentes (mandos y soldados) que en estos momentos son conscientes de que las órdenes de sus superiores no solo deben ser legales sino acordes con el derecho internacional y los derechos humanos. Por último, en el entorno europeo en el que estamos integrados, una acción en fuerza del Ejército contra la ciudadanía sería poco menos que suicida para el Gobierno que osara ordenarla. 4-¿Tras los gobiernos tecnócratas(italia, Grecia, etc) y ante el incremento de la inestabilidad social..el siguiente paso son las dictaduras militares en Europa...? No, en absoluto. La única dictadura que se vislumbra en Europa (en realidad, ya está asentada, y si alguno tiene dudas al respecto que se ponga al habla con el invisible y asustado Rajoy) es el IV Reich económico de la señora Merkel. Que tiene como segundo espadón mercantil y financiero al “polvorillas” Sarkozy. Estos dos “figuras”, en un golpe (no de Estado sino Continental) se han hecho, unilateralmente y sin que nadie se lo haya pedido, con el poder absoluto en la UE. Un poder que, además y esto es lo peligroso, desborda ya en estos momentos los cauces meramente económicos y financieros para adentrarse con todo descaro en las propias estructuras políticas y sociales de los Estados miembros de la Unión Europea en general, y de la Eurozona en particular. Con la mansedumbre y el visto bueno generalizado de unos países (los periféricos mayormente) que, arruinados y asustados, lo aceptan sin rechistar permaneciendo en posición de firmes y en el primer tiempo del saludo. 5-¿Utiliza las redes sociales? Las redes sociales, no mucho, aunque mis artículos y escritos viajan con profusión por ellas. No me sobra el tiempo y prefiero dirigirme a las muchas personas que me siguen a través de los medios de comunicación de la Red. 6- Que papel ocupa el Rey en todo el entramado Urdangarin.. ¿que destino podemos esperar para este personaje? El papel del rey ha sido absolutamente primordial en todo el escándalo Urdangarín. Y yo diría que es el principal responsable porque lo conocía desde el principio y, creyendo que los medios de comunicación (como han venido haciendo, por otra parte, durante todo su reinado) no se atreverían a meterle el diente a algo tan turbio relacionado con su sagrada Casa Real, dejó que se pudriera y el caradura del atlético yerno siguiera campando por sus respetos. A lo máximo que accedió fue a largarlo a EE.UU para que, con el charco de por medio, la cosa entrara en stand by. Pero se equivocó porque este hombre, pachucho como está, todavía no se ha dado cuenta de que sus tiempos de vino y rosas (bueno, lo del vino convendría ponerlo en cuarentena) han terminado y la sociedad española, sobre todo los jóvenes, no solo no se cree ya lo de “salvador de la democracia” sino que aspira a darle la boleta por los servicios prestados (si es que ha prestado alguno que se pueda contar en horario infantil) en el cortísimo plazo. 7- ¿Es la izquierda una especie en extinción en Europa? No lo creo. No está pasando sus mejores momentos pero la historia de la humanidad (no solo la militar sino la política) es así y unas veces se gana y se está en lo más alto, y otras (y sobre todo en el terreno de las ideas) se pierde y la sociedad mira para otro lado. Yo creo que la izquierda, tras esta crisis brutal del capitalismo mundial que estamos viviendo después de que tras la caída del muro de Berlín se creyera vencedor absoluto en sus diferencias con el socialismo real, resurgirá de sus cenizas y aportará nuevas ideas que lleven al hombre del recién nacido siglo XXI por las sendas que ella nunca debió abandonar ni prostituir: libertad, solidaridad, igualdad, bienestar social, derechos humanos y sociales… etc, etc. 8- ¿Donde esta la salida a la llamada crisis? La crisis mundial y, sobre todo en Europa y en especial en los “cachondos” países periféricos, ha venido de la mano del despilfarro y la corrupción. Junto a otros parámetros menores como la vagancia (los economistas cursis se refieren a ella por lo que respecta a España como “falta de competitividad”), la ambición personal desmedida, una flagrante falta de valores morales y éticos y una acusada permisividad de los Gobiernos occidentales con los grandes capitales y sus bien remunerados príncipes financieros. Y todos estos infames jinetes del Apocalipsis deberemos domar si queremos salir del atolladero en el que estamos metidos. Y la verdad es que el Gobierno de Mariano Rajoy no ha comenzado la ardua tarea con buen pie. Todo lo contrario. Castigando el moderado sueldo de funcionarios, pensionistas y jubilados, contándonos (a través de su apoderada Sor Aya) lo que va a hacer cuando se lo exija la “führer Merkel” y haciendo a continuación mutis por el foro. No creo que su recorrido como presidente del Gobierno amado por su pueblo (once millones de votos) sea muy largo en el tiempo. 9- ¿Le da mucho tiempo a Rajoy en el poder? Como acabo de señalar, no veo a Rajoy capaz de enderezar, a corto o medio plazo (a largo, todavía menos porque el tiempo de que dispone es muy limitado) la difícil situación por la que atraviesa este país. Estamos en un círculo vicioso de recesión, deuda insoportable, falta de credibilidad internacional y de capacidad de reacción a todos los niveles. Yo ya he dicho por activa y por pasiva (y no soy economista pero he vivido ya algunos añitos procurando enterarme de todo lo que me rodea) que sin poder monetizar nuestra descomunal deuda y estando, en consecuencia, en manos de los mercados y de la señora Merkel al no tener el Banco de España capacidad para generar moneda, nuestra salida de la crisis es totalmente impredecible. A no ser que Alemania, como va a tener que hacer ahora con Grecia y ya hizo en el pasado con Alemania del Este, nos acoja en su seno, nos preste de verdad los millones de marcos/euros que necesitamos y nos ponga a trabajar a destajo durante un porrón de años. ¡Ah! Y después de vender al mejor postor internacional la joya de nuestra renqueante corona: el AVE. En resumen, contesto a su pregunta: Si no cambian las cosas muy drásticamente, y dudo que esto ocurra ya que la solución vendría por la salida de España del euro y la vuelta a la pobre y denostada peseta, le doy muy poco tiempo en el poder al mudo Rajoy. En gracia de dios social, se entiende. Apenas unos meses, quizá un año, tal vez dos. Si los ya hartos españolitos de a pie o la jefa del cotarro europeo, la inefable señora Merkel, no ven pronto asomar el sol de la reacción económica por el horizonte (cosa impensable a día de hoy), su destino político acabará en el basurero de la historia. Lo malo será, en ese hipotético y catastrófico escenario, el futuro de este país: Arruinado y sin alternancia política alguna, puesto que el PSOE ni está ni se le espera. No creo en absoluto que acabemos, estoy seguro de ello tal como le decía líneas arriba, en una dictadura militar, pero lo que sí puede aparecer por el horizonte es la revolución pura y dura. 10- La transición española..¿un apaño o un buen diseño del Franquismo? Las dos cosas. El régimen franquista se preparó con tiempo para, a la muerte del dictador, sobrevivir y seguir en el poder haciendo los cambios cosméticos necesarios y suficientes. Los jerarcas políticos y militares del sistema dieron por buena, con algunas reticencias de falangistas y altos prebostes castrenses, la decisión de Franco de reinstaurar la monarquía borbónica a la que él estaba particularmente agradecido por los meteóricos ascensos que le había otorgado durante su peripecia guerrera en el norte de África. Y una vez elegido Juan Carlos de Borbón, tras las espectaculares algaradas epistolares y personales entre el dictador y el conde de Barcelona, los escasos personajes políticos de valía que rodeaban al nuevo heredero de Franco (a título de rey) se aprestaron a vestir el muñeco del “cambio” para que la prometida transición se produjera sin traumas y, lo que era todavía más importante, sin que el pueblo español mostrara rechazo alguno a la misma, antes al contrario, la recibiera como una bendita ventana a la libertad y la democracia. Se montó así la estrategia precisa para que una pseudo democracia (con alma totalmente franquista pero aceptable para la Europa de nuestro entorno) reemplazara en su momento a la “dictablanda” en la que se había convertido en la última década un régimen totalmente caduco, en correspondencia con la precaria salud física y mental del espadón gallego. El alma de esta transición programada sería D. Torcuato Fernández Miranda, catedrático de Derecho Político y director del equipo político puesto por Franco para dirigir la etapa universitaria del príncipe Juan Carlos de Borbón y Borbón. 11- ¿Veremos al sucesor de Juan Carlos en la jefatura del estado? Lo tiene francamente difícil dada la tremenda crisis política, económica y social por la que atraviesa el país. Agravada últimamente por el escándalo Urdangarín y el tsunami de corrupción que arrasa la conciencia de millones de ciudadanos españoles que ansían un profundo cambio cuanto antes. Ya he dicho hace un momento que ese momento de la hipotética coronación del heredero (si llegara a producirse) representaría con toda seguridad para millones de ciudadanos españoles que sueñan con la III República y el salto a la modernidad que ella conllevaría, el punto de no retorno, el día “D” para lanzar a los poderes públicos un categórico “hasta aquí hemos llegado”. Espero y deseo que el Gobierno al que le toque liderar tamaño momento histórico, ya cercano, actúe con la cabeza fría y el necesario sentido común llamando a los ciudadanos a expresarse en un referéndum para dilucidar de una vez la forma de Estado que desean. Si no lo hace, y opta por seguir apoyándose en una Constitución ya caduca y no votada por más de la mitad de los actuales ciudadanos españoles, tendrá graves problemas. Y esta vez el nuevo rey si podría llegar a ostentar, con toda razón, el peyorativo calificativo histórico de “El Breve”. 12-¿Como resumiria su paso por el ejercito de Franco? Cuando yo accedí al Ejército, en 1953, ya no podía considerarse “de Franco” sino simplemente “español”. El dictador, en aquellas fechas, estaba volcado en cuerpo y alma a mangonear a su antojo este pobre país, con la ayuda de algunas democracias como la yanqui que por necesidades de la guerra fría le brindaron su apoyo, y sus Fuerzas Armadas, abandonadas, míseras, mal pagadas, totalmente inoperativas y con un material de guerra que era pura chatarra, le importaban un comino. Solo quería seguir controlando a algunos jerifaltes máximos de las mismas para asegurarse su lealtad. Bastantes oficiales jóvenes de ese Ejército no comulgábamos en aquellas fechas con el franquismo sino, todo lo contrario, estábamos en contra de que miles y miles de militares eventuales que Franco incorporó al Ejército en la guerra civil (los llamados alféreces provisionales) hubieran sido admitidos como auténticos profesionales de carrera al término de la misma. Lo que había redundado en una brutal caída de la operatividad de la Institución en su conjunto. Como se pudo colegir de las desastrosas guerras coloniales de esa década de los cincuenta en Ifni y el Sahara español. Yo por mi parte, procuré hacerme un buen militar profesional desde el mismo momento de la salida de la Academia Militar de Zaragoza. A los pocos meses de ser graduado como teniente, el Batallón en el que estaba destinado fue enviado a la primera de estas dos guerras que acabo de señalar. Pedí voluntariamente pasar a mandar la Sección de Asalto del Batallón (una especie de comando de elite especializado en golpes de mano nocturnos y operaciones casi suicidas compuesto de medio centenar de soldados elegidos y voluntarios) al frente de la cual realicé, durante el año que permanecí en aquél territorio, bastantes acciones nocturnas tras las líneas enemigas. Todas de alto riesgo, no solo por el enemigo con el que nos topábamos a menudo sino por los campos de minas (propios y del adversario) que teníamos que atravesar, de noche y sin poder consultar los escasos planos de situación de que disponíamos. Por estas acciones me propusieron para la medalla del mérito militar y bastantes de mis soldados fueron asimismo reconfortados con citaciones de honor en las órdenes de la Unidad. Después de la guerra y durante bastantes años presté servicios en las Unidades más operativas del Ejército español como la Brigada Paracaidista y la Agrupación de nómadas del desierto, con las que permanecí varios años en los llamados por los reglamentos militares “puestos de mayor riesgo y fatiga”. Me diplomé en Estado Mayor y Estados Mayores conjuntos de nuestro Ejército y en la Escuela de Guerra Argentina. Me especialicé en todas las materias profesionales que se impartían en España (carros de combate, unidades motorizadas, paracaidismo de guerra, operaciones aeroterrestres, contraguerrillas…) y en algunas de Academias extranjeras. Fui jefe de Estado Mayor en una Brigada de Infantería y durante varios años trabajé en puestos de responsabilidad de la cúpula militar. Hasta que en el año 1989, por proponer a los retrógrados generales de esa cúpula (la mayoría de ellos de ideología franquista) la transformación de las FAS españolas en totalmente profesionales desterrando la obsoleta mili obligatoria, fui arrestado, ingresado en una prisión militar, y después de cinco meses de internamiento, pasado a retiro forzoso. Mi delito: proponer la desaparición de un servicio militar forzoso, que costaba la vida a doscientos jóvenes españoles al año en accidentes y suicidios, pero que representaba una mano de obra barata para muchos altos mandos militares. Y esto me sucedió, amigo lector ciudadano de la democrática España, en el año 1990, quince años después de la muerte del dictador/genocida y en pleno reinado del monarca “salvador de las libertades de todos los españoles”. Que, por cierto, no movió un solo músculo de su despreciable careto para exigir a sus generales un mínimo de respeto por la legalidad que debía imperar en el Ejército. Termino la respuesta y perdona por la extensión de la misma. La responsabilidad hay que cargársela a la indiscreta pregunta. 13- ¿Cree que hay corrupcion en el ejercito español actual? No creo que haya corrupción en el Ejército a nivel de sus Unidades operativas donde no se manejan grandes cantidades de dinero y todo está sujeto a los reglamentos y a las inspecciones de los mandos de todos los escalones jerárquicos. Otra cosa es el nivel político y administrativo del ministerio, donde se manejan grandes presupuestos de inversión y los titulares son personas que están muy pocos años en esos puestos, sin grandes conocimientos profesionales y sin vocación de servicio alguna y, a continuación se van a otras responsabilidades políticas. Sin que su partido, y menos la sociedad o la justicia, le pasen factura por su labor. La corrupción, lo sabemos, es una lacra social en España, pero las FAS no son precisamente un terreno abonado para que fructifique. 14-¿Tenemos que temer militarmente al norte de África? Sí, sí, por supuesto. Ya he dejado claro en otro momento de la entrevista que el Ejército español actual, a pesar de la cantada profesionalización que se ha hecho tarde y mal, es muy débil, con apenas 25.000 soldados operativos, la mayor parte de ellos procedentes de la inmigración sudamericana. El material de que disponemos, a excepción del que están dotados los dos millares escasos de soldados que prestan servicio en el exterior y que actúan, aparte de sus cantadas misiones humanitarias, como auténticas majorettes al servicio de la política de dominación yanqui, está absolutamente obsoleto. Además la instrucción de combate y las maniobras se han reducido al máximo, en parte por el escaso presupuesto y en parte porque, para mantener la presencia de esos dos mil efectivos en diferentes escenarios internacionales, la mayor parte del resto del Ejército está absolutamente condicionado por los sucesivos y permanentes relevos. Si Marruecos quisiera, las plazas de Ceuta y Melilla pasarían a su poder en cuestión de horas y sin apenas sufrir quebranto alguno. Lo único que le para son las suculentas contrapartidas económicas que recibe de un Gobierno español asustado y claudicante, su deleznable apoyo en la cuestión del Sahara Occidental y la falta del placet del Gobierno de EE.UU para realizar la operación. 15- ¿En que situacion se encontraba aquella tarde de febrero... Se aclarará alguna vez el papel del Rey el 23F? El 23 de febrero de 1981 me encontraba en Buenos Aires realizando el curso de Estado Mayor del Ejército argentino. Mi puesto en el Ejército era el de jefe de Estado Mayor de la Brigada de Infantería de guarnición en Zaragoza. Alertado por mi Unidad de lo que ocurría me dirigí al aeropuerto con intención de coger el primer vuelo con dirección a Madrid para hacerme cargo de esa jefatura. La Brigada estaba acuartelada y la situación se presentaba harto peligrosa. Sin embargo, la cosa, como todos sabemos, se solucionó (de una forma totalmente rocambolesca) en muy pocas horas. El papel del rey en ese evento aparece, a día de hoy, totalmente diáfano. Él fue el máximo responsable del peligroso salto en el vacío que dio parte del Ejército al autorizar a sus generales cortesanos, Armada y Milans del Bosch, la planificación y ejecución de lo que en realidad no fue un intento de golpe de Estado sino una auténtica “borbonada” para salvar su corona de las intrigas de los generales franquistas que le habían abandonado y preparaban un asalto a la corona. 16- ¿Tiene algun trabajo literario en curso? Sí, varios, pero van despacio porque no me sobra el tiempo dedicándome, como me dedico, a comentar la actualidad en diferentes medios de comunicación digitales. Además, recibo cada día decenas y decenas de mails de apoyo y ánimo que contesto uno por uno. Ahora mismo estoy trabajando en un ensayo relacionado con el futuro de España a medio y largo plazo. La situación actual es muy fluida y creo que en uno o dos años puede haber grandes cambios políticos y sociales. 17 ¿Que le une y que le separa del movimiento 15M? Me une mucho y me separa muy poco. Estoy casi al 99% con sus planteamientos y su paso al frente lanzándose a la calle me pareció valiente. Pero como estratega que profesionalmente siempre trabaja a medio y largo plazo y conociendo como conozco este bendito país donde la gente es absolutamente pasota y no le sobra el valor para jugarse en un momento dado su terruño, su casita, su coche y su apartamento en la playa, considero que debió planificar de una manera más exhaustiva su espectacular acción, no para los dos o tres primeros meses de su ejecución en los que el impacto mediático lo tenía asegurado, sino para mantener el órdago social e institucional a largo plazo. Para lo que debía haber pactado previamente con organizaciones políticas y sociales de izquierdas ya muy arraigadas en el contexto nacional y con inveterado espíritu de lucha, y procurando, además, el apoyo a su movimiento de personas conocidas de cierto nivel intelectual, comprometidas con el cambio a todos los niveles en este país, que una vez producido el revulsivo mediático que, efectivamente, se dio, mantuvieran y potenciaran el mismo con absoluto afán de llegar hasta el final. De todas, formas, soy optimista, esto es solo el comienzo y todas las revoluciones necesitan sus pioneros y sus visionarios. Fuente: http://aquellosperros.blogspot.com/2012/01/aquellos-perros-entrevistan-al-coronel.html