22 de enero de 2012

Multiplicidad policial en Euskadi.

EL pasado domingo, durante su reelección como presidente de la Ejecutiva Nacional del PNV, Iñigo Urkullu desempolvó una histórica reivindicación de los jeltzales al exigir el final de la presencia en Euskadi de todos los "cuerpos ajenos", en alusión a la Guardia Civil y la Policía española. Un día después, el director general del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), Ignacio Cosidó, respondía al burukide advirtiéndole de que esta presencia no solo está garantizada mientras exista ETA, sino que permanecerá en caso de que la organización armada anuncie su disolución. El nuevo responsable de la Policía en la CAV, Fernando del Amo, adelantaba, en este sentido, que uno de los retos que asumió al aceptar este cargo es el de mejorar la coordinación entre los 1.300 agentes que el Cuerpo Nacional de Policía tiene desplegados en el País Vasco y la Ertzaintza, compuesta por 8.000 efectivos. Estas declaraciones en una y otra dirección reabrieron un viejo debate que arrastra como novedad la ausencia de la violencia, un condicionante suficiente, entienden los jeltzales, para que la Ertzaintza asuma íntegra y exclusivamente las competencias policiales en la CAV que ahora comparte con Guardia Civil y Policía española. Pero, ¿sería conveniente que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español abandonen Euskadi si no existe la amenaza de ETA? Para el secretario general del Sindicato Unificado de la Policía en Euskadi, la respuesta es negativa. "Las declaraciones de Urkullu me parecen irresponsables y desagradecidas. Si hemos llegado hasta aquí ha sido gracias a la actuación de todas las fuerzas de seguridad, incluida la Ertzaintza. Parece que la gente se olvida con demasiada facilidad de todos los compañeros que hemos dejado en el camino", asegura. En la actualidad, el sindicato cifra en 1.300 los agentes que la Policía española tiene destinados en la CAV, comunidad donde este Cuerpo mantiene en exclusividad las competencias de Documentación y Extranjería. Pese a ello, según ejemplifica, el hecho de que la Policía vasca tenga la competencia de seguridad ciudadana no implica que no puedan actuar en otros campos. "Somos policías 24 horas al día. Si vemos un delito que está fuera de nuestra competencia no significa que no podamos actuar. Todas las policías en Euskadi somos compatibles y necesarias", argumenta. Sin embargo, más allá de la conveniencia de retomar este debate, el secretario general del Sindicato Unificado de Policía en Euskadi advierte de que la reciente detención de tres presuntos miembros de ETA en Francia evidencia que "esto todavía no ha acabado". Por ello, en el hipotético caso de que se constate el final de la organización armada, considera que la Policía española debería permanecer en Euskadi para dedicarse a las amenazas "que se han dejado de lado" durante los muchos años de violencia como el caso, asegura, del terrorismo islámico. En un posicionamiento antagónico, los partidarios de disminuir el volumen de "fuerzas ajenas" en Euskadi consideran que, si el Gobierno vasco ha reducido el nivel de escoltas hasta el punto de que los viceconsejeros de Patxi López carecen desde hace escasas fechas de estos servicios de protección, la Guardia Civil y la Policía española "sobran". Es el caso del sindicato de la Ertzaintza ESAN, que defiende que la Policía vasca está lo suficientemente capacitada para hacerse cargo de todas las competencias policiales en el País Vasco. "Somos capaces de realizar cualquier tarea. En materia de lucha antiterrorista, tenemos competencias explícitas, además de una unidad expresamente creada para ello que agrupa gente cualificada para realizar esas funciones. Por lo tanto, Guardia Civil y Policía Nacional sobran totalmente en Euskadi", sostiene Eneko Urkijo, secretario general de ESAN. CONDICIONES LABORALES A este respecto, desde el sindicato mayoritario de la Policía vasca, ErNE, consideran que se trata de un debate de marcado perfil "político" por lo que, según entiende Jesús Uribe, miembro de la ejecutiva rectora de la central, son los políticos los que tendrán que regular quién y cómo se hace cargo de las competencias en las diferentes materias policiales en Euskadi. En cualquier caso, entiende Uribe, la situación de los ertzainas no variará por la salida de la Guardia Civil y la Policía española. "Nuestras condiciones de trabajo serán las mismas", remarca en declaraciones a DEIA. En el caso de la Guardia Civil, en la actualidad 2.600 agentes de la Benemérita se encuentran destinados en la CAV en alguna de la veintena de casas cuarteles que hay repartidas en sus tres territorios; ocho en Bizkaia -Abanto, Bilbao, Getxo, Galdakao, Mungia, Gernika, Durango y Barakaldo- seis en Araba -Laudio, Santa Cruz de Campezo, Legutiano, Gasteiz, Laguardia y Labastida- y siete en Gipuzkoa -Donostia, Eibar, Irun, Oñati, Zarautz, Ordizia y Tolosa. Entre las competencias que los 2.600 guardias civiles tienen encomendadas destacan aquellas que tienen como objetivo preservar la soberanía del Estado español, que abarca áreas como la lucha contra el terrorismo, el control de armas y explosivos, la conducción de presos y detenidos fuera de la CAV, y la vigilancia de puertos, aeropuertos, costas, fronteras y aduanas. Dichas tareas delimitan el campo de acción de la Ertzaintza, que centra sus actuaciones en las competencias de orden público, seguridad ciudadana, tráfico, juegos y espectáculos, junto con el terrorismo. Además de realizar estas tareas en Bizkaia, Araba y Gipuzkoa, la Guardia Civil es el Cuerpo con mayor representación policial en Nafarroa (1.800 agentes), donde suma los mismos efectivos que la Policía Foral y la Policía española juntas, con 1.100 y 700, respectivamente. Del mismo modo, dispone de un margen de maniobra mucho más amplio que en la CAV, ya que sus competencias incluyen materias como medio ambiente o tráfico, dos áreas donde su presencia en Bizkaia, Araba y Gipuzkoa pasa desapercibida. DUPLICIDADES En plena cruzada parlamentaria sobre las supuestas duplicidades que acometen las distintas instituciones de la CAV, el Gobierno de Patxi López encargó a dos consultoras un informe sobre posibles ineficiencias en las Administraciones Públicas Vascas. Dicho estudio, que tuvo un coste para las arcas públicas de 288.000 euros, constataba que las administraciones gastan 403 millones de euros en servicios que las diputaciones, los ayuntamientos y el propio Ejecutivo vasco ofrecen solapándose unos a otros. Sin embargo, este informe no recogía las posibles duplicidades e ineficiencias que podrían derivarse de los servicios, infraestructuras o instituciones vascas que dependen de la administración estatal, como es el caso de la Policía española o la Guardia Civil. Dos Cuerpos policiales que operan por separado en suelo vasco pese a abordar actuaciones conjuntas y cuyas hipotéticas ineficiencias o duplicidades no han sido analizadas en el estudio encargado por el Gobierno vasco.http://www.deia.com/2012/01/22/politica/euskadi/multiplicidad-policial-en-euskadi