18 de mayo de 2012

Ángel Pérez, portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid "Madrid está intervenida"

Ángel Pérez (Madrid, 1954) es el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Madrid. Afronta el primer año de legislatura como el portavoz más veterano del arco municipal. Analizó para Madridiario este ejercicio político. Dos alcaldes en un año. Uno prometió que se quedaría y otra que quería dedicarse al medio ambiente. Yo la promesa nunca la entendí así. Hay que hilar fino para escuchar a Alberto Ruiz-Gallardón. Dijo que en aquel momento, lo único que tenía en la cabeza era presentarse a la Alcaldía de Madrid. Que luego se fuese dependía de un avatar político como fueron las elecciones generales. Si se ha acentuado algo con el cambio es la paralización de la política municipal. La característica que define lo que queda de legislatura es que va a ser una pura y simple gestión de lo existente. Porque las arcas municipales están agotadas, no hay vías de negociación ninguna para conseguir un nuevo modelo de financiación municipal y hay retrocesos en el empleo hasta el punto de amortizar plazas públicas. Hay instrucciones del Ministerio de Hacienda para evitar invertir incluso en lo comprometido, con lo que se bloquea cualquier tipo de movimiento. Por lo tanto, no hay política municipal por delante, sino la que viene de atrás y que impone gestionar lo que existe con menos recursos. Desde ese punto de vista, la legislatura no puede ser más plan o más cóncava. Ha habido varios planes de ajuste desde el comienzo de la legislatura. Cuatro planes de ajuste y los que te rondaré. Pero no hay un cambio de modelo. Cuando el PP y los gobiernos de los últimos ocho años han hablado de salir de la crisis se refieren a volver al mismo esquema que había antes de la crisis pero con un modelo laboral más barato y deteriorado, con servicios públicos muy disminuidos y el Estado social agonizante. Porque se considera que la crisis es el momento perfecto para que los poderes financieros acaben con el Estado del bienestar que es el producto de la Europa de la posguerra mundial. Es importante que la gente sepa que cuando se habla de salir de la crisis, no se refieren a la gente sino a los balances del capital financiero, que es lo que saldrá de la crisis. Esta se reforzará sobre un movimiento obrero basado en el trabajo barato y sin derechos. No está todo perdido porque ese mismo movimiento supondrá la construcción de un nuevo movimiento obrero y de izquierda. Eso es lo que está construyendo la derecha internacional, no por su voluntad sino porque la historia es así. Ya, pero en el ámbito local... Madrid es un elemento que hoy hace que la insuficiente descentralización del Estado haya hecho que las comunidades autónomas sean tapones que impiden que la financiación llegue a los municipios. Y los municipios se ven endeudados porque han tenido que atender sin recursos servicios que no eran de su competencia. Las políticas sociales que hoy son los restos del Estado social. Entonces resulta que los ciudadanos que estaban pagando con sus impuestos los servicios públicos se dan cuenta que no los estaban pagando sino que estaban destinados a financiar a los bancos, y tienen que volver a pagarlos. Por si acaso queda algo, ahí está la comisión de duplicidades entre ayuntamientos y Comunidad para acabar con los restos del Estado de bienestar, que es lo que está haciendo el Partido Popular. ¿Qué se está destruyendo? Han detraído recursos de las políticas y el empleo público. Eliminan servicios sociales de políticas para mayores y niños. Se congelan y anulan inversiones en centros deportivos, bibliotecas... Lo que queda del Estado social se elimina. El papel de Ana Botella es el de gestionar lo que le dejen. Ya no podemos hablar de una Alcaldía con un cierto ímpetu inversor para meternos en deuda. Una M-30 hoy día es impensable. Entonces ¿Madrid está intervenido? Madrid y todas las ciudades, lógicamente. Estamos limitados en nuestras capacidades de gasto. Cuando se habla de libertad se trata de la de unos pocos. De los que pueden ejercerla. El Ayuntamiento plantea que haya una política de 'naming rights' en los espacios públicos. Todo tiene que ver con la lucha contra lo público. Es el discurso europeo, nacional, regional y del PP. Hay una crisis que se quiere solucionar liquidando lo público en favor del sector privado. En España no hay un problema de déficit ni de deuda pública, sino de deuda privada. Y el argumento para salir de la crisis es que de esto tienen la culpa los pensionistas porque cobran pensión, los parados porque cobran subsidio, los funcionarios porque tienen trabajo fijo, los sindicalistas porque son muy malos y los concejales de izquierda, por supuesto. Es ahí donde está el problema y es donde se recorta. La gente se lo cree, se genera un discurso populista contra lo público, contra el Estado y todo lo organizado, porque lo organizado es malo, y triunfa el discurso neoliberal. Con este pensamiento sobran todos los recursos públicos en todos los ámbitos. El Ayuntamiento de Madrid destina más del 40 por ciento de su presupuesto, más de dos mil millones de euros, a pagar a empresas privadas que desempeñan servicios públicos, cuando podrían hacerlo funcionarios. Ha llegado un punto que hasta Montoro recomienda al Ayuntamiento que estudie si hay cosas que se pueden hacer con funcionarios en vez de estar pagando a empresas privadas. Hay que acordarse de Trillo a la fuerza por eso de que mandan gónadas. Esperanza Aguirre dice que los organismos públicos no gestionan bien. Si no gestionan bien será porque sus jefes son unos inútiles porque no creo que haya una razón genética ¿Porqué los funcionarios, que son personas con el RH como todos los demás, no van a funcionar? Será porque los que mandan, los que tienen que ejercer un liderazgo, no lo hacen porque sirven a otros intereses y son unos inútiles. Lo que no puede ser es que Aguirre coja una empresa con beneficios como el Canal de Isabel II y la privatice ¿Y porqué lo hace? El problema es que se ha entrado en la dinámica de la privatización de los servicios públicos y de interpretar económicamente las políticas públicas. Por ejemplo, el transporte. La Comunidad dice que hay que acercar el coste del billete al coste efectivo del transporte. Barbaridad de barbaridades. Incluso Franco, que no era tan de derechas, entendía que el Metro de Madrid tenía que tener una tarifa política. Porque el Metro es un elemento del modelo de producción, como en todas las sociedades civilizadas ¿Cuál es el beneficio social? Ciérrese un día el Metro y véase la que se monta. La filosofía de la derecha se basa en beneficios. No se preocupan por las personas sino por las empresas. Y para eso hay que destruir lo público. Les interesa el Estado residual de los liberales: el que tiene el Ejército, las fronteras, los jueces y la Policía. Y un poquito de asistencia social para que la gente que se muere por la calle tarde un poco más en morirse por si puede trabajar un poco más. Y la izquierda propone otro modelo ¿Van ganando? Van ganando, pero generarán su propio contrario. Usted planteó que se puede mantener el Estado del bienestar subiendo impuestos. Yo nunca cometo el error de promover subidas de impuestos. Creo que el que tiene más tiene que pagar más y el que tiene menos, menos. Ahora, se plantean el sistema del copago. El que se pase de un nivel de ingresos, que pague más. El segundo paso es que, como usted está pagando la Sanidad, no tiene que estar usted en la Seguridad Social, sino pagarse un seguro privado. Así, el que gana 100.000 euros sale de la Seguridad Social y esta se descapitaliza. Yo estoy de acuerdo con una política en la que se module el pago en función de los ingresos. Y que se haga una política con la que se podría rescatar hasta 10 veces más de lo que pretende el Gobierno con el déficit fiscal, que son 27.000 millones de euros. Esa cantidad es la séptima parte de lo que se defrauda a Hacienda todos los años. Si se pagasen los 200.000 millones de euros defraudados y se hiciese de forma progresiva, seguramente habría dinero para mantener el Estado de bienestar, sin necesidad de recortes. Por el contrario, se plantea que hay que controlar que haya trabajadores que hacen chapuzas fuera del trabajo, aunque luego haya gente que guarda el dinero en sacos y que no lo declara, y el Gobierno le deja sacarlo a la luz con un recargo del diez por ciento ¿Y qué hacemos? Pues como dice Faemino, habrá que quererlo. Ese discurso es inmoral. Pero dicen que no hay dinero para todo. Por ejemplo, plantean que se paguen peajes en las autovías. ¿Pero no estaban pagadas con los impuestos? Hemos llegado al punto de que aparecen señores muy serios y dicen que como no usan el coche, porqué tienen que pagar las carreteras. Y si no me he puesto enfermo, ¿porqué tengo que pagar a la Seguridad Social? Pues porque estamos en un sistema en el que el Estado mantiene un sistema de solidaridad y reequilibrio que hace que el que cobre más pague más y el que cobra menos, pague menos. Y todo eso permite unos servicios públicos para que tengamos una sociedad civilizada. Pero estamos derivando a una filosofía como la del vecino que le dice a la comunidad que como no vive en el último, no tiene que pagar el tejado. Y mientras tanto, Aguirre advierte que, a lo mejor hay algún hospital en el que en vez de una cama por habitación, hay que poner dos ¡Pero si en algunos hospitales hay tres camas por habitación! Y no dimite. Se queda tan ancha. El otro dice a los pensionistas que lo que les va a cobrar por las medicinas son tres cafés. El 15-M ha intentado tomar la plaza para protestar. Que se tomen lo que quieran. Yo he luchado muchos años para que puedan tomar la plaza democráticamente. Si la toman, me parece bien. La gente tiene derecho. Ahora bien, se puede tomar una plaza pero no hasta el punto de paralizar una ciudad o impedir que otros utilicen la misma plaza. La plaza es de todos. Estoy en contra de las privatizaciones de todo, incluso de las plazas públicas. Se están tomando medidas legales para intentar impedirlo. Creo que debe haber una conducta democrática, civilizada y razonable. Si se quiere manifestar un movimiento, pues se le concede durante unas horas como a todo el mundo. Si no es para eso, lógicamente, los poderes públicos deben hacer que las cosas sean como tienen que ser para todo el mundo, como hacen con los sindicatos, los provida o el Real Madrid. O sea, que acampada no. No ¿Porqué? ¿Y si acampo yo y no dejo que acampen ellos qué pasa? Es que la Puerta del Sol no es de nadie. Se puede utilizar por todo el mundo para un tiempo. No estoy de acuerdo ni creo que resuelvan nada. Se opusieron a que Madrid optase a los Juegos. No pondremos palos en las ruedas. Si al final los organiza lo celebraremos incluso. Pero en este momento, el clima social no está para Juegos. Creo que una ciudad que tiene 250.000 parados y una región que roza los 600.000 no debería estar en esa carrera. No creemos en que genere empleo estable y de calidad, y habrá que invertir mucho en infraestructuras. Nosotros nos oponemos mucho a la idea económica de esperar los impulsos externos para generar empleo. Dicen que los Juegos van a generar 260.000 empleos. Más otros 200.000 por la ciudad del juego. Al final, van a hacer falta parados. Nos gustaría que hubiese una política industrial y productiva como tienen los países más avanzados de Europa. Que tuviésemos una política en ese sentido, que tuviésemos unos productos que vender en el mercado internacional... Un tejido productivo con el que podamos producir y consumir de otra manera y ser más competentes y competitivos. Y no depositar todas nuestras esperanzas en si unos señores que se reúnen en no sé dónde y que nadie elige excepto ellos, nos van a dar unos Juegos o si un señor va a venir a España a colocar una ciudad del Juego con 36.000 habitaciones. Si Madrid tiene que depender de ello, me ofende la dignidad y me parece que nuestros poderes políticos son muy poco ambiciosos. Otra cosa sería que el país marchase y hubiese unos niveles razonables de desempleo. Entonces sí que aceptaría luchar por las Olimpíadas. Se está redactando el Plan General ¿qué idea de ciudad tiene IU? En España no hay tejido industrial y los 'boom' del empleo han pertenecido a sectores relacionados con la burbuja especulativa. En el proceso de acercamiento a Europa, se perdió la mitad del PIB industrial. Porque entonces lo moderno era el país de escaparate, del turismo, etcétera. Y países que eran más vulgares que nosotros, como Alemania y Francia, conservaron su PIB industrial. La industria genera riqueza y eso trae al sector servicios y mantiene la agricultura. En Madrid llegó el momento del Plan General de 1997 y esto era Jauja. Con el 'boom' especulativo se pusieron a construir. Recalifíquese todo el suelo porque cuanto más haya disponible, más barato será. Eso sería verdad si los dueños del suelo no fueran cuatro que se ponen de acuerdo para que el precio no bajase ni para atrás. Siguió subiendo hasta generar la burbuja de la construcción. Y al mismo tiempo, se pone todo el suelo en el mercado, se pierden usos industriales y culturales, y se pone en juego todo el suelo cambiando la idea de ciudad consolidada de Madrid en favor del modelo de los nuevos desarrollos. Y ahora hay un desarrollo del sureste esperando que vaya alguien a poner un ladrillo que nadie pondrá porque no hay pisos de sobra que vender. ¿Y qué hacemos? Hacer un nuevo plan general como si no fuéramos españoles. Es decir, como alemanes. Vamos a pensar ¿qué podemos producir que podamos vender sin competir en mano de obra con el sudeste asiático, que trabajan por una taza de arroz, ni con los países del norte de Europa, que nos mojan la oreja ¿Qué tenemos? Algo de automoción, de aeronáutica, la informática, la siderurgia... Hemos tenido siempre la mejor industria naval del mundo ¿Porqué no hacemos industria relacionada con el conocimiento o las energías alternativas para ser más eficientes? ¿Porqué no vamos hacia un nuevo modelo productivo de producir, distribuir y consumir de manera diferente? Porque a los mercados no les interesa. El plan general que queremos es industria. Hay 12 millones de metros cuadrados de suelo industrial en la ciudad. Al mismo tiempo, operar sobre ese suelo calificado que no ha generado derechos, que debería revertir. Entre otras cosas, para hacer posible el anillo verde de Madrid, para crear equipamientos de distrito y de barrio, para crear infraestructuras productivas. Para hacer un uso del suelo distinto a darlo sin más sencillamente para nada, con la pretensión de que su precio baje. Los teóricos del plan del 97 se equivocaron. Para no equivocarse, lo que hay que ver es un suelo que hay que utilizar para la industria, para el empleo, para la redistribución y el reequilibrio territorial. Estos conceptos los compró el PP en campaña. Calcaron el discurso de Izquierda Unida y eso me aterroriza porque llega el momento de hacerlo realidad. El modelo de ciudad que nosotros proponemos es incompatible con el modelo de máximo beneficio de unos pocos. Me gustaría mucho votar a favor del Plan General de 2014 pero tengo mis dudas porque la filosofía de quien nos gobierna no es la misma que nosotros mantenemos. De entender una ciudad como el resultado de la vida de las personas y no a la inversa. Pensar en la gente, no en lo bonito que va a quedar algo sin preguntarse si vale para algo. El Ayuntamiento está vendiendo las sedes y terrenos que considera innecesarios. No puede ser que el Ayuntamiento presente como recortes la racionalización del uso de su patrimonio. Hay un patrimonio no utilizado y se alquilan edificios por valor aproximado de unos 150 millones en dos años. Ese es un problema de gestión. Ahora se presenta como recorte pero se trata de iniciar la senda de la buena gestión y acabar con el despilfarro que ha habido durante años. Si queda patrimonio sin utilizar, seguramente en Madrid hay muchos usos por cubrir. Por ejemplo, por el movimiento asociativo, antes que despatrimonializar, que supone quedarte con el recurso básico que es quedarse con el dinero como tal, que se gasta. Cosas como el edificio Apot, que se vende por 35 millones y luego se alquila al mismo por 42 millones. Yo no soy un financiero pero me parece un negocio redondo, a costa del dinero público. Ruiz-Gallardón se comprometió a crear 150.000 empleos. Un Ayuntamiento no puede crear 150.000 empleos. Ni hoy ni nunca. Otra cosa es que todo el que gobierna, si la economía global va bien y se genera empleo, diga que ha creado ese empleo. La capacidad para generar empleo de un ayuntamiento, en todo caso, no es directa. Más bien, crea las condiciones para que se generen las posibilidades de asentamiento de empleo. Si haces un plan general que reserve mucho suelo para la industria y haces la ciudad atractiva para la creación de empleo, este llegará. Desde que Gallardón prometió crear 150.000 puestos de trabajo, se han destruido 60.000 más. Por lo tanto, la promesa no va muy bien. Afortunadamente, no prometió por la vida del futuro. Madrid no puede crear por su propio impulso empleo, al igual que no lo destruye. Lo que me molesta es lo que presumen. El Ayuntamiento ha presentado un plan de turismo. La alcaldesa se ha inventado palabras bonitas. Lo que hay que hacer es no meter la pata para que vengan los turistas. Madrid ya estaba puesta hace mucho y se conocía ¿Va mucha gente a Roma por lo bien que lo hizo Berlusconi? No. Van porque está el teatro romano. El turismo es no meter la pata. Si se ponen servicios e infraestructuras, bien. Pero esa es solo una parte. España no debería depender del turismo, como en época de Franco, porque nos hace depender de otros factores como el cambio climático. Menos mal que el sol sale todos los días porque como dependiera de Rajoy, estábamos perdidos. Al final, lo que importa es lo que se produce y cómo. Lo curioso es que no se cobre una tasa turística porque se retrae el turismo. O sea, un tío que viene al Villa Magna y paga 200 euros por noche no le puedes cobrar cuatro euros ¿De quién se quieren reír? ¿Cuál es la relación de IU con el resto de partidos del Ayuntamiento? Nos han quitado la minoría absoluta y estamos muy disgustados. La relación personal es buena. Políticamente, ya depende. Respeto que UPyD centre sus esfuerzos en lo accesorio porque son problemas que existen, aunque no comparto esa forma de hacer política porque no es el eje central del problema. David Ortega es una persona que se cree lo que hace y eso es muy respetable y digno de elogio, pero creo que con cosas como los coches oficiales solo han conseguido que los únicos que tengan vehículo oficial sean los del Gobierno. Ese tipo de cosas valen para publicarlas en los periódicos. Con el PSOE también hay una relación buena en lo personal. Pero con el PSOE tenemos diferencias importantes. Ellos critican la gestión y un poco el modelo, y nosotros un cuestionamiento radical del modelo y no nos disputamos tanto la gestión. Si entráramos en el debate del modelo, lo discutiría más. Podemos permitirnos así ser una oposición más relajada.http://www.madridiario.es/2012/Mayo/madrid/217078/angel-perez-entrevista-izquierda-unida-ayuntamiento-madrid-intervenida-legislatura-2012.html82