6 de febrero de 2012

2012; españoles en Noruega, mendigando y recogiendo latas de la basura ...

Para algunos solo existen los jóvenes. O para ser exactos, los jóvenes licenciados. Los sobradamente preparados, la generación más competente de todos los siglos... O incluso siendo más exactos todavía, solo existen los jóvenes, licenciados e hijos de la pequeña burguesía, muy listos y aseados todos, sin duda. Nos los muestran constantemente, ya saben, carrera, máster, dos o tres idiomas, incluso algunos hacen el pino sin mayores problemas. Esta gente que se va a trabajar a Inglaterra, Alemania o Suecia. Emigrantes, claro. Pero no emigrantes a la antigua, de eso nada, lo mismo hasta se ofenden si se lo recuerdas, ellos son emigrantes Very Important Person, de vidas bohemias y cosmopolitas, con sueldos elevados, capaces de cumplir fuera el sueño que su país les niega. Ya perdí la cuenta del número de programas televisivos y reportajes que nos enseñan las mieles de sus vidas. Pero al parecer hay más realidad. O mejor, existe la realidad fuera de esa ficción, la realidad de la mayoría, nuestra realidad. La realidad es que existen multitud de jóvenes, hombres y mujeres de mediana edad e incluso mayores, que se han quedado en la puñetera calle con o sin preparación. Yo mismo lo he vivido en Irlanda. Mientras malvivía allí me preguntaba dónde carajo estaban esos de Españoles por el mundo, casi todos los que conocí trabajaban de camareros, limpiando hoteles y cocinas, repartiendo propaganda, friendo patatas y pescado... es decir, en los mejores trabajos, usualmente sin contrato. La mayoría viviendo en casas más frías que una tumba siberiana, aunque los alquileres son de hotel de cinco estrellas. En definitiva, te encuentras a obreros buscándose la vida como pueden, exactamente igual que los repudiados obreros del Vente a Alemania Pepe, de esos que ya no existen ahora que somos todos de clase media. Por cierto, si se fijan cada día estratifican más el concepto clase media, de tanto estirarlo cualquier día les estalla en la cara. Hablan de clase media alta, media y baja. Pero también de clase media-media-alta, media-media-baja, clase media trabajadora... en fin, un derroche de imaginación. Siguiendo con nuestro tema. Esta situación se agravó con la crisis del capitalismo, como es lógico. Esos que ya no son obreros se quedaron sin sus pequeños salarios, y claro, con el pellejo al aire. Y como la televisión nos dice constantemente que los del Norte de Europa viven muy bien (allí tampoco hay obreros) pues los Pepes del siglo XXI se van para Alemania, Noruega, Suecia, Inglaterra... y encuentran una basura similar que la que dejaron a sus espaldas, incluso a veces peor, pues no pocos carecen del apoyo familiar que sí tenían en su país. Y es así para la mayoría de los obreros y no puede ser de otra forma, pues el capitalismo está hecho a mayor gloria de la burguesía, esos parásitos que viven del esfuerzo y el sufrimiento de los trabajadores. Así que menos cuentos de gente viviendo a la orilla del Sena en una buhardilla, porque la mayoría son hijos de explotadores. Vean aquí lo que pasa con los hijos de los obreros en la rica y socialdemócrata Noruega: Cuando regresé de Irlanda me prometí a mí mismo no volver a salir de la Españeta salvo por circunstancias mayores. Para qué. Me van a joder lo mismo en un lugar que en otro, y aquí por lo menos tengo cerca a mis seres queridos. Por otro lado, considero que nuestro deber consiste en quedarnos y hacer la revolución contra nuestros explotadores. Esa es la mejor forma de estar en todos los sitios a la vez. Desde luego que entiendo la motivación de muchos trabajadores cuando deciden irse a probar suerte a otro lugar. Pero por lo que a mí respecta, ya he comprendido que esa suerte es la misma para todos, por algo nuestros amigos barbudos dijeron aquello de "¡proletarios de todos los países, uníos!". Nota: Como ya sabréis el dictador en funciones de Italia, Mario Monti, afirma que tener un trabajo fijo es aburrido. Ya sabemos pues lo que hay que hacer con esta gentuza explotadora: ofrecerles variedad. Unos días talando árboles, otros cavando zanjas o picando piedra, en fin, variedad para que no se aburran. http://elcaminodehierro.blogspot.com/2012/02/la-realidad-para-los-obreros.html