20 de abril de 2012

Botín pagará 60 euros al mes como máximo por sus medicinas; un jubilado... de 8 a 18

Ante la demagogia que el PP usará para justificar su copago, ese mismo que Rajoy y todo su equipo negaron sistemáticamente en campaña cada vez que fueron preguntados, que nadie se deje engañar cuando se escuche decir que con esta reforma se hace pagar más a los que más tienen... Con la nueva situación creada por el Ministerio de Sanidad los pensionistas con ingresos de hasta 18.000 euros pagarán 8 euros al mes, mientras que los pensionistas con ingresos superiores abonarán 18 euros al mes por los fármacos. El resto de los ciudadanos, los activos, pagarán la mitad del precio del medicamento. Solo aquellos con ingresos inferiores a 18.000 euros seguirán como hasta ahora y pagarán el 40% del precio de las recetas. Ahora bien, el Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas también han pactado un límite máximo para esas rentas a fin de no perjudicar a los que más tienen. Un tope del 10% que hará que, por ejemplo una persona como Emilio Botín solo pague, como máximo, 60 euros al mes por sus recetas. Y es que el tope no se ha fijado, como debería haber sido para que fuese una medida "progresiva", sobre el nivel de renta, sino sobre el total del gasto en medicamentos, independientemente de la renta. Así, por ejemplo, una persona con renta de más de 100.000 euros anuales podría beneficiarse de un tratamiento con fármacos contra, por decir un caso, el cáncer de pulmón (cuyo coste mensual supera los miles de euros) por 60 euros/mes, mientras que una persona con una renta de 12.000 euros tendría que pagar lo mismo. Así, a los únicos a los que este aumento les va a suponer un verdadero coste, es a aquellos que ya tienen problemas para llegar a fin de mes, y que una subida de este tipo podría complicarles aún más sus ya maltrechas cuentas domésticas. A los más ricos, ni les perjudica en absoluto, ni les obligar a pagar en función de su renta. Todo un timo de supuesta progresividad que, en realidad, no es más que una bajada encubierta de las pensiones, y una reducción encubierta de lo salarios de los trabajadores. El incremento del copago farmacéutico comenzará a aplicarse por todas las comunidades autónomas, como muy tarde, en dos meses. Según explicó Mato, no se trata de una medida recaudatoria, pues apenas tendrá incidencia en el gasto, sino de una acción que, sobre todo, pretende resaltar el valor de los medicamentos y acabar con su uso poco adecuado. Según datos de Sanidad, el año pasado se tiraron a la basura 3.700 toneladas de fármacos, lo que supuso un despilfarro de 1.200 millones de euros. “Si lo hubiéramos querido hacer para recaudar habríamos adoptado otras medidas como la tasa por receta”, explicó Mato.Prensa/Kaosenlared