7 de junio de 2012

El Gobierno bloquea el diálogo y desata la furia de los mineros

Un nuevo fiasco, aunque casi sin sorpresa. Y una «provocación» más del Gobierno, en opinión de los sindicatos. La Comisión de Seguimiento del Plan del Carbón se celebró ayer a medias, sólo para constatar que el Ministerio de Industria no está dispuesto a mover un ápice su postura, la misma que ha mantenido inalterable desde el inicio de la crisis. El diálogo queda suspendido, sin fecha ni próxima cita para negociar, justo cuando la radicalización de las protestas en las cuencas se agudiza. El sector advierte que no consentirá la «tomadura de pelo». Empresarios y sindicatos acudieron en la tarde de ayer, una vez más, a la sede del Ministerio de Industria. La convocatoria, enviada el día anterior, advertía de que sólo entrarían dos representantes por sindicato (la comisión está formada por cinco miembros de CC.OO., cinco de UGT y diez de la patronal, además de los del ministerio). El recorte en la representación ya había sido rechazado por los sindicatos, y el ministerio acabó exigiendo incluso que sólo entrara uno por central. La respuesta sindical fue encadenarse a las puertas del ministerio, una postura que mantuvieron hasta última hora de la noche. Ningún acuerdo hubiera sido posible sin la participación de toda la Mesa del Carbón, pero ni siquiera hubo caso. «Otra reunión inútil», resumía el portavoz de Carbunión, Gerardo Biaín, al término del encuentro, pasadas las ocho de la tarde. «No hay nada de qué hablar, y seguimos yendo hacia el desastre». El encuentro, según Biaín, se transformó en una «reunión ilustrativa» para explicar al secretario de Estado de Energía, Fernando Martí, los antecedentes de la situación del carbón y detalles como el funcionamiento del real decreto de restricciones. «Un intercambio de opiniones sobre el futuro del sector en un esfuerzo de imaginación, obviando la situación presente». Difícil de obviar. «Limitar el diálogo es limitar la búsqueda de soluciones. Y el diálogo sobre este tema sólo puede producirse en el marco de la Comisión de Seguimiento, que es la única capacitada para valorar si se produce algún avance». El responsable de Minería de la Federación de Industria de CC.OO., Juan Carlos Álvarez Liébana, lamentó ayer que el Gobierno «haya dado una prueba más de la falta de voluntad de diálogo y de compromiso con el marco establecido para negociar». «Se está vulnerando todo, no sólo el compromiso de fondos que tenía que haberse recogido en los presupuestos generales, sino los mecanismos de interlocución. Es un mal síntoma que el Gobierno esté tomando actitudes en esta vía», mientras «incrementa el grado de tensión en las cuencas con una represión impropia de una democracia consolidada». Por su parte el responsable autonómico de Minería de Fitag-UGT, José Manuel Álvarez Maestro, calificó de «tomadura de pelo y provocación» la postura del ministerio sobre la representación sindical, y sentenció: «Este sector no se arregla hablando, sino poniendo encima de la mesa medidas concretas. No sabemos qué quiere el Gobierno, a parte de masacrarnos con actuaciones como las de hoy (por ayer)». El sindicalista acusó al Ejecutivo de provocar los enfrentamientos, «con desengaños como los de la Comisión de Seguimiento, confirmando que son unos embusteros, que no cumplen nada. Quieren confundir a los ciudadanos porque no tienen el valor de decir que van a cerrar el sector». Por su parte la UPL reclamó ayer la dimisión del ministro de Industria por su «ineptitud». http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/el-gobierno-bloquea-dialogo-y-desata-furia-de-los-mineros_696676.html