21 de julio de 2012

Queman 18 camiones en un sabotaje en las obras del AVE en Antequera

Fue un acto de sabotaje perfectamente planificado. Taladraron los depósitos de combustible de cada uno de los vehículos para asegurarse de que arderían por completo. Luego, lanzaron artefactos incendiarios para prender las llamas y, con ellas, el caos. El resultado: 18 camiones, una retroexcavadora y una furgoneta completamente calcinados. Los vehículos se encontraban estacionados en las inmediaciones del cruce entre la línea del AVE Antequera-Bobadilla y el río Guadalhorce. La flota contra la que iba dirigido el ataque pertenece a varias subcontratas que llevan a cabo los trabajos de acondicionamiento de la plataforma para la construcción del tramo entre la ciudad del Torcal y Granada. Las alarmas saltaron a las cinco y media de la madrugada del domingo al lunes, cuando los vigilantes -hay tres guardas para controlar el recinto- se percataron del incendio. El Consorcio Provincial de Bomberos (CPB) de Málaga movilizó cuatro dotaciones con seis vehículos autombomba para extinguir el fuego. Cuando llegaron, las llamas se habían extendido a una veintena de vehículos. Entre ellos había tres camiones cisterna, dos destinados al transporte de combustible y uno de agua. Afortunadamente, solo uno estaba lleno, y llevaba gasoil. Aun así, los gases que contenían los depósitos provocaron sendas explosiones. Los bomberos evitaron que se vieran afectados una apisonadora, dos grúas de gran tonelaje, una cadena de tractores con remolque, dos retroexcavadoras y una motoniveladora -se usa para allanar el terreno- que se encontró con el cristal roto y el tanque agujereado, según fuentes consultadas, que apuntaron que en una de las dos retroexcavadoras que se salvaron del fuego se halló un artefacto incendiario consistente en una mecha hecha con madejas de lana y tres tubos de cartón que no llegó a arder. También utilizaron botes de 'spray' cubiertos de petardos para prender las llamas, lo que les garantizaba un tiempo mínimo para huir y ponerse a salvo antes de que se iniciara el incendio. Las obras se reanudan hoy Salvo un camión, todos los vehículos afectados pertenecen a Nivecotrans S. L., una empresa radicada en la localidad granadina de Baza y que cuenta con una plantilla de 86 empleados, 24 de los cuales están en el tajo del AVE. Fuentes de la compañía estimaron que el valor de mercado de la flota incendiada superaría los 700.000 euros. «Había dos camiones bastante nuevos y el resto son de los 2005 y 2006», explicaron. El coste de reposición es mucho mayor, por encima de dos millones de euros. «Es difícil recuperarse de un palo así, con los tiempos que corren», confesaron las fuentes, que, no obstante, anunciaron su intención de reanudar mañana mismo los trabajos. El fuego quedó extinguido sobre las ocho de la mañana. Varias dotaciones de bomberos permanecieron en el lugar para realizar labores de refrigeración y control del derrame de combustible de los vehículos, ya que todos los que han ardido tienen los depósitos perforados, según el jefe provincial del CPB, José Espinosa. De hecho, hubo que improvisar un muro de contención para evitar que el combustible derramado por el siniestro pudiera llegar al río. Un equipo de la Guardia Civil especializado en investigación de incendios está elaborando un informe técnico sobre el suceso. Fuentes cercanas al caso apuntaron como hipótesis más plausible que el sabotaje estuviese motivado por un conflicto laboral o una rivalidad empresarial, aunque de momento no se descartan otras líneas de trabajo.http://www.diariosur.es/v/20120717/malaga/queman-camiones-sabotaje-obras-20120717.html