10 de junio de 2012

El CIS no pregunta sobre la monarquía

Escrito por Arturo del Villar / UCR--- En el barómetro correspondiente al mes de mayo, elaborado por el Centro de Investigaciones Sociológicas, no se plantea ninguna pregunta sobre la monarquía. Es muy comprensible. En el barómetro correspondiente a octubre de 2011 la media de aceptación de la monarquía fue solamente del 4.89, mientras que un 21.6 aseguraba no tener ninguna confianza en la institución, el 63.7 confesaba que se la merecía escasa, y un 11.2 tenía mucha confianza. Si se hubiera preguntado ahora a los encuestados, después de las continuadas noticias sobre los escándalos financieros chanchulleados por una hija del rey y su marido, y tras la accidentada cacería elefantiásica protagonizada por el mismo rey y su barragana en Botsuana, podemos imaginar el resultado. Por eso el CIS prefiere no preguntar, puesto que la consigna de los dos partidos dinásticos alternantes en el Gobierno es preservar a la institución de todo desgaste. Una noble actitud, que los interfectos se esfuerzan en hacer imposible Seguramente por eso su majestad el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, de visita en Chile, declaró a los informadores españoles que le acompañan en el viaje, todos ellos selectamente elegidos como periodistas cortesanos, cuando le preguntaron por la caótica situación del reino: "Yo siempre soy optimista." Tiene motivos, ya que los vasallos aguantamos todo lo que hace la casa irreal. Y así llevamos 36 años. Además, ha sido recibido con gran entusiasmo por el presidente de Chile, Sebastián Piñera, con el que presenta muchas afinidades. Posee la cuarta fortuna de Chile, lograda por unos procedimientos oscuros; se opuso a la detención del dictador Pinochet en Londres, y después presentó en el Senado un proyecto de ley para amnistiar a todos los cómplices de la dictadura. Como político ha llevado a cabo toda clase de irregularidades, que en ocasiones dificultaron su trayectoria hacia el poder supremo, por fin alcanzado por métodos muy impuros. En la actualidad se halla enfrentado a la opinión pública, que no pierde ocasión de demostrarle su rechazo, en especial a los estudiantes, con los que está en guerra desde abril de 2011, y a los que reprime con la dureza propia de su maestro. Otra represión feroz fue la ejercida contra los comuneros mapuches encarcelados. No escucha las peticiones para que sea reformada la Constitución chilena, aprobada en 1980 por un plebiscito sin validez durante la dictadura. El sucesor de Pinochet y el sucesor de Franco se han entendido a fondo, y han repetido todos los tópicos habituales entre el rey de España y los actuales jerifaltes multimillonarios de sus antiguas colonias ultramarinas. Así que el rey católico nuestro señor, que Dios guarde, tiene motivos sobrados para ser optimista.UCR