10 de enero de 2012

Para el 99% de la ciudadanía

ESTA reflexión es sobre la situación social y económica y pretende ir más allá del concepto derecha o izquierda. El hecho de que haya habido elecciones y que éstas no se repitan hasta dentro de tres años, facilita que no se entiendan en un sentido partidista. Valen para la inmensa mayoría de la población que tiene un pequeño negocio, que son profesionales, autónomos o trabajadores, sin tener en cuenta su religión, sentimiento identitario o ideología política. Todos llevamos oyendo que los mercados y Europa nos exigen el control del déficit y la deuda pública para salir de la crisis. Unos se lo creyeron cuando el señor Zapatero dio un viraje a su política y recortó sueldos, aumentó la edad de jubilación o hizo la reforma laboral. Pasados tres años el número de parados ha aumentado a 5 millones, y hoy todos somos parados o tenemos amigos en paro, o hemos cerrado el negocio, o estamos angustiados con nuestro futuro. Por eso mucha gente ha votado el cambio, dándole el Gobierno al señor Rajoy de buena fe. Pero éste ya no dice que su primer objetivo es el empleo, sino el control del déficit público. Y anuncia, como el señor Zapatero, recortes, otra reforma laboral y privatizaciones. Seguramente muchos de ustedes mantendrán su fe y seguirán creyendo que son medidas necesarias para salir de la crisis, porque en principio ninguno sabemos mucho de economía. Pero les pido un ejercicio de reflexión: ¿su empresa va mal porque los sueldos son altos, porque la sanidad cuesta mucho dinero, o porque hace falta una reforma laboral? ¿O no es más cierto que va mal porque no hay demanda y porque los bancos no dan crédito? Si cree lo segundo, fíese de su instinto: los recortes y los despidos a más gente no van a sacarnos de la crisis y nos van a llevar a la recesión y a más cierres de empresas. Para crear empleo sería necesario que el Estado impulsara la economía, como se ha hecho en otras ocasiones, porque no van a ser las grandes empresas del Ibex 35 las que piloten la economía, como ya se ha visto. Y no se debe hacer con nuevas burbujas inmobiliarias ni con especulación, sino apostando por la demanda interna y por un desarrollo sostenible. Pero a esta propuesta se nos dirá: no hay dinero y aumentaríamos la deuda pública. A estas alturas ya sabemos que la deuda pública es en España del 62% del PIB, muy inferior a la de Francia, 82,3% o Alemania, 84%, y por lo tanto no nos dicen la verdad cuando la ponen como causa de los recortes. Si usted debe dinero es cierto que hay que ser austero, pero sobre todo debe intentar aumentar sus ingresos aumentando los impuestos a las grandes fortunas y evitando el fraude fiscal. España está a nueve puntos por debajo de la media europea en presión fiscal, y el 1% de la población de renta superior de España paga solo el 20% de lo que paga su homólogo en Suecia. Un 75% del fraude viene de las grandes empresas y fortunas por un importe de 42.700 millones de euros anuales, en muchos casos a través de los paraísos fiscales. No se trata de aumentar los impuestos igual para todos, como nos miente la derecha cuando se niega a aumentar los impuestos. Además se debería sacar la economía sumergida, que es aproximadamente de un 23 a un 25% del PIB, que podría suponer un incremento de recaudación fiscal de 6.600 millones de euros/año y 3.300 millones de euros de cotizaciones La otra gran propuesta es facilitar crédito a las pymes, que son las generadoras del 80% del empleo. El problema es que los bancos españoles tienen una enorme deuda, principalmente a bancos alemanes y franceses, y por eso ellos necesitan todo el dinero, a pesar de sus enormes beneficios, y como consecuencia no fluye el dinero para la economía real. El Banco Central Europeo les da dinero al 1,25% para que se la presten al Estado al 6% o más. Si ese dinero fuera directamente al Estado a través de una Banca Pública se facilitaría crédito a las pymes y estaríamos en la senda de salir de la crisis. Cuando el señor Rajoy pide recortes y sacrificios ustedes analicen si eso le va a mejorar su negocio o si eso va a mantener su puesto de trabajo. A lo mejor el primer año ustedes siguen con fe en las bonitas palabras de que es la única manera de salir de la crisis, pero dentro de uno o dos años, cuando la economía vaya peor y el número de parados haya aumentado, se darán cuenta de que el problema no son la siglas del PP o PSOE o CIU, sino la política que se hace. Si ahora aún no cree en ello, cuando esté convencido salga a la calle a exigir ese cambio. Por último una reflexión de tipo humanitario. Al margen de cuál sea nuestra ideología, es casi seguro que la mayoría no podemos aceptar que millones de personas a nuestro lado estén viviendo de forma miserable o directamente pasando hambre No podemos aceptar que Cáritas no dé abasto, o que haya gente a la que se le echa de casa para darle la vivienda a un banco, o que aumenten las listas de espera en la sanidad, o que baje la calidad de la educación. La mayoría no somos responsables de esta crisis y de los malditos recortes y del maldito déficit, pero sí seremos corresponsables si no hacemos algo, aunque no sea más que salir a la calle de forma democrática y pacífica a decir ¡basta ya!---PCE-EPK E IUN-NEB, POR PACO JIMÉNEZ en Diario de Noticias