13 de mayo de 2012

Nakba. 64 años sin Palestina. Concentración en Iruña, 19.30 Pza. Ayuntamiento, 15 de mayo

En 1948, a través de una campaña militar de intencionada brutalidad, las fuerzas armadas sionistas con el apoyo del imperio británico, expulsaron casi un millón de personas de sus tierras y pueblos para establecer el estado colonialista de Israel en el 70% del territorio de Palestina. En 1948, a través de una campaña militar de intencionada brutalidad, las fuerzas armadas sionistas con el apoyo del imperio británico, expulsaron casi un millón de personas de sus tierras y pueblos para establecer el estado colonialista de Israel en el 70% del territorio de Palestina. Pero el deseo sionista para adueñarse de tierra ajena no estaba satisfecho. 64 años más tarde los gobiernos israelíes siguen buscando la realización del objetivo final sionista: la creación de un estado exclusivamente judío desde el mar mediterráneo hasta el río Jordán, un objetivo que requiere la limpieza étnica de los dos millones de habitantes palestinos de Cisjordania. Este proyecto es de largo plazo y se está llevando a cabo con una variedad de acciones coordinadas: la construcción de cientos de asentamientos para colonos, la erección de un muro de apartheid de 600 kilómetros, el brutal hostigamiento de la población civil y su hacinamiento en guetos, el estrangulamiento de la economía palestina y el encarcelamiento para toda persona que haga frente a dicho proceso. Se estima que un 20% de la población adulta de Cisjordania ha pasado por la cárcel. Hay actualmente 4600 presxs politicxs, muchxs de lxs cuales están bajo la llamada detención administrativa que permite a las autoridades israelíes detener a cualquiera sin cargos y sin límite de tiempo. En respuesta a este ataque frontal a sus derechos básicos la población encarcelada ha respondido con una huelga de hambre masiva. Desde el 17 de abril hay 1600 personas en huelga de hambre. Seis personas llevan hasta 70 días sin ingerir comida y están en riesgo crítico de morir. A pesar de lo dramático de la situación, los gobiernos occidentales hacen caso omiso. Es la misma complicidad para con los crímenes del sionismo que ha permitido que Israel, durante estos últimos 64 años, ha podido seguir cometiendo miles de actos grandes y pequeños contra los derechos del pueblo palestino y contrarios a todos los principios del derecho internacional. Esta inacción gubernamental hace que la solidaridad internacional con Palestina cobre una importancia excepcional. A través de la campaña de boicot, desinversión y sanciones (BDS) una multitud de organizaciones, sindicatos, municipios e individuos se han sumado a la lucha para obligar al estado de Israel a poner fin al sistema de apartheid del sionismo y respetar todos derechos del pueblo palestino a la autodeterminación, soberanía y regreso de la población refugiada.