21 de julio de 2012

Cataluña también quiere el rescate

El Confidencial. La Generalitat catalana está estudiando acogerse al mismo rescate que ayer solicitó la Comunidad Valenciana, según han confirmado fuentes de la Conselleria de Economía del gobierno de Artur Mas. Los problemas financieros de la Generalitat son de dos tipos: a corto y a muy corto plazo. A muy corto plazo ha de hacer frente a los pagos de julio de funcionarios, intereses, consorcios hospitalarios, escuelas concertadas y el retorno de un crédito a corto de 400 millones que ha solicitado. A corto plazo y durante este 2012 ha de hacer frente al vencimiento de 13.477 millones, de los que 6.824 vencían a finales de junio. Hasta ahora a muy corto plazo la Generalitat catalana ha estado afrontando los vencimientos de deuda a costa de pagar la nóminas de sus funcionarios con avances del Gobierno central de unos 400 millones. Pero el último crédito no llegó y la administración catalana tuvo que pedir un crédito a La Caixa a muy corto plazo y que vence a finales de este mes. La deuda total de la Generalitat catalana es 48.000 millones, incluyendo las empresa públicas dependientes de la administración autonómica, según los datos del Banco de España. En medio políticos y económicos no se descarta la posibilidad de que la Generalitat solicite el rescate en los próximos días aprovechando que se ha aprobado el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), un mecanismo de rescate para las CCAA. Este fondo ha sido la alternativa a los hispabonos que había solicitado el conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, y que, precisamente, iban a servir para mutualizar la deuda autonómica y evitar los rescates como el de la Comunidad Valenciana. Mecanismo de intervención El FLA es en la práctica un mecanismo de intervención autonómica por parte del Gobierno central que impone condiciones leoninas de control de las competencias y las finanzas de los gobiernos regionales. Según el decreto aprobado por el Gobierno, este mecanismo implica desembolsos a las CCAA por tramos con duras condiciones tanto de limitación presupuestaria como financiera. También supone una tutela exhaustiva de la información del gobierno autonómico que se acoja a este fondo. No se sabe qué cantidad solicitaría Cataluña. Tampoco se ha cuantificado la que necesita la Comunidad Valenciana ni cuáles serán las regiones que finalmente pidan la ayuda al Estado. Pero podría darse el caso de que los 6.000 millones que el FLA solicita en préstamo a Loterías no sean suficiente. La situación de falta de liquidez de la Generalitat se ha ido reflejando en los últimos días en una escalada verbal entre los representantes de gobierno catalán y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. Tras el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, Andreu Mas-Colell se refirió a solicitar el amparo de Bruselas. Posteriormente, Artur Mas habló de que Cataluña estaba amenazada de intervención. Y finalmente el portavoz Francesc Homs acusó a Montoro, simple y llanamente, de “planteamiento macarra”. Un clima de desencuentro que puede tener graves consecuencias. “Estoy convencido de que una gran mayoría de comunidades autónomas se van a adherir a la ayuda del Gobierno, porque es lo más sensato”. Máximo Buch, consejero de Economía de la Comunidad Valenciana, cifró, sin dar nombres, en “más de la mitad” las autonomías que pedirán el mecanismo de la liquidez autonómica para poder afrontar las necesidades de tesorería aprobado por el Consejo de Ministros el 13 de julio. Cataluña, que llegó a amenazar con anticipar elecciones si el Gobierno interviene la región, podría ser la siguiente en solicitar formalmente el rescate, según han confirmado fuente de la conselleria de Economía del gobierno de Artur Mas. Seis autonomías más, en el punto de mira-- Aunque el Gobierno se niega a identificar cuáles son las autonomías que más se desvían del objetivo de déficit, las regiones con más necesidades de liquidez son, además de las dos citadas, Baleares, Andalucía, Murcia, Asturias, Extremadura y Castilla y León. Seis de ellas, todas excepto Baleares y Murcia, rechazaron el objetivo de déficit regional del 0,7% para 2013 impuesto por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera celebrado el jueves de la semana pasada. Las dos del PP, Castilla y León y Extremadura, no votaron en contra, como el resto, sino que se abstuvieron al considerar que implicará un mayor esfuerzo presupuestario. Una vez que Valencia se atrevió a solicitar ayer públicamente la ayuda al Gobierno, todas las miradas se centraron en cuál de las autonomías amonestadas en la última reunión con Hacienda seguirá el modelo valenciano. Extremadura, la segunda comunidad con un mayor déficit al cierre del ejercicio 2011, no se plantea tener que acudir al fondo de liquidez que el Gobierno pone a disposición de las regiones con un único objetivo: garantizar que reducen el déficit al 1,5% este año. De hecho, José Antonio Monago defiende que dispone de liquidez para pagar las nóminas y los pagos de aquí hasta final de ejercicio. “Somos una de las regiones con más solvencia y cumpliremos con el déficit seguro”, reconocen fuentes del Gobierno extremeño. Preguntado por las condiciones que puede imponer el Ejecutivo central, el conseller de Economía valenciano afirmó que el único requisito es “cumplir nuestro compromiso de déficit”. Además, cree que el control del Gobierno sobre las cuentas valencianas “es lo mejor, para ver que todas autonomías cumplen”.