31 de mayo de 2012

EL FUTURO DE LOS TRABAJADORES EUROPEOS SE JUEGA EN GRECIA

Antikapitalistak.org--- Desde hace dos años el pueblo griego lucha contra la austeridad impuesta por la “Troika” (el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo). Tras 17 jornadas de huelga general, tras las manifestaciones masivas y las ocupaciones de las plazas por los aganaktismeni (indignados e indignadas), tras las ocupaciones de las empresas, el pueblo griego ha rechazado, en las elecciones del 6 de mayo, a los partidos que aceptaron los “memorándum” impuestos a Grecia por más del 60% de los votos expresados y ha concedido el 37% a los partidos a la izquierda del liberalismo antisocial del PASOK. Desde hace dos años, aplastada por el endeudamiento público, que ha servido de salida para la sobreacumulación del capital financiero, Grecia se ha convertido en el laboratorio de las políticas que tienen por objetivo hacer pagar la crisis capitalista a la población. Los “planes de rescate” impuestos a Grecia no tienen más que un objetivo: garantizar el pago de la deuda del estado griego a los bancos para preservar los capitales especulativos de la burbuja financiera que han creado. Los “memorándum” que acompañan a estos planes intentan probar en Grecia para ver hasta qué punto el capital puede acaparar la riqueza producida por los trabajadores pauperizándoles. Los efectos de esta política son la brutal reducción de los salarios y de las jubilaciones, la deconstruccion del código del trabajo, la subida brutal del paro (que alcanza ya en Grecia al 21,2% de la población activa, cerca del 30% de las mujeres y el 50% de los jóvenes), una recesión similar a la de 1929-1930 (caída del PIB del 6,9% en 2011, estimada de nuevo en el 5,3% en 2012; reducción de la producción industrial del 4,3% en marzo de 2012 respecto a marzo de 2011…), la destrucción del sistema de salud (supresión de 137 hospitales y de un quinto de los empleos en la salud, carencia de medicamentos pues los impagos alcanzan 1,1 millardos de euros…) y del inmobiliario (200.000 viviendas invendibles…mientras el número de los sin techo asciende sin parar), malnutrición… Haciendo de la arbitrariedad, del secreto y del miedo un verdadero modo de gobierno, una tal política de brutal avasallamiento de un pueblo no podía sino provocar reacciones de rabia, de angustia, de cólera. Una parte de esta cólera fue canalizada por una siniestra fuerza racista, antisemita y xenófoba, el grupo neonazi Amanecer Dorado, que surfea sobre la política gubernamental de represión de las manifestaciones y de caza de los inmigrantes y ha penetrado en la policía. Esto debe alertarnos y conducirnos a denunciar la política, de represión y de racismo del gobierno, impuesta por la troika a Grecia. Frente a esta política, la izquierda radical griega, y en particular Syriza que tiene hoy un lugar central, defiende un plan de urgencia alrededor de 5 puntos: 1. La abolición de los “memorándum”, de todas las medidas de austeridad y de las contrarreformas laborales que están destruyendo el país. 2. La nacionalización de los bancos que han sido en gran parte pagados por las ayudas públicas. 3. La moratoria del pago de la deuda y una auditoría que permita denunciar y abolir la deuda ilegítima. 4. La abolición de la inmunidad de los ministros. 5. La modificación de la ley electoral que ha permitido al PASOK y a la Nueva Democracia (Nea Dimokratia) gobernar en detrimento de la población griega y hacer hundirse al país en la crisis. La IV Internacional llama al conjunto del movimiento obrero mundial, a todos los indignados e indignadas, a todos y todas los que se reclaman de los ideales de la izquierda, a apoyar tal programa de urgencia. Deseamos que el pueblo griego logre imponer mediante sus votos y sus movilizaciones un gobierno de toda la izquierda social y política que rechace la austeridad, un gobierno capaz de imponer la anulación de la deuda. Es en esta perspectiva en la que llamamos al reagrupamiento de todas las fuerzas que luchan contra la austeridad en Grecia -Syriza, Antarsya, KKE, los sindicatos y los demás movimientos sociales- alrededor de un plan de urgencia. La crisis no es la de Grecia, sino la de la Unión Europea sometida a la voluntad del capital y de los gobiernos a su servicio. Es la del modo de producción capitalista en el mundo entero. No corresponde a la troika, sino al pueblo griego decidir sobre la política a seguir en ese país. Las tentativas de la canciller alemana Angela Merkel de imponer a los griegos un “referéndum” sobre el euro con ocasión de las elecciones del 17 de junio -un verdadero golpe de fuerza electoral- deben ser rechazadas. No es el euro, son los diktats de la troika lo que hay que combatir hoy. Más que nunca, las luchas contra las políticas de austeridad exigen combatir por la ruptura con las políticas y los tratados que constituyen la base de la construcción de la Unión Europea. Más que nunca, combatir la austeridad no significa el repliegue nacionalista, sino el desarrollo de un movimiento por una Europa diferente que defienda los derechos soberanos democráticos y sociales de cada pueblo y la perspectiva de los Estados Unidos Socialistas de Europa. Grecia se ha convertido en un laboratorio para Europa. Se experimenta con cobayas humanos los métodos que serán luego aplicados en Portugal, en España, en Irlanda, en Italia y otros países. El pueblo griego se ha rebelado, en las empresas, en las calles y en las urnas, contra esas políticas bárbaras. La resistencia de los griegos es nuestra resistencia, sus luchas son nuestras luchas. Muestra que la defensa de los intereses vitales de las clases populares implica una confrontación con las clases dominantes, en el plano nacional y europeo. Es preciso multiplicar las iniciativas unitarias en apoyo a las luchas del pueblo griego y a su izquierda radical. Pero la mejor solidaridad con el pueblo griego, es imitar su ejemplo en todos los países desarrollando y coordinando las resistencias contra las políticas inhumanas de austeridad y de destrucción. Es exactamente lo que teme el capital responsable de la crisis: ¡el contagio de las luchas! Comité Ejecutivo de la IV Internacional