9 de mayo de 2012

Referéndum no, democracia si o si.

Ante los últimos vergonzosos acontecimientos protagonizados por la familia real española, son muchas las voces que hasta ahora no se habían posicionado al respecto y que en este momento relaman la abdicación de Juan Carlos I, la necesidad de un referéndum en el que la ciudadanía elija república o monarquía, o la instauración de la III República. Mientras tanto, en los mentideros madrileños se comenta que la Zarzuela ya ha echado a rodar toda su maquinaria protocolo-propagandística para preparar la sucesión de Juanito I y salvar de la mejor forma posible la crisis en la que se haya enfangada la monarquía española. Por lo mencionado en el párrafo anterior, el discurso republicano está hoy más vivo que nunca, y cuestiones como la del referéndum, la abdicación o la instauración de la República son hoy más escuchadas que nunca. Antes que nada, me gustaría aclarar dos conceptos; Referéndum y República. El Referéndum es un mecanismo democrático que da la opción de que la ciudadanía manifieste su voluntad al respecto de una cuestión en concreto, mientras que República es un sistema político sinónimo a su vez de plena democracia, ya que en él todos los ciudadanos del estado en cuestión tienen los mismos derechos y obligaciones de forma totalmente veraz. Al hablar sobre la hipotética y futura instauración de la III República Española, la mayor parte de las voces republicanas (ya sean partidos políticos, asociaciones republicanas o republicanos anónimos) suelen coincidir en la petición de un referéndum que permita a la ciudadanía manifestar su voluntad al respecto. El referéndum que a priori parece indispensable para llegar a la ansiada III República, es una peligrosa arma de doble filo totalmente inadecuada para esta cuestión. En la cuestión republicana, el hecho democrático no reside en la utilización de un referéndum que de la opción de elegir entre república o monarquía, sino que únicamente y exclusivamente el hecho democrático radica en la instauración de la III República Española, y por consiguiente en la instauración de la plena democracia. Por muy mal que suene, podemos afirmar que la ciudadanía española carece de la madurez político-democrática necesaria para responder correctamente ante semejante situación. Esta última no es una afirmación baladí ni un desprecio gratuito hacia el grueso de la ciudadanía, sino que es una realidad que se puede ratificar contrastando los resultados de los últimos procesos electorales acontecidos en este país. En las pasadas elecciones generales del 20 de noviembre, ante una situación de brutal crisis económica, la ultraderecha neoliberal representada por el Partido Popular alcanzo el gobierno gracias a los votos de la clase trabajadora española. ¿Qué ha hecho el señor Rajoy nada más llegar al poder?, estrangular a la clase trabajadora mediante una indecente Reforma Laboral, e iniciar una orgia de desenfrenados recortes. ¿Acaso no aventuraba este oscuro panorama la ciudadanía española?, claro que sí, pero aun así lo alzo al poder. Con el caso de la hipotética instauración de nuevo de la Republica en España podría suceder lo mismo, la practica totalidad de la población reconoce a la monarquía como un ente arcaicamente antidemocrático, corrupto e innecesario, pero aun así gran parte de la población se considera monárquica o juancarlista. ¿Cómo reaccionaría esta población ante un hipotético referéndum? ¿Estarían a la altura de la decisión? Y más aun teniendo en cuenta la probable presión que ejercería tanto la derecha política como la caverna mediática para perpetuar el actual sistema monárquico. Por todo ello, es necesario que los republicanos actualicemos nuestro discurso dejando de lado la cuestión del desdichado referéndum. Nosotros queremos instaurar la plena democracia, no que se nos deje elegir entre democracia o no democracia. A buen seguro que cuando llegue este transcendental momento habrá republicanos de nuevo cuño que pidan un referéndum vinculante (bien por ellos), pero nosotros los republicanos de convencimiento tenemos que exigir la instauración de la III República y por consiguiente la instauración de la plena democracia sin ningún tipo de condición ni tapujo.http://elrincontricolor.wordpress.com/2012/05/09/referendum-no-democracia-si-o-si/