24 de abril de 2012

Andalucía: el acuerdo IU-PSOE, a referéndum

Antonio Piera--- Mañana martes, 24 de abril, se celebra en las sedes locales de IU el referéndum vinculante previsto en los estatutos de esta coalición para las grandes decisiones. La dirección autonómica está poniendo toda la carne en el asador para que su militancia refrende tanto los contenidos del Acuerdo alcanzado con el PSOE andaluz como la estrategia de gobernar con los socialistas la Junta andaluza, aunque la papeleta ofrece también la opción de limitarse a un Pacto de Legislatura. Diego Valderas, que ha acuñado la definición castrense "con mando en plaza" para definir las ventajas que, a su entender, supone para la coalición que lidera gobernar Andalucía de la mano del PSOE, defiende a capa y espada las 250 medidas y las 28 leyes enumeradas en las 75 páginas del Acuerdo hecho público,"para que en Andalucía gobiernen las políticas de izquierdas los próximos cuatro años". Con este objetivo, la dirección de IU ha hecho llegar a los 6.000 militantes censados que votarán en este referéndum, un documento en el que se establece la comparativa entre el decálogo de medidas irrenunciables contenido en el 'contrato con el pueblo andaluz' que Valderas firmó ante notario en la previa de las pasadas elecciones autonómicas y las correspondientes iniciativas legislativas previstas en el Acuerdo con el PSOE-A. Con ello pretende convencer a la mayoría de las bases de su coalición de las bondades de aplicar "un programa, una política y un gobierno, y no dos gobiernos, porque sería muy complicado", como le gusta resumir al casi seguro candidato a la vicepresidencia de la Junta. Apoyo del PCA al pacto con el PSOE Apoyo del PCA al pacto con el PSOE Hoy mismo, se ha hecho público el apoyo explícito al tándem PSOE-IU por parte del Comité Central del Partido Comunista Andaluz, que ha decidido secundar el pacto de gobierno por 55 votos a favor, ocho abstenciones y un solo voto en contra. En palabras de José Manuel Mariscal,"no podemos dejar al PSOE solo en el Gobierno, porque seguramente pactarían con IU las cositas y dejaríamos abierta la vía para que los socialistas acuerden con el PP las grandes políticas económicas. Y si eso ocurre, no podremos quejarnos". La resolución política del CC del partido lo argumenta claramente (sic): "solo desde dentro es posible garantizar que se ejecuten aquellas políticasde nuestro Programa que consideramos centrales para la resistencia frente a la dictadura del capital: La banca pública, la renta básica, plan de empleo de choque, la economía social, la regeneración democrática, el carácter público de la sanidad, la educación y los servicios sociales, la memoria democrática, la democracia participativa, rentas agrícolas justas, la transparencia, la asistencia jurídica gratuita, etc". Esta bendición a la estrategia de IU desde la organización con mayor peso específico en el seno de la coalición de izquierdas, por otra parte previsible por evidente, viene a prologar la movilización de sus bases ante el referéndum del martes 24 de abril, saliendo al paso de las alternativas 'antiacuerdo' promovidas desde los sectores próximos a la CUT-BAI (Colectivo de Unidad de los Trabajadores- Bloque Andaluz de Izquierdas) de Sánchez Gordillo, para quien el documento que contiene el Acuerdo resulta "abstracto e inconcreto, una simple declaración de buenas intenciones, un brindis al sol en el que no se contemplan plazos para cumplir lo acordado, ni dinero para llevar a cabo las propuestas".En declaraciones a esta revista, Diego Cañamero valoró también el documento que contiene el Acuerdo de forma muy negativa: "Es tan general que lo podría firmar cualquiera", dijo. "Papel mojado", concluyó. Respuesta de las asambleas de Osuna y Láchar y voces de prestigio en contra del Acuerdo En asambleas paralelas celebradas en Osuna (Sevilla) y Láchar (Granada) el pasado sábado 21, setenta y seis asambleas locales decidieron una respuesta conjunta a los planes de la dirección concretada en los siguientes puntos (sic):1.- Frente al referéndum promovido por la dirección, debemos propiciar la participación de todxslxs militantes de Izquierda Unida que han posibilitado los resultados electorales sin discriminación de lxs que no figuran en el actual censo.2.- Elaborar una papeleta alternativa con una tercera casilla donde se pueda optar por la investidura y el paso a la oposición. 3.- Votar NO a la primera pregunta y señalar esta nueva casilla para que quede claro que no queremos participar en este gobierno. La insumisión está servida. No es Gordillo el único disidente tanto al Acuerdo con el PSOE-A como a las formas de la consulta a las bases. Otras voces de prestigio se han manifestado en contra de estas decisiones, entre las que destaca, por su contundencia, la de Sebastián Martín Recio, exalcalde de Carmona, para quien el Acuerdo "son declaracionesde intenciones y parece más un programa electoral que un acuerdo de gobierno". En sus reflexiones, el que fuera candidato disidente a la presidencia de IU pone el acento sobre un aspecto que pocos mencionan: "Izquierda Unida tendrá un gran desgaste cuando el desarrollo de las actuaciones del gobierno al que pertenece o al que apoya provoque enormes frustraciones entre las capas sociales que esperan otras políticas sociales y de empleo. Cuando materialmente le resulte imposible acometer las expectativas prometidas o las medidas anunciadas por problemas presupuestarios o falta de financiación del Gobierno Central o imposiciones de los mercados o de la UE. Desgaste a cambio de nada, porque entonces será muy difícil recuperarse como fuerza de izquierda creíble". Augura también otro segundo riesgo añadido: "Entregar la investidura es entregar la llave de fijar la agenda de unas elecciones anticipadas en el momento más propicio para el PSOE". Entre tantas voces de políticos, todos ellos partidarios confesos de alabar hasta la saciedad el concepto de participación política, no se encuentran referencias a los 437.445 votantes de Izquierda Unida en las pasadas elecciones autonómicas. Nadie parece haber encontrado ninguna manera de aplicar la democracia participativa con ellos, los auténticos protagonistas de lo que ahora parece ser, exclusivamente, cosa de política.