3 de febrero de 2012

Suecia se opone a sanciones sobre Irán

El gobierno de Suecia se opone a la imposición de embargos sobre Teherán, ha señalado este jueves el consejero económico de la embajada sueca en Irán, Karl Leifland, mientras ha expresado su esperanza de que se estrechen las relaciones bilaterales. El diplomático sueco, en una reunión con las autoridades iraníes del sector de industrias, minas y comercio, ha reiterado la necesidad de cimentar, especialmente las relaciones comerciales y económicas, entre Irán y los países escandinavos, dada las oportunidades del país persa para realizar inversiones extranjeras, informa IRNA. Hamid Sadri, una de las autoridades iraníes presentes en la reunión, subrayó que algunos productos de Irán ya tienen la capacidad de competir con los europeos. En relación con los embargos de la Unión Europea (UE) contra Irán, Sadri sostuvo que el verdadero motivo de esas sanciones es que las potencias occidentales se esfuerzan para que Irán no se independice en el empleo de las tecnologías de vanguardia. Para terminar, el funcionario iraní agregó que la República Islámica, en una muestra de su buena fe, intenta mantener sus relaciones bilaterales con otros países en diferentes ámbitos y en un ambiente pacífico. El pasado 23 de enero, la UE impuso unilateralmente un “embargo gradual” a la compra de crudo iraní. Así mismo sancionó al Banco Central de Irán (BCI), la venta de diamantes, oros y otros metales preciosos a Irán. El 31 de diciembre de 2011, el presidente norteamericano, Barack Obama, firmó la Ley de Autorización de Defensa, que implica la prohibición de todas las transacciones bancarias con el BCI, así como imposición de multas y sanciones contra las entidades financieras, sean nacionales o extranjeras, que violen los embargos sobre Irán. Tanto los Veintisiete países europeos como EE.UU. fundamentan su decisión en el último informe emitido por el director general de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Yukiya Amano, en el que se acusa a Irán de desarrollar un programa nuclear con fines bélicos. Teherán ha rechazado ese documento calificándolo de “desequilibrado, no profesional, no constructivo y politizado”. Teherán siempre ha reiterado que el objetivo de su programa nuclear es cubrir la demanda eléctrica interna, así como aplicarlo en la investigación científica y médica.http://www.hispantv.com/detail.aspx?id=173447