20 de mayo de 2012

SEIS BORBONES Y CIENTOS DE MARIACHIS

XAVIER ALEGRET------------ La ejemplaridad debe ser uno de los pilares de la monarquía, por lo que cuando la Casa Real española calificó el comportamiento de Iñaki Urdangarin de "poco ejemplar", pese a parecer un adjetivo poco contundente, era todo un toque de atención el yerno real. Por ejemplaridad, el rey no tiene nada a su nombre, pero no se puede decir lo mismo de sus hermanas. La infanta Pilar de Borbón preside una SICAV (sociedad de inversión colectiva), labiérnago 2000, con un patrimonio de 4,5 millones de euros, de la que en 2010 no pagó ni un céntimo de impuesto de sociedades y en 2009 menos de 1.000 euros a pesar de haber ganado casi 400.000. Es por esta bajísima tributación que las SICAV generan dudas éticas, pero también legales: hay un mínimo de cien socios, pero en la mayoría de estas sociedades pocos accionistas son los propietarios reales. El resto son hombres de paja. O, como se denominan en el argot financiero, mariachis. Pilar de Borbón y Borbón - Dos Sicilias ha sido más protagonista en la prensa rosa que en las páginas salmón. Se sabe mucho de su vida social y familiar y muy poco de la profesional y empresarial. Nacida en Cannes cuando en España acababa de estallar la Guerra Civil, es la primera hija de Juan de Borbón, conde de Barcelona, ​​y hermana mayor, pues, del actual rey español, Juan Carlos I. Casada con Luis Gómez-Acebo, muerto en 1991, tener cinco hijos: Fátima Simoneta, Juan Filiberto, Bruno Alejandro, Beltrán Ataulfo ​​y Fernando Umberto. Ellos cinco son los únicos socios que aparecen censados ​​en la SICAV. Pilar de Borbón tiene el 44,15% de las acciones de labiérnago 2000, pero no se conoce la participación de sus hijos. Como mínimo, sin embargo, sus nombres aparecen en los registros. El resto de accionistas ni siquiera aparecen. Para que la SICAV sea legal en falta un mínimo de cien, y labiérnago 2000 le sobran: tiene 237, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), pero 231 no se sabe quiénes son. Su participación es tan pequeña que no hay que comunicarlo a la CNMV, organismo que controla estas sociedades. Pocos impuestos, y diferidos Labiérnago 2000 se constituyó en octubre de hace doce años, momento de auge de las SICAV. No se sabe el origen del capital millonario depositado inicialmente. Al cierre del ejercicio de 2001 su activo ya superaba los 4,3 millones de euros, y había ganado 24.941 euros. Los impuestos que pagó por estos beneficios fueron de 252 euros. En el año 2010, último disponible, con un activo cercano a los 4,5 millones, la SICAV perdió casi 50.000 euros. Este tipo de sociedades son un vehículo de inversión en bolsa y renta variable, y en 2010 fue un año muy malo para la bolsa española. En 2009, en cambio, el mercado de valores vivió una gran alza, a pesar de la crisis, y los inversores pudieron hacer negocio. Labiérnago 2000 ganó aquel ejercicio 392.970 euros, por los que pagó 930 euros de impuestos, según las cuentas de resultados que figuran en los registros. No falta ningún cero. Para que se hagan una idea, si una empresa corriente tiene estos beneficios, debe pagar un impuesto de sociedades de unos 100.000 euros. Si una persona los gana trabajando, más de la mitad de las ganancias, unos 200.000, son para Hacienda. Una SICAV paga menos de 1.000 euros, pero como mínimo aporta valor a la sociedad? No. Sus actividades son puramente financieras, no productivas, y prácticamente no genera puestos de trabajo. El número de trabajadores de labiérnago 2000 no figura en los registros oficiales. Las sociedades de inversión en capital variable (SICAV) son sociedades anónimas de inversión colectiva. Sirven, o deberían servir, porque un grupo de inversores pueda sumar esfuerzos e invertir grandes cantidades de dinero con el fin de maximizar el beneficio. Por estos beneficios pagan un impuesto de sociedades de sólo el 1%. En cambio, los dividendos y las plusvalías obtenidas en el momento de vender las acciones y recuperar el capital tributan como rentas del ahorro, y pagan un impuesto entre el 19% y el 21%, en función de su valor. A eso se agarran sus defensores para decir que no es que no se paguen impuestos, sino que se difieren y se pagan más adelante. "El diferimiento del pago no es ético. Yo no puedo diferir el pago del IRPF ", argumenta Jesús Carrión, investigador del Observatorio de la Deuda de la Globalización (ODG), en contra de esta ventaja que no tiene un trabajador cuando paga sus impuestos. El capital mínimo para poner en marcha una SICAV es de 2,4 millones de euros, y ha de tener cien socios o más, condición que existe para que se garantice que realmente son sociedades de inversión colectiva y no se utilizan como simples vehículos de inversión de grandes fortunas para diferir impuestos y pagar menos, aunque no siempre se garantiza. Injusto Las dudas sobre la legitimidad de la existencia de sociedades como las SICAV son tan antiguos como las mismas SICAV. "¿Por qué los ricos deben tener un vehículo que les permita pagar menos? Se han de subir los impuestos para que paguen como todo el mundo ", defiende Carrión. Como ya hemos visto, el tratamiento fiscal es muy ventajoso si se compara con los impuestos al trabajo o con el impuesto de sociedades ordinario. Actualmente, un trabajador mileurista paga un IRPF del 24,75%, tasa que puede llegar al 52% en rentas muy altas. El impuesto de sociedades es del 30%, aunque existen deducciones. Una PYME puede pagar el 25%. Entidades sociales de todo tipo se han manifestado en contra de las SICAV, entre ellas los sindicatos. "Es una de las figuras más injustas fiscalmente, porque sólo la pueden usar las grandes fortunas y tiene un trato fiscal muy beneficioso. Es una manera muy opaca, porque no aflore la riqueza ", explica Joan Carles Gallego, secretario general de CCOO de Cataluña, que cree que deberían pagar un impuesto de sociedades ordinario. Además, subraya que "son puramente especulativas, no generan riqueza". Ramon Pascual, coordinador de la cooperativa de servicios financieros ETIS y soclidaris Coop57, califica de "barbaridad" las ventajas fiscales de estas sociedades, más teniendo en cuenta los recortes de la Administración y la reciente subida del IRPF a los trabajadores. En defensa de las SICAV, fuentes financieras que han preferido no identificarse explican que estas sociedades colectivas tienen la misma fiscalidad que los fondos de inversión, en los que puede invertir cualquier persona sin las restricciones de capital y de accionistas que tiene una SICAV. Y aunque la comparación fiscal es demoledora, creen que los impuestos que pagan estas sociedades todavía deberían bajar más. Argumentan que estas sociedades están condenadas a desaparecer en el Estado español si no se les baja el impuesto de sociedades a cero y se las libera de la condición de tener cien accionistas. El argumento es que hay otros países europeos, como Luxemburgo, donde las condiciones son estas, y que si no se igualan, el capital invertirá en aquellos países y dejará el Estado. En cambio, para José García Montalvo, catedrático de Economía de la Universidad Pompeu Fabra, Luxemburgo no es precisamente un buen ejemplo en cuanto a modelo fiscal, y recuerda que un ciudadano español que tenga una SICAV en otro país debe pagar el impuesto del ahorro al Estado, por su calidad de residente. "Siempre habrá competencia fiscal. ¿Qué quieren, poner el 0% en todas partes? No es la solución ", explica. En todo caso, cree que hay que abordar la fiscalidad en toda Europa. Coincide con él Jesús Carrión, que critica que se defienda un modelo, aunque no sea legítimo, porque es el mal menor. Es decir, para que las fortunas no huyan, se les pone las condiciones más ventajosas posibles. "Tenemos que dejar el posibilismo y pedir lo que es justo", concluye. El telefonista accionista Una de las características más importantes de las SICAV es el número mínimo de socios: ciento. Es importante porque si su fiscalidad es la raíz de las dudas éticos que generan, el número mínimo de accionistas es el origen de las dudas sobre su legalidad. José García Montalvo advierte que la mayoría de estas sociedades "son legales en la forma pero no en el fondo", porque tienen "un socio y 99 mariachis". Fuentes financieras admiten esta irregularidad ("encuentras un telefonista que es socio de 20 o 30 sicavs", explican) pero creen que se resolvería fácilmente eliminando esta condición. El sindicato de los técnicos de Hacienda (Gestha) hace años que denuncia esta anomalía y que en realidad las SICAV están siendo utilizadas por las grandes fortunas para pagar menos impuestos. Su clamor, sin embargo, no sólo no ha sido escuchado, sino que incluso han sido apartados de su control. El Congreso de los Diputados aprobó en 2005, gracias a una enmienda de CiU a un proyecto de ley de medidas para impulsar la competitividad, que fuera la CNMV quien determinara si una SICAV cumple con los requisitos que marca la ley y, por tanto, puede beneficiarse de las ventajas fiscales que ofrece. Esto dejó el control de estas sociedades en las manos de un organismo que no es de carácter fiscal sino que es un regulador bursátil. De las más de 3.100 SICAV que había en España a finales del año pasado, 58 eran directamente ilegales, porque tenían menos de cien accionistas. La gran mayoría, 2.650, tenían entre 100 y 150, y son las que los técnicos de Hacienda consideran sospechosas. De hecho, en sus inspecciones, prácticamente todas cumplían con un patrón: uno o pocos grandes accionistas, con más del 99% de las acciones, y un centenar de mariachis. Gestha ha pedido repetidamente que se equipare la fiscalidad de estas sociedades con las de cualquier empresa porque cree que de SICAV de verdad hay muy pocas. Pero quien decide si una empresa es una SICAV o no es la CNMV y no los técnicos de Hacienda. Estos últimos dicen que es ilegal que muchos accionistas prácticamente no tengan participación, porque es indicio del uso fraudulento de la sociedad, pero no hay un mínimo de acciones estipulado y, por tanto, el fraude es muy difícil de encontrar y demostrar. Por eso Gestha pide que se marque por ley un mínimo y máximo de acciones por accionista, petición que, de momento, no ha sido aceptada. Con todas las dudas, éticos y legales, que generan las SICAV, ¿es recomendable que un miembro de la monarquía, una infanta de España, presida una de estas sociedades y la utilice para pagar pocos impuestos? Si hablamos de ejemplaridad, no da buen ejemplo. Aunque todavía no hay ninguna sentencia en contra de las SICAV, o del uso que se hace, la mujer del César no sólo debe ser decente, sino también parecerlo ella. "La monarquía ya es una anomalía de la época. Si sus miembros utilizan los atajos legales para pagar pocos impuestos, aunque se deslegitima más. Es poco moral ", explica Joan Carles Gallego. "Sus comportamientos deberían ser de una gran ejemplaridad ética, y las SICAV no forman parte de esta ejemplaridad", añade. Ni son ejemplares sus comportamientos ni lo es su actitud en público ni sus declaraciones. Mientras la infanta Pilar hace y deshace con sus empresas, es menos discreta en su vida social. Recientemente, ya raíz del caso Nóos, en el que está implicado su sobrino político, Iñaki Urdangarin, Pilar de Borbón hizo unas polémicas declaraciones. Polémicas más que por el contenido, por el tono y para mandar callar a los periodistas. Fue el pasado 15 de febrero en un acto benéfico en Sevilla, donde después de decir que "nadie es culpable hasta que lo diga un juez", espetó un "a callar" a los reporteros y dio media vuelta. Poca transparencia Si los negocios de Pilar de Borbón no se caracterizan por la ejemplaridad, tampoco destacan por su transparencia. La SICAV labiérnago 2000 no es el único negocio de la infanta. De algún lugar tienen que salir el dinero que invierten allí, pero el origen de la fortuna es desconocido. Pilar de Borbón ha sido consejera de varias empresas, y aún lo es de Richemont Iberia, empresa de compraventa de productos de uso personal y de regalo. También es directora y administradora única de San Jacobo, una sociedad limitada dedicada al alquiler de inmuebles, que tiene un solo trabajador y que ha ido acumulando pérdidas, según sus balances, hasta el 2007, el último ejercicio disponible en los registros. Esta inmobiliaria, prácticamente inexistente en la red, tiene su sede social en el mismo domicilio que labiérnago 2000. Labiérnago y San Jacobo no son las únicas empresas de sangre azul con la misma sede social, en la calle Velázquez de Madrid. En la misma dirección madrileña tiene su domicilio fiscal Madrid-Shanghai Connection SL, empresa de importación y exportación de la que es socio y administrador uno de los hijos de la infanta, y socio de labiérnago 2000: Juan Filiberto. Esta empresa apenas presenta beneficios; tampoco parece, pues, el origen del patrimonio de 4,5 millones de euros de la familia a la SICAV. Otro de los hijos de la infanta, Bruno Alejandro, se ha dedicado a negocios inmobiliarios, y con jugosas comisiones. En 2008 intermedió en la venta de la que había sido casa de su abuelo, y padre del Rey, Juan de Borbón. Los tres herederos (el rey y las dos infantas) recibieron cada uno 900.000 euros. El precio de venta, pues, fue de 2,7 millones, pero Bruno Alejandro y su socio y primo Marcos Gómez Acebo se llevaron, además, una comisión de 1, 5 millones. Allí donde hay una gran fortuna "No me extraña, todas las grandes fortunas tienen su SICAV", respondió una de las fuentes financieras preguntada sobre el hecho de que Pilar de Borbón tenga una de estas sociedades. Ya hace unos años que las SICAV se pusieron de moda entre el empresariado, y son especialmente conocidos casos como el del millonario Amancio Ortega y el de Alicia Koplowitz, propietaria de Morinvest, la sicav más grande del Estado español. Con menos eco, también empresarios catalanes están utilizando. El más conocido es Isak Andic, propietario de Mango y cuatro SICAV (que preside y de las cuales es el único accionista conocido) que sumaban, al cierre del ejercicio 2010, un patrimonio de más de 90 millones de euros. Supera este patrimonio el promotor Josep Lluís Núñez. Con las iniciales NN (de Núñez y Navarro, que tanto utiliza el ex presidente del Barça para sus negocios y promociones) la SICAV tiene un patrimonio de 153 millones administrados con inteligencia, ya que no ha parado de crecer en los últimos años , prácticamente todos cerrados con beneficios (en 2010 rozaron los 3,5 millones de euros de ganancias). Núñez fue condenado hace unos meses a seis años de prisión por el Caso Hacienda. El presidente de Pronovias, Alberto Palatchi, es administrador de una SICAV de la que Pronovias es accionista mayoritario, con un activo, a finales de 2009, de 81 millones de euros. Ese año ganó 24 millones, que compensaron los 22 de pérdidas del 2008. Aunque en el capítulo de grandes SICAV, Pedro Cuatrecasas, ex presidente del despacho de abogados Cuatrecasas, es consejero delegado de una sociedad en la que participa, aunque no es el máximo accionista, junto con su hijo Emilio. Esta SICAV tiene un activo cercano a los 60 millones y unos resultados casi siempre positivos. Más de 30 tiene la que preside Manuel Puig, directivo de la empresa de perfumes y cosmética Puig. En 2010 y en 2009 tuvo importantes beneficios, aunque en 2008 tuvo pérdidas. Otras familias catalanas utilizan este tipo de sociedades, pero con activos más modestos. Es el caso de Mercedes Daurella, de la familia propietaria de Cobega, embotelladora de Coca Cola, con un patrimonio de 8 millones, Xavier Faus, propietario de Meridiano Capital y vicepresidente del Barça, con un patrimonio de 6 millones; Santiago Sabatés, de Eurofragance, con un patrimonio de más de 5 millones, y Sergio Ferrer Salat, con un patrimonio de 4 millones. Entre otros. En el País Valenciano destacan los nombres de Joaquín Sáez, fundador de la marca de pantalones Lois, y su familia, que gestionan dos SICAV con un activo de más de 10 millones de euros, y de Juan Lladró, uno de los hermanos de la familia propietaria de la empresa Lladró, que tiene una SICAV con más de 4 millones de patrimonio. Análisis del tratamiento mediático La familia real española no ha sido nunca un tema del que sea fácil hablar en los medios de comunicación. Al margen de la prensa rosa, claro. Los negocios del Rey (qué negocios?), Sus amistades, su papel empresarial en el extranjero, y en definitiva su vida Zarzuela afuera ha sido tabú desde la transición. A tal punto llega la protección que incluso el humor se mira con lupa (como ejemplo, el secuestro de la revista El Jueves en el año 2007). Pero últimamente se ha abierto la veda, de manera parcial, y especialmente en 2011 a raíz de la presunta implicación del yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, en un caso de corrupción. Sea por ello o no, finalmente la Casa Real publicó a finales de año su presupuesto, como muestra de transparencia. Ya a principios de este año, reportajes como "Monarquía o República" del programa de TV3 Sense ficció o "La monarquía tenía un precio" del Salvados de La Sexta han puesto en cuestión el papel y el coste de la monarquía. Pero todo esto con respecto al Rey. En cuanto a su hermana Pilar de Borbón, es una auténtica desconocida para los medios generalistas y aún más para los económicos. Ni una palabra sobre su SICAV, labiérnago 2000, a los medios durante el 2011. La información publicada más importante encuentro sobre el negocio de la infanta Pilar y su familia data del 2008 al diario gratuito 20 minutos y tampoco entra a fondo. La hermana del Rey ha sido noticia en el último año por sus declaraciones sobre la princesa Letizia Ortiz, sobre Urdangarin y el caso Nóos y sobre el matrimonio de alguno de sus hijos. Los hijos de Pilar de Borbón, socios de labiérnago 2000 y algunos de ellos también con otros negocios, tampoco aparecen en los medios generalistas pero sí al papel couché: separaciones, fiestas, galas benéficas y nuevos amores. Chismes, en definitiva.http://www.media.cat/anuari/es/6-borbons-i-centenars-de-mariachis/